Prólogo.

¡No me lo puedo creer! mi padre ha sacado el cinturón y me ha pegado! … nunca pensé que lo haría… intenté explicarle pero las palabras no salían de mi boca con facilidad.

¡Él solo ve defectos en mí!, ¡y no soy quien para negarlo! he sido una desafortunada equivocación en su vida, yo nunca llené las expectativas que tenia de mí.

¡En ese momento él solo me miró con cara de decepción!, ¡Esa mirada que solo me dedica a mí! No supe cómo defenderme ante mi castigo, el maldito Benson me tenía arto, yo simplemente hice lo que hago mejor. Tirarlo al suelo y partirle la cara hasta que me quedé sin fuerzas.

No me importaba si el me devolvía o no los golpes, no me importaba si sus amigos lo defendían pateándome por todo mi cuerpo, como no me importa si el mundo está en mi contra… ¡No me importa nada!

¡Pero mi padre se ha enterado!, me ha llevado a mi habitación y azotó mis nalgas con el cinturón… El dolor que me hacía sentir, no era nada comparado con el hecho de que él era quien me lo infringía, falto a su promesa, él me prometió que nunca me haría daño… ¡Lo odio! ¡No dejaré que sepa que me ha dolido!... ¡no le daré el gusto! … no veo la hora de salir de aquí… tal vez mas tarde pueda irme al sótano y robarle una de sus preciadas botellas de Bourbon antes de irme, así podre mitigar el dolor que estoy sintiendo, este dolor que abraza todo mi cuerpo y no es por los golpes…

Todo se nubla a mí alrededor, empiezo a girar como en un torbellino… mi cabeza da vueltas, escucho que me hablan a lo lejos, pero ya no puedo ni quiero saber de nada ni de nadie, quiero estar así, ¡solo! ¡Siempre he estado solo! Incluso cuando esa mujer estaba conmigo y me escondía para que el hombre malo no me viera… Siento como mi mente abandona mi cuerpo, se siente bien estar así… ¡Ya no siento dolor!...

Mi padre esta con un ojo puesto en mi a cada momento. ¡Cuánto deseo que me ignore como lo hacía antes! no para de mirar lo que hago o dejo de hacer, yo simplemente lo ignoro y me adentro en mis pensamientos… me gustaría estar en un lugar donde ya no pudiese sentir nada… Yo solo soy un estorbo para mi familia, no entiendo porque quieren seguir haciéndose daño, lo mejor es que me vaya y que nunca más sepan de mí…

¡Elliot y mi padre, han confabulado en mi contra!, no hay momento en el que no me dejen en paz, ¡¿QUÉ NO ENTIENDEN QUE QUIERO ESTAR SOLO?! … Han esperado la partida de mi madre y han orquestado un plan para hacer pasarme por loco y llevarme a una institución, le he oído decir al doctor… pero no se los voy a permitir… esta noche cuando todos duerman me iré y nunca sabrán de mí. De seguro que serán más felices si yo no estoy, así que se los haré fácil… estoy cansado de escuchar pelear a mi padre por mi comportamiento y de ver llorar a mamá cada vez que me doy la vuelta. ¡Sé que es por mí, me duele ver lo que le hago! Ella no debería llorar por mí, ¡Yo no valgo nada! De tres niños yo soy el único que jamás pudo ser lo que ellos querían, aunque lo intenté.

Mi hermana, siempre tan linda, apacible y agraciada, es la consentida de mis padres, siempre obtiene lo que quiere de ellos, ¡ella es tan dulce y perfecta!, le quiero mucho, en cierta forma creo que ella es la única que en realidad me quiere en este lugar.

Elliot… es todo un encantador, el orgullo de mi padre, y el conquistador de chicas por excelencia en el instituto, acaba de ser aceptado en una universidad de prestigio y nadie deja de hablar de eso, mi padre lo celebra a cada instante, le ha regado un coche precioso el año pasado y sus amigos no dejan de hacerle la corte para que los lleve de fiesta. ¡Odio a Elliot! Antes cuando éramos niños, jugábamos juntos y corríamos, él me ganaba algunas veces, pero estábamos juntos, ahora simplemente me ignora, soy un estorbo para él como para los demás… Elliot, siempre el perfecto, el casanova, el orgullo de mi padre… ¡¿Por qué no puedo ser como Elliot?!

Todo se vuelve a nublar a mí alrededor…

Él se acerca a mí, lleva sus botas grandes con la hebilla brillante, el lleva el cinturón en la mano. Intenta encontrarme. Yo me escondo en el armario, cierro los ojos y me tapo los oídos con mis manos… Se agacha y sonríe. Huele mal. A cigarrillos y alcohol. «Aquí estás, mierdecilla.»

Una serie de imágenes llegan arremolinadas a mi mente, una mujer de ojos azules llorando…

"Yo no puedo ser lo que tú quieres que sea"

Y un hombre, ese hombre oculto en las nebulosas de mi mente…

—"Hijo, tranquilízate, esto es por tu bien"… —Se acerca a mí con un cigarrillo y lo apaga en mi pecho. —"Tranquilízate, todo va estar bien"… —Se escuchan unos Gritos estrepitosos por todo el lugar.

—Angel, ¡Angel! —despierto rápidamente para ver a Meg,

— ¡Mierda! ¿Qué ha pasado?—Me apresuro a decir en cuanto me despierto.

—Creo que tuviste otra pesadilla. —Comenta. —será mejor que te traiga un vaso con agua para que te calmes, esos sueños siempre te dejan agitado.

Veo a Megan y me pregunto: ¿Qué ha pasado con mi vida? esta niña no se ve una chica mala, por el contrario, es la mar de dulce y servicial, muy trabajadora para su corta edad. Ella y Lucy son mi única familia, creo que Lucy tiene casi mi misma edad, pero ella no me ha querido contar lo que ha sido de mi vida, me dice que mejor no pensar en eso y que rehaga a un nuevo Angel, ahora que estamos en esta ciudad.

En cierta forma sé que tiene razón, esas pesadillas que tanto me atormentan, deben de ser vestigios de mi pasado… un pasado que no sé si quiera recordar del todo.

¡No!... ellas me han protegido todo este tiempo, desde mi accidente, ellas dicen que sufrí una grave herida en la cabeza y por eso no recuerdo nada de mi vida. Aún estoy en rehabilitación por mi pierna. Lucy y Meg, no han dejado que me aleje mucho de la cabaña y mucho menos sin que ninguna de ellas me acompañe… ¡Es extraño, pero me siento protegido por estas dos chicas! Sé que emprendimos un viaje hacia una vida mejor, eso es lo que me han dicho ellas. En Irlanda solo había pobreza y necesidades… vinimos a este país a tomar lo que él nos podía dar y en este poco tiempo nos ha ido muy bien.

A veces creo que Lucy tiene razón, ¡será mejor dejar atrás el pasado y encarar esta nueva vida!