DISCLAIMER: Los personajes de este relato no me pertenecen, son todos de JKR, Scholastic y un montón de empresas más que ahora no recuerdo. Si encuentras por ahí alguien que no reconozcas, los más probable es que sea producto de mi imaginación, así que no lo uses sin permiso.

DEDICATORIA: A todos los fans de los Draco / Ginny y de los Harry / Hermione (pocos pero buenos) y en especial a Enia, mi gran amiga del otro lado del Atlántico. ¡Gracias por todo! TIPO: Sip, adoro el H/Hr, pero este fic es simplemente D/G. Hacía mucho tiempo que tenía ganas de escribirlo.

N/A: Este capítulo es más bien corto, sólo una especie de introducción. Lo verdaderamente importante vendrá después, así que si os gusta y queréis que lo continúe... ¡reviews!



AÑO DE CAMBIOS: PRELUDIO

La pesada túnica negra le daba mucho calor. Se bajó la capucha, intentando liberarse de la sensación de agobio que le embargaba, y observó la habitación. A su alrededor había al menos una docena de personas. Iban vestidos igual que él y sus rostros estaban cubiertos por la misma máscara que se le pegaba a la cara y le impedía respirar. Paseó la mirada por todos los presentes, pero exceptuando a Macnair, cuya constitución física era difícil de confundir, no pudo reconocer a nadie más.

Se apoyó en la pared, impaciente. Llevaba allí más de una hora y empezaba a estar cansado. No era la primera vez que estaba en una de aquellas reuniones, y siempre acababa harto de esperar. Parecía que para los mortífagos el tiempo no era muy importante.

La puerta de la estancia se abrió y todas las cabezas se volvieron para ver quién había entrado. Lucius Malfoy se quedó parado unos instantes en el umbral, ojeando a los allí reunidos. Finalmente hizo un gesto de asentimiento y se situó en el centro de la enorme biblioteca de la mansión Malfoy.

- Será en dos minutos - dijo, sin que el tono de su voz reflejara ninguna emoción - Venid aquí y estad preparados.

Draco Malfoy se acercó a él y apoyó un dedo en el sombrero que aquella noche usarían como traslador. Su padre le dirigió una mirada de censura, y sin decir nada elevó el brazo derecho y le subió la capucha, tapándole la cabeza. Draco bufó. Lucius concedía demasiada importancia a los detalles.

***

Milagrosamente, había conseguido mantenerse en pie tras el viaje con el traslador. No era, ni mucho menos, su medio de transporte favorito, pero hasta que no se sacase el carnet de aparición no tendría más remedio que usarlo.

Miró a su alrededor, interesado. Estaban en lo que parecía el comedor de una gran mansión. Las paredes estaban cubiertas de cuadros muggles, y los enormes ventanales permitían una buena visión de lo que debían ser los jardines.

- ¿Dónde...? - empezó a preguntar, pero su padre le cortó con un gesto de la mano.

- Id a por ellos - ordenó en un tono de voz autoritario.

Sin decir nada, varios mortífagos dieron media vuelta y salieron del salón. Draco les oyó subir las escaleras que conducían al piso superior y se preguntó de qué iba todo aquello. Su padre no había querido contarle nada acerca de lo que iba a suceder aquella noche, y estaba ciertamente intrigado.

Se oyeron unos gritos. Draco puso todo su cuerpo en tensión y esperó hasta que los mortífagos que se habían ido antes regresaron con unas personas. Sin ningún miramiento las arrojaron al suelo, en medio del círculo que formaban, y se volvieron a situar en sus sitios.

- ¿Y la otra niña? - le preguntó Lucius a uno de ellos, que hizo un gesto con la cabeza.

- No está en la casa.

Draco observó a las siete personas que en ese momento estaban en el suelo, ante ellos. Había un niño pequeño, una muchacha de unos quince años, dos hombres de mediana edad y tres mujeres.

- Bien, Bruce - dijo su padre, dirigiéndose a uno de los hombres con una sonrisa desagradable - ¿No crees ahora que deberías haber hecho caso de mis advertencias?

Draco le reconoció. Su padre había hablado varias veces de él en su casa, y desde luego que nada bien. Se llamaba Bruce Ingram y trabajaba en el Ministerio. Era un reconocido amigo y protector de muggles, y le habían amenazado muchas veces por la defensa enfervorizada que hacía de ellos. Sin saber por qué, se sintió repentinamente nervioso. ¿Qué iba a ocurrir?

- Lucius Malfoy - respondió, con la voz cargada de odio y apretando contra sí a las mujeres y a la joven, que sollozaban sin parar - Debía haberlo sabido. Quien una vez hizo tratos con el Señor Tenebroso no puede librarse de ellos tan fácilmente.

Draco no tuvo tiempo de reaccionar. Lucius se adelantó un paso, levantó la varita y gritó con voz potente:

- ¡Avada Kedavra!

Más voces siguieron a la de su padre, pronunciando la maldición asesina, y los haces de luz verde le cegaron momentáneamente. Un grito desgarrador de mujer le perforó los oídos, y cuando pudo volver a ver se encontró presenciando una escena horrible. La chica, dos de las mujeres y los hombres estaban tendidos en el suelo, con una expresión de terror en sus rostros. La otra mujer, que debía ser la madre de la joven y del niño que en ese momento se aferraba a ella sin dejar de llorar, estaba inclinada sobre el cuerpo de su marido, abrazándole con fuerza, casi con desesperación. Levantó el rostro, lleno de lágrimas y miró a Lucius.

- ¡Maldito seas, Malfoy! - exclamó, con la voz ahogada por el llanto - ¡Puedes matarme ahora... pero jamás te librarás de mí!

Lucius la ignoró. Se volvió hacia alguien que estaba a su lado y dijo:

- ¿Te encargas tú?

- Claro - respondió una voz de mujer.

Draco estaba horrorizado. Su mirada se clavaba en el niño que se abrazaba a su madre, enterrando la cara entre los pliegues de su camisón. ¡No podía tener más de tres años! ¿Qué daño les podía hacer? Sus ojos se cruzaron con los de la mujer, y tembló al ver la cantidad de emociones que se reflejaban en ellos. Desesperación, rabia, tristeza... y acusación. Se sintió atravesado por esa mirada, e involuntariamente dio un paso atrás, con la cabeza dándole vueltas. Aquello no podía estar pasando, tenía que ser un mal sueño. No era posible que eso estuviera ocurriendo de verdad. No podía ser...

Otra vez los gritos. Y otra vez la luz verde. Y después, nada.

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¿Y bien? ¿Qué os pareció? Bueno, sea lo que sea, ¡dejadme algún review! Quiero saber si valgo para esto o mejor me dedico a otra cosa ^_^