Disclaimer: Bleach y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Tite Kubo.


Retrato carmesí

Mojo el pincel del tan intenso color, trazo una serie movimientos hasta dar forma al rostro de hoy. El lienzo lo recibe tan feliz como yo, estoy casi seguro que el caballete se movió como bailando de emoción.

Mi musa reside a un lado de mí posando apaciblemente, está tan tranquila que ni se mueve.

Lo que me gustó de ella fue esa gallardía que demostró cuando la vi; ella peleó hasta el fin, y valió cada segundo.

Su inusual color de ojos violáceo fue lo primero en que reparé, luego en el contraste de su cabello azabache al de su piel de alabastro.

Cuando la vi pensé: Hermosa bailarina de luz.

Hago zigzaguear el pincel buscando dar vida los recovecos de ella. Por lo que pongo toda la delicadeza posible para lograr ese aire refinado y altanería que desprende a su vez.

Cuan hermosa boca delineo logrando el efecto que busco, asimismo con el resto de todo su cuerpo dejando por último su singular melena a la que le doy más color, a la que le brindo todo el jugo que su cuerpo me ha regalado para hacer esta magnifica obra.

Finalmente doy unos retoques y ella está lista, inmortalizada, aunque suene escabrosamente irónico.

Dejo la pintura reposar para que seque, así me dirijo hacia mi musa a recostarla sobre el sofá un momento, ya que después de esto lastimosamente no me sirve más.

La tomo en mis brazos y le ofrezco un beso en la mejilla por su labor. La coloco en el sitio y me devuelvo hacia mi espléndida obra. ¡Pero qué maravillosa es! ¡No hay otra cual igual en belleza y distinción!

Su nombre será: Luna roja. Hasta su nombre deslumbra, parece danzar en el mundo, abriéndose paso con sólo su primer debut.

Me encamino hacia allá, pero de pronto mi puerta retumba. Cuando volteo unos hombres frenéticos entran a mi morada.

—¡Quédese quieto! ¡No se mueva! —Dice el primero que entra apuntándome con un arma.

Lo único que hago es parpadear ante tal intromisión, luego, de mí brota un bufido lígero y al instante se me vienen encima esposándome y diciendo sandeces.

—Está muerta, señor, todo el lugar parece una carnicería...

A partir de ahí no escucho más, me introduzco en mi mundo, pues ya he logrado mi mejor obra, cosa que no podrán deshacer.

Me voy feliz a donde sea que me lleven, pues ya he encontrado un método único para futuras obras las cuales predicaré por todo el mundo...


Al día siguiente, en las noticias de todo el mundo sale la espeluznante y maquiavélica historia de Dios pintor como él mismo se autodenominó.

«Nos indican nuestras fuentes, que el asesino sufre de un fuerte desequilibrio mental, por lo que será puesto bajo máxima seguridad en una institución psiquiátrica. El hombre de 40 años de edad, se llama Aizen Sōsuke, prestigioso profesor de artes y también aclamado en otras licenciaturas y doctorados. La víctima fue reconocida como Kuchiki Rukia, una chica de 17 años quien empezaba su carrera como bailarina profesional en el ballet...»

El resto fue silenciado cuando un joven de cabellos naranjas tomó el control y apagó la televisión.

—Demonios, me quedé dormido durante la película...


FIN


¡Hey, gamberros!

Bueno, henos aquí con otros de mis delirios y entre, una fuerte gripe que no me permite dormir bien. Espero ponerme al día con mis demás fics pronto me recupere, debo decir que este es el segundo «ataque» por escribir fics de suspenso y algo de horror. La inspiración de este fic deriva de «Gárgola» que también es de mi autoría y Psychotic Orihime's love song de la fabulosa FrikiHimechan. Referencia a Van Gogh la frase final de Aizen.

Muchísimas gracias por leer.

Les saluda,

Gene.