LOS AMANTES

Mientras observaba el vaivén de su tórax al respirar tan pacíficamente, se le vino a la mente los sucesos de la noche anterior y deseó poder revertirlo. Suspiró pesadamente y salió de la habitación cerrando la puerta lo más silencioso que le fuera posible, apenas había despuntado el sol pero seguir durmiendo a su lado no era una opción.

Puso agua para preparase un té de hierbas relajantes y volvió a sus recuerdos:

Nightwing hizo uso de su fuerza para meterla a la tina con él. Era definitivamente un abusivo. Y eso que importaba ya, como si Raven no lo deseara. La muy estúpida le había concedido el honor al bastardo medio ebrio de su bañera verla en ropa interior pero se sentía tan jodidamente cómoda que ni siquiera había pensado en las consecuencias cuando él volvió a besarla. Esta vez parecía que no iba a dejarla escapar, la envolvió entre sus brazos acercándola a su cuerpo, si… se sentía tan bien.

Tampoco notó cuando deslizó sus manos a su espalda desabrochando su sostén pero si cuando él puso sus manos sobre su trasero, sin querer había soltado un quejido placentero para ambos y logrando que el desgraciado se aprovechara de eso. Cegada por el momento de lujuria, ella misma colocó ambas piernas a los costados de Nightwing para tener un acercamiento un poco más íntimo, a él le gustó.

Le gustó tanto que Raven pudo sentir su miembro erecto presionando con su ropa interior. Cuando pasó de su boca a su clavícula ya era demasiado tarde, el placer en ambos era irrefrenable y llegaría hasta el clímax. Mientras él jugueteaba con sus senos descubiertos ella no podía controlar sus gemidos. Acto seguido Nightwing decidió que debían pasar a la siguiente fase por lo que tuvo que hacer un gran esfuerzo para no resbalar y caer con todo y la hechicera. El suelo estaba frio y mojado pero eso no le impidió abrir la puerta y caminar los pocos metros que faltaban hacia la cama.

Dejó caer a la hechicera sin piedad alguna. Nightwing ya no era un hombre, era una bestia salvaje. Prácticamente la devoró con la mirada y le hizo compañía, subió sobre ella y la tomó por las muñecas y lastimándola en el proceso, volvió a besarla frenéticamente hasta que liberó una de sus manos sintiendo como esa poderosa zarpa le envolvía la barbilla sin posibilidad de poder moverse.

_ Eres mía me escuchaste, solo mía. Dilo.

Pero tampoco le dio la oportunidad; sin embargo, hábilmente se deshizo de la única prenda que le estorbaba para poder penetrarla sin consideración alguna. Ya no se sentía tan bien. Le había dolido si pero lo deseaba. Mientras él la embestía ella trataba de ocultar su dolor. Pronto el infierno acabaría cuando él por fin pudiera terminar el acto.

Los minutos parecieron horas antes de que Nightwing pudiera tener su orgasmo y terminar dentro de ella. Provocando a su vez alivio y frustración. Él no había tenido consideraciones por haber sido su primera vez y cuando al fin Nightwing decidió que era hora de dormir, Raven le dio la espalda para ser abrazada por un poderoso brazo que parecía que quería asfixiarla. No durmió ni dos minutos cuando sintió la necesidad de salir de esa prisión. ¿Qué había hecho?

Tomó ropa limpia, toallas secas y corrió al cuarto de baño donde aún había evidencia de lo que acababa de suceder, drenó el agua de la bañera y puso nueva, sentía las manos de Richard todavía sobre sus muñecas adoloridas y un poco de sangre resbalaba por su entrepierna. Se limpió lo mejor que pudo casi tratando de limpiar los recuerdos como su cuerpo.

El sonido del agua caliente derramándose sobre la estufa la hizo volver a la realidad, corrió en auxilio de la flama que se extinguía para retirar el recipiente ahora casi vacío. En realidad ahora ya no creía que haberlo aceptado como su amante fuera una buena idea.

Mientras se torturaba mentalmente por haber sido tan inconsciente, la figura de Richard desperezándose de las cobijas tratando de alcanzar su ruidoso teléfono. Trató de encontrarlo en la mesita de al lado pero no estaba, ¿Cómo rayos no iba a estar ahí?, de pronto recordó que había pasado una noche increíble en compañía de su mejor amiga y que… la había tomado como su mujer. Se incorporó de golpe dándose cuenta que no había sido un sueño, estaba en su cama, en su cuarto y en SU departamento. Miró por el rabillo del ojo su pantalón tirado en el suelo mientras la incesante musiquita de su celular lo torturaba.

Cuando al fin pudo tomarlo, observó las doce llamadas perdidas de Bruce Wayne y mientras volvía a sonar, un dolor terrible le martilleaba la cabeza, carraspeo un poco antes de tomar la llamada. Mientras Richard tomaba su llamada, tres incesantes toquidos en la puerta pusieron en alerta a la hechicera, prácticamente corrió hasta encontrarse delante de ella. Se armó de valor y abrió. Casi palideció al ver a Roy ahí parado a punto de volver a colocar sus nudillos en la puerta.

_ Roy…

_ Lo siento, no quería despertarte pero sé que estas preocupada por él. ¿Tienes noticias?

_ No, es decir sí.

_ ¿Estás bien?

_ Si, solo… me despertaste

_ Puedo prepararte algo de desayunar y así poder platicar.

Sin ser invitado, Roy entro al departamento y Raven estaba a punto de tener una crisis nerviosa. Había tenido sexo con Richard Grayson hace tan solo unas horas y no había podido comunicarle a Cyborg o a Roy que él estaba bien pero que estaba en su departamento y que se había convertido en su amante. No sonaba tan bien si volvía a repetirlo en su cabeza

_ ¿Puedes cerrar la puerta?

Raven obedeció pero detuvo a Roy a la mitad del pasillo. Lo único que ella deseaba en ese momento era que él se fuera; estaba preocupada por lo que llegaría a suceder si ambos se encontraban ahí en ese preciso momento. No era un buen momento para riñas o reclamos.

_ Tienes que irte.

_ ¿Por qué?, ¿Esperas a alguien?

_ No. Solo… anoche Richard me llamo, él está bien.

_ Bueno es un aliciente. Mejor aún para que te prepare el desayuno. Sé cuánto te importa él y cuan preocupada estas pero ya no más, sabes que está bien.

Mientras iba diciendo todo esto, se acercó lentamente a ella para tomarla por los hombros y frotarlos de arriba a abajo en un gesto de comprensión pero a la vez de una manera un poco más afectuosa de lo normal, Raven agradeció con una sonrisa y se alejó unos pasos atrás abrazándose a sí misma de manera instintiva. Hubo un poco de silencio y por primera vez Roy escuchó atentamente. Maldito, estúpido silencio de mierda.

_ ¿Qué es eso?

_ ¿Qué es qué?

Roy le hizo un ademan para callarla y escuchar mejor y entonces lo reconoció. Una voz masculina que provenía de la habitación de la hechicera. Tiró de su cabellera hacia atrás en gesto de frustración y miró con severidad a Raven quien no pudo más que mantener la mirada apartada mirando a la nada.

_ Que estúpido he sido. Yo me preocupaba por ti mientras tú te acostabas con él.

Roy caminó en dirección a la puerta pero se detuvo justo antes de salir tan solo para mirarla por última vez, dio un gran portazo. Intentó tranquilizarse pero estaba preocupada por su gran estupidez. La puerta de la habitación se abrió lentamente, Nightwing estaba vestido, lucía cansado pero relajado, estaba terminando de abotonar su camisa; al ver a Raven no pudo más que evadir su mirada.

_ ¿Era Harper?

Raven solo asintió, mierda que débil se veía y que estúpida se sentía. Nightwing se acercó a ella y la tomo por ambos brazos con un poco de fuerza, vió su mirada y no le gustó; trato de ser un poco menos agresivo pero sus palabras no sonaron tan amables.

_ No quiero que vuelva. Ahora eres… mi mujer y él no me agrada.

_ Voy… a trabajar, te agradecería me soltaras.

_ No estoy jugando Raven… es en serio.

_ Volveré por la noche…

Nightwing dejo que se marchara sin hacer comentario alguno, él también tenía que salir y enfrentar a Bruce. Espero pacientemente en la cocineta a que Raven saliera. Usaba una blusa color verde agua y debajo de esta una blusa de tirantes del mismo color, un pantalón negro ajustado y unos bonitos zapatos bajos que le hacían juego a la blusa, usaba el cabello suelto. Se veía realmente hermosa y Nightwing de pronto sintió algo que nunca pensó volver a sentir, emoción, deseo, amor. Su decepción amorosa lo había llevado a cometer adulterio y definitivamente no sentía remordimiento alguno.

_ Te llevare a tu trabajo y después iré a ver a Bruce, ¿está bien?

_ Si, está bien.

Ambos se mantuvieron en silencio de camino a la librería, Richard no podía dejar de pensar en Raven, anoche ella se veía tan segura de querer tener una relación y ahora parecía que estaba triste, dudosa… arrepentida. Estacionó una calle antes.

_ Raven… no puedo evitar sentir que no estas cómoda con esta situación.

Raven le miró pero no pudo mantenerle la mirada, sintió la mano de Richard rodeando la suya.

_ Mírame… escucha, si no estás segura de esto puedes decírmelo, yo lo entenderé. Lo cierto es que no busco en ti solo una mujer con la cual pasar las noches, Kory me mintió y me traicionó, estoy dolido pero no ciego, no eres mi amante eres mi mujer y pretendo que sea por el resto de nuestras vidas. Voy a arreglar esto, lo prometo.

_ Ella no va a dejarte tan fácil. Te amo Richard y eso no va a cambiar y… yo tome una decisión. Lo arreglaremos juntos.

Nightwing suspiro… beso su mano y después sus labios. Las cosas por fin estaban tomando su lugar en este mundo y por fin podría ser feliz.


Hola a todos nuevamente, si ya se... me tarde. Pero tengo excusas... adivinen, al fin estoy trabajando de enfermera... en la noche... no es bonito pero me encanta. De verdad lo siento... ya saben, podre tardar años pero jamás dejare mis historias. Ahora...

Wheeler eres una llorona hermana... Konan... Gracias a Azar alguien entiende mi punto, si, es verdad todo lo que dices y ya lo había notado pero bueno... con migo no faltan las sorpresas asi que a partir de este capitulo las cosas se van a tornar un poco mas que oscuras. Gracias por tu comentario de verdad me encanto.