HISTORIAS CRUELES

Atardecía en Japón, Ayame se encontraba recogiendo sus cosas y metiendolas rápidamente en su mochila con rápidos movimientos, con el deseo de salir de allí hacia el Aqua Galaxy , donde había quedado con Seira desde hacía una semana.

Cogió sus cosas y se dirigió a la puerta encontrándose con una chica de pelo corto, y blanco- Hola chica plana q...- notó una punción en el cuello; Yukihira la había clavado una aguja de hospital con suero, que la hizo ver todo borroso antes de caer al suelo...

Ayame despierta lentamente ; estaba algo desorientada, noto como sus tobillos estaban atados con una cuerda al igual que sus muñecas, miró alrededor; estaba en una habitación cerrada, con dos estanterías llenas de herramientas de carpintería, jardinería, mecánica...Escuchó unos abrirse un puerta, alzó la vista, descubriendo a la adolescente peliblanca de ojos rosados- Veo que despertaste, " tetas de silicona"- Suéltame- exigió indignada la muchacha rubia- lo haré, pero no ahora, ahora me toca vengarme por todo lo que me has hecho.- A Ayame se la contrajeron las pupilas ,, viendo como Yukihira sacaba un juego de ganchos- Hora de jugar- anunció impasible. Ayame trato de liberarse de las ataduras inútilmente, sintiendo como Yukihira la desgarraba la carne de sus piernas al clavar esos filosos artefactos; pese a que sentía las ganas de gritar un shock se lo impedía, no se creía lo que ocurría.

Yukihira se alejó para contemplarla; Ayame estaba ensangrentada por sus piernas, con los ganchos clavados en su piel mientras derramaba lagrimas por el dolor e sus ojos dorados- ¿ por qué me haces esto?- Amakusa Kun- ¡Pues quédate lo! Yo no quiero nada con él.- chilló la rubia pechugona. Yukihira la miró con un rostro impasible, pero con una mirada de maldad la dijo- No puedo arriesgarme. Yukihira tiró de las cadenas, retirando los filosos instrumentos del cuerpo de Ayame , desgarrando la la piel e inundando el suelo de rojo junto a el olor de oxido de la sangre; causando que Ayame soltara un grito perturbador para el disfrute de Yukihira, ella lloraba; tenía miedo, pero sobretodo, sentía dolor – Yukihira, por favor, deja que me vaya- dijo ella débilmente. Yukihira no respondió,se fue hasta una esquina del sótano y cogió una sierra de alambre, acercándose de nuevo, muy lentamente a su victima- ¡NO! Yukihira, por dios...- la peliblanca empezó a serrar el pecho derecho de Ayame y después el izquierdo- Fíjate, no son de silicona.- comento tocando los dos amasios de carne y poniéndolos en una nevera.

Ayame sintió un pinchazo en la columna igual al que había sentido en el cuello horas antes- ¿ qué vas a hacerme!- la dijo enfadada – esperar a que tu cuerpo se duerma para recolectar tus organos. Ayame sintió miedo , lloraba sin consuelo hasta que el tranquilizante hizo efecto y la dejo semiinconsciente , lo que la permitía ver como Yukihira sacaba sus órganos, arrancándolos con fuerza hasta que ella exhaló su ultimo suspiro y murió.

Más tarde esa noche, Yukihira estaba vestida con un vestido negro y un lazo en el pelo. Escuchó con llamaban a la puerta y abrió- Hola Yukihira- dijo Amakusa Kun – H...hola, no te esperaba tan pronto- dijo tímida la muchacha.

Ella lo guió a la mesa de la cocina y le sirvió un trozo de carne- Oye Yukihira, donde has comprado esta carne, la pechuga está deliciosa.- Yukihira rió- es un secreto de cocina...