NT: Hola, de aquí en adelante, cada vez que vean un número entre paréntesis [#] significa que hay una pequeña anotación al final del capítulo, que puede ayudarles a entender el contexto u otro posible significado de la oración.


Capítulo 2: La persecución del ganso salvaje[1]

"¿Segura que estás lista para volver al trabajo?" preguntó Carmilla mientras Laura caminaba hacia la puerta principal.

Laura asintió, "Sólo fue una pequeña fractura, nada por lo que no deba ir a trabajar." Ella amaba su trabajo y eso la hacía físicamente incapaz de decir o hacer algo que la mantuviera en casa.

Carmilla asintió, dándole un beso en la sien. "Llevaré a Carter al parque, considerando que la niña ha rogado por ello desde que la nieve se derritió."

Laura sonrió, "Eso suena bien, sólo asegurarte de llevar una hogaza de pan contigo, recuerda cuánto le gustó a Carter alimentar a los patos el verano pasado."

"Lo tengo cubierto." Recorrió la mano por el brazo de Laura, entrelazando sus manos. "Ve a patear traseros en el trabajo y la cena estará lista y en la mesa para cuando regreses."

Laura se rio entre dientes. "¿Quién hubiera pensado que tú serías ama de casa?"

Carmilla estrechó los ojos, "Sólo porque trabajo desde casa, no significa que soy una ama de casa."

Laura rodó los ojos, dio un paso más cerca y presionó sus labios brevemente contra los de Carmilla, antes de tomar su manzana y bolso de la silla. "Te veré cuando regrese a casa, diviértete hoy con Carter."

Carmilla mantuvo la puerta abierta para ella, besando por última vez los labios de su novia, "Te amo."

"Yo también te amo." Mencionó Laura antes de despedirse con la mano, bajar por la entrada, caminando hacia el auto, subió por el lado del conductor y encendió el motor.

Carmilla la observó alejarse de la entrada y marcharse antes de cerrar la puerta, regresó a la cocina, donde había sacado los ingredientes para hacer panqueques. Su plan era terminar de preparar una olla con café y después ir a despertar a Carter. A ella siempre le gustaba ayudarla a hacer los panqueques.

XXX

"Hey, abejita." Susurró Carmilla, dándole un beso en la sien a su hija, apartó los rizos de la cara de la pequeña niña.

Carter se dio la vuelta, quejándose y acurrucándose más entre las cobijas. Carmilla no creía que los niños de cinco años quisieran dormir más de lo que necesitaban, hasta que tuvo a la suya. Carter era Carmilla hasta los huesos, la mayor parte del tiempo. Tenía unas cuantas características de Laura, que estaban apareciendo más y más cada día que pasaba.

"Vamos, ¿no quieres ayudarme a hacer el desayuno?" preguntó desde el lugar en que estaba de rodillas, al lado de su cama.

Carter abrió perezosamente un ojo, dándose la vuelta para mirar a su madre. "¿Panqueques?"

Carmilla asintió. "Sep."

"¿Les podemos poner chispas de chocolate?" preguntó la pequeña niña.

Carmilla se rio entre dientes, sep, justo como Laura. "Si tu mamá no se las comió todas la última vez."

Carter salió de la cama, estuvo cerca de chocar con Carmilla antes de salir del cuarto con su pijama de gato morado.

Carmilla la siguió por detrás, sonriendo todo el camino.

XXX

"Sólo alimenta una vez a cada pato, no dos." Le instruyó Carmilla, sostenía la mano de Carter mientras cruzaban la calle para llegar al parque local.

"¿Y si aún tienen hambre?" preguntó Carter. Seh, definitivamente tenía tanto de Laura como tenía de ella.

"Sólo tenemos una hogaza, monita" le dijo Carmilla.

Carter bufó antes de asentir, soltó la mano de Carmilla cuando se acercaron a la acera que llevaba al parque.

Fueron hasta una mesa de picnic cerca del lago, para que Carmilla pudiera sentarse y, aun así, ser capaz de vigilar a Carter mientras alimentaba a los patos. Escuchó sonar su teléfono y Carmilla lo sacó de su bolsillo, sonrió cuando vio que era Laura. "Hola, bebé."

"Hey, estoy en mi descanso y me preguntaba si les gustaría algo de compañía." Dijo Laura.

"Por supuesto, acabamos de llegar al parque. Carter está empezando a hacer travesuras." Le comentó, observando a la pequeña morena sacarse los zapatos y enrollar las orillas de sus pantalones, dio unos pasos para meterse en el agua.

"¿Está en el agua otra vez?" Preguntó Laura.

"Acaba de meterse, de hecho."

"Estaré ahí en diez."

"No puedo esperar." Dijo Carmilla antes de colgar. Observó a Carter partir pedazos de pan y arrojarlos hacia los patos que estaban nadando. Observó su teléfono, revisando su correo, entonces escuchó un agudo chillido. Subió la mirada y guardó su teléfono cuando vio a Carter correr hacia ella, aferrando la hogaza de pan con su mano.

Carmilla alzó una ceja, confundida, hasta que vio a un enorme ganso siguiendo a Carter. Sus ojos se ensancharon, se encontró con Carter a mitad del camino, agarró su mano y corrió al árbol más cercano. Subió a Carter a una rama antes de subir ella misma.

XXX

Diez minutos después, Carmilla seguía mirado hacia abajo, hacia el ganso que prácticamente había acampado al lado del tronco, justo debajo de sus pies.

"¿Carm?" le llamó Laura.

Carmilla rechinó los dientes, genial, en serio genial. "Aquí arriba" gruñó.

Carter aferró la camisa de Carmilla, aterrada de caer.

Laura se acercó al árbol, mirando hacia arriba, sofocando la risa. "¿Qué están haciendo ahí arriba?"

Carmilla rodó los ojos. "La mascota del demonio nos persiguió hasta aquí."

Laura miró al ganso que estaba, claramente, mirando a Carmilla y a Carter. "¿Dejaste que un ganso las acorralara en un árbol?" preguntó divertida. "Carter sólo tienes que darle el resto del pan, es todo lo que él quiere."

Carter resopló. "¡El pan era para los patitos!"

Laura encogió los hombros, "Los patitos pueden compartir."

Carter hizo un puchero, mordiéndose el labio de abajo, alcanzó el resto de la hogaza y la lanzó hacia el ganso.

Observaron cómo lo agarró y se alejó, Laura dejó salir una risilla al ver a Carmilla saltar de la rama y después dar media vuelta para ayudar a Carter a bajar.

"Eres una ridícula." Le dijo a Carmilla cuando volteo hacia ella.

Carmilla rodó los ojos, "Esas cosas muerden, sabes."

Laura empezó a reírse más fuerte, "Y pensar que alguna vez creí que eras toda ruda."

Carmilla gruñó bajo, entonces sintió una pequeña mano agarrando la suya.

"Tengo hambre." le dijo Carter.

Carmilla asintió y miró a Laura. "¿Tienes tiempo para hacer una parada en casa y comer queso a la parrilla?"

Laura miró su reloj antes de encoger los hombros, "Creo que puedo permitírmelo."

Carmilla asintió. "Bien, porque vas a cocinar."

Laura alzó una ceja, "Oh, ¿en serio?"

Carmilla empezó a caminar con Carter hacia la salida. "Seh, ese es el precio que tienes que pagar por burlarte de mí." Dijo sobre su hombro.

Laura negó con la cabeza, sonriendo. Había valido la pena.

...


[1] Wild goose chase que también puede traducirse como búsqueda inútil, pero debido a la historia del capítulo le he dado una traducción más literal.