hola a todos este es mi primer fic asi que haber que sucede, se aceptan quejas y sugerencias.

Bueno MSLN no me pertenecen (por desgracia :"V)


El día ha comenzado, una parte de mi dice que me quede cinco minutos más pero la otra dice levántate o se te hará tarde, haciéndole caso a la segunda con pereza hago a un lado las cobijas y me pongo en marcha para alistarme e ir a la escuela, una vez que termine baje rápidamente al comedor donde me encontré con mi madre Nanoha esperando por mí para tomar el desayuno.

-¡buenos días!- Salude animada acercándome a la mesa.

-Buenos días Vivio ¿te quedaste dormida de nuevo?

-quizás… -respondí mirando hacia otro lado, mi madre solo negó con la cabeza divertida, terminamos el desayuno y nos dirigimos al auto; en el camino hablamos de cosas triviales hasta que llegamos a la entrada de la escuela.

-adiós Nanoha-mama –dije dándole un beso en la mejilla.

-adiós cariño pórtate bien –dijo regresándome el gesto -por cierto hoy Fate regresa de su viaje de negocios así que llega temprano para la cena.

-¡¿enserio?! –pregunte emocionada.

-por supuesto ahora ve.

Baje del auto y comencé a caminar hacia mi aula, estaba muy feliz porque Fate-mama estaría de vuelta en casa, ella es dueña de una empresa muy importante por eso ella viaja mucho a reuniones con varios de sus socios; la extraño mucho pero no más que Nanoha-mama, probablemente tendré que usar tapones en los oídos y hacerme que la virgen me habla mientras ellas se dan su "bienvenida".

Mientras iba perdida en mis pensamientos casi choco con alguien y al querer esquivarlo me caí, lo sé soy tan lista.

-¿está bien? –dijo ofreciendo su mano, estuve a punto de tomarla hasta que me di cuenta quien era ese alguien, hubiera preferido mil veces que fuera el vagabundo de la esquina pero no, era nada más y nada menos que Einhard Stratos, la chica alemana de intercambio que trae a toda la escuela vuelta loca.

-si estoy bien –dije de manera cortante.

-no debería molestarse yo solo trato de ayudar –dijo con su típico rostro inexpresivo, ¿Qué acaso no sonríe?

-pero yo no pedí tu ayuda –respondí.

-tiene razón, fue mi error, lo siento –dijo dando un pequeña reverencia para después alejarse a paso elegante.

-ash tan lindo que estaba mi día –susurre soltando un bufido.

-¡hola! –salto alguien tomándome de los hombros metiéndome el susto de vida.

-¡Rio! –grite dándole un ligero golpe en la cabeza.

-jeje lo siento –dijo con su típica sonrisa traviesa.

-solo no lo vuelvas a hacer –respondí comenzando a caminar.

-uuyy alguien está de mal humor –agrego juguetonamente; uuyy alguien quiere morir hoy.

-Buenos días –saludo Corona acercándose a nosotras, gracias acabas de librarme de ir a la cárcel por homicidio.

-Ten cuidado Corona que alguien por aquí está enojada –advirtió divertida mientras entrabamos al salón y nos sentábamos en nuestros respectivos lugares.

-¿ahora que paso? –pregunto negando ligeramente con la cabeza.

-me topé con ella de nuevo.

-no te puedes enojar cada vez que la miras pasar.

-¿con quién? –pregunto Rio curiosa.

-con la alemana linda.

-¿Einhard?

-sí, ella ¿acaso hay otra? –respondí soltando un bufido.

-¿ella te molesta? –pregunto inocente.

-que si Rio –dije tratando de mantener la paciencia, ¿Qué parte de me desespera es la que no entiende?

-¿Por qué?

-No lo sé, simplemente es algo que nace desde mi pequeño cora.

-quieres decir que te cae mal solo porque habita el mismo planeta que tu –dijo, exacto hasta que capto ¿alguien quiere darle un novel?

-y créeme que preferiría lanzarme de un puente antes de tener que pasar tiempo con ella –dije antes de que la profesora entrara y tener que voltear al frente.

-muy bien alumnos como sabrán a muchos no les ha ido bien en los últimos tres exámenes –dijo de manera seria, tenía razón en las ultimas pruebas no mis calificaciones bajaron demasiado pero no es mi culpa que la mosca pasara y me distrajera. –por eso he convocado a los mejores alumnos de primer grado de secundaria para ayudarlos, les pasare una lista donde viene el nombre de su ayudante y al final de la clase les daré un horario en el que obligatoriamente tendrán que reunirse en la biblioteca y antes de que lo digan no hay cambios –dicho le dio la lista al chico de la primera fila el cual comenzó a pasarlo hasta que llego Rio.

-dime ¿quieres ir al puente después de la escuela? –dijo burlonamente mientras me pasaba la lista.

-no puede ser –susurre para mí misma, comencé a leerlo una y otra vez hasta que la persona de atrás me pidió la lista; esto debe ser un broma ¿Por qué habiendo tanta gente me toco ella? ¿Fue por el lápiz que robe en el kínder? No fue mi culpa necesitaba uno y ese era rosita con brillitos ¡¿Cómo resistirse?! , el karma viene por mí junto con esa odiosa persona.