PROLOGÓ

Corey Ramírez comenzaba a sentirse realmente ebrio.

Su campo de visión comenzaba a hacerse más reducido y los colores de la iluminación de la fiesta comenzaban a marearlo. Ahora comenzaba a desear haber declinado la oferta de salir a tomar unos tragos con sus amigos, para relajarse luego de la semana tan difícil que habían pasado en la residencia medica. El nunca había sido un tipo de demasiadas copas, pero esa semana habían visto demasiadas cosas en el hospital, que de verdad necesitaban de aquel respiro. Además, aun que amara la idea de convertirse en un doctor y ayudar a las personas, tenía que admitir que aspiraba otras cosas también. Como a Penny Johnson. La chica que bailaba en la pista con otro chico. A él le gustaría ser ese otro chico, pero no tenía la confianza suficiente como para intentarlo.

Estuvieron bailando y bebiendo un rato mas, y cuando el reloj marco las 3 de la mañana. El grupo de amigos decidió marcharse, después de todo. Tendrían que regresar a la residencia el lunes por la madrugada y necesitarían todo el tiempo que pudieran para descansar. Así que todos los chicos se subieron al SUV de Ryan Levy, y se dispusieron a volver a casa. Todos, excepto Corey. Que había dicho que quería volver caminando a su departamento, que no estaba muy lejos del bar.

Aun así, Penny insistió en que fuera con ellos. — ¿Seguro que quieres caminar?

— Si, necesito un poco de aire. Ya sabes, el mareo. – comento, aun que estaba mintiendo. El mareo era algo soportable, la cosa era, que no quería ir en el auto, viendo como Penny se llevaba mejor con los demás que con el mismo. No podría soportar esa humillación por mucho más tiempo.

— Vale, ten mucho cuidado. – dijo ella, estirando la mano fuera de la ventanilla para acariciarle el rostro con dulzura. Eso sí que le regreso el ánimo.

— ¡Si amigo! ¡Que no te coman los monstruos! – dijo Ryan antes de encender el estero de la vehículo y avanzar por la calle. Al dar vuelta, las llantas rechinaron contra el pavimento, algo que hizo a Corey sentirse incluso más seguro de ir caminando que de ir en ese vehículo. Escucho el sonido de truenos en el cielo, así que empezó a caminar.

Su paso no fue tan rápido como quería, y unas 3 cuadras después del bar. La lluvia torrencial comenzó a azotarlo todo. Normalmente Corey habría corrido hacia algo con que cubrirse, pero tenía que admitir que la brisa fría y fresca de las gotas sobre su rostro, eran toda una maravilla para su estado. Así que continúo caminando bajo la lluvia.

El sonido de un murmullo de su nombre, lo hizo detenerse y girar a ver. Pero no había nada, así que pensó que se trataba de su imaginación. Negó con la cabeza y continúo con su camino. Pero de nuevo, el susurro lo hizo girar.

— ¿Hola? – pregunto temeroso. La calle estaba demasiada oscura y silenciosa como para que hubiese alguien que le conociera por allí. Los letreros de los negocios de la calle se sacudían lentamente, pero pensó que se trataba solo del aire y que los susurros solo estaban en su cabeza.

Grave error.

Corey solo dio un par de pasos más, antes de que el dolor más grande de su vida aquejara a su brazo izquierdo. Dio un grito de dolor, y al llevarse la mano izquierda sobre el lugar del dolor, se dio cuenta de que estaba sangrando y herido. Su primer pensamiento fue que le había disparo, o una bala pérdida quizás. Pero entonces, el mismo dolor aquejo a su pierna. Esta vez, su grito fue más desgarrador, pues el dolor también lo era.

Cayó sobre el suelo, conmocionado, pensando en un montón de malas probabilidades. Pero ninguna tan mala como la verdad de lo que estaba pasando.

Escucho un rugido, como de animal, y entonces fue arrastrado hacia la oscuridad.

* Por favor Review!