CAPÍTULO 4

Steve pasó cuatro meses recorriendo América.

Se quedó al margen de la sociedad, viajando por el país en su motocicleta con una tarjeta de crédito, la ropa en su espalda, y nada más. Se dirigía de un motel a otro, y por un tiempo, él mismo lo admitiría; quiso dar marcha atrás.

Con la batalla finalizada y el haber ido por caminos separados, Steve casi se sentía como si hubiera perdido todo de nuevo, y esta vez no había nada para detenerlo de ahogarse en la autocompasión. Probablemente se habría mantenido revolcándose y arrastrando su dolor con él a través de América, si Tony no le hubiese llamado.

Cuando el teléfono de la habitación del motel comenzó a sonar, Steve se encontró sorprendido y confundido. Él sabía de los teléfonos, los había visto, por supuesto, pero en realidad no había podido utilizar alguno con anterioridad. Lo recogió como había visto que los demás lo hacían, sosteniéndolo junto a su oído y él hablo en este.

— ¿Hola?

—"¿Por qué el Hola 'Roger Stevens'?" —la voz en el otro extremo se río entre dientes, usando el nombre que Steve había verificado para el motel, pero él reconoció la voz casi inmediatamente.

— ¿Tony Stark?

—"El primero y único".

— ¿Cómo…es que tú…este número? —Steve se puso nervioso. Solo había verificado su estancia apenas hace tres horas.

—"¿Demasiadas palabras no crees? soy un genio ¿Recuerdas? He seguido tu tarjeta de crédito, que la verdad era un simple juego de niños. Peter va a estar haciendo este tipo de cosas en dos años, no tendría ningún problema".

— Tu hijo... —Steve recordó.

—"¡Correcto soy papa¡ En todo caso, te estoy llamando porque tardíamente ha llegado a mí la conclusión de que si estás recorriendo el mundo y te has mantenido fuera del radar de SHIELD, es probable que no estés viendo al terapeuta encomendado por SHIELD, ¿estoy en lo cierto?"

—Buen…-

—"Y no estoy diciendo que tienes que ir, o incluso lo que debes hacer, ya que Dios sabe que nadie más ha tenido que pasar por lo que tú has pasado, y nadie te puede culpar por querer desaparecer un tiempo debido a este asunto. Se me acaba de ocurrir que en realidad no tienes una gran cantidad de contactos, al ser nuevo en el mundo y todo eso, además probablemente SHIELD no es tu primera opción para tener un oído amigable. Así que… estoy ofreciendo el mío".

—Yo–

—"Y sé que tuviste un comienzo difícil, y que quizás todavía me odias o lo que sea, y eso está bien, no te estoy diciendo que es necesario que me llames y me digas acerca de todos tus oscuros secretos y de tus noches grises del alma o lo que sea, lo que estoy tratando de decir es que si…, no sé… no sé cómo funciona exactamente esto, pero para lograr que olvides, o si necesitas ayuda para entender algo, tú me tienes a mí".

—Tony, eso es-

—"Y, por supuesto, también te invitamos a venir a quedarte conmigo, Pete y Bruce en la torre, tú y todos los demás Vengadores tienen lugares aquí, por si los necesitan. Yo estaba reconstruyendo y pensé 'bueno, estamos en una especie de equipo ahora, y tengo todo este espacio vacío que bien podría poner en uso, así que ¿porque no?' No me refiero a que deberías apresurar tu adaptación a este nuevo mundo, ni nada de eso, si todavía necesitas tiempo para viajar por las carreteras secundarias del país y, uh, cosas por contemplar, está bien, has pasado por algo bastante duro, y sólo Dios sabe cómo-"

— ¡Tony! —Steve, por fin le interrumpió aunque de una forma forzada, tratando de no reír —Gracias. Por... todo. Lo haré. Llamare, es decir. Si no te importa.

Apreciaba la acción más de lo que podía decir, probablemente se sentiría más que cómodo con Tony, expresándose libremente con él. Todavía se sentía terriblemente solo, y al mismo tiempo tal vez el tener a alguien que le llamase no era mucho, pero…era algo, algo que Steve necesitaba desesperadamente. La única vez que se había sentido con vida desde el despertar había sido con los Vengadores, y Tony había formado gran parte de eso.

Durante los meses siguientes comenzó a llamar a Tony cada vez más. Al principio fue sólo cuando necesitaba de algo, y él trataba de no abusar de ello. Entonces, en menos de dos meses después del ataque de Nueva York, Loki se liberó de Asgard y volvió a causar estragos. Los Vengadores fueron llamados a la acción, una vez más, y ellos respondieron.

Loki era más fácil de tomar sin los Chitauri, su ejército elegido para este momento, fueron babosas de proporciones monstruosas controladas por la mente. Eran más desordenadas pero menos destructivas, algo que Loki no calculó bien, y los Vengadores comenzaron a trabajar aún mejor juntos. Todavía eran una mezcla bastante caótica e imprevisible fuera del campo de batalla, de modo que en consecuencia, cada uno tomaba su propio camino al finalizar, sin embargo Tony llevaba siempre consigo a Steve para el almuerzo. Steve encontró que, al menos, se llevaban muy bien cuando no estaban discutiendo.

Steve ahora sentía una especie de aleteo en el pecho cuando Tony se burlaba de él, y no sabía qué pensar sobre ese extraño sentimiento, así que no lo hizo. Él salió a la carretera de nuevo, no estaba dispuesto a quedarse quieto por mucho tiempo aún, pero antes de irse dejo que Tony le arrastrase hasta el Museo de Arte Moderno. Tony había leído las menciones de la escuela de arte en el archivo de Steve —que obviamente no tenía ningún motivo para no leerlo– y él decía que era una visita obligatoria antes de que Steve se fuese otra vez. Sólo podían pasar unas cuantas horas puesto que Peter se había convertido excepcionalmente —y de manera comprensible— apegado con su padre desde el primer ataque, ya que al parecer había visto algunas de las crudas imágenes, donde Tony era golpeado y había arrojado un arma nuclear en el espacio.

No era exactamente favorable para el niño haber visto algo así, y Tony todavía se encontraba de mal humor con Happy por eso.

Sólo tenían unas pocas horas, pero fueron algunas de las más divertidas que Steve había tenido desde su despertar del hielo. Charlaron en todo el tiempo, debatiendo del arte y las batallas estratégicas, las burlas continuaron al igual que la insistencia entre sí mismos por pincharse una que otra vez verbalmente, con un buen humor, como si se conocieran de toda la vida.

Al terminar la visita Steve comenzó nuevamente su camino, a pesar de la insistencia de Tony para que se quedase explicándole que tenía un piso para él en la Torre Stark, pero después de esto comenzaron a llamarse entre sí con más frecuencia. Resultó que Thor tenía razón sobre la señalización del cubo, que la Tierra estaba lista para una forma superior de guerra, o tal vez todos los locos simplemente decidieron salir de la nada, porque al poco tiempo de su partida, Steve estaba siendo llamado de vuelta a Nueva York cada dos semanas por alguna catástrofe nacional que sólo los Vengadores podían manejar.

Con el tiempo Tony y Steve cayeron fácilmente en un patrón familiar; salvar el mundo, sentarse a interrogar, salir a comer, pasar la tarde juntos, separar caminos. Pelearon en ocasiones, en el campo y fuera de este, ambos eran tercos y obstinados, además a menudo sus puntos de vista se enfrentaban, pese a ello siempre lograban trabajar como era debido.

Cuando no estaban salvando al mundo, en ocasiones se llamaban entre sí, al menos una docena de veces por semana, casi todos los días, Steve se encontró buscando excusas para llamar, con cualquier cosa que pudiese preguntar a Tony estaría bien, aun cuando la respuesta no le importase realmente.

Aprendió sobre los teléfonos celulares, los programas de la computadora y del Internet. Tony le instruyo en la compra y el uso de un teléfono celular, comprando un iPod que pudiese utilizar fácilmente sobre la carretera, e incluso le dio unas listas de reproducción elaboradas a través de los años que se había perdido para escuchar por su camino. En ningún momento escucho de alguien hacer una referencia que no entendía, él llamó a Tony, mucho después de que aprendió a usar el google. Tony también le recomendó libros que le ayudarían a conseguir una visión objetiva de lo que se había perdido durante décadas, una imagen más completa de lo que el mundo era ahora.

Algo acerca de estar y hablar con Tony aflojó la resistencia que Steve había construido para este nuevo mundo. Antes de que Tony se encontrase en su espacio personal, no había querido tener nada que ver con el futuro. No había querido aprender acerca de lo que se había perdido, sólo quería permanecer ignorante de ello y fingir que nada había sucedido. Pero eso no era sano, y Tony le ayudó a seguir adelante sin empujarle o forzarlo.

Steve pensaba, que una parte de él quería impresionar a Tony. No entendía por qué se sentía de esa manera, pero le agradaba la forma en la que Tony sonreía cada vez que Steve recibía algo de él, aunque sólo escuchar su voz por teléfono, hacia a Steve sentirse... de alguna manera, más ligero. Tony hizo todo más fácil, y Steve estaba increíblemente agradecido por ello.

También hablaban mucho de Peter, sobre todo porque Steve se dio cuenta muy pronto de que Tony no podía mantener una conversación de cualquier índole sin haber hecho mención de su hijo, y eso a Steve no le importaba en lo más mínimo, Tony estaba claramente orgulloso y completamente enamorado de su pequeño, y a Steve le gustaba ver el lado más suave de Tony.

Más tarde, Tony le contó un poco acerca de cómo Peter llegó a estar en su vida. Él y Steve últimamente habían estado hablando más sobre sí mismos, Steve paso cada vez menos tiempo en la búsqueda de una débil excusa para llamarle, como antes lo había hecho. El capitán le contó historias a Tony de su pasado, le habló de Bucky y Peggy, sobre su breve tiempo en la escuela de arte, acerca de cómo el Dr. Eskine había creído en él, y de cómo había confiado en que se convertiría en un buen hombre.

Tony, a su vez, le habló de un hombre llamado Yinsen, que había dado su vida para salvarlo. El castaño le dio muy pocos detalles sobre su tiempo en Afganistán, pero Steve no se sorprendió de ello y decidió no presionarlo acerca de dicho tema. Tony mencionó, muy brevemente, en primer lugar las cosas que le habían hecho cambiar de opinión acerca de la paternidad, y Steve optó por no decir nada más al respecto. Tony nunca dijo directamente que él no había querido tener a Peter desde un principio, pero era lo suficientemente claro por la forma tan cuidadosa que uso eligiendo sus palabras, y Steve dejo que Tony pasara a algo más ameno.

Tony era un padre fantástico, y eso era lo que importaba.

Ese pensamiento le resultaba algo vergonzoso, así que Steve trató de no pensar en ello demasiado, aunque él sabía muy bien del porque había buscado en google a Tony. Sólo había sentido curiosidad por su nuevo amigo, además no había esperado el ataque de información. Lo que había sido leve curiosidad se convirtió rápidamente en una adicción; había tanta información, que quería saber. Él quería saber nada y todo sobre Tony, aun cuando él no fuese capaz de ayudarse a sí mismo.

Así que se buscó todos los datos que pudo, escéptico buscaba hasta que por lo menos con otras tres fuentes respaldaba dicha información, así como Tony le había enseñado, pero no había ningún artículo anterior al primer cumpleaños de Peter, donde se podía leer razonablemente que Tony no era otra cosa, más que un simple padre cariñoso.

Tony le dejó muy en claro; que no podía ir por ahí ni diez minutos sin hacer mención del niño. El castaño siempre ponía a Peter a saludar por teléfono un par de veces, si es que él se encontraba cerca cuando Steve llamaba —que técnicamente era siempre, desde que Peter se había pegado a la cadera de Tony después del ataque de Nueva York— solamente pronunciaba un tímido "¡Hola!" después de eso molestaba a Tony para que le permitiese ir a jugar.

Steve se encontró cada vez más aficionado del pequeño aun cuando nunca había tenido una reunión con él. Peter parecía un niño muy inteligente y curioso, con una actitud sarcástica a la altura, era muy parecido a Tony en muchos aspectos.

Pero había solo un problema…

Peter odiaba al Capitán América.

Tony no podía entender ese hecho en lo absoluto. Él nunca antes había mencionado siquiera dos palabras sobre el Capitán América, pero Peter no podía soportar la visión del héroe de barras y estrellas. En un primer momento, Tony pensó que era algo así como: "mi papá es el mejor héroe y todos los otros apestan", pero Peter adoraba a los demás.

No conocía a la mayoría de ellos, además de Natasha y Bruce, pero la nueva cosa favorita de Peter era el engranaje Vengadores. Después del ataque, los medios de comunicación les habían comercializado, y Peter quería todo: figuras de acción, sábanas, muñecos de peluche, pegatinas, libros para colorear, lo que sea. Tony trató de mantener un mínimo de estos productos, pero aunque había hecho su mayor esfuerzo para lograr ese cometido, la habitación de Peter aún se veía como una sala de exposición de los Vengadores. Siempre había tenido un par de juguetes de Iron Man, pero no era la gran cosa como tener al auténtico grupo de superhéroes en vivo.

Hulk era su favorito, y cuando finalmente comenzó a dormir en su propia cama, donde se encontraba envuelto en sabanas de los Vengadores con un peluche Hulk para mantenerlo a salvo, los medios de comunicación habían dado muchas vueltas respecto al tema del armatoste, aparentemente inseguros en saber si él era un héroe o un monstruo, pero Tony puso un rápido fin a cualquier pregunta en la mente de Peter. Tony le dijo que Hulk era un héroe, que no era realmente en lo absoluto un monstruo, y que algunos héroes no reciben el respeto que se merecen, pero que simplemente eso les hacía más heroicos que otros.

El hecho de que Bruce y Peter se llevaban a las mil maravillas también ayudo. Bruce fue a vivir con ellos después del ataque, tras la elección de quedarse en Nueva York y no tener otro lugar donde alojarse. Además, él, como todos los demás miembros del equipo, tenía un piso entero a su disposición, así que no era como si fuese a encontrar un lugar mejor. Durante un tiempo, Bruce era cauteloso sobre el contacto físico con Peter, siendo consciente de su potencial daño, y Peter todavía era tímido con las demás personas. Entonces Tony se dio a la tarea de mencionarle a Peter que Bruce era Hulk.

Después de eso, Peter no podía tener suficiente de Bruce.

Finalmente Bruce cedió, — ¿y quién no lo haría después de que Peter demostrara con todas sus fuerzas la adoración que le tenía?— se llevaban muy bien. Los medios de comunicación no sabían nada de las identidades del equipo además de Tony, pero obviamente Tony le dijo a Peter que Natasha era la Viuda Negra, y Peter pensó que era fantástico que su tía Nat fuese un superhéroe también.

A Peter le gustaba Thor y Hawkeye también, pero cualquier cosa que hiciera referencia al Capitán América era burlada o desechada por él, y Tony absolutamente no podía entenderlo. Peter dijo que el Capitán América era un estúpido, que él era un malvado y un idiota, más otro tanto de cosas que Tony no tenía idea de donde Peter las había conseguido. Fue alrededor de cuatro meses después del primer ataque cuando Peter le llamó bastardo, claramente imitando a alguien ya que Tony nunca había utilizado esa palabra delante de él, y ese fue el motivo por el que Tony decidió que debía terminar aquello.

Tal vez Tony no había tenido el mejor de los comienzos con Steve, pero habían terminado en buenos términos, y Tony le consideraba un buen hombre. La primera pregunta que le hizo el capitán a Tony ese día cuando se encontraban en Nueva York, había tenido que ver con que si Peter estaba bien; y después de eso él no tenía motivo alguno para guardarle rencor al capitán por su mal comienzo.

Así que finalmente había decidido hacerle una llamada al hombre en cuestión, le recordó que siempre tendría un piso propio en la torre, y ofreció su ayuda como su futuro gran maestro espiritual*. Steve parecía algo indeciso sobre llamarle al principio, pero finalmente cedió y le llamaba con regularidad, y ahora pasaban el tiempo juntos, cada vez que Steve estaba en la ciudad para ayudar con el malo de la semana.

Steve se convirtió en uno de sus mejores amigos, y la verdad, Tony era lo suficientemente maduro como para admitir que el capitán era atractivo lo suficiente como para que se sintiese atraído por él.

Está bien, muy atraído por él.

Físicamente hablando, era el pico literal de la perfección humana, y el hombre detrás de la máscara era dulce y encantador, y una especie de idiota como un caballero clásico y casi todo de lo que Tony siempre había considerado un desvío —considerando que todos los hombres que atraían a Tony, eran siempre los chicos malos— pero no podía dejar de encontrar irresistible a Steve.

Steve era... todo. Podía ser el capitán seguro y capaz en un minuto, gritando órdenes y desafiando a Tony de derecha a izquierda, después, encantador y sincero, posteriormente, mantenía un ingenio seco y una seria curiosidad. A veces llegaban a superponerse, y todos esos lados de Steve todavía le llegaban a sorprender, al final Tony no podría haber elegido un favorito si quisiera.

Entonces sí, Tony podría tal vez sentir algo por su amigo.

Y ese solo hecho hizo empeorar las cosas con Peter, puesto que él lo odiaba. Lo que era un poco más allá de lo extraño, porque Peter nunca había odiado a nadie. Claro, él era un niño, se metió en peleas con otros niños de su edad a veces, podía ser cambiante con Tony cuando él no lograba salirse con la suya y se molestó con Bruce cuando este le dijo que no le podía ayudar con un experimento, pero Peter no odiaba a la gente.

Así que casi cuatro meses después del ataque de Nueva York, cuando Peter vio el Capitán América en la TV —alguna repetición de un desastre más reciente— y murmuró algo sobre "es un bastardo", Tony estaba pasmado, por no decir mucho. Él envió a Peter al cuarto de tiempo en espera, por haber usado una mala palabra, y luego le hizo una llamada a Steve.

—"¿Hola?"

—Tenemos un problema.

—"¿Y ahora que sucede?"

—Peter acaba de llamarte bastardo.

—"… ¿qué?" —Al parecer Steve escuchó bien, y se encontraba un poco herido por eso. Él sabía que no le gustaba a Peter, por alguna razón que ciertamente aun desconocía, Tony se había quejado antes, pero este hecho era sin duda un gran golpe. —"¿Por qué diría algo así? Más bien ¿De dónde fue que escucho semejante cosa como para pronunciarla?"

— ¡No lo sé! —Tony levantó la voz. —No tengo ni idea de donde la ha conseguido. Bruce le habla bien, y no le he dicho nada más que no sea 'dile hola a Steve' cuando estás en el teléfono, y la noticia que vio te pinta nada más y nada menos, que como un ángel. Nunca creí que fuese posible que no gustase de ti.

—"Tony" —Steve le hablo en ese tono de voz que significaba que probablemente se había sonrojado, y Tony se limitó a sonreír.

— ¡Estoy hablando en serio! Así que escucha, estaba pensando, sé que todavía estás fuera haciendo eso de 'ver el mundo que salvaste', y eso es genial, pero, ¿es en serio Steve?, ¿Kansas?

—"Kansas es una parte de América también, Tony. El hecho de que no es Nueva York, California o alguna de esas ciudades bulliciosas que tanto te gustan no significa nada.

—Por favor, sé que amas la energía de las grandes ciudades también, no mientas. Mira, yo iba a preguntar si estabas ocupado, pero ya que estás en Kansas, Dorothy, sabes perfectamente que no puedes estar ocupada, así que ¿por qué no vienes a la parte posterior de la maravillosa tierra de Oz ya y conoces a Peter? estoy seguro de que le gustarías si realmente te conociera.

—"Yo..." —Steve pareció vacilar, y Tony se apresuró en corregirse.

—No me refiero a que te apresures. Si todavía no estás listo, entonces no lo estás y ya. Yo sólo… —Se pasó una mano por el pelo, tratando de expresar algo que no podía identificar, incluso cuando sabía exactamente qué era lo que quería, —Tu sabes. Aquí estoy para ti, cuando quieras.

—"No, yo... yo solo" —Steve sonaba más seguro ahora —"Tengo que dejar de huir."

Steve rechazó la oferta de Tony sobre tener un piso en la torre, ya que tener demasiado espacio para él le provocaría algo de inquietud, cuando lo que necesitaba era aliviarse de ella, —lo cual era ridículo, pero como sea— por lo que se alojaba en su viejo apartamento desde antes del primer ataque de Loki. Cuando Steve volvió Tony pasó la tarde ayudándole con la mudanza, posteriormente, se dirigieron de nuevo a la torre para el almuerzo, donde Steve finalmente se encontraría con Peter.

Cuando las puertas del ascensor se abrieron encontraron a Peter esperándolos fuera de este.

—Dijiste que serían dos horas. —Peter tenía los brazos cruzados, mirando con seriedad a Tony. Bruce estaba detrás de él, un poco avergonzado. —Fueron tres.

—Lo siento. —Bruce río entre dientes. —Le pidió a JARVIS decirle cuando estuvieses en tu camino hacia arriba.

—Lo siento, Petey. —Tony río entre dientes, dando un paso fuera del ascensor para agacharse a la altura de su hijo y le alboroto el cabello con dulzura. —El tiempo se nos fue de las manos por estar platicando, ¿Puedes saludar al señor Rogers?

—Hola, Sr. Rogers. —Peter sonrió con timidez detrás de la manga de la camisa de Tony, sorprendiendo tanto a Tony como a Steve.

Ellos intercambiaron una mirada. Habían planeado sentarse con Peter, y preguntarle por qué no le gustaba Steve, también explicarle que era grosero hablar mal de las personas, sobre todo, sin haberlas conocido. Ellos habían pensado que le tomaría algunos días a Steve —estando cerca de Peter— poder ganarse el afecto del infante, pero…

—Eh —Tony parpadeó, pero Steve no se perdió en la sorpresa.

—Es un placer conocerte, Peter —Steve se puso en cuclillas, extendiendo una mano en dirección al pequeño —Me han hablado mucho de ti.

— ¿De verdad? —Peter miró vacilante la mano abierta de Steve.

—Claro que sí, tu padre habla todo el tiempo de ti —Steve asintió con una sonrisa —Eres muy especial para él.

—Las conversaciones acerca de ti, también —Peter estrechó la mano de Steve, y Bruce reía mientras que Steve disparaba a Tony una curiosa sonrisa. Tony intervino rápidamente antes de que Peter pudiese decir algo más.

—Bueno, me alegro de que ya se conozcan y eso del saludo, así que ya término la presentación. —Tony se levantó bruscamente, con Peter deliberadamente izado sobre su cadera y sin mirar a Steve —Uf, que has estado ganando peso, Pete.

—Yo no. —Peter murmuró con rebeldía, sin dejar de mirar con recelo por encima del hombro de Tony a Steve —Él es más grande a mí.

—Creo que tu hijo acaba de llamarme gordo. —Bromeó Steve con una ceja levantada, Peter se sonrojó y hundió la cara en el hombro de Tony.

—Sí, bueno, yo no tengo que llevar al Sr. Rogers alrededor de mí, por lo que puede llegar a pesar todo lo que él quiera —Tony río. —Sabes Peter, al Sr. Rogers le gusta dibujar. ¿Tal vez desees dibujar con él mientras yo preparo el almuerzo?

— ¿Dibujar también? —Peter se asomó por encima del hombro de Tony mirando a Steve, quien asintió con una sonrisa.

—Seguro que sí.

Tony los estableció en la mesa con papel y lápices de colores, mientras que Bruce se excusó para volver a su laboratorio y Tony les hizo todo el queso a la plancha con jamón y tomates. El castaño hizo lo posible por no hablar demasiado, dejó que Peter tomara confianza con Steve por su propia cuenta, y por el momento los sándwiches se habían terminado, Peter estaba haciendo un dibujo de Hulk mientras que Steve estaba haciendo un boceto de los Vengadores como un equipo. Peter estaba completamente fascinado por el trabajo de Steve, y Steve sonrió, cuando termino el boceto le dijo a Peter que podía tenerlo. Peter, en ese éxtasis, ahora había superado su timidez inicial y estaba hablándole a Steve con avidez acerca de su fascinación por los Vengadores.

—Un Hulk aplasta cosas con los puños cuando se enoja. —Peter estaba informando a Steve acerca como era el de color verde en pantalones con púrpura. —Pero él es un buen tipo, por lo que sólo aplasta a los malos. Papá dice que algunos héroes no obtienen el specto que se merecen, pero que eso hace que ellos sean los más grandes héroes de todos.

—Tu papá es un hombre inteligente. —Steve sonrió con indulgencia, terminando las líneas suaves de arco de Clint y echando un vistazo a Tony.

—No. —Peter negó con la cabeza gravemente, como una reprimenda. —Papá es un genio.

—Por supuesto que lo es. —Steve parecía estar luchando por no reírse.

—Sí. Él construyó a Dum-E, U, a Butt'rfing'rs* y a JARVIS, todo por sí mismo. Sin embargo no me enseñara. —Peter frunció el ceño.

—No te voy a enseñar cómo hacer un robot hasta el primer grado, Peter. —Tony intervino firmemente cuando les dio a cada uno un plato de queso a la parrilla, dejando al instante su obra para poder tomar su plato. —Eres demasiado joven para entrar en todo eso.

— ¿Acaso tu no-? —Steve abrió la boca para preguntar, recordando uno de los artículos que había leído sobre Tony diciendo algo acerca de la construcción de su primera tarjeta madre a los cuatro años. Luego se sonrojó y rápidamente trató de encubrirse, sin querer socavar la autoridad de los padres de Tony. —Uh ¿No gustabas de los robots? ¿A su edad?

—Eres muy malo en el encubrimiento. —Tony le dio una mirada divertida.

—Sí, usted apesta. —Peter le imitó con una sonrisa traviesa después de dar un bocado a su queso a la parrilla.

—Peter, ya hablamos sobre el uso de esa palabra. —Tony advirtió antes de morder a su quesillo. —Eso no está bien.

—Lo siento. —Peter bajó la cabeza.

—Yo lo sé, está bien. —Steve se limitó a sonreír, acariciando la mano de Peter encima de la mesa.

—No quiere decir que el Sr. Rogers sea así. —Peter insistió. —Usted no apesta, dibuja muy bien.

—Gracias, Peter. —Steve tomo el dibujo de Peter. —Eres bastante bueno en esto. Este es un muy buen dibujo de Hulk.

— ¡Gracias! ¿Podemos intercambiar? Si tú… ya sabes… yo quiero.

Peter bajó la cabeza en la última oración, y Steve tentativamente se inclinó para acariciarle el pelo.

—Por supuesto que quiero.

A Peter se le iluminaron los ojos, devorando los últimos restos de su sándwich con gusto.

—Wow, has comido muy rápido. —Steve admiró las acciones apresuradas de Peter. — ¿Aún tienes hambre?

— ¿Cuál es la forma educada para decir que se quiere otro? —Tony sonrió a Peter, poniéndose de pie para ir a hacer más quesos a la parrilla.

—Lo siento. —Steve se sonrojó, avergonzado. —No tienes porque-

—No, está bien, Peter come tanto como tú quieras. ¿Quieres otra también? Aun eres muy pequeño.

— ¡Sí!

—Hombre, ustedes dos, más el metabolismo Hulk-tastic de Bruce y ya está todo listo para dejarme en la quiebra.

—Oh, por favor. —Steve puso los ojos en blanco, inclinándose para un —falso— susurro de complicidad con Peter, quien se río. —Tu papá es todo un llorón.

—No le hagas caso, Petey, el Cap es un sucio mentiroso. —Tony río, dándole la espalda para hacer frente a la estufa.

Y por lo tanto no logro ver la cara de Peter que giro en una comprensión repentina.

— ¿Cap? —Peter volvió a mirar a Steve. — ¿Capitán América?

—A veces. —Steve enrojeció, confundido por la exclamación de sorpresa.

Entonces Peter le dio una patada en la espinilla debajo de la mesa y le dio la mirada más repulsiva que Steve nunca antes había recibido.

— ¡Bastardo! —Gritó acusadoramente, saltando de la silla.

— ¡Peter! —Exclamó Tony, girando sobre sus talones para enfrentar a Peter de manera amenazante con una espátula. — ¡Te he advertido sobre el uso de esa palabra! ¿Por qué le llamas de esa forma?

— ¡Porque él es eso! —Peter insistió tercamente, mirándole de manera desgarradora, entre la ira y la traición.

Steve llegó a tocar el brazo de Peter, tal vez para tratar de calmarlo, pero Peter simplemente gruñó, agarrando la mano que extendió para tocarlo y mordiéndola en el acto con mucha fuerza. Steve hizo una mueca y trató de extraer la mano sin empujar demasiado fuerte a Peter, mientras que Tony se daba completamente la vuelta, abandonando su posición en la estufa para tirar de Peter.

— ¡Oh Dios mio! Peter ¿Qué estás haciendo?

En el momento en que Tony consiguió que Peter dejase libre la mano de Steve, el pequeño logro huir del agarre de su padre y corrió apresurado hasta salir por la puerta.

—Um, ow. —Steve se quejó por la sorpresa, moviendo la mano para conseguir la sensación de nuevo. — ¿Qué fue eso?

— ¡Dímelo tú! —Tony levantó las manos.

—Él sólo me dio una patada, entonces cuando traté de calmarlo me mordió, ¡no lo sé! —Steve protestó sin poder hacer nada.

—Él... —Tony se detuvo, dándose cuenta de algo. —Él no sabía que eras el Capitán América, no debí haberlo mencionado, no ahora que estaban bien juntos.

— ¿Qué fue lo que le hice? —Steve no podía comprender la situación.

—Tú quédate aquí. —Tony le hizo un gesto a Steve para que este se mantuviera en su lugar. —Siéntate, vendré enseguida, le traeré de vuelta y entonces hablaremos sobre esto.

Tony arrastró a Peter a regañadientes, pero cuando él se sentó en la mesa frente a Steve, Peter no hizo nada más que mostrarle un total gesto de desaprobación a Steve. Tony le trató de explicar que el Capitán América era sólo un héroe como todos los otros Vengadores, aun cuando era su líder.

— ¿Te agrado demasiado hasta descubrir que era el Capitán América, Petey? —Tony preguntó. — ¿Qué no te gusta de Capitán América?

Peter solo le miró.

—Peter, esto es ridículo. Te gustó el Sr. Rogers, él te hizo un dibujo muy bonito ¿Qué significa este comportamiento?

— ¡No quiero su estúpido dibujo! —Peter estalló al fin, dirigiéndose a Steve -¡Es estúpido y eres estúpido y Capitán América es estúpido y usted es un idiota y lo odio!

Entonces Peter se levantó de la silla de nuevo, corriendo a la distancia, y Tony gritando detrás de él.

— ¡Es mejor que te dirijas directamente a la sala de tiempo de espera, Peter, no estoy muy feliz con tus acciones!

— ¿Puedes pensar en todo lo que le puede haber dicho? —Steve preguntó, todavía incrédulo de lo rápido que Peter se había vuelto contra él.

—Estoy completamente perdido. —Tony admitió, hundiéndose hacia adelante hasta que su frente estaba descansando contra la mesa y hablando sobre la madera. —Él nunca ha mordido a nadie antes. Claro, él tenía una fase de bateo hace un tiempo, pero nunca mordió a nadie.

—Estoy seguro de que lo descubrirás, Tony-

— ¡Él ni siquiera quiso hablar conmigo al respecto! ¡Lo he estado intentando durante meses!

—Tony... —Steve cambió de asiento, moviéndose alrededor de la mesa para descansar una mano en el hombro de Tony. —Hola. Te diste cuenta, ¿de acuerdo? Estoy seguro de que Peter tiene sus razones.

—Sí, bueno, me gustaría que me dijera lo que pasa por esa cabeza loca de h-

— ¡No lo toques! —Peter se dirigió como un rayo a la cocina, esta vez con un arma Nerf en cada mano, disparando a Steve.

—Peter ¿Qué estas-?

— ¿Qué es lo q-?

— ¡Déjanos solos! —Peter gritó, sin cesar el fuego hasta que se quedó sin municiones, momento en el que lanzó las dos pistolas Nerf a la cabeza de Steve. Los reflejos de Steve fueron suficientes como para esquivar ambas de una forma rápida, pero Tony ahora estaba furioso.

—Ahora sí. —En un instante Tony ya se encontraba fuera de su asiento, corriendo detras de Peter, quien gritó y sabiamente se echó a correr. — ¡Eso es correcto, es mejor que corras! ¡Cuando ponga mis manos sobre ti, Peter, yo juro que-!

Tony logró atrapar a Peter alrededor de una esquina, él se engancho a sus brazos sin dejarle ir, a pesar de las protestas de Peter y como este se retorcía en su agarre.

—Peter, has sido increíblemente grosero ¿por qué harías algo así?

Peter siguió gritando acerca de cómo odiaba a Steve, que era un idiota, que no debía tocar nunca más a papá y así sucesivamente. Hasta que Tony llevo consigo a Peter al cuarto de tiempo de espera, cerró la puerta, y ordeno a JARVIS bloquearla.

—Diez minutos en tiempo de espera, Peter. —Tony le dijo a través de la puerta. Escucho como Peter caía contra la pared por la frustración; no había nada más que hacer, la habitación estaba vacía para este propósito. —Quiero que pienses en como te has comportado de una forma increíblemente grosera, y cómo el Sr. Rogers se ha comportado increíblemente agradable contigo. Cuando salgas, es mejor que estés listo para disculparte.

Tony se dirigió de nuevo a la cocina y abrió la boca para disculparme de antemano, cuando vio que Steve había limpiado el desorden causado por las Nerf.

—Él te atacó con armas Nerf y ahora estas recogiendo el desastre que causo. —Tony sacudió la cabeza. —Realmente eres perfecto ¿Verdad?

—Yo no diría eso. —Steve se sonrojo. —Yo sólo...yo no quiero seguir, o interrumpir-

—Bueno, oficialmente esto sería un desastre. —Suspiró, Tony.

Y entonces el detector de humo se activó.

—El queso a la parrilla está en llamas. —Señaló Steve y Tony hizo una mueca de desagrado, gruño, y más o menos a la mitad de su recorrido cuando este iba a apagarlo, lanzo un gemido de exasperación.

—JARVIS, dile a Peter que no hay fuego, que todo está bajo control y que tiene que quedarse quieto.

—"Sí señor."

—Por lo tanto. —Tony hizo una mueca cuando utilizo pinzas para arrastrar el queso a la parrilla de la sartén y dejarlo en el grifo. — ¿Qué te parecen los niños?

—Parece dulce cuando él no está tratando de rasgarme la mano con los dientes. —Steve se río entre dientes.

—Juro por Dios que nunca antes ha mordido a nadie. —Tony gemía lastimosamente, y Steve se río con más fuerza.

—Te creo, Tony. Quiero decir, él parece un gran chico.

—Él te atacó con armas de Nerf.

—Así que el pequeño individuo tiene agallas.

—Y te fulmino con la Mirada como si hubieses pateado a un cachorro.

—Seguro que le enseñaste a como brillar. —Steve admitió con una sonrisa. —Por un minuto me encontraba bastante seguro de que estaba a punto de encenderme de manera espontánea.

—Sin mencionar que de nuevo te llamo bastardo.

—Suena como un Stark para mí. —Bromeó Steve y Tony arrojó uno de los paños de cocina hacia él.

—Cállate, Rogers, nadie pregunto.

—Mhmm. —Steve simplemente tarareaba con una sonrisa, de pie al lado de Tony tomo el trapo y le ayudo a limpiar los platos.

Mientras sus manos se detenían cuando pasaban de unos platos a otros, se mantuvieron de esa forma, sin decir nada.

Tony no podía conseguir que Peter hablara. En las semanas que siguieron, intentó traer a menudo a Steve durante más tiempo, pero no siempre resultaba ya que Peter terminaba gritándole que lo odiaba, miradas feas que no había pensado que su hijo sería capaz de hacer, y diversos objetos, violentamente arrojados hacia el rubio. Tony estaba muy agradecido por los reflejos que poseía Steve.

Ninguna gran cantidad de castigos o discusiones arrancarían la respuesta de Peter, y Tony probablemente estaba por darse por vencido. A quién le importaba si Peter no le gustaba uno de sus compañeros de equipo, ¿verdad? Steve obstinadamente insistió en que viviría en su propio apartamento —de todos modos se encontraba abatido— así que mientras Steve estuviese alrededor de la torre, no importaba. Ellos todavía salvaban el mundo casi todas las semanas, y Steve no necesariamente tenía que ver a Peter.

La cosa era que Tony buscaba la manera de que a Peter le agradara Steve. Tony... bueno, quería que Steve estuviese a su alrededor más a menudo, y no estaba muy seguro de qué hacer con eso. Ni siquiera sabía si Steve se sentía de esa manera, y mucho menos si estaba interesado en él y todo su equipaje, pero su miedo se vio agravado por los sentimientos de Peter. Peter era primero, Peter siempre seria primero.

Incluso si estaba siendo completamente irracional.

Steve estaba atrapado.

El dilema había estado creciendo bajo su piel, probablemente desde el primer momento en que conoció a Tony, la primera vez que había capturado la mirada de Tony flotando sobre él, de una manera que le había hecho sentir caliente e incómodo. Se había puesto fuera de sí; y el simple hecho de que había sido criado para esconder pensamientos de ese tipo en un rincón oscuro de su mente, era una segunda naturaleza por ahora. Había estado haciéndolo desde que John Robinson en el séptimo grado le había dado un alarga mirada, estaba haciéndolo por tantos años que no sabia si existía otra manera de suprimir dichos pensamientos.

Al menos, no hasta que "Los Gays hicieron Historia: La lucha del medio siglo de Lesbianas y Gays por igualdad de derechos" se encontró en las recomendaciones de lectura semanales de Tony. Incluso después de regresar a Nueva York, Tony todavía le dio una lista de recomendaciones de libros uno para cada semana, y la lista era por lo general al menos diez libros de largo y sobre todos los temas imaginables. El hecho de que había un libro de derechos homosexuales en ese país no tenia que significar nada, pero el corazón de Steve comenzó a latir un poco —demasiado— fuerte en su pecho cuando lo vio.

Todavía sentía una oleada familiar de miedo, de pánico, el terror que lograba saltar hasta él de alguna manera, Tony sabía, que había adivinado el secreto, que Steve siempre había mantenido cerca del pecho. Él nunca se lo había dicho a Bucky, los Comandos o cualquier persona; él ni siquiera se lo habría dicho a su propia madre, si hubiera estado viva todavía. Fue un error y Steve se sentía impuro por eso, tener tales pensamientos acerca de cualquier hombre, y mucho menos con Tony.

Tony, que había hecho nada más que acogerlo en su vida y le ayudaba con sus luchas para entender el futuro. Tony, que le había escuchado hablar durante horas sobre el pasado, sobre su depresión, sobre todo lo que amenazaba con desbordar. Tony, que había estado ahí para él en cada paso del camino, que era su pareja perfecta en el campo y su mejor amigo fuera de este.

Steve no podía imaginar lo que haría sin Tony, y él no quería pensar que le iba a perder simplemente porque no podía frenar sus pensamientos impuros. Entonces, aunque Steve sentía como si estuviera jugando con fuego termino por comprar el libro, y lo leyó.

Y entonces Steve tuvo que dejarlo después de diez páginas ya que comenzó a tener un leve ataque de pánico.

Setenta años. Setenta años era tiempo suficiente para que las cosas cambiasen, sin duda, pero aun así eran muchos demonios al abrir un libro y de repente plantearle, que estaba bien. Que Steve había pasado toda su vida pensando que estaba mal de la cabeza, que tenía que encontrar una chica agradable y fijarse para sí mismo una familia, sino que el pensar que estaba equivocado había sido la parte equivocada de todo en primer lugar.

Estaba bien.

Pasó el resto de su tiempo tratando de envolver su mente alrededor de ello, tratando de dejarse convencer, con la esperanza de que tal vez todo fuera verdad. Que tal vez no había un error y no mantenía a ningún demonio en su cabeza, pero entonces sólo era otro chico.

Que casualmente gustaba de otros muchachos.

Estoy bien.

El pensamiento sonó en su cabeza, extraño y ajeno. Dejó que su mente vagara, e inevitablemente, se dejo llevar por los pensamientos que normalmente habría descartado, se apartó, pero se detuvo a sí mismo en esta ocasión. Se atrevió a permitirse pensar en ello, teniendo en cuenta lo que realmente quería por primera vez en su vida.

Tony.

Después de eso, todo se volvió sorprendentemente claro. Steve hizo todo lo posible para hacer planes, trató de averiguar cómo iba a ir sobre la búsqueda de si Tony no tenía ningún interés en los hombres, averiguar si alguna vez había considerado a Steve como algo más que un amigo, pero al final, después de semanas de sueños cada vez más traviesos y en particular vivos, todos los planes de Steve fueron inútiles.

Ocurrió después de que se enfrentaron a un grupo de velociraptors algún científico loco tenía el centro accidentalmente desatado. Les tomó tres, agotadoras y largas horas para envolverlo, y como de costumbre, Steve fue el primero en llegar a la sala de interrogatorio. Tony siguió poco después, todavía en el traje ya que era su transporte a casa, sólo el casco estaba fuera. Tenían unos minutos para sí mismos como de costumbre, ya que todos los demás se duchaban antes de las reuniones. Tony no lo hizo ya que se iría directamente a casa después, y Steve no lo hizo porque... bueno, supuso que así podría admitirlo ahora, debido a que tomaría la ducha después tendría un tiempo a solas con Tony.

Por lo que se derrumbaron en sus sillas en la sala de reuniones, y Tony choco sus rodillas para conseguir la atención de Steve.

— ¿Me viste con este último? Jesús, Steve. Luche contra un raptor. Estoy bastante seguro de que este es el día más fresco de la historia.

Tony le lanzó una sonrisa cansada. Causando que las líneas al lado de sus ojos se arrugaran un poco como lo hacían cuando Tony estaba realmente feliz, y de alguna manera lo hacía parecer más joven, exuberante y victorioso. Steve fue alcanzado luego por el pensamiento de que nunca había visto a nadie más hermoso que un exhausto, sucio, y desgastado —en batalla— Tony Stark.

Así que él le dio un beso.

Era descuidado y estaba mal inclinado porque Steve había subido sobre ambos brazos y claramente tomó totalmente por sorpresa a Tony, como lo demostró la forma en que perdió el equilibrio y cayó hacia atrás sobre el otro lado de la silla.

Steve cerró los ojos; había sido una idea horrible, la peor hasta ahora.

—Me retracto. —Tony sopló desde el suelo, y Steve hizo una mueca de preparación para la risa y el rechazo. —Estoy cien por ciento seguro de que este es el día más fresco de mi vida.

— ¿Qué?

—Me escuchaste, lentejuelas. Ahora ponte aquí o te arrastrare yo mismo.

—Los demás-

—No estarán aquí durante al menos cinco minutos, y si no me besas de nuevo, y correctamente, voy a morir.

—Eso es un poco dramátic-

—Estoy en peligro aquí, vas a seguir hablando o voy a tener que-

Tony estaba tumbado en el suelo por lo que todavía no era un beso particularmente adecuado, se encontraban en un ángulo divertido, pero Steve se arrodilló en el suelo junto a Tony y presionó una mano enguantada en su cara mientras se inclinaba hacia delante para besar al castaño en silencio. Esta vez, Tony fue el que se movió hacia el frente, con las dos manos metálicas sosteniendo en un puño el uniforme de Steve y tirando de él más cerca, tornando un poco el beso casto en algo más sucio, de la mejor manera posible.

—No voy a mentir. —Tony se quedó sin aliento entre besos. —Estoy bastante seguro de que he tenido este sueño como un millón de veces, y si me despierto de nuevo, voy a estar increíblemente molesto.

—No es un sueño. —Aseguró Steve con un poco de rubor. —Si esto fuese un sueño, yo no te habría tirado de la silla con la boca en nuestro primer beso.

—Bebe, puedes hacer lo que quieras con esa boca. —Tony simplemente le aseguró con una sonrisa maliciosa, tirando de él hacia otro beso feroz, antes de apartarse bruscamente para maldecir. —Ah, mierda.

— ¿Qué?

—JARVIS dice que los demás están por entrar. —Tony se tocó la oreja, donde tenía un comunicador. —Ayúdame a levantarme, ¿De acuerdo?

Steve se paró extendiéndole su mano a Tony, quien la utilizo para impulsarse a sí mismo por todo el camino hacia adelante dándole a Steve un último y ardiente beso, antes de caer inocentemente en su asiento, unos pocos segundos antes de que los otros entraran. Steve estaba todavía en pie cuando entraron, la mano extendida que Tony acababa de dejar ir, y él se sonrojó cuando Natasha levantó una ceja.

—Uh. —Lo convirtió en una especie de tartamudeo. —Hola.

Tony se echó a reír, y Steve le lanzó una mirada oscura antes de tomar asiento.

—Bichos raros. —Clint poso su mirada en ellos, mientras que Natasha observó a Steve con curiosidad.

Se movió, incómodo bajo su escrutinio. Siempre le daba la impresión de que ella sabía, bueno, todo. No le sorprendería si pudiera leer la mente, por lo que hizo un punto para pensar de manera constante.

No lo digas, no lo digas, no lo digas.

Del por qué decir, —bueno, los besos, se imaginó que la explicación vendría más tarde, suponiendo que algo implícito se encontraba en ellos, pero fuese como fuese, se daría cuenta más adelante— Tony era una cosa. Tony era su mejor amigo, y Steve le conocía bastante bien, a pesar de sus temores, sabía racionalmente que incluso si Tony no se había interesado en los hombres, nunca se habría burlado de Steve por sus sentimientos o le trataría de hacer daño innecesariamente.

No es que los demás fuesen así, es sólo que… él no sabía mucho de ellos. No sabía cómo iban a reaccionar, no cuando él apenas sabía cómo reaccionar de sí mismo, y él sólo, no estaba listo para eso, no cuando él todavía estaba tratando de envolver su mente alrededor del hecho de que acababa de besar a Tony y Tony le había devuelto el beso.

—Capitán ¿Qué es lo que sucede? —El director Fury le estaba mirando con impaciencia.

Tony estaba riéndose; por lo que Steve sutilmente le dio una patada debajo de la mesa.

—Estoy escuchando.

—Bueno. Debido a que usted es alguien reticente.

— ¿Disculpe?

—Hemos llegado al punto de no retorno, capitán. —el Director arrastro las palabras, a partir de uno de sus discursos, y Steve sufría porque eso se terminase pronto para así poder estar nuevamente con Tony. —No se puede negar que los Vengadores son lo único que mantiene esta ciudad tranquila en estos días. Lo que comenzó como un equipo de respuesta se ha convertido en una necesidad sólo para mantener la paz. Todos juntos están trabajando bien, pero no tan bien como debería ser. Stark en el pasado ofreció generosamente a cada uno de ustedes un piso en la Torre Stark; además de Banner, todos ustedes declinaron por una razón u otra, pero ahora les estoy implorando que lo reconsideren.

— ¿Quiere que vivamos juntos? —Clint resopló.

— ¿Hasta cuándo, exactamente? ¿Nunca pensó que tal vez un súper villano quemaría hasta los cimientos solo para tomarnos a todos de una sola vez? —Natasha levantó una ceja.

—O si no antes, tal vez nosotros mismos. —Bruce río entre dientes. —No congeniamos exactamente a lo largo fuera del trabajo, y estamos hablando de un hombre en un traje de metal que le gusta jugar con las cosas que explotan, una ex espía rusa que nos podría matar con su dedo meñique, un maestro asesino al que le gusta jugar bromas que implican flechas de estallido, un Súper soldado que no siempre puede controlar su fuerza, y un dios nórdico que se intercepta de forma rápida y libre con los relámpagos. Suena como un ambiente estresante, y todos sabemos lo bien que reacciono al estrés.

—En primer lugar. —Tony señaló a Bruce. —Estas menospreciándote, y lo sabes. Tienes una mejor manera para el manejo de "él", o sabrías bien que no dejaría que ni de lejos estuvieses con Peter. En segundo, ¿alguien siquiera me preguntó si la oferta sigue siendo válida? De todos modos ¿Quién dice que quiero el culo de todos corriendo alrededor de mi torre? Tal vez me gusta que seamos sólo yo Peter y Brucie-Bear. No estoy seguro de que pueda vivir con Los juegos del hambre sin matarlos. En serio, no hay promesas.

—Y estoy bastante seguro de que todavía tengo una flecha en mi aljaba con el nombre de Stark en-

—Tal vez porque la he diseñado, pequeño punk- ingrato.

—Muchachos, por favor. —el Director suspiró. —Exactamente esto es a lo que ya quiero poner fin.

—Suena más como que vamos a poner fin a otra cosa. —Natasha comentó con sequedad.

—Creo que esto va a funcionar. —Fury insistió, las comisuras de su boca al aparecer mostraron un atisbo de sonrisa, más de una sonrisa, de verdad. —Y sé de alguien que cree en ustedes, también.

— ¿Existirá alguna habitación más para integrar a otro miembro?

La habitación colectiva se abrió para revelar a un Phil Coulson, en la carne profesional y adecuada como siempre.

— ¿Phil?

—El mismo, ¿Stark?

—Como la misma peste.

—Igualmente. —La boca de Phil comenzaba a mejorar de manera casi imperceptible, y Steve no pudo evitar hablar.

—Ya las firmé.

— ¿Capitán?

—Sus tarjetas. —Steve bajó la cabeza. —Debí haberlo hecho antes, pero todo fue un desastre, estábamos muy ocupados, y yo... lo siento. Pero lo hice después. Había sangre, pero yo las firme, cada una y tod-

Phil se mantuvo, muy pero muy quieto. Por un momento Steve se sorprendió, y pensó que tal vez estaba honrado de poder hablar con él, pero con Phil era difícil saber.

—No había… sangre. ¿En las tarjetas?

—Hay circunstancias atenuantes, agente, que le explicare a usted después de-

Huh. El Director Fury parecía tan cerca de la ansiedad como nunca antes Steve le había visto.

—Esas tarjetas estaban en mi casillero, Director. —Siseó Phil.

Todo el mundo se quedó en silencio, incluso Tony, que por lo general no corría por salvar su vida.

—Ellos necesitaban un empuje.

Sonaba débil, incluso a los oídos de Steve.

—Usted... —Phil se apagó, y luego, con voz baja y peligrosa prosiguió. —Dígame que no sumergió mi colección de tarjetas comercializadas en 1950 en mi sangre.

—Eso suena demasiado morboso. —Nick hizo una mueca.

— ¡Es morboso!

—Ustedes están todos excusados, reanudaremos esto en diez minutos-

— ¡¿Crees que voy a estar bien en diez minutos-!?

—Veinte minutos, ¡ahora salgan!

Nick los estaba despidiendo por la puerta a toda prisa, y todos ellos se echaron a correr como si sus vidas dependieran de ello. Clint y Natasha se habían ido de inmediato, presumiblemente hasta sus habitaciones, mientras que Bruce y Thor se sentaron en el banco fuera de la puerta. Tony parecía el único lo suficientemente estúpido como para tratar de mantenerse en el lugar para poder ver la pelea, pero Steve lo agarró por la muñeca y lo arrastró lejos.

—Pero eso parecía interesante-

—Phil parece dispuesto a despellejar a alguien vivo, preferiría que no fueses tú.

—Aw, te importo.

Ante aquello Steve esperaba que su cara no estuviese tan roja como la sentía.

— ¿Dónde está el baño en esta nave? —cuestionó a Tony, esperando que el aclamado genio entendería la indirecta sin que él tuviese que hacerlo obvio.

—Es por este camino, te lo voy a mostrar.

Tony afortunadamente lo consiguió, y lo condujo por el pasillo. Ni Bruce ni Thor parecían estar pensando que había algo más sobre el intercambio, sobre todo porque ya estaban comprometidos en un debate sobre quién había ganado el último combate entre Hulk y Thor.

Una vez que estuvieron fuera de la vista de los demás Steve se puso por delante, todavía no liberaba la muñeca de Tony. Miró a través de cada una de las ventanas, por encima de las puertas, mientras trataba de encontrar una habitación que estuviese vacía y sin paneles de vidrio en las paredes para que pudieran hablar en privado. Tony, por su parte, no podía dejar de hablar. Ruidosamente.

—Oh, Dios mío, ¿Realmente estas en la búsqueda de un rincón oscuro para hacerlo conmigo en este momento? Te he corrompido, he corrompido al Capitán América, soy una persona horrible, tan horrible y es totalmente increíble, en serio, estoy bastante seguro de que he estado teniendo este sueño desde que llegué a la pubertad, siendo maltratado en un rincón oscuro por el capitán América, dios, incluso llevas puesto el traje esto es, literalmente, la mejor cosa que-

—Tony. —Steve insistió con un rubor. —Por favor, deja de hablar tan alto.

—Steve-

—Por favor. —Steve le insistió, dejando libre la muñeca de Tony, dándose cuenta del malentendido que podría parecerle a un transeúnte. No podía encontrar una habitación desocupada, por lo que recurrió al pasillo vacío, manteniendo la voz baja. —Tony, no puedo... no estoy... fue un impulso.

—Oh Dios, ¿Ahora mismo estamos teniendo el "no eres tú, soy yo"? —Tony parecía ligeramente horrorizado. —Estoy bastante seguro de que esto es un record-.

—No estoy diciendo que… —Steve apresuradamente lo corrigió, cambiando con ansiedad. —Me gustas, Tony. Más de lo que debería, más de lo que pensaba estaba bien hasta hace muy, muy poco. Quiero... No sé lo que quiero. Bueno, está bien, eso no es cierto, definitivamente sé que te deseo, sólo que no sé hasta qué punto..., o cómo hacer para cualquier tipo de, relación, quiero decir, nunca he tenido una… dama o amigo, y yo solo-

—Hey. —La voz de Tony era suave, y colocó con cuidado una mano sobre Steve, parecía algo inseguro de si eso estaba permitido o no. —Relax. No era mi intención hacer hincapié en que fuera así, si tu no quieres que-

—Quiero. —Steve le corrigió, ni siquiera sintió vergüenza por la maldita forma en la que su voz parecía agrietarse, porque Dios Todopoderoso él lo quería, y ese no era el problema. —Querer no es el problema, sólo, necesito... dejar que esto salga hacia fuera, y no puedo manejar cualquier tipo de escrutinio ahora. ¿Puede... esto? esto ¿Podría quedarse entre nosotros?

— ¿Es este el "tomarse un tiempo separados para averiguarlo", o el "de besos en las esquinas oscuras del Helicarrier y no decirle a nadie"?

—El segundo, de preferencia. Aunque, tengo un apartamento privado. Con una cama.

De repente un sonido metálico hizo ping en la proximidad de la entrepierna de Tony.

— ¿...Tony...?

—Digamos que esta platicase está volviendo cada vez más incómoda. Además, ese efecto de sonido es ridículamente castrante, y ahora voy a tener que demostrarte mi hombría con espectáculos cada vez más extravagantes y dramáticos de bravuconería.

—Eso parece un poco innecesario.

—Tengo que demostrar de alguna manera, que soy digno del puto Capitán América ¿no?

—Por favor, deja de poner palabrotas en mi nombre. Y no tienes que demostrarme nada Tony. —Steve sintió algo familiar alojarse en su pecho, y mirando a su alrededor con rapidez planto un breve y casto beso en los labios de Tony. —Todo de ti es perfectamente digno.

—Steve Rogers, sabio total. —Tony puso los ojos en blanco, aunque Steve pensó que tal vez pudo haber visto sólo un toque de rubor en las mejillas de Tony, y él lo consideró una victoria. —Nunca lo habría imaginado.

—Vamos, que probablemente deberíamos regresar antes de que se pregunten por qué estamos tomándonos tanto tiempo.

—Es cierto. Mi dinero está en Phil.

—Tony, el dinero de todos está en Phil.

Se unieron al resto del equipo fuera de la puerta. Clint y Thor se dedicaban a una discusión sobre la validez del arco y la flecha en comparación con el martillo como arma ofensiva, mientras que Bruce y Natasha estaban hablando con calma sobre Dostoievski, de todas las cosas. Nadie parecía haberse dado cuenta de que les habían dejado, y mucho menos de que habían regresado.

Cuando finalmente fueron llamados de vuelta a la sala de interrogatorio, Nick y Phil les esperaban con los hombros hacia atrás, y con las manos escondidas, expresiones pasivas perfectamente en su lugar. Parecía como si no hubiese pasado nada, que sólo habían estado esperando hasta que el equipo llegase. Steve a veces, mantenía un poco de temor hacia los agentes de SHIELD, en serio.

—SHIELD ha llegado a la conclusión de que su equipo podría mejorar. —Phil anunció, mirando fijamente entre todos ellos. —Sus relaciones interpersonales.

—Este equipo va a durar un tiempo; es mejor que se acostumbren a cada uno de ustedes. —Nick asintió. —Lo único que falta es que todos se encuentren en la Torre Stark para este fin de semana, Stark, esperamos que pueda proporcionar una habitación para el agente Coulson.

—Soy un civil, no puede obligarme a proporcionar alojamiento para los soldados, eso está en contra de mis derechos constitucionales-

—Ya hemos hablado con la señorita Potts.

—Oh dios. —Tony gimió, cayendo hacia adelante hasta que su frente golpeó la mesa.

—Estaba muy feliz al escuchar que estaría dentro de esto.

El resto de la reunión era estándar, repasando la limpieza y qué hacer con los restos de los cadáveres de velociraptor que cubrían Nueva York. Después de dar por terminada la reunión y que los demás se fuesen a sus cuartos para conseguir sus cosas, Tony sacó a Steve.

—Creo que deberíamos hablar antes... eh, bueno, antes de mudarte conmigo.

—La comida. ¿Nos vemos en Vietnamese?

—Dios, sí.

Tenían tal vez unas pocas horas antes de que los demás comenzaran a moverse, y lo utilizaron para ir a uno de sus restaurantes favoritos. Cada uno tenía su propio conjunto de problemas. Steve no estaba cómodo con cualquier cosa pública, o salida con el equipo; necesitaba tiempo para aclimatarse a la idea, de averiguar el equilibrio en su relación. Tony, por el contrario, estaba del todo bien con la velocidad que Steve quería establecer en su relación, con la condición de que Steve tenía que comenzar a reparar el puente con Peter.

—Yo sé que no es tu culpa. —Tony se pasó una mano por el pelo, reclinándose en la cabina. —Sé que esto es algo que Peter ha elaborado en su mente para Dios sabe qué razón. Y acerca de eso realmente lo siento, pero... incluso si él se está comportando un poco como un punk, Peter es lo primero.

—Por supuesto que sí. —Steve asintió.

—No, mira… yo, no me refiero a forzarte ni nada por el estilo, pero hay que comprender la medida en la que me refiero a eso. Esto va a sonar un poco cruel y no me refiero a serlo, pero si... si realmente quieres estar en una relación... conmigo, y Dios sabe que apenas y puedo poner mi cabeza donde debe ser, tienes que entender el hecho de que Peter siempre estará antes en mi vida. Sé que es mucho pedir de alguien, para estar siempre en segundo lugar, y si... si no quieres eso, entiendo.

—Tony. —Steve rozó sus manos y las tomo, su cabina se encontraba lo suficientemente aislada que se sentía cómodo con la acción. —Él es tu hijo. Yo nunca esperaría cualquier otra cosa de más.

La forma en la que Tony le sonrió en respuesta era más que suficiente.

Tony insistió en pagar la cuenta y se dirigieron hacia fuera, de vuelta a la torre donde Peter les esperaba. Peter sólo pateo a Steve una vez, lo cual fue una mejora, ya que la última vez Steve había sido recibido con enormes moduladores de agua, de los cuales Happy afirmo no saber nada. Sin embargo, Steve dudaba bastante de que un niño-de-cinco-años de edad, incluso uno tan inteligente como Peter, hubiese llenado los maduradores de agua por cuenta propia.

—Peter. —Tony suspiró, tirando a Peter fuera de Steve antes de que pudiera atacar otra vez. —Realmente necesitas superar esto y parar cualquier disputa que tengas con él.

— ¡Nunca! —Peter declaró un tanto dramático. — ¡Sal de mi casa, capitán cara de tonto!

—Oh, por lo que veo esto no te gustara. —Tony gimió para sí mismo, y luego recogió a Peter, lanzándolo por encima del hombro. —Vamos. Nosotros tres vamos a tener una charla, al igual que los seres humanos maduros y racionales que somos, incluso si uno de nosotros es diminuto.

— ¡No diminuto! —Peter protestó por encima del hombro de Tony.

Steve les siguió en silencio, bastante seguro de que nada de lo que diría seria de bastante utilidad.

—Sí, claro. —Tony puso los ojos en blanco cuando entraron en la sala de grabación, y arrojó cuidadosamente a Peter en el sofá, haciendo un gesto para que Steve se quedase detrás de él. Peter se movió un poco tratando de levantarse, y Tony le clavó una mirada seria, aquella que solo los padres podían utilizar. —Quieto.

Peter se quedó en su lugar.

—En algún momento de esta noche, el resto del equipo estará llegando para vivir con nosotros.

— ¿Los 'engadores? —Peter menciono abriendo la boca, y abriendo mucho los ojos con asombro.

—Así es. Aunque, ellos van a vivir en pisos diferentes, por lo que va a ser algo así como que todos vivimos en un gran edificio de apartamentos. Lo que significa que al igual que con el Dr. Banner, no se puede simplemente ir a sus plantas sin preguntar. Ese es su espacio, y hay que decirle a JARVIS si es que quieres ir a ver a alguno de ellos, para preguntarles si no les incomoda.

— ¿Pero entonces, yo puedo verlos?

—Sí. —Tony asintió. —Se supone que debemos estar juntos, por lo que probablemente los veras mucho. Recuerda Petey, son sólo personas, al igual que el Dr. Banner y yo.

— ¿Qué hay de él? —Peter miró a sobre el hombro de Tony a Steve.

—Él va a estar viviendo aquí también, Peter.

— ¡No! —Peter se exalto. — ¡No, no puede!

—Peter, a menos de que me expliques cuál es tu problema con él, no puedo hacer nada al respecto. —Explicó Tony. —Es nuestro capitán, y él es un muy buen amigo mío. Él no ha sido para nada-

—No, no es un amigo, ¡ese hombre te iba a matar!

— ¿Qué? —Tanto Tony como Steve exclamaron al unísono.

Peter se movió inquieto levantándose del sofá para salir corriendo de nuevo, pero Steve se lanzó hacia adelante y le bloqueo el camino.

—Peter, nunca haría nada para hacerle daño a su padre. —Steve le insistido con seriedad. — ¿Qué te hace pensar que lo haría?

— ¡Yo te vi, tú grandísimo gordo! —Peter le lanzo un golpe empujándose hacia él hasta que Steve se ablandó y se puso fuera del camino, Peter corrió disparado por el pasillo.

—Yo no... —Tony parpadeó después de él. — ¿JARVIS?

—"No tengo ningún dato conocido que pueda sugerir que el capitán Rogers ha intentado poner fin a su vida, señor."

—Seguro que tiene una imaginación activa. —Steve le dio una especie de débil sonrisa.

Débil, porque los hechos comenzaron a golpearlo. Peter no lo soportaba, sólo Dios sabía el pensamiento que lo llevo a tener una razón de que Steve había intentado matar a Tony, y si no podía conseguir que Peter confiase en él... cualquier oportunidad de tener algo con Tony estaba más que muerta en el fondo del agua. Era muy claro que Tony tenía sentimientos por él también, que quería tratar de resolver esto, pero nada iba a pasar hasta que Steve pudiese arreglar lo que él había —de alguna manera— roto con Peter.

Y le gustaba Peter. Podría ser... agresivo, pero al parecer tenía una buena razón, incluso si se basaba en información defectuosa. Sin embargo cuando Peter no había estado tratando de atacarle, en esa breve ventana de la amistad que había tenido con el niño antes de que él hubiera descubierto que Steve era el Capitán América, se dio cuenta que tenía una conexión con él. Peter había sido creativo, comunicativo y carismático, muy hijo de su padre, y a Steve le había gustado, todavía le gustaba.

Él sabía que a Peter le había gustado demasiado; sólo necesitaban un tiempo para volver a eso.

—Una imaginación activa, que manera tan sutil de decirlo. —Tony murmuró, enderezándose. —Mira ¿por qué no vas a conseguir tus cosas de Brooklyn, comenzar a moverte? Toma la furgoneta si quieres, que tiene un montón de espacio. Iré a hablar con él de nuevo, veré si puedo o no, averiguar de dónde rayos saco una idea como esa.

—Ah, el "Iron Van". Me preguntaba cuando tendría la oportunidad de manejarlo. —Steve le dedico una mirada divertida a Tony.

—Deberías verme conducirlo. Escucho que el aspecto del "papá de futbol es súper sexy" —Tony le guiño un ojo

—No lo sé... No estoy tan seguro de que el rojo y oro sean los colores adecuados. —Bromeó Steve.

—Lo dice el hombre que me ha agredido físicamente en la sala de conferencias, mientras que yo estaba vestido de pies a cabeza con los mismos.

—Buen punto. —Steve se acercó con cautela, queriendo besar a Tony, pero no estaba seguro de si eso era, ya que claramente Peter aún tenía problemas con él. Tony, al ver a su reticencia, se limitó a sonreír.

—Usted sabe, todavía no me ha besado correctamente, Capitán.

— ¿Eso es…?

—Si tú dices 'permitido', podría tener que 'asaltar' yo mismo.

Steve dio otro paso tentativo hacia adelante, extendiendo una mano para trazar con su pulgar la mandíbula de Tony.

—Peter todavía me odia.

—Así que es un trabajo en progreso. —Tony se encogió de hombros, levantando la mano para cubrir Steve. —Siempre y cuando estés dispuesto a seguir tratando con él... eso es todo lo que pido, por ahora. Vamos a trabajar por fuera.

— ¿Lo crees?

—Soy un genio, Steve. —Tony bromeó, una suave sonrisa cruzó por sus labios y a Steve le dolía el solo pasar sus dedos por encima, inmerso comenzó a trazar un mapa de cada curva y peculiaridad, de modo que aún podía verlo con sus manos cuando él cerró los ojos. —Lo sé.

NOTAS:

*El original ponía Future Guru Extraordinaire, el guru es un maestro espiritual, por eso lo deje como "su futuro gran maestro espiritual" no encontraba la manera correcta de ponerlo (intente de varias maneras, en serio, pero siempre terminaba cambiándolo a último momento, decidí mejor dejarlo así), si alguien me puede aconsejar se lo agradecería.

*Dorothy del mago de Oz, Tony hace una referencia a ella puesto que es de Kansas y Steve estaba en Kansas, no creo que exista mucho que decir de esto, pero una amiga lo leyó y pues no comprendió de que iba xD.

*Dum-E an' You an' Butt'rfing'rs, no sabía si dejar los nombres en original o traducirlos como en las películas, babas y dedos de mantequilla xD, al final lo deje en inglés, si tienen un inconveniente con eso, háganmelo saber y lo cambiare.

¡Ya el capítulo 4! Deberían de darme un premio o algo así jajajajaja xD (no es cierto), me dedique a traducir en vez de actualizar mis fics xD (porque la verdad me encuentro en un pequeño bloqueo, nada malo, solo estrés acumulado), y pues es que tenía hacer esto de una vez por todas, puesto que estaré muy ocupada y no tendré tiempo en el futuro, las clases comenzaron un poco relax y los trabajos son level 0 xD pero los proyectos e investigaciones estarán un poco Hard así que no dormí con tal de tenerles este capítulo —además traducir me relaja, aunque no lo crean xD—, sobre el capítulo 5 tardare demasiado en subirlo, tal vez unas tres o cuatro semanas, primero necesito reacomodar mis horarios. El lunes ya entro a la otra universidad xD

Muchísimas gracias a las personitas que han llegado hasta aquí, aquellas que se han tomado la molestia de dejarme un review, de verdad que les quiero 3 me animan a seguir al cien con esto, ademasse mantienen esperando pacientemente mi humilde traducción, lo hago con mucho amor para ustedes, porque sé muy bien lo que cuesta tratar de leer un fic en Ingles o saberse perdid@s de una muy buena historia por estar en otro idioma :'(

Por eso estoy dando lo mejor de mi xD ¡Nos leemos en el siguiente! :D