¡Hola! Sean todas bienvenidas y bienvenidos a esta nueva historia que les traigo en esta ocasión.

Mi nombre es Javier, y quizá la mayoría de ustedes me conocerá por otros fanfics Dipcifica como La Novia de Dipper, Ojos de Demonio o El Juguetero Siniestro. Sí no eres uno de ellos te invito a que le eches un vistazo a estos fanfics si es que eres una o un fan de hueso colorado de esta singular parejita.

Bien, ahora pasemos a lo importante. Estas indicaciones ya las he mencionado en otras de mis obras con tal de hacerle un poco de publicidad a este, pero por sí es la primera vez que me lees aquí van de nuevo.

Esta historia nos sitúa al inicio del capítulo 16 de la segunda temporada llamado: "Atracción por la Carretera". Bueno, independientemente si les gusta la pareja de Dipper y Candy, es en este capítulo en el que vimos un acercamiento entre ambos. Hablo por mí cuando digo que me sentí muy aliviado cuando no se dio nada entre ellos al final, pero me quedé con el mal sabor de boca al preguntarme: ¿Qué hubiera pasado sí Pacifica hubiera acompañado a los viajeros a sabotear las atracciones turísticas?

Bueno, este relato nos muestra exactamente eso. Pacifica acompañará a Dipper, Mabel, Candy, Grenda y al tío Stan en su viaje por Oregón con la finalidad de arruinar la reputación de las atracciones. Lo cual significa que al ser este un fanfic Dipcifica, habrá acercamientos y situaciones incómodas entre ambos. En pocas palabras, es una reescritura de lo que fue aquél capítulo para que nosotros los seguidores de la pareja lo podamos disfrutar. Cabe destacar que esta historia es 100% libre de Candip, habrá más chistes, conversaciones más largas y otro tipo de escenas que no se encuentran en el capítulo original, así como una batalla final contra Darlene (La mujer araña) mucho más elaborada y dramática digna del Weirdmageddon.

Para las personas que ya me conocen, saben que yo siempre doy una fecha de actualización para cada uno de los capítulos. Por lo tanto, este fanfic lo actualizaré los días miércoles de cada semana. La historia ya la tengo terminada y dio como resultado un total de 13 capítulos, así que pueden darse más o menos una idea de la duración que tendrá.

Muy bien, dicho esto no me queda más que esperar a que sea de su agrado. Disculpen si llegan a encontrar un error ortográfico. Nos leemos abajo para notas finales.

Gravity Falls Es una obra perteneciente a Disney. Todo lo escrito y expresado dentro de este Fanfic tiene como propósito principal el enriquecer al Fandom de la misma. Todos los personajes utilizados dentro de esta historia son una creación y propiedad original de la talentosísima y brillante mente e ingenio del animador estadounidense: Alex Hirsch. Nada será utilizado con fines lucrativos o comerciales. ¡Disfrútenlo!

Un Fanfic de Gravity Falls

"Pacifica por la Carretera"

Capítulo 1: "Compañía Indeseable"

—Me llamo, Dopper. —Dijo el joven Pines al momento de estirar y de abrir su temblorosa y sudorosa mano derecha, para así tratar de estrecharla y conseguir establecer una mejor comunicación con la flamante chica del vestido floreado, la cual para desgracia de Dipper, contaba con la peculiar característica de poseer una actitud fría y por demás indiferente. Actitud que finalmente se vio reflejada tras colocar el helado de fresa que se encontraba degustando sobre la palma extendida de Dipper, justo antes de dar media vuelta y marcharse del sitio, provocándole incontables deseos al desahuciado niño de que se lo tragara la tierra y no lo escupiera de vuelta—. ¿Qué estoy haciendo? —Suspiró—. Eso fue patético... A este paso jamás lograré dar un paso adelante para olvidarme de Wendy y conocer a más personas.

—¡Dipper vamos! Esta es nuestra oportunidad. —Se escuchó la voz de Stan por medio del comunicador que Dipper traía en su bolsillo trasero—. Deja de estar perdiendo el tiempo y adecúate al plan que trazamos. Esa mugrosa bola de estambre no se va a arruinar por sí sola.

Sin decir una sola palabra, Dipper puso manos a la obra, dirigiéndose hacia la atracción principal y recibiendo uno de los extremos de la cuerda por parte de su hermana quién había decidido explorar junto a Candy y Grenda las profundidades del gran cumulo de estambre. Acto seguido, Dipper ató dicho extremo a la defensa de la camioneta, dejando escapar otro largo y pesado suspiro el cual fue inevitablemente escuchado por Stan.

—¡Vaya! Ese suspiro no se escuchó nada alentador. ¿Te sucede algo, sobrino? Es por culpa de tu amiguita con corazón de piedra. ¿No es verdad?

—¡Dios...! Eso fue vergonzoso... No sé en qué estaba pensando. Lo único que quería era conocer nuevas personas para comenzar a superar mi obsesión por Wendy. Como sabrás... Arruiné mi oportunidad con ella y no quiero que me vuelva a suceder lo mismo.

—Sí... Claro... —El hombre se rascó la cabeza—. Tú oportunidad...

—El problema es que no sé qué hacer cuando se trata de hablar con una chica... Mi lengua se enreda como... Como... Como esa bola de estambre. —La señaló—. ¡Uff! Qué suerte que estaba ahí para ponerla de referencia. El punto es que mi miedo a que ellas piensen que soy un completo tonto crece conforme la plática avanza y debido a eso, las palabras que salen de mi boca se vuelven completamente aleatorias y torpes. Sí no hago algo terminaré en la friendzone de todas las chicas que conozca por el resto de mi vida...

—¡Está bien! ¡Está bien! No necesitas decir nada más... —Stan lo interrumpió—. Escucha, nunca debes pensar negativamente sobre ti. Los Pines somos reconocidos por ser todos unos Casanova. Con la excepción de mi hermano...

—¿Reconocidos por quién?

—No cuestiones mis palabras, niño. Ahora toma nota porque ha llegado la hora de que conozcas el infalible método de Stan Pines para conquistar el corazón de cualquier chica que se te presente. Aún si esta se tratara de una mimada y engreída chica rubia de padres millonarios. Con estos consejos, ninguna se resistirá a tus encantos. Ahora escucha con atención...

Mientras Stan asesoraba a Dipper para ganar la confianza necesaria para superar su miedo hacia las chicas, un lujoso automóvil Mercedes-Benz AMG de cuatro puertas hacía acto de aparición en el estacionamiento de la atracción, del cual bajó una familia compuesta por tres integrantes. El primero de ellos, un hombre mauro de edad media y abundante mostacho, seguido por su esposa; una mujer refinada de gustos extravagantes y un exceso de inyecciones de botox en la cara. Al final, fue su única hija la última en bajar del automóvil. Una chica de doce años, de larga y rubia cabellera, gesto malhumorado y abundante maquillaje, la cual no dejaba de textear en su teléfono celular.

—¡Bien! Hemos llegado. —Dijo Preston Northwest, estirando los músculos y respirando profundamente el aire puro del bosque—. Nada como un viaje familiar por las carreteras del estado para darnos un respiro de todo el glamur, atención y beneficios que solo poseen la gente millonaria como nosotros.

—Esta sin duda fue una excelente idea, querido. —Priscilla, su esposa, le dio la razón.

—¿Darnos un respiro? —Pacifica preguntó, desviando la mirada de la pantalla de su teléfono hacia su padre—. Lo dice el hombre que condujo hasta acá en un automóvil de medio millón de dólares.

—Ignoraré que dijiste eso, cariño.

—Es enserio, papá. Esta ha sido la peor idea que has tenido en años. ¡Y vaya que has tenido! —Se cruzó de brazos—. Ni siquiera puedo tener una conexión a internet decente en mi teléfono gracias a todos estos estúpidos árboles de pino bloqueando la señal.

—Sí así lo prefieres, considera esto como parte de tu castigo por habernos desobedecido y por haberle permitido la entrada a la fiesta a toda esa chusma sin nuestro consentimiento. Es más, deberías estarme agradecido por permitirte conservar ese teléfono y tener un poco de interacción con el mundo exterior. Pero dejemos ya de discutir y procuremos disfrutar de este relajante fin de semana en familia, hija. Ahora ve a pasear por ahí mientras les pido indicaciones a algunas personas acerca de cómo llegar a nuestro siguiente destino. ¿Ya viste la bola gigante de estambre? Podrías tomarte algunas fotos con ella.

Pacifica se alejó de sus padres y se dirigió hacia la esfera gigante de estambre, la cual era fotografiada y ovacionada por un gran número de turistas alrededor de ella.

—Tomarme fotos con la bola de estambre... Si claro... —Refunfuñó—. Sigo sin entender cómo es que la gente puede asombrarse con semejante estupidez. —Colocó una mano sobre la esfera para recargarse, volviendo a sacar su celular del bolsillo trasero de sus pantalones cortos de mezclilla y verificar la conexión a internet una vez más—. Estúpida señal, estúpido paseo, estúpida bola de estambre... Preferiría haberme quedado castigada en mi habitación. Aunque viendo el lado positivo, al menos aquí puedo tener paz y tranquilidad sin preocuparme por fantasmas o monstruos o lo que sea que le ocurra a ese estúpido pueblo.

—¡Hola Pacifica! —Gritó una chica de manera sorpresiva, asomando la cabeza desde uno de los costados de la bola de estambre, ocasionando que la joven Northwest recibiera un susto de muerte, perdiera el equilibrio y callera al suelo.

—¿Pero qué...? —Respiró agitada, descubriendo a la propietaria del exagerado saludo—. Mabel... —Sus ojos parecieron encenderse con las llamas del infierno—. ¿Se puede saber qué demonios estás haciendo adentro de esa bola de estambre? Y no te quedes ahí sin hacer nada. ¡Ayúdame a levantarme!

Mabel accedió a la petición, saliendo del cúmulo de hilos para socorrer a su vieja némesis ofreciéndole una mano.

—¡Vamos! No seas tan amargada. —Le dio un pequeño empujón en el hombro en cuanto volvió a poner ambos pies en la tierra y tras sacudirse el polvo de su costosa blusa veraniega—. Nuestro tío nos trajo de paseo para ayudarle a arruinar algunas de las trampas turísticas más famosas en los alrededores. Nos trajo a mí, a Dipper, a Soos, ¡Y mira! Candy y Grenda también pudieron venir. —Señaló a sus amigas, quienes a su vez también emergieron de entre los montones de cuerda enrollados.

—Ya decía yo que el viaje no podía ser perfecto. —Dijo Candy, mirándola con malos ojos.

—Puede que nos haya salvado de quedarnos convertidas en madera por siempre, pero ni eso compensa los años y años de humillaciones y abuso psicológico que nos ha hecho pasar. Reitero mis palabras y mis deseos de querer apresarla con una magistral llave de lucha y golpearla. —Mencionó Grenda, preparando sus demoledores puños.

—Atrévete a ponerme uno solo de tus asquerosos dedos encima y te demandaré a ti y de paso también a toda tu familia. ¿Me escuchaste, monstruo? Me aseguraré de que pasen el resto de su vida en una prisión donde jamás puedan volver a ver la luz del día. —La respiración de la rubia se aceleró un doscientos por ciento.

—¡Chicas! ¡Chicas! ¡Vamos, no peleen! —Mabel intentó restaurar el orden poniéndose en medio del grupo—. Estamos de vacaciones y Pacifica ya no es tan estirada como cuando competimos por la corona de la reina del baile. ¿Por qué no procuramos llevarnos bien por una vez y disfrutamos todas juntas de lo que resta del verano?

—¿Yo? ¿Perder mi tiempo con ustedes? —Dejó salir una pequeña risilla llena de soberbia—. No creas que solo por el simple hecho de que tu torpe hermano me haya ayudado a deshacerme de ese fantasma significa que de ahora en adelante podamos tratarnos como las mejores amigas. A propósito... ¿En dónde está Dipper? —Preguntó despreocupada, mirando a su alrededor.

—¡Oh oh! —La miró suspicaz.

—¿Qué? —Pacifica preguntó, confundida—. ¿Y por qué me miras así? Me estás incomodando.

—Así que estás preguntando por Dipper... —Sonrió emocionada, colocando su brazo alrededor de la nuca de la rubia—. ¿Se puede saber por qué?

—Preguntar no tiene nada de malo... —Se sonrojó levemente—. Es decir... Siempre los veo a ambos juntos y me pareció muy extraño no verlo meter su narizota en dónde nadie lo llama.

—¿Estás segura? Por qué me llegó a mis oídos un rumor que dice que ustedes dos se abrazaron muy cariñosamente durante la fiesta. ¿Es eso cierto?

—¿Qué? —Eventualmente, el tic de su ojo derecho se activó periódicamente como un mecanismo de alerta; indicándole que sus nervios comenzaron a alterarse a causa del enfado. Además, sus mejillas enrojecieron todavía más—. ¿Yo? ¿Abrazando a ese torpe? ¡Estás loca! Yo nunca me atrevería a hacer contacto físico con un enclenque y mal oliente gusano como él. Antes preferiría abrazar a un zorrillo o a un puercoespín. —Se separó de Mabel y se dio la media vuelta, dándole la espalda al trío de chicas.

—Sí eso es verdad, ¿Entonces me puedes decir por qué tu cara está tan roja? —Inmiscuyó.

—¡Mi cara no está roja! —Pacifica estalló de cólera—. Vuelve a decir eso y te demandaré a ti también. Los demandaré a ti, a tu tío y a tu torpe hermano. Tal vez puedan compartir una bella celda familiar.

—Pacifica... Siempre tan graciosa. —Las palabras de la joven Northwest provocaron que la risa de Mabel hiciera su acto de aparición. Acto seguido, la niña de los frenos le dio una fuerte palmada en la espalda a la que alguna vez consideró su más grande enemiga. Lo hizo sin medir su propia fuerza, provocando que Pacifica perdiera el equilibrio y cayera de boca al suelo. Tragando una gran cantidad de tierra y fango misma que escupió de inmediato. En ese momento, Pacifica consideró realmente en ahorcar con sus propias manos a la hermana mayor de los hermanos Pines, de no ser por el inesperado grito que pegó el tío de la propia niña. Indicándoles que había llegado la hora de abandonar el lugar a toda velocidad.

—¡Todos! ¡Ahora!

De repente, el trío de niñas salió disparado tras el aviso para regresar al camper, siendo seguidas muy de cerca por Soos, quién se había demorado tras arrasar con todo lo que se había encontrado en la tienda de regalos de la atracción. La camioneta arrancó con uno de los extremos del hilo que conformaba la bola gigante de estambre, deshaciéndola mientras más y más metros avanzaban.

—¡Tal vez pudiste haberte escapado de mí por esta ocasión, Mabel! Pero te juro que algún día me vengaré por esto. —Pacifica gritó al ver pasar la camioneta frente a ella, pero alcanzando a percibir el ensordecedor bramido de batalla de la anciana propietaria de la atracción, tras ver como su más grande creación se desbarataba ante sus ojos.

—¡Me las pagarás por esto, bueno para nada! —Gritó y se aproximó hacia un conjunto de agujas gigantes para coser clavadas en la tierra, para enseguida desenterrarlas todas con un solo movimiento y así utilizarlas como una jabalina—. No dejaré que cualquiera que se haya atrevido a perpetrar mi obra maestra quede impune.

La anciana lanzó el objeto, el cual cayó a tan solo pocos centímetros del estupefacto rostro de Pacifica, quién se tuvo que levantar lo más rápido que sus reflejos se lo permitieron para regresar hacia dónde sus padres miraban indecisos un mapa de la región.

—¡Papá! ¡Mamá! ¡Hay una anciana loca que quiere matarme! —Pacifica imploró por ayuda.

—¿Pero qué estás diciendo querida? —Dijo Preston, desviando su atención hacia el frente, justo antes de que otra aguja más cayera a pocos centímetros de su posición—. ¿Pero qué le sucede a esa anciana?

—¡Eso es lo que te decía! ¡Se volvió completamente loca! ¡Todo fue culpa de la familia Pines! ¡Huyamos de aquí, rápido!

—¡Suban al auto, ahora! —Ordenó Preston, siendo el último en entrar al automóvil para así tratar de encenderlo.

—¡No dejaré que escapen! —Anunció la anciana, lanzando una aguja más, la cual quedó incrustada en el cofre del automóvil y por ende, perforando el motor de lado a lado dejándolo completamente inservible.

—¿Qué vamos a hacer, cariño? —Preguntó Priscilla, abrazando a su hija quien se encontraba tan asustada como ella.

Ese hubiera sido el final para la familia Northwest, de no ser porque Preston alcanzó a mirar de reojo la amplia camioneta conducida por Stan, la cual en ese momento se encontraba abandonando el estacionamiento para retomar su ruta.

—¡Tengo una idea! ¡Síganme las dos! ¡No se separen de mí! —Dijo el hombre, consiguiendo que su esposa y su hija se mantuvieran a escasos centímetros por detrás de él. Entonces, Preston saltó hacía en medio del camino, bloqueando el paso de la camioneta alzando sus brazos.

—¡¿Pero qué...?! —Exclamó Stan, deteniendo de golpe la camioneta—. ¡Oye tú! ¡Quítate del camino!

—No puedes irte. Tienes que ayudarnos a escapar de esa maniática.

—¿Y por qué debería de hacerlo, Preston? Desde que yo recuerdo, tú y tu familia nunca se han preocupado por ayudar a nadie que no sean ustedes mismos. Además, por si no lo sabes, tu hija le ha hecho el verano imposible a mi sobrina.

—¡Te diré porqué! Porque ustedes fueron los que la provocaron en primer lugar. Además, porque si lo haces, me aseguraré de recompensarte muy bien.

—¿Recompensa? —En ese momento, Stan escuchó el sonido de una caja registradora abriéndose dentro su cabeza, mientras que en las pupilas de sus ojos se reflejaba la viva imagen del símbolo del dólar—. De acuerdo, ya me convenciste. ¡Suban ahora!

Stan les abrió la puerta, de modo que los tres integrantes de la familia más adinerada de todo el estado de Oregón abordaron el vehículo justo antes de que Stan pisara a fondo el acelerador a fondo, provocando que todos sus ocupantes cayeran al piso. Al final, la anciana lanzó la última de sus agujas, la cual logró perforar la parte posterior de la camioneta. Sin embargo, poco pudo hacer ante la velocidad del camper, escapando así de una muerte casi segura.

Continuará...

Bueno, así es como termina este primer capítulo. Espero de corazón que les haya gustado y sí les nace del alma pueden dejarme un comentario para conocer su opinión al respeto.

Por cierto, hay otra cosa importante de la cual quisiera hablarles. Pocos días antes de que "Atracción por la Carretera" fuera emitido por primera vez en los Estados Unidos. Alex Hirsch dijo en su cuenta de Twitter que este capítulo podría ser considerado a libertad de cada uno de nosotros. Eso significa que podríamos situarlo cronológicamente en dónde más nos diera nuestra gana. Sin embargo, dado a que vimos como Dipper llevaba ya varios días tratando de olvidar a Wendy, pero considerando la destacable ausencia y mención de Stanford, yo lo colocaría en algún punto entre los episodios 2 y 10 de la segunda temporada, eso explicaría la ausencia de Ford, así como el porqué Dipper se muestra muy confidente con Pacifica.

No obstante, para cuestiones de este fic. Situaremos la historia en dónde se supone debería ir, acorde con los números de los episodios. Ósea, entre los capítulos 15 y 17 de la serie, ya que los eventos de lo que vimos en "El Misterio de la Mansión Northwest" son fundamentales para el desarrollo de la historia.

Bien, sin más que agregar espero que les haya gustado y nos leemos este próximo 5 de Abril para un nuevo capítulo. ¡Pásenla bien! ¡Chao!