DISCLAIMER: Todo lo reconocible pertenece a J.K. Rowling, el resto es mío.

AVISO: Este fic participa en el Reto #16: "Los opuestos" del foro Hogwarts a través de los años.

¡Hola! Pues nuevo fic... más o menos. Esto será un Two-shot que empieza con Ronmione y termina con Dramione. En este primer capítulo, veremos a una Hermione que se da cuenta de que su vida con Ron no es lo que busca. En el segundo, descubrirá que quizá quien menos lo imagina es el más adecuado para acompañarla en su viaje.

[Nacimiento/Fallecimiento]


CRUCE DE CAMINOS


Divergencia.

I.

A Hermione no le sorprendió volver a casa y encontrarse a Ron en el sofá, con los pies encima de la mesa. Estaba con la mirada perdida, observando sin ver el concurso que echaban en aquel momento por la tele. Si Hermione le hubiera preguntado, estaba segura de que no hubiera sabido responder de qué iba el programa.

Se acercó a él, le quitó el mando de la mano y apagó el televisor. Ron se incorporó como un resorte.

―¡Eh, que lo estaba viendo! ―protestó.

Hermione enarcó una ceja. «Permíteme que lo dude».

―La feria ya está puesta, ¿qué te parece si vamos a dar una vuelta? ―sugirió, esperanzada.

La Feria de Primavera había empezado el fin de semana anterior. Todo el mundo, incluidos los magos, se pasaban aunque fuera una tarde, con sus familias o amigos a subirse a las atracciones, comer perritos calientes y dar una vuelta por el puerto.

Ron, desgraciadamente, puso cara de fastidio.

―No sé… Hemos estado todo el día ordenando los nuevos productos y estoy reventado. ¿Qué tal si lo dejamos para la semana que viene?

―Ya, claro ―musitó Hermione.

No hace falta mencionar que nunca fueron.

II.

Con un movimiento de varita, Hermione encendió las velas que había colocado cuidadosamente en el centro de la mesa. Quería que todo saliera bien ese día, por eso se había arreglado y había preparado ella misma la cena.

Cuando Ron llegó a casa, con la misma cara de cansado que siempre, Hermione no se dejó amedrentar y lo besó con intensidad antes de mirarlo a los ojos y morderse el labio inferior.

―¡Tengo una buena noticia! ―exclamó.

Ron parpadeó. La miró de arriba abajo; Hermione había elegido un vestido rojo para la ocasión y se había maquillado ligeramente.

―¿Estás… estás embarazada? ―preguntó.

Hermione abrió la boca, una carcajada escapó de sus labios; la idea le resultaba ridícula. Paró cuando vio que Ron hablaba totalmente en serio.

―¡No, claro que no! Acordamos dejar a los niños para más adelante, ¿recuerdas? ―Los hombros de Ron se hundieron imperceptiblemente―. ¡Me han ascendido! ―dijo emocionada.

Ron frunció el ceño.

―¿Esa es la buena noticia? ―preguntó, separándose de Hermione y sentándose en la mesa del salón.

Toda la alegría contenida abandonó a Hermione.

―Contén tu entusiasmo ―espetó, ocupando la silla enfrente de Ron.

―Lo siento, es que pensaba… No sé, pensaba que sería otra cosa ―respondió él en tono conciliador.

―Ya sabes lo importante que era para mí. ―Hermione había trabajado duro durante los últimos meses para que la tuvieran en cuenta para el ascenso, y al final lo había conseguido.

―¡Y me alegro! ¡De veras! ―añadió Ron ante la mirada escéptica de ella―. ¿Cuándo empiezas?

Hermione sonrió, más animada.

―El lunes que viene. Tendré que hacer un par de horas extra durante unos meses, pero… ―Calló al ver la expresión seria de Ron―. ¿Qué? ―preguntó.

Ron se sirvió un poco de vino.

―Hacer más horas, ahora que tenemos la boda casi encima… ―dijo―. Todavía tenemos que decidir el día, hacer la lista de invitados; vamos, que tenemos que organizarlo todo si queremos que nuestra boda salga bien.

Hermione hizo rodar el anillo de compromiso que lucía en el dedo. Ron le había pedido matrimonio un par de meses atrás, y ella había aceptado encantada.

―Ron, es muy importante para mí lograr cumplir con las expectativas del jefe ―explicó, intentando hacerle entender.

El pelirrojo entrecerró los ojos.

―Ya veo cuáles son tus prioridades.

―¡No es eso! ―La bruja empezaba a perder la paciencia―. ¡Solo serán un par de horas más por día, por Merlín!

Ron se terminó lo que le quedaba en la copa y se levantó.

―Como quieras, Hermione. No tengo hambre, me voy a dormir. ―Se acercó a ella y le dio un beso seco en la coronilla―. Buenas noches.

Hermione se quedó sola, con una cena que se enfriaba y lágrimas tibias de impotencia que mojaban sus mejillas. Apagó las velas de un soplido y decidió que ella tampoco tenía hambre.

Aquella noche, Ron y ella durmieron dándose la espalda.

III.

Aquel día, cuando Ron volvió a casa, se encontró a Hermione sentada en el sofá, con una maleta a sus pies.

―¿Te vas de viaje? ―preguntó.

Hermione giró la cabeza para mirarlo.

―Me voy, Ron ―dijo.

Él se quedó parado en el sitio, asimilando sus palabras. Hermione sabía que le haría daño, pero era parte del proceso de marcharse.

―¿Es por la discusión que tuvimos sobre tu trabajo? ¿Te has enfadado por eso? ¡Pero si era una broma! ―Ron forzó una risa que se quedó atascada en su garganta.

Hermione negó con la cabeza. Se levantó y se acercó a él.

―No fue una broma, Ron. Y sí, es por eso. Por eso y por mil cosas más.

Ron la miraba con una mezcla de traición e incredulidad.

―¿Qué demonios te pasa? ¿Es que no me quieres, es eso? ―espetó. Hermione levantó una mano e intentó apoyarla en su mejilla, pero él se la apartó de un manotazo―. ¡Responde!

La bruja suspiró.

―Somos como dos coches que circulan por la misma carretera: íbamos uno detrás del otro, pero al final hemos tomado caminos distintos. ―Lo miró a los ojos―. Te quería mucho, Ron. En cierta manera, todavía te quiero. Pero no puedo estar con alguien que espera de mí algo que no estoy dispuesta a dar.

Se quitó el anillo y se lo dio a Ron. Sus manos se rozaron, pero Hermione no sintió nada. Ron la miraba, pero no sabía qué responder.

Hermione cogió su maleta y se marchó con el corazón un poco más roto, pero la conciencia un poco más tranquila. Llevaba varias semanas planteándose terminar con la relación, pero no se había dado cuenta de que sus sentimientos por Ron habían cambiado hasta que vio que la perspectiva de que él no estuviera en su futura vida no la alarmaba en absoluto.

Ron creía que Hermione volvería, pero ella tenía razón cuando decía sus caminos se habían separado hacía tiempo.

Y no volverían a cruzarse.


Lo siento de verdad. Quien me conozca sabe que no me gusta poner a Ron como el malo, aunque sea en este tipo de situaciones, pero la idea que tengo para la historia necesitaba que Ron fuera así. Sorry, fans del Ronmione, no lo hago con mala intención.

Y a las personas que hayáis llegado hasta aquí, gracias por acompañarme en esta historia medio rara. La verdad es que no sé en qué pensaba cuando escogí la combinación Nacimiento/Muerte, pero creo que esta cosa tan metafórica ha quedado bastante guay. Ya me diréis qué opináis en el review ;)

MrsDarfoy