CAJA DE RECUERDOS

Construcción

¿Por qué despreciamos lo fácil? Desdeñamos todo aquello que está al alcance de nuestras manos y que no necesita grandes proezas para ser conseguido.

Solían escuchar de sus amigos, que los consideraban una pareja en la que abundaba la insipidez, falta de emoción y plana; pues siempre veían en ellos muestras de amor simples y monótonas, silencio y excesiva tranquilidad.

—Pronto se cansarán, ustedes no se conquistan día a día. Solo no me digan que no se los advertí cuando me cuenten sobre su divorcio —vaticinó un día, Ireza.

Pero ellos solo sonrieron con serenidad.

Había algo que aquellos que los cuestionaban no entendían ni menos comprendían. Era que el firme cimiento de aquel amor que se profesaban, no necesitaba de excesos, sufrimientos y posteriores reconciliaciones para saber que se amaban, y confiar que así sería hasta el último día de sus días.

Pues su amor no era el inmaduro de dos adolescentes que desean explorar sensaciones de modo itinerante en distintos amores; tampoco es la pasión desenfrenada que necesita ser alimentada insistentemente para no fatigar la mutua atracción; ni mucho menos la ensoñación que suprime mentirosamente ante los ojos del que ama, los defectos del bienamado.

El amor entre ellos era estabilidad, que los hacía aspirar a un futuro común por el resto de sus días; íntima atracción, que secretamente enloquecía sus insomnios sin provocar dudas sobre el mutuo interés en las noches de sosiego; y aceptación, que permitía amar virtudes y defectos de forma incondicional, permitiendo que los acompañara la convicción que cualquier dificultad que atravesara su camino, podría solucionarse gracias al amor que habían construido.

Porque lo que ellos sabían, era que el amor no surge de forma mágica, como lo planteaban los cuentos de hadas; tampoco como producto de una promesa de infancia; menos de una imposición. Ellos descubrieron uno junto al otro, que el amor es una construcción que fructifica con el tiempo. De tal manera, que no necesita de trucos para combatir inseguridades.

Por ello, ante las críticas solo sonreían con serenidad. Pues los acompañaba la fiel convicción que sus silencios y tranquilidades, solo era el sutil asomo de la complicidad del auténtico sentimiento.


MUCHAS GRACIAS POR LEER :)

Mis agradecimientos especiales a Majo24 por su review en el capítulo anterior c: