Otra pequeña colección de fics (estos son cortitos, I swear), que no tendrá muchos capítulos. Cada drabble/short oneshot esta basado en una parte de un poema sobre reencarnaciones que dejaré en su totalidad al final de la colección. Whenever I finish it, haahhaha.

Lo que está en cursiva debajo del título es parte del poema, yooo.

Disclaimer: Lo usual.


"en esta vida y en la siguiente"

The next time you are brunette, and you do.


Sora entra en la cocina entre movimientos torpes y con Morfeo aun aferrándose a sus hombros―desorientada. Sus manos recogen su cabello en una media cola que apenas logra mantener los mechones lejos de su rostro―aún es muy corto―y con su brazo trata de mitigar el bostezo que se le escapa.

No lo logra del todo.

Yamato no puede evitar la sonrisa al verla soltar un suspiro de alivio cuando sus manos logran dar con la cafetera, queriendo decirle que todo sería más fácil si tan solo abriera sus ojos (pero sabiendo que ella no es capaz de razonar antes de beber su primera taza de café). El sol se filtra por las cortinas, resaltando su silueta, y muy levemente, Yamato puede ver los primeros indicios que marcaran el siguiente cambio en la leve discrepancia en el color del cabello de Sora.

Y luego ya no, porque Sora―café en sus manos―camina a ojos cerrados hacia él (y Yamato observa con detenimiento cada paso para anticiparse a posibles accidentes). Una vez llega a su lado, como de costumbre, ella se posa sobre su regazo. Sora bebe un sorbo y luego otro, y se relaja por completo―cabeza cómoda en su hombro y ojos aun cerrados y una sonrisa que solo ahora se hace presente.

Ella murmura un buenos días.

Él besa su cabeza en respuesta, y se dedica a juguetear con los mechones de cabellos castaños que se rehúsan a permanecer como prisioneros.

Entonces recuerda.

Aquella vez que cuestionó su decisión de teñir su cabello; Yamato lo recuerda porque fue la primera vez que la vio desde que eran niños, cuando su familia aún estaba completa y ella era una sonriente niña pelirroja. Lo recuerda porque el contraste fue un shock, porque la imagen de esa pequeña niña pelirroja no le dejaba asimilar la imagen de la jovencita de cabello negro que tuvo frente a él.

(Y luego del negro vino el verde, y luego el púrpura y el azul y cualquier otro color extravagante que pudiera imaginar; luego comenzaron a salir y Sora era rubia, como él, y luego de vuelta al negro, pero azulado.

Ahora su cabello es de un castaño bastante común, el más común según Sora y se sentía casi bizarro luego del arcoíris de colores que la ha visto portar.)

Recuerda la explicación, semanas antes de oficializar su noviazgo; como el constante cambio era necesario para ella, como esa era la forma más inofensiva de encontrarse a sí misma.

Sora suspira su nombre y presiona un beso contra su cuello, sus palabras perdiéndose contra su piel; él sonríe.

Ese es un sentimiento que no teme reciprocar.


Cont.


Drabble cortito. No lo revisé XD, por si encuentras detalles. Oops.

#reviewsarewelcomed