Minas en zona de "aliada"

Allen se casó de sólo subir las escaleras para llegar a su torre la primera noche. Y luego, cuando hubo llegado a la sala común, más escaleras para subir a las habitaciones. Llegó casi vomitando el bofe. No cabe duda que sólo tener un par de escaleras en casa no te preparaba para la vida en Hogwarts. Su madre le había contado que para llegar a las habitaciones de Slytherin sólo había que bajar a las mazmorras y después, tras un pasadizo se encontraba la sala común, del la cual había dos entradas hacia los dormitorios, los de chicos y los de chicas.

No mencionaba escalera alguna más que la que se usaba para llegar a las mazmorras.

Llegó y se tiró directamente a la cama, lo único que quería hacer era dormirse, aún no sabía cómo es que había terminado ahí y le ponía triste porque sabía que aunque no se lo dijeran iba a decepcionar a sus padres, ambos muy orgullosos de su casa y él había resultado ser un león. Suspiró en su almohada sintiendo como lo picaba ahora el broche de serpiente que le habían dado sus padres.

Se volteó para quitárselo del uniforme pero entonces uno de los chicos con los que compartía habitación se acercó a él quitándoselo de las manos.

— ¡Oye! ¡Es mío! — Gritó tratando de levantarse de la cama viendo a la cara al chico pelirrojo y regordete que le había quitado su regalo.

— Ohh vaya, una pequeña serpiente rodeado de leones. Miren esto. — Dijo alzando la serpiente en lo alto. — Una serpiente de plata...patético.

— Igual no creo que tuvieran para un león de oro...— Dijo otro niño. Allen ni siquiera sabía quienes eran esos niños, no había puesto atención a la selección después de que lo pusieron a él en Gryffindor.

— Ya déjalo Fabian...— Dijo un niño al fondo de la habitación. Era Brooks según sabía, el primero del grupo en ser seleccionado a Gryffindor.

— Ohh vamos Chris, no me digas que le defiendes. Es una basura de Knockturn. — El chico, pálido, castaño y delgaducho se acercó y le arrebató la serpiente de las manos de manera bastante brusca a Fabian cosa que enfado al chico. Fabian era más bajito pero más robusto y trató de empujar a Chris de vuelta pero Chris cerró la mano en puño y le dio un buen derechazo.

— Deja a los demás en paz, gordo de mierda. — Espetó Brooks con una voz que resonó en toda la habitación. Poco después alguien tocó a la puerta, un niño de la estatura de Allen, con el cabello cobrizo llamado Israel Carson se levantó de la cama para abrirla.

— Hola.— Dijo sin abrir mucho la puerta.

— ¿Está todo bien ahí? — Al parecer era uno de los prefectos.

— Una rata...Un sangre muggle que no está acostumbrado a las ratas. — Dijo haciendo un gesto exasperado, como si eso fuera una explicación suficiente.

— Ahh...bueno ¿Pero todo está bien?

— Sí.

— Está bien, las luces se apagan a las doce el día de hoy, será mejor que escriban a sus casas antes de irse a dormir. — El chico sonrió.

— Gracias. — Entonces cerró la puerta demasiado rápidamente para después suspirar.

— Chris, la próxima vez no le grites, sólo pégale, no quiero tener prefectos sobre nosotros todo el tiempo.

— ¿Están locos?— Preguntó el niño que al parecer era muy amigo de Fabian. — Fabian es de los nuestros.

— Lo que tu no has notado Turner, es que Borgin es uno de los nuestros también y cualquier problema que causen ustedes dos hará que perdamos puntos, y escúchenme bien idiotas, los últimos tres años Hufflepuff ha ganado la copa de las casas dejándose el culo en el camino para lograrlo, mi gemelo está en Hufflepuff y es un cerebrito e insufrible chupamedias, si ustedes hacen que nos bajen puntos y mi hermano gana la copa de las casas os cortaré las pelotas.

— A mi tampoco me gusta perder. — Dijo Chris tronandose los nudillos.— Así que os aviso, por cada punto que pierdan les meteré un ostión que se cagan. ¿Entendido? —Dijo alzando la mano como si fuera a soltar un golpe y los dos niños cerraron los ojos pero el golpe nunca llegó. Cuando los abrieron Chris estaba sonriendo. — Con el miedo que me tengan me basta. — Dijo acercándose a Allen que se había quedado en la cama a medio parar. Chris abrió el puño con el que había golpeado a Fabian y lo abrió frente a él, ahí estaba la pequeña serpiente. — No tienes porque ocultarlo. — Le dijo al oído. — Ser medio serpiente tampoco es tan malo.— Le sonrió al alejarse de él. Allen se sintió raro con todo aquello.

¿Christian Brooks tenía doble personalidad o qué rayos?

Después miró a los otros niños, a Fabian y a Turner.

Al parecer iba a tener minas en zona aliada.


Reviews:

Lava: Uffff que bueno que te gustó, pues no, la verdad no he hecho rol, como que no me llama la atención, y sobre todo no creo tener tiempo para ello, entre escribir mis fics y la universidad siento que sería algo pesadón. sobre todo porque me gusta meterme muy de lleno a las cosas pero muchas gracias por invitarme.

Murtilla: Fíjate que en este momento me estoy preguntando lo mismo, también me pregunto si debo hacerlo ahora o después...es que ambos son personajes tan pasionales que cualquiera podría ser el asesino.