Capítulo 1: Un fantasma del pasado

Habían pasado 3 meses desde la batalla contra el temible Majim Buu. La tranquilidad había vuelto a la Tierra y a las vidas de sus habitantes… pero una familia tenía algo que celebrar. La familia Son, únicos residente de las Montañas Paoz, se encontraban en un estado de felicidad mucho mayor que cualquier otra familia del planeta. ¿Por qué? No todos los días una familia recupera a su padre de familia. Efectivamente, Goku había vuelto a la vida gracias al viejo Kaio-Sama quien le había entregado su vida para que combatiera contra Majim Buu.

Los días estaban llenos de alegría. Chichi disfrutaba haciendo de comer a Goku a todas horas, Goten podía recuperar el tiempo perdido y Gohan… bueno, Gohan tenía mucho que estudiar para la preparatoria pero igualmente le encantaba tenerlo de nuevo juntos a ellos.

Gohan seguía cursando el curso en la Preparatoria Estrella Naranja. Después del torneo, el joven Saiyan gozó de gran fama social dentro de la escuela. Todos sabían que era el Guerrero Dorado y el Gran Saiyaman y, aunque no sabían el por qué, sabían que Gohan tenía una fuerza descomunal.

Gohan pasaba las clases con sus amigos Sharpner, Erasa y, por supuesto, Videl, mientras que los demás compañeros lo miraban con curiosidad y, en parte, algo de miedo, pero en el fondo sabían que Gohan luchaba por la Justicia por lo que no tenían que temerle. La relación de Gohan con sus amigos era bastante íntima, sobre todo con Videl, la cual le encantaba a Gohan desde que la enseñó a volar hace ya 4 meses atrás. ¿Cuándo se dio cuenta? Pues durante el torneo de Artes Marciales, cuando vio al malvado de Spopovich torturando a la hija del campeón mundial. Sabía que la quería, que lo volvía loco, pero no pensaba que fuera correspondido por eso nunca dio el paso para pedirle salir. Por otra parte, no se podía decir que Gohan no tuviera pretendientes, desde después del Torneo todas las chicas estaban locas por él y le pedían continuamente salir, cosa que rechazaba Gohan sutilmente poniendo como excusa los estudios.

Nos desplazaremos hasta la mañana en la que la monotonía de Gohan cambió. Habían pasado tres meses desde la muerte de Majim Buu. El despertador sonó en la habitación de Gohan a las 8 am. Un joven Gohan abrió los ojos con dificultad y cansancio.

-Cada día me cuesta más levantarme… No debería acostarme tan tarde estudiando… - decía el saiyan mientras se frotaba los ojos y se desperezaba.

Se levantó de la cama y fue directamente al baño donde se lavó la cara para luego ir a la cocina. Allí se encontraban Chichi y Goku, Goten seguía durmiendo.

-Buenos días, hijo. ¿Dormiste bien? – preguntó Chichi poniendo un plato con abundante comida encima de la mesa para Gohan

-Sí, mamá – dijo siendo poco creíble viendo las ojeras que tenía.

-Si no malgastaras tanto tiempo en entrenamientos no tendrías que quedarte estudiando hasta tan tarde – dijo Chichi frunciendo el ceño.

-Pero Chichi, Gohan debe entrenar para defender a la Tierra cuando vuelva a estar en peligro –dijo Goku metiéndose en la conversación

-NO. NO y NO, SI GOHAN QUIERE SER UN GRAN CIENTÍFICO DEBE DEDICARLE TIEMPO A LOS ESTUDIOS, Y NO A ENTRENAR! – gritó Chichi a Goku quien calló para siempre

-No te preocupes, mamá, puedo llevarlo todo bien – dijo Gohan dejando a Chichi poco convencida.

Devoró la comida a velocidad de saiyan, fue a su habitación a cambiarse, se limpió los dientes y cogió el macuto con sus libros. Salió de casa despidiéndose de su madre para aumentar la velocidad hasta Ciudad Satán.

El estado místico que Gohan poseía le permitía volar a velocidades mucho más elevadas de las que estaba acostumbrado tardando menos de 10 minutos en llegar a su destino. Mientras volaba comenzó a pensar en Videl. Hacía cuatro meses que se conocían y habían encajado bien, y lloró cuando lo vio volver al templo sagrado… eso debe significar algo, o igual no. Esas dudas tenían al joven Gohan en un nerviosismo constante, cosa que le irritaba.

-Vale, está decidido, tengo que pedirle salir hoy, buscaré el momento apropiado y lo haré. – dijo Gohan mientras volaba sin prestar atención a nada más.

Ciudad Satán apareció en el horizonte y Gohan se puso el traje del Gran Saiyaman. Voló hasta la azotea del instituto donde aterrizó. Observó a su alrededor para asegurarse de que no había nadie sospechoso por allí, nadie quería que volviera a ocurrir un incidente como el de Ángela.

Se quitó el traje del Gran Saiyaman y anduvo hasta la puerta de la azotea, la abrió bajando las escaleras hasta llegar a la planta donde estaba su aula. Abrió la puerta y había pocos alumnos aún en la sala pero en lo más alto podía ver una figura conocida. Videl estaba sentada ya haciendo algo en una de sus libretas. Gohan subió las escalinatas hasta el sitio contiguo al de su compañera.

-Hola, Videl, ¿qué tal? – preguntó Gohan levantando la mano

-Estaba terminando unos ejercicios para la clase de hoy, pero por suerte terminé antes de que llegara el profesor – dijo Videl con una sonrisa.

Verdaderamente a Videl le gustaba Gohan, se dio cuenta de ello cuando Goku les dijo que había muerto, ella se derrumbó como nunca lo había hecho y se dio cuenta de todo el amor que sentía por él.

Gohan estaba preparado para abrirse camino respecto a lo de sus sentimientos. Sabía que no era el lugar adecuado pero bueno, algo podría decir para ir mandando pequeñas indirectas.

-Videl… yo… -estaba preparado para pedirle una cita el viernes por la noche (era miércoles)

-¿Sí? – preguntó Videl al verlo dudar tanto

-Me preguntaba si querrías tener una… - Gohan iba a terminar la clase cuando entró el profesor guardando todos los alumnos silencio. La sala se había llenado y Gohan no se había ni percatado.

-Buenos días alumnos. Hoy tengo el placer de presentarles a una alumna que compartirá aula y clases con ustedes. Ha obtenido unos resultados altos en las pruebas de acceso y no tengo duda de que se llevarán muy bien. Pase, señorita – dijo el profesor

Una chica de pelo castaño y altura media entró en el aula. Vestía un vestido ancho que le llevaba por debajo de las rodillas y tenía unos ojos color lima que llamaban verdaderamente la atención.

-Lime viene de un pueblo de las montañas, en el Distrito 234 Este. Señorita, busque un asiento libre, vamos a comenzar la clase.

La tal Lime observó con la mirada las gradas hasta percatarse de un asiento arriba del todo, junto a un chico de pelo negro con chaleco negro y pantalón marrón. Comenzó a andar hasta llegar a su objetivo, se fijó más en ese chico, Gohan, comenzó a llamarle la atención, ¿dónde lo había visto? Tomo asiento a su lado.

-Hola – dijo Lime al sentarse

-Hola – dijo Gohan

El saiyan sabía perfectamente quien era y en parte de sentía mal, le prometió volver al pequeño pueblo a verla y no lo hizo en siete años. Lime era la pequeña niña que salvó siete años atrás en un río y luego salvó a su abuelo al luchar contra Tao Pai Pai.

-Gohan, ¿qué me estabas diciendo? – dijo bajo Videl para que no lo escuchara el profesor.

Lime giró la cabeza y se quedó mirándolo con los ojos muy abiertos y con sorpresa.

-¿Cómo…?¿Gohan…?

Espero que les haya gustado el primer capítulo, es bastante corto pero es una manera de enfocar el fic y ver si les gusta. Por favor comenten todo lo que piensen para ir mejorando en el siguiente capítulo. Un saludo.