Dragon Ball y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama.

Capítulo 11: Salvando al mundo.

-Míster Satán, ¿mintió acerca de la batalla con Cell?

-¿Es el verdadero héroe del planeta?

-¿Le quitó el crédito a un niño de 11 años?

-¿Qué siente al ver como su hija besa al verdadero héroe de la Tierra? ¿Cree que es el karma?

-¡Fuera! ¡Fuera! ¡Farsante!

La imagen que los Guerreros Z observaban desde la televisión de la Capsule Corporation era una pesadilla. Los periodistas acosaban a Mr. Satán mientras que la población del planeta se levantaba en contra del falso héroe al que tanto habían alabado y por el que todo el mundo había invertido muchísimo dinero.

-Caos total… Míster Satán, el farsante… La economía se viene abajo… El fin de nuestra era… - esos eran los titulares que se veían en los periódicos que Gohan tenía en sus manos mientras no podía dar crédito a todo lo que veía. - ¿Cómo no pudimos notar la presencia de ese camarógrafo?

-Estábamos demasiado concentrados en la batalla y no prestamos atención a un ki tan diminuto como el suyo… Esas imágenes han cambiado el mundo. La prensa te buscará, Gohan. – dijo Piccolo junto al chico mientras los demás miraban atónitos las imágenes.

-Esto es muy grave… - dijo Bulma mientras miraba preocupados a sus compañeros.

-Ha llegado la hora… - dijo Mirai Trunks entrando en la sala.

Todos se giraron para observar al chico que ya llevaba hecho su equipaje y vestía con su típica chaqueta azul oscura.

-Sí, claro, hijo. Todo está listo. Vamos. – dijo Bulma mientras los demás se levantaban de sus asientos.

Todos se encontraban en la Capsule Corporation para despedir a Trunks, que volvería a su tiempo. Él solo volvió a esa línea temporal para informar sobre la victoria sobre los androides, pero debido a los problemas que sufrían sus amigos y familia decidió quedarse hasta que todo terminara.

-Aunque en mi línea temporal no haya un Cell Jr., destruiré ese ordenador cuando llegue por si las moscas – comentó Trunks junto a la nave.

-Sí, mejor prevenir. – le dijo Bulma con lágrimas en los ojos mientras lo abrazaba – Cuídate mucho, hijo. Espero de verdad que te vuelva a ver.

-Sí, no te preocupes por mí. Todo irá bien. – se separó de ella y miró a los demás – Muchas gracias por todo, amigos, habéis sido una verdadera fuente de felicidad en mí al poder encontrar a tanta gente así en este tiempo. Los extrañaré.

Trunks miró a Vegeta quien se encontraba apoyado en un árbol al igual que la última vez. Y su despedida fue exactamente igual excepto que esta vez, tras levantar los dos dedos de su mano, Vegeta le dedicó una casi imperceptible sonrisa que el joven del futuro si captó.

Mirai Trunks subió a la nave y ésta comenzó a subir hasta que en un momento desapareció como si nunca hubiera estado allí. Todos los allí presentes se quedaron mirando el lugar donde el objeto estaba con una mirada nostálgica.

-Que volvamos a vernos – dijo Gohan en voz baja sin dejar de mirar el lugar.

El sonido del timbre de la casa hizo que todos se sobresaltaran y salieran de su ensimismamiento. Bulma y Gohan se dirigieron a abrir la puerta y se llevaron una gran sorpresa cuando se encontraron allí a Satán y a Videl, el primer con una cara demasiado preocupada.

-Tenéis que ayudarme… El mundo es un caos… La sociedad se ha vuelto loca con este descubrimiento, la economía mundial se ha hundido, la criminalidad se ha disparado y la incertidumbre es total. Nunca imaginé que todo dependiera de mi estatus… - suplicó Satán.

-¿Qué podemos hacer? – pensó Bulma sintiendo lástima por el hombre. – Tienes toda la razón, todo se ha vuelto loco por nuestra culpa. Tenemos que solucionarlo.

-Creo que tengo la solución – dijo una voz aguda entrando por la puerta.

-¡Uranai Baba! – gritaron todos al unísono mirando hacia la bruja.

La pequeña viejecita entraba flotando sobre su bola de cristal con completa serenidad hasta colocarse junto a la multitud.

-El otro mundo está llenándose de almas asesinadas, muchos de ellos por suicidios. Parece que no han sido capaces de controlar la situación. No es solo un problema en la Tierra, sino también en el más allá. Esto es un caos total.

-¿Qué solución encuentras? – dijo Roshi junto a su hermana.

-Invocar a Shenlong.

-¡Claro! ¡Shenlong sabrá arreglarlo todo! – gritó Bulma

-¿Tenemos que ponernos a buscar las bolas del Dragón? – preguntó Krilin por el gran cansancio que supondría esa tarea.

-No, por suerte, me encargué de reunirlas tras la última vez. Sabía que tendríamos que usarlas en algún momento. – dijo Bulma saliendo de la habitación – Enseguida, vuelvo.

Aprovechando ese momento de tranquilidad, Gohan se acercó a Videl quien lo miró con una sonrisa. Ambos chicos se abrazaron, sin mostrar nada más de sentimientos, puesto que el señor Satán y sus amigos estaban presentes.

-Menuda locura, ¿verdad? – dijo Videl.

-Y que lo digas, llevo viviendo con esto… 13 años – dijo Gohan riendo.

-Hola, parejita – dijo Krilin llegando entre ambos y colocando sus brazos alrededor de sus hombros – ¡Qué bonito el amor, ¿a que sí?! Unos jóvenes enamorados es lo mejor que nos da la vida, siempre que el amor sea mutuo por supuesto.

-Krilin… para… - dijo Gohan abochornado y completamente sonrojado.

-Vamos, vamos, no seáis cortados delante de nosotros – comentó Yamcha uniéndose a la conversación, mejor dicho, a la humillación.

-¿No recuerdan lo que les dije la última vez que molestaron a Gohan? – dijo Vegeta acercándose.

-Oye, Yamcha, ¿no crees que mejor que estar intentando hacer sentir incómodos a unos niños, deberías estar intentando buscar novia? Y tú, Krilin, me dijeron que tu esposa estaba embarazada, no sé qué haces aquí cuando deberías estar atendiéndola – dijo Videl con mucha astucia provocando el silencio de ambos chicos al devolverle la jugada donde más dolía.

-No esperaba menos de ti. – dijo Vegeta al ver como los dos hombres se iban completamente sin palabras.

-¡Sal de ahí, Shenlong, y concede nuestros deseos! – invocó Bulma.

Todos se encontraban en el jardín de la Corporación Cápsula rodeando las bolas de Dragón que brillaban intermitentemente al estar todas reunidas. El cielo se nubló de repente y con un estruendo apareció un rayo de luz amarilla que iba cobrando forma hasta que se materializó en un dragón de color verde al estilo chino.

-Tenéis 3 deseos, pero en caso que uno sea revivir a muchas personas, solo concederé dos.

-Nuestro primer deseo es… Que la Tierra vuelva a estar tal y como estaba antes de la llegada de los primeros androides, a excepción de laboratorio destruido del Doctor Gero. – dijo Bulma mientras todos asentían. Satán y Videl no daban créditos a sus ojos.

-Eso es muy fácil… - dijo el dragón mientras sus ojos se iluminaban con un color rojo. - ¿Cuál es tu segundo deseo?

-Resucita a las personas asesinadas por los androides. – dijo Bulma.

-Nadie murió a causa de esos androides. Dime otro deseo.

-Emm… En ese caso… - dijo Bulma sin saber que responder - ¿Puedes esperar un momentito?

-Tengo prisa…

Bulma hizo caso omiso a las palabras del Dragón y se giró para hablar con los demás.

-Vale… El problema de los destrozos en la Tierra está solucionado y las muertes. Queda el tema de Satán, ¿cómo lo hacemos?

-Hagamos que olviden todo lo que ha pasado – propuso Krilin al igual que solían hacer siempre que derrotaban a un villano.

-No les hicimos olvidar los acontecimientos de Cell, pero con todo este tema será mejor que hagamos olvidar todos los hechos que han ocurrido desde la semana pasada, unos días antes de la llegada del primer androide. Será la mejor opción – Comentó Gohan.

-Pero… Gohan… eso supondría… - dijo Videl mientras aparecían lágrimas en sus ojos.

-Sí… Lo sé… No me habrías conocido y no volverías a estar en peligro por mi culpa – dijo Gohan mientras sus ojos también se iluminaban, pero una sonrisa triste apareció en su rostro.

El joven se acercó a la bella chica mientras la cogía de las manos y la miraba directamente a los ojos, sin borrar esa sonrisa de su cara. Todos miraban la escena pero sin comentar nada, incluso Chichi estaba empezando a sollozar.

-Te quiero mucho, Videl, es la primera vez que he sentido eso que llaman "amor". Nunca pensé que esos sentimientos brotaran en mí, pero conocerte me ha hecho cambiar… He sabido lo que es la amistad, lo que es poder confiar en alguien… Y eso me ha hecho darme cuenta de la gran persona que eres y de lo mucho que te quiero… Me he enamorado de ti…

-Gohan, para… por favor… – decía Videl mientras sus lágrimas comenzaban a salir.

-Si el destino quiere que estemos juntos… Tendremos otra oportunidad de conocernos… Confía en mí… - dijo mientras abrazaba a la chica y las lágrimas comenzaban a brotar de los ojos de ambos.

-Yo también te quiero, Gohan… Deseo que podamos volver a estar juntos… Solo pensar que cuando te vuelva a ver no te reconoceré… Me parte el corazón – dijo soltando todo lo que tenía dentro.

Incluso Chichi y Bulma se habían venido abajo viendo tal escena. Los demás guerreros observaban con un nudo en la garganta sintiendo pena de que una pareja así tuviera que romperse por un desliz como el de ese estúpido camarógrafo.

Uranai Baba miraba el momento de ambos chicos, también se veía algo afligida por tantos sentimientos. Bajó al suelo y miró su bola de cristal mientras susurraba unas palabras mientras que comenzaban a aparecer imágenes. Pudo observar un remolino de imágenes… Pudo reconocer un chico con una camiseta blanca y un chaleco negro en el aula de una preparatoria mientras que una chica de coletas y ojos azules le miraba incesantemente… Las imágenes cambiaron y apareció un prado, el Monte Paoz, allí el joven enseñaba a volar a la niña… Y por último, el templo de Kamisama, la misma joven, ahora con el pelo corto, lloraba y golpeaba el pelo del joven…

Uranai Baba levantó su rostro y miró a ambos chicos que lloraban completamente abrazados. Volvió a bajar la mirada a la bola y, de nuevo, a los chicos. Una sonrisa apareció en su rostro.

-Vamos, el destino decidirá todo, como dijo Gohan. Hay veces que se debe hacer lo correcto para el bien común. – dijo Uranai Baba

Los niños se miraron de nuevo con todo el amor del mundo en sus miradas. Chichi se acercó a Videl aún con lágrimas en los ojos.

-Aunque al principio te tratara mal… Me he dado cuenta de que eres una buena niña… Perfecta para mi Gohan… Ojalá que todo salga bien y os volváis a conocer en un futuro… - dijo la madre de Gohan mientras abrazaba a la niña que la correspondió también al momento.

-De acuerdo… Es el momento… Hazlo, Bulma… - dijo Gohan mientras volvía abrazarse a Videl.

-Sí… - dijo mientras se limpiaba las lágrimas de los ojos - ¿Estás seguro? – Preguntó mientras miraba a Gohan. El chico asintió.

-Borra la memoria de todos, incluso la nuestra. No seré capaz de vivir sin ella… - dijo Gohan

-De acuerdo… Así será… - dijo Bulma – Shenlong… ¡Borra los recuerdos de los acontecimientos ocurridos después de mi fiesta de todas las personas!

-Eso también es muy fácil… Aunque no puedo borrar la memoria de Trunks ya que no está en esta línea temporal… No tengo poder ahí – explicó Shenlong.

-Hazlo con nosotros – dijo Bulma.

-Así será… - dijo el Dragón.

-Al final, no ha habido tanto tiempo para hablar de todo lo que te prometí – dijo Gohan volviendo a mirar a Videl.

-Lo tendremos cuando nos volvamos a enamorar el uno del otro… Adiós, Gohan.

-Adiós, Videl.

-Te quiero – dijeron al unísono uniendo sus labios en un último beso mientras una luz cegadora proveniente del dragón inundaba toda la escena por completo.

Cinco años después…

-Oye, ¿quién fue el que hizo esto? Porque no creo que haya sido la policía.

-No… No lo sé, es que no estaba viendo – dijo un chico de cabello oscuro con un sobresalto.

-Vine lo más rápido posible, ¿quién habrá hecho todo esto? – dijo una chica de igual color de cabello golpeando su puño contra la palma de su otra mano.

Minutos después…

-Mi nombre es Iresa, mucho gusto, ah, y la chica que está a mi lado es Videl – dijo una chica rubia en el aula de la preparatoria Estrella Naranja. - No te lo vas a creer pero ella es la hija del gran Mr. Satán.

Era la misma chica que había conocido minutos atrás. Gohan quedó mirándola con sorpresa, mientras que la chica se limitaba a enviarle una mirada inquisitiva e interrogante. Desde ese mismo momento, comenzaba una extraña amistad que acabaría de igual manera que cinco años atrás, generando por primera vez el amor a un chico solitario y misterioso y a una chica fría y antisocial. Haciendo que ambos evolucionaran para encontrar un verdadero amor y una verdadera felicidad en ese frío y oscuro mundo.

Muchos dicen que el tren del amor solo pasa una vez. Pero es un error, el tren del amor pasa todas las veces que sean necesarias siempre que la persona que debe subirse en él sea la persona correcta y la que verdaderamente está dispuesto a darlo todo por conseguir subir a ese tren.

FIN

Este es el final de mi fic. Espero que les haya gustado mucho. Un saludo y un abrazo enorme a todos aquellos que me han apoyado a lo largo del fic como son mis amigos Majo24, LDGV, SViMarcy, Son Videl 99, Lady Laurelin 94, CarolineZK… y sobre todo, a una lectora llamada Michel Perez, sin duda has sido mi mayor pilar para terminar este fic gracias a tu apoyo continuo. Quiero dar créditos también al fic "DBZ Shonen no Kagayaki" de Sakura Zala ya que de él vino mi inspiración para iniciar este fanfic y la enorme idea para darle un final. Si no fuera por ese fic, esto nunca se habría escrito. Muchas gracias a todos.