Disclaimer: Mahou Shoujo Lyrical Nanoha le pertenece a sus respectivos autores.

Prólogo:

Érase una vez en una tierra floreciente en la cual se encontraba un reino y allí residía una princesa muy hermosa.

La princesa era amable, popular y respetada por el pueblo.

Los habitantes de este reino estaban colmados de felicidad pero un día los soldados de un reino vecino de pronto lo invadieron buscando el tesoro nacional de este reino.

Fue la guerra más terrible que nadie haya visto…

Fueron batallas tras batallas…

A mitad de las contiendas el caballero principal del frente traicionó a la princesa desertando al reino enemigo y el resultado fue una gran pérdida de poder militar…

Parecía que todo se había perdido pero un solo caballero fue capaz de evitar la conquista…

Aquel caballero derrotó al traidor y fue a proteger a la princesa y a defender al reino…

Y así con la paz del reino restaurado y el caballero siguiendo defendiendo el mismo éste a la larga se volvió el príncipe al casarse con la princesa y vivieron felices hasta el fin de sus días…

El FIN

IIIII

Este es sólo otro cuento de hadas que todos escuchan al menos una vez de niños con el que al final de la historia los padres concluyen que uno no debe darse por vencido tan pronto…

Pues también me contaron y dijeron esto cuando era un chiquillo…

Por aquel entonces hasta me conmovía pensando que me notaba muy feliz por la princesa mientras sentía desprecio por el caballero traidor y admiración por el caballero defensor que trajo la paz al reino…

El caballero sí que debió haber sido alguien increíblemente fuerte y audaz, ¿eh?

Me lo preguntaba mientras me quedaba dormido…

Supuse que era sólo una gran historia y que todos creían que era sólo algo de ficción…

Pero muy pronto haría un gran descubrimiento…

Sí, fue durante el levantamiento de los suelos para la construcción de un nuevo edificio…

Había estado observando casualmente el sedimento cuando un brillo me llamó la atención… Excavé cuidadosamente y lo retiré de la arcilla que lo cubría y resultó ser una piedra rota y desgastada…

Podría haber sido mi imaginación... pero yo ya había visto esta piedra limpia y bonita en alguna parte. Mi interés despertó, me lo llevé a casa y durante un tiempo mis días transcurrieron fatigando libros antiguos…

Y entonces me topé con un hecho…

Hace mucho tiempo esta roca había sido llamada nuestro tesoro nacional…

Ni idea tenía de por qué estaba en aquel lugar y por lo tanto me pregunté si aquel famoso cuento de hadas podría llegar a tener algo de verdad…

Después investigué en las historias de guerra que había creído estar relacionadas con el cuento de hadas…

Por último me encontré con un hecho inesperado…

Nuestro reino no siempre había sido uno. Hace unos quinientos años, el reino que hoy conocemos se dividió en dos. Y, en efecto, había habido una guerra por aquel entonces…

Pero a pesar de mis esfuerzos no pude hallar pistas sobre el caballero traidor o del caballero defensor… Aunque tras mucho buscar por lo menos descubrí cómo se llamaba la orden de los caballeros…

Pensando en estas cuestiones cuando cerré el libro de texto se desgarró un borde del mismo y yo me lamenté porque era algo no sólo antiguo sino que sobre todo valioso y además prestado…

Me apuré en tratar de pegar la parte desgarrada cuando me di cuenta de que había algo pegado entre las hojas…

Con cuidado para no provocar otro desgarró lo saque…

Se trataba de una carta muy sucia…

El Remitente decía: "Fate Testarossa".

Un nombre ni remotamente parecido que haya oído o leído con anterioridad…

Y el destinatario era… Casi se me escapó un chillido cuando leí el segundo nombre…

"Takamachi Nanoha".

No hacía falta que yo fuera arqueólogo para conocer el nombre…

Hace quinientos años este era el nombre de la princesa de este reino…

Me obligué a mantener la calma y abrí cuidadosamente la carta. Las personas dibujadas se habían desgastado con el paso de tantos años y algunos de ellos eran casi indistinguibles…

A pesar de ello leí toda la carta con suma atención…

Había muchas marcas arrugadas y onduladas, posiblemente causadas por las lágrimas derramadas. Más adelante, los caracteres alargados comenzaron a temblar, y, al final, se distorsionaron en gran medida…

Ni siquiera se podía alcanzar a leer las palabras finales…

Casi ni me puedo imaginar los sentimientos de la persona que redactó la carta…

Pero debió haber sido con un dolor insoportable…

Porque para mí la lectura era igualmente dolorosa…

Voy a dejar esta carta como una ofrenda ante la tumba de la princesa porque estoy seguro de que habría sido lo que la autora de esta carta deseaba…

Esto de pronto cruzó por mi mente…

Visitando la tumba de la princesa por primera vez descubrí otra verdad pues el nombre grabado en ella era el de Takamachi Nanoha…

Ya entiendo… así que se trataba de aquello…

En el momento en que me di cuenta por alguna razón no podía dejar de lagrimear…

Oré ante la tumba de la princesa y juré con firmeza seguir llevando una vida digna…

Antes de esta época de prosperidad, abundancia y felicidad hubo una de gran dolor y profunda tristeza…

Para saber bien lo que ocurrió hay que recordar el pasado… Viajar en el tiempo…

En cuanto a mí voy a relatar esta historia a todos los que deseen escucharla hasta el día de mi muerte…

Fin del prólogo.

Capítulo 1: Fate

El cielo nublado era tan sombrío y triste que yo no podía dejar de preguntarme si realmente era el mismo cielo que yo había visto siempre.

Mi entorno estaba en un extraño silencio…

Era casi como si pudiera escuchar el sonido de los copos de nieve cayendo y apilándose…

El sonido de mi propia respiración y el latido del corazón parecían tan fuertes que eran casi irritantes.

"Fate-Chan, ¿te gusta la nieve?"

A medida que yo tenía la mirada perdida en la nevada, un copo me tocó la mejilla. En ese instante... Me acordé de su amable voz…

"Nanoha… mmm, no me desagrada… ¿pero a vos qué te parece…?".

"A mí me encanta la nieve porque... me acuerdo de que estaba nevando así aquella noche".

"¿Pero por qué…?".

"¿Eh…? Ah, es que… bueno…".

"No hay problema, tómate tu tiempo en decírmelo, ¿de acuerdo?".

Ahh, ¿por qué te recuerdo tanto?

No tiene caso…

A medida que me separaba de la pared de escombros sobre la que me incliné, sentí un dolor agudo en mi costado... y un calor que se deslizaba…

Sacando la mano que había estado presionando mi costado extendí la mano hacia el cielo como si estuviera pidiendo algo y lo que antes me había manchado la mano ahora lentamente corría por mi brazo…

"Noté algo diferente que me recorría la mejilla…".

En esta tierra que se cubrió de un manto blanquecino floreció una flor roja… que acariciada y dispersa por el viento muchos de sus pétalos cayeron sobre la nieve…

Es desesperanzador… Esto es el final de todo…

Pero también hay algo bueno detrás de todo esto…

Porque si yo fenezco ya esta guerra finalizará aquí y ahora…

La felicidad volverá… y Nanoha sonreirá de nuevo con sinceridad…

"Es que…Fate-Chan, de esta manera soy capaz de quedarme tu a lado…".

No quiero desaparecer…

No, no y no…

No quiero desaparecer de este mundo del cual Nanoha es parte…

Pero ya no tiene caso…

Amé a Nanoha, quería protegerla estando a su lado…

Eso era todo lo que deseaba…

Todo es mi culpa…

Ya sea entre mujeres o un caballero y su princesa…

Esos aspectos no me importan…

Porque yo hubiera querido que…

Si hubiera sabido todo lo que iba a pasar hubiera sido mejor que no la hubiese conocido. Aunque nos hubiéramos conocido yo no me habría enamorado de vos…

Yo no… habría sentido algo por ella en lo absoluto…

... ¿Pero qué estoy diciendo...?

Eso es imposible…

En el momento en que te conocí y dije tu nombre…

En ese momento.

"Te amo demasiado, Nanoha."

Yo ya me había enamorado de ti…

IIIII

Tengo pocos recuerdos de mi infancia…

Durante el tiempo que puedo recordar de la primera etapa de mi vida he vivido en el instituto. La directora del instituto fue más amable de lo que nadie suponía, y yo la quería como si fuera mi verdadera madre.

No obstante, ya se había decidido que sólo podía permanecer allí hasta que yo tuviera diez años…

Yo no había entendido bien las partes complicadas pero al parecer hubo una guerra en un reino vecino hasta hace unos pocos años y un gran número de huérfanos por la guerra había llegado a nuestro reino en busca de ayuda por aquellos estigmas.

A pesar de que habían recibido a tantos como pudieron, se había acordado de que iban a entrar en la sociedad una vez que llegaron a una cierta edad para evitar que el número en el instituto se volviera excesivo…

No había nada más que hacer….

Y aunque yo era una nenita llegué a la conclusión de que tenía que ser uno de esos huérfanos de la guerra…

Aunque yo no había entendido realmente lo que significaba la guerra en ese momento…

Yo cumpliría los diez años el año que viene.

Normalmente esto sería cerca de la hora de una persona para decidir su futuro pero... para mí ya se había decidido bastante antes…

A partir del próximo año, yo estaría viviendo en el castillo o en el corazón de nuestro reino y que dicen que podría ser más en concreto... En el cuartel militar ubicado en los terrenos del castillo...

Yo siempre había parecido tener mucho más "potencial para la magia" que otras personas…

Hace medio año, los datos sobre los niños en el instituto se había recogido y al parecer las cifras de la mina habían sido consideradas demasiado altas.

Una comandante militar me preguntó si deseaba enlistarme en el ejército…

Y yo, como alguien que no tenía un lugar en particular para volver, la respuesta fue fácil…

Después me habían dado unas cuantas oportunidades para observar sus tropas a fin de empezar a comprender lo que era el ejército. Fue en mi tercera visita cuando esta mujer que había estado velando por mí me preguntó si quería ser su hijastra.

La felicidad y la calidez... esos eran la clase de sentimientos que brotaron en mi pecho, y me encontré ruborizada de alegría... y era un poco embarazoso….

Pero sin ocultarlo asentí con ahínco.

Un tiempo después…

"Uff, es muy tarde…".

Para el momento en que había terminado la compra solicitada después de mi trabajo a tiempo parcial ya se había hecho de noche…

Aunque la razón real de mi demora es que había estado mirando y leyendo un cartel…

Fue después de comprar el pan para todos en el instituto de la panadería a la que siempre iba. Pensé que era hora de irme a casa y cuando salí de la panadería me encontré con un mismo cartel pero de una versión más grande:

"Una fiesta de cumpleaños se celebra para la princesa".

Esas palabras fueron escritas en letras grandes...

Y en los detalles, decía... "¡Por favor venga al castillo para celebrar este evento!"

La fiesta fue un evento público, y toda la gente común dio la bienvenida... Supongo que era demostrar lo mucho que el reino confiaba y respetaba en sus ciudadanos…

"Pero... Mmm. La princesa... Me pregunto cómo será...".

Me pregunté sobre eso mientras seguía distraída mirando el cartel.

"Uh, es verdad que todos tienen hambre…".

En un momento yo tenía la bolsa que llevaba en el pecho y salí corriendo por la calle de ladrillo.

Se tarda más de 15 minutos para llegar al instituto desde aquí y si utilizo la carretera principal no podría llegar a casa a las siete en punto.

Para llegar un poco más rápido me decidí a tomar los carriles laterales dando un giro…

Había pocas luces lo que hacía todo bastante oscuro pero esta ciudad es relativamente segura y además de eso gracias a mis muchos años como repartidora de periódicos era como hacer mi camino a través de mi propio patio trasero.

No bajé la velocidad, incluso cuando estaba a punto de dar la vuelta de la esquina... pero luego... De reojo, vi la figura de una chica en cuclillas en silencio bajo una luz de la solitaria calle…

No la he visto antes… ¿Estará perdida?

"¿Por qué estás sola en un lugar como éste?"

La llamé con voz suave para no asustarla y me acerqué lentamente. Al oírme, levantó la cabeza, que la tenía entre las rodillas.

"Um, he perdido mi camino..."

La joven tímida y preocupada parecía de la misma edad que yo.

"¿Por dónde vives?"

Ella movió la cabeza con el ceño fruncido, como si ella no fuera capaz de dar una respuesta.

¿Podría haber venido de un lugar lejano…?".

"... Ya es de noche... En todo caso, estar en un lugar como éste es peligroso..."

Como me pregunté qué hacer, la chica hizo un pequeño "Mmm" y me agarró la manga ... Su rostro parecía muy ansioso…

"Um ... por ahora, ¿por qué no vienes conmigo? ¿Puedes ponerte en contacto con tu familia o alguien para que te escolte…?".

Le tendí la mano. La niña echó una mirada entre mi mano y mi cara un par de veces ante el nerviosismo y me agarró con fuerza.

"¿Nos vamos?".

"Está bien".

Esa mano era sólo un poco más pequeña que la mía... Pero de alguna manera notaba mucha calidez en la misma…

No sé si era porque era mi primera vez al tomarla de la mano pero… el calor de la mano que se unía con la mía... de alguna manera hizo que mi corazón se acelerara de una extraña forma…

Fin del capítulo 1.

Capítulo 2: Satisfacción

Desde que recuerdo estuve aquí.

Como la hija del rey de este reino.

Como la... princesa de este reino.

No era como si yo despreciara mi vida…

Mi madre y mi padre quienes me dieron a luz y me criaron y mi hermano y hermana, que se criaron conmigo…

La gente en el castillo siempre estaba cuidándome de una forma u otra.

Amo a todos y cada uno de ellos.

Pero me pregunto cuándo fue… que me puse a pensar que este castillo es una jaula…

Las ventanas de mi habitación fueron aseguradas todas con barrotes de hierro así que las veces que en realidad podía asomarme sólo vería una parte del cielo a partir de ahí... Ya era parte del pasado ver todo el cielo en su conjunto hasta el horizonte…

Nunca podía salir a la ciudad sola porque siempre habrá alguien que me acompañe o escolte…

"Caray, te preocupas de más, Padre, voy a estar bien".

Yo le dije con una sonrisa pero pensando que en verdad no puedo salir sola... ya que fue terriblemente doloroso…
En los terrenos del castillo hubo y hay muchas personas cerca de mí pero todos eran mayores que yo. Y por encima de todo que no me veían más que como "la princesa".

Se quedaron por la "Princesa Nanoha" pero al lado de "Nanoha" a secas no hubo
nadie.

Y no era a menudo que yo pudiera conocer a ninguna persona en privado…

Me sentía sola. Yo estaba triste.

No era más que "La Princesa". Yo no era "Nanoha".

Esta persona llamada "Nanoha"... no pertenecía a este lugar…

IIIII

"Uh… ¿qué hago…?".

Cuando el día llegó a su fin sumiendo la ciudad en la oscuridad solté un suspiro.

Probablemente habían pasado alrededor de dos horas cuando aproveché la oportunidad de que nadie podía ver para escapar de los terrenos del castillo para realizar una carrera loca por la ciudad.
Fue emocionante estar a solas por primera vez y al tratar de aquietar mi corazón acelerado di un paseo por el camino de ladrillos pretendiendo estar calmada.
Yo había estado muy contenta en un primer momento... Pero después de un tiempo, comencé a notar algo….
Puestos aquí y allá en la ciudad... estaban esos carteles…
Las fiestas se celebraban año tras año y habían sido sin duda para mí en mi nombre…
... Pero yo nunca les había pasado con mi familia.
Los líderes militares y nobles, muy evidentes en sus intentos por ganarse el favor y los reyes y príncipes invitados de los reinos vecinos…
Y yo, que respondía a uno por uno. ... Es la misma escena cada año…
Eso no era lo que quería para celebrar…

En nuestra mesa de comedor los cinco miembros de mi familia se reúnen alrededor de una comida un poco más extravagante de lo habitual. Un pastel, pequeño pero bonito, está situado justo en el centro. Mi padre me reprende por estar muy emocionada y mientras se reía yo pretendo disculparme.
Ellos cantan la canción tradicional de cumpleaños y soplan las velas. Después de eso, se comen el pastel sonriendo mientras decimos lo bueno que está.

Yo quería este tipo de modesta pero cálida fiesta.
Y, sin embargo, aunque no me fue concedido las únicas fiestas que me dieron alguna vez lo fueron aquellas en las que todo lo que podía hacer era sonreír forzadamente...

Sólo fiestas frías.

Rápidamente me sequé las lágrimas que poco a poco y de forma inesperada me empezaron a brotar. A toda prisa dejando el lugar con el cartel detrás caminaba por una carretera estrecha haciendo mi mejor esfuerzo para no destacar…

Pero eso fue una mala idea.
Tras haber tomado un camino con el que no estaba familiarizada, ahora no tenía la menor idea de dónde estaba. ... Esto estaba muy mal…
Pensando en eso, traté de volver sobre mis pasos pero así como las carreteras fueron diseñadas para evitar a los enemigos alcanzaran el castillo con demasiada facilidad, me sentía aún más confusa en ellos…
Suplicante miré hacia arriba, y el gran castillo se hundió en mi vista, elevándose por encima de todo.
No sería perdonada por escapar de la jaula. Se sentía como si el castillo teñido por la caída del sol me lo estaba diciendo…

Fue... frustrante…

Sólo un corto período de tiempo transcurrió antes de que oscureciera por completo. Al no tener otra opción me agazapé debajo de una farola que había encontrado.

"¿Qué debo hacer ahora...?".

Dejé escapar un suspiro de frustración y de una sensación patética me dije que todo era inútil...

Tratando de esconder esos sentimientos enterré mi rostro entre mis rodillas... Fue entonces cuando sucedió…:

"¿Por qué estás sola en un lugar como éste?".

Era una voz muy amable.

Como si fuera guiada por la voz levanté la cara... y colmando mi mirada que eran unos profundos ojos rojos.

"Uh, he perdido mi camino... ".

A raíz de esta respuesta honesta…

"¿De dónde vienes?".

Me preguntó ella acerca de mi casa. Pero yo no podía decirle…

Como me limité a negar con la cabeza... Dudando sobre la respuesta la chica soltó un suspiro perplejo.

¿Va a dejarme aquí así...? Y si eso sucede, ¿qué haría yo…? Me puse muy ansiosa.

Cuando me agarró, era como si fuera lo más cálido que jamás había sentido.
Parecía como si esta chica no me reconocía en absoluto. Por lo tanto... este fue el primer calor ofrecido a "Nanoha"…

Más tarde…

"Um, aquí estamos. ... Estoy en casa, Linith".

Ajustando la bolsa de papel que había estado llevando hasta la mesa ella llamó a una mujer parada en la cocina. Al oír su voz, la mujer llamada Linith tranquilamente se dirigió hacia nosotras. Era una mujer bonita, con algo muy amable de su parte.

"Bienvenida a casa, Fate... ¿y esta chica quién es?".

Su mirada cambió de repente hacia mí mientras se secaba las manos en el delantal que llevaba puesto.

La forma en que ella lo dijo que era como si se hubiera dado cuenta de algo... Automáticamente sentí que mi cuerpo se ponía rígido.
... Me pregunto si he sido descubierta...
Sentí el sudor goteando por la parte de atrás de mi cuello. Mi corazón latía muy dolorosamente….
"... Sí, dijo que se ha perdido. Linith, ¿puede usar el teléfono?".

Con las palabras de la niña esa mirada fija se desvaneció.

"Sí, por todos los medios hay que hacer que vuelva a su hogar".

Luego me guió al teléfono.

¿Qué hago, qué hago? Mis asistentes generalmente están alejadas en la noche así que no creo que nadie me haya descubierto aún pero llamar a uno de ellos en este momento sería delatarme.

El aviso de que yo había ido a la ciudad sola definitivamente llegaría a oídos de mi Padre y si eso sucede nunca tendría la posibilidad de salir con tanta facilidad como lo hice hoy…
Cuando yo estaba pensando una y otra vez sobre qué hacer una suave voz detrás de mí preguntó…:

"¿Estás bien?".

Al escuchar esto, le respondí: "Sí".

En ese momento me recordó la cara de una persona a la que podríamos llamar. Un miembro de la guardia, mi administrador de... O más bien, una chica con la que yo jugaba a menudo.

Si es ella entonces definitivamente podría evitar que mi padre se enterase…

Ubicaba el número de la línea directa del fondo de mi memoria marqué los dígitos con un dedo tembloroso. Tururururu ... tururururu, el repique de llamada sonó dos veces. En el tercer repique, una somnolienta, pero familiar voz contestó.

"¿Sí…? ¿Quién es…?".

"Ah, soy yo, Nanoha. ... En realidad...".

Cuando terminé de explicar mi situación oí un suspiro mezclado con una risa irónica. Le di la dirección que había recibido de la chica que estaba cuidándome mientras yo utilizaba el teléfono. Después de hacer unos pocos comentarios de reproche ella me dijo que iba a poder venir a recogerme mañana por la mañana.

Me alivié y colgó el teléfono.

"Hum... Espero que no le importe si... "

Cuando comencé a decir esto, Linith-san, quien se encontraba en la parte posterior de la sala en la preparación de la cena, de inmediato respondió:

"No hay drama".

Al recibir una respuesta tan de repente me empecé a sentir más culpable.

"Lo lamento…".

Me recibió una carcajada por respuesta.

"De verdad no hay problema".

"Sí, está bien, por supuesto. ... Ya es tarde, y sería peligroso para una chiquilla estar afuera sola".

Mientras decía estas palabras la chica detrás de mí también sonrió brillantemente.

IIIII

"Hum... Lo siento mucho por lo de hoy...".

La cena había terminado y ya era hora de dormir. De acuerdo con el reloj colgado en la pared, eran ya las 10 en punto.

"No, no te preocupes por eso".

"Daba miedo de estar sola en una calle que no conoces, ¿verdad?".

Dijo ella con una sonrisa.

Viendo esa cara sonriente, sentí que mi corazón se calentaba por alguna razó pregunto qué me sucede... Tal vez estoy cansada de tanto caminar…

"... Ahora que recuerdo nunca le pregunté cuál era su nombre".

Empecé a decir yo…

"... Ah, tienes razón...".

Varias cosas se habían hablado durante la cena pero ahora que lo pensaba no creo haber oído su nombre ni una sola vez.

"¡Ah! ... Lo siento…".

Disculpándose así, tímidamente, añadió,

"No he oído el tuyo tampoco…".

"Soy Nanoha. ... ¿Y usted es? "

"Fate... Fate Testarossa..."

"A pesar de mis circunstancias, conozco mi nombre completo. Es algo así como un recuerdo de mis padres".

Sonreía mientras decía estas palabras, ella me mostró el pendiente que llevaba. Venía acompañada de una moneda que daba la impresión de ser muy viejo, y cuando ella le dio la vuelta el nombre de "Fate Testarossa" se pueden leer en la parte trasera ligeramente picado de una manera que hacía parecer como si hubieran sido tallados con algo.

Sin saber qué decir, me quedé en silencio hasta que ella dijo.

"Ah, lo siento".

Al escuchar esas palabras negué con la cabeza un par de veces.

"Pero me pregunto la última vez que hablé con alguien de mi edad… No hay niños de mi edad en el instituto…".

"Yo realmente no tengo a nadie de mi edad ni puedo hablar con ninguno así que estoy contenta".

Ella sonrió tímidamente y no pude evitar sonreír también. Probablemente había sido un tiempo muy largo desde la última vez que había sonreído así... desde el fondo de mi corazón. Mi corazón latía por alguna razón y que hizo que mis mejillas se notaran como si estuvieran ardiendo.

"Fate-chan. ... Hum... Si te gusta…".

"¿Sí? ¿Qué pasa?".

Me llené de todo mi valor. Tomé una respiración profunda. Y poniendo mis sentimientos... en palabras…
"¿Podemos ser amigas?".

¿Me temblaba la voz? ¿Acaso piensa que soy rara? Pensando en esto apreté los puños con fuerza para ocultar mis palmas sudorosas.

"¿Amigas...?"

La expresión de Fate-chan estaba en blanco... Tal vez ella no se convierta en amiga de alguien como yo... Alguien que está manteniendo un secreto tan grande... Pensando en eso me apretó con fuerza mis manos una vez más.

Después de un momento…

"Claro que sí, es decir si en verdad te parece bien...".

Rebosante de alegría... Me puse a llorar...

"¡Pero claro! ¡Llámame Nanoha!".

"Nanoha…".

Por primera vez alguien que no sea de mi familia... me llamó por mi nombre…
Por primera vez mirando a "mi verdadero yo"... Eran unos ojos cálidos…
Yo estaba irremediablemente feliz... Y al mismo tiempo algo esperanza se extendía a través de mi corazón.

"¡Sí!"

Dijimos nuestros nombres varias veces sonriendo. Por primera vez desde que tenía memoria me sentía como si estuviera envuelta de alegría...
Gentilmente caí en las profundidades del sueño...

A la mañana siguiente…

"Entonces Nanoha..."

"Sí…".

Llegó la mañana y mi escolta iba a venir por mí pronto... Era el momento de nuestra separación…
Desolada me agarró con fuerza con sus manos y esas manos me apretaron de nuevo con más fuerza…
"... Fate-chan, ¿puedo... venir a verte otra vez?".

"Sí, si lo deseas, en cualquier momento...".

Nuestras manos conectadas como si se hubieran endurecido juntas no se movieron. Yo no podía quitar mi mirada de esos ojos profundos, suaves, de colores rojos e inclusive tan intensos.

No quiero que nos separemos.

Era extraño por más que yo sentía eso. Me pregunto por qué... Nunca me he sentido… ¿Es porque finalmente conseguí a una amiga...? Me sentí muy triste…

"... Nanoha, estoy segura de que tu familia... te debe estar esperando".

"Sí, así debe ser…".

Con esfuerzo, unimos nuestras manos, nuestros dedos trataron de durar lo más posible juntos cuando se separaron. ... Poco a poco, dedo a dedo, se fueron alejando…

"Definitivamente voy a volver".

"Sí, te estaré esperando. "

"Vamos a volver a vernos".

Le dije adiós.
En silencio... la puerta se cerró…

IIIII

Mi estado de ánimo decayó un poco con cada paso mientras avanzaba por las intersecciones de las esquinas por delante hacia una persona a quien reconocí por detrás.

"Uh, lo lamento…".

"En serio, ¿eh? ¿No puedes tratar de ponerte en mis zapatos como la que tiene que cubrir todo esto…?".

Dijo con una risa irónica…

"Sinceramente nuestra princesa está tan malcriada que no puedo seguir así…".

Me acarició la cabeza. Yo estaba feliz pero... como me lo suponía era una sensación diferente que con Fate-Chan…

"Bueno, pues ya qué se le va a hacer, Nanoha-Chan... así que la escoltaré hasta el castillo".

"Lo siento por las molestias".

Bajé la cabeza y ella me acarició de nuevo. Entonces me lleva de la mano y nos metimos en el coche.

"... Oye, Hayate-chan…".

"¿Sí? ¿Qué sucede?".

Me acordé de que era un poco tímida, y vi su cara tímida sonriendo.

Me acordé de la calidez increíble de aquella mano.

"He hecho una amiga."

Ese calor se había ido... Mi corazón se apretaba dolorosamente….

"Quiero volver a verla... Desesperadamente... Sólo pienso en ella…".

Fin del capítulo 2.

Capítulo 3: Concientización

Ese perfil constantemente cambiante con gran cantidad de expresiones y aquellos profundo y bellos ojos azulados…

Como lo supuse desde el principio era una chica muy linda…

Realmente no pensaba nada más que esto de ella… pero cuando me dijo que seamos amigas con esa sonrisa y mirada tan sinceras me noté verdaderamente vinculada a Nanoha…

Es mi primera amiga… Me noto muy pero muy contenta…

De pronto me sobresaltó por un instante el sonido del campanario cercano… y me pregunté si aquella chica viviría también lo suficientemente cerca como para oír esos mismos campanazos…

¿Pero en qué pienso…? Soy rara… Aunque no me desagradó todo el tiempo que tardé en dormirme no alcancé a conciliar el sueño muy bien…

Una calida sensación me recorría el corazón y por mucho que buscaba una respuesta satisfactoria no sabía qué eran estos sentimientos desbordantes que notaba…

Y todas estas sensaciones tan repentinas me asustaron… Con las manos puestas sobre mi pecho apacigüé todo lo que pude el rapidísimo latir del corazón para poder dormir tranquila…

Sinceramente no creía que algo malo me estuviera pasando pero a veces llegué a pensar que sí…

Era un nuevo sentimiento el que florecía en mí…

No lo entendía pero aunque me resultaba un poco doloroso también me notaba muy contenta por tener a una "amiga"…

A la mañana nos despedimos saludándonos con la mano pero notaba la urgencia de detenerte… De abrazarte para no dejar que te fueras…

¿Por qué sería…?

IIIII

Desde entonces ya pasaron tres meses…

Paso los días como siempre: desayuno, asisto a mi trabajo a tiempo parcial, vuelvo a mi hogar con pan y me acuesto…

Cuando estoy volviendo a mi casa más que pensar en el camino de vuelta pienso en el caminito en el que nos conocimos… A lo largo de ese camino voy guiada por los faroles y también cuando me acuesto giro en mi cama como buscándote…

Ya te empezaba a recordar con una sonrisa amarga…

Sólo sé su nombre… pero quiero volver a ver a Nanoha…

Noto un dolor punzante cada vez que estoy por dormirme en mi cama y sólo por unos momentos lagrimeo…

Todos están aquí… Linith está aquí conmigo… pero me noto sola… Nanoha, te extraño…

Esto es muy raro…

Esos pensamientos y sensaciones me llegan apenas bajo la guardia un poco… Aquellos sentimientos que guardo en mi corazón que son de sobremanera y delicadamente dolorosos…

"Nanoha…".

Susurro su nombre como su fuera una súplica…

Aunque no hay manera de que sean atendidas…

Me resequé los párpados y los cachetes…

"Ah, qué mal… Mañana tengo que asistir al trabajo a tiempo parcial…".

Cuando fui a apagar las luces oí algo…

Desde algún lado provenía un suave sonido y pasé la vista por toda la habitación…

No, no había algo particularmente diferente… Sólo era mi pieza en su estado normal… Alcancé la cuerda de mi lámpara principal y volví a oír algo…

"¿El viento sopló muy fuerte el día de hoy…?".

Abrí mi ventana y me asomé… Por el cielo no se veía ni una sola nube…

"No me había dado cuenta de que el cielo estaba tan claro…".

Alcé el brazo derecho como queriendo agarrar algo del cielo…

Mis trenzas revolotearon cuando una ráfaga de viento las hizo bailar sobre mis hombros…

Y fue entonces que la escuché…

"Fate-Chan…".

Escuchando esa tierna voz como que quería empezar a llorar…

"¿Nanoha…?".

¿Es un sueño…? ¿Es uno creado por mis deseos de volver a verla…?

"Buenas tardes, Fate-Chan…".

Miré para abajo y ahí en efecto estaba Nanoha mirándome con timidez pero con una sonrisa.

¿Cuánto tiempo habrá estado ahí? Tiene los cachetes bien rojos así que debe haber estado bastante tiempo…

"¿¡Eh…!? ¡Espera, Fate-Chan…!".

Con un ruido sordo llegué saltando a la vereda y me tuve que arrodillar… En ese momento noté que Nanoha me abrazaba…

"Dios, Fate-Chan, ¿y si te lastimabas…?".

Miré esos hermosos orbes azulados que hacían que mi mundo se volviera completamente azul…

"Te extrañé…".

Cuando yo la abracé ella hizo un poco más fuerte su abrazo…

"Sí… Uh, disculpa que me tardara tanto en visitarte…".

"Mmm…".

Y por un instante nos quedamos así abrazadas dándonos calor y en un silencio ideal.

Todo lo que alcanzaba a escuchar era mi corazón acelerado y el de Nanoha que también latía muy rápido… además de nuestras respiraciones y el viento…

Mis trenzas acariciaron mis cachetes ligeramente enrojecidos y luego volvieron como a querer volar cuando hubo una nueva ráfaga de viento…

Casi parecía que estaban danzando…

Dentro de este micro mundo todo lo que veía era el dorado de la luz solar, mi cabello rubio y a vos… Tu mirada gentil me trae felicidad y hace que mi corazón lata a mil…

Actuando por impulso puse la frente sobre tu hombro… El calor que compartimos fue agradable… Fue la dicha…

En un ratito Nanoha también apoyó la frente sobre mi hombro…

"Fate-Chan, yo también te extrañé un montón…".

Notando la tristeza en su voz se me comprimió el corazón…

"Mmm…".

La liberé de mi abrazo y ella hizo lo mismo…

Avergonzada por la escena que monté traté de que no se me notara mucho lo colorada que estaba y a Nanoha le pasaba igual sólo que sonreía abiertamente aunque las dos estábamos muy coloradas…

IIIII

Nos dirigimos a mi habitación sin hacer ruido para no despertar a nadie de la siesta y nos preparamos un vaso de leche tibia para calentar un poco nuestros fríos cuerpos…

Entonces volvimos a mi pieza en la cual noté que Nanoha veía todo con mucha nostalgia y estaba a punto de jugarle una bromita ya que sólo pasaron tres meses pero recordando que hasta hace un rato yo también pensaba así decidí callar tras esgrimir una sonrisa amarga…

"Pero me alegro pues pensé que nunca más nos volveríamos a ver…".

"¿Por…? Te aseguré de que nos volveríamos a ver…".

Me respondió inflando los cachetes.

"Pero no me dejaste tu dirección ni algo parecido…".

"Uh…"

Al decirle esto pareció como si le hubiera hecho una pregunta capciosa…

"Y además pronto voy a mudarme…".

"¿Eh…?".

Sus ojos se agrandaron y luego los cerró poco a poco…

Otra vez notaba una punzada de dolor en el corazón…

"Esta primavera me mudo al castillo…".

"¿Eh…? ¿Al castillo…?".

"Sí, porque estoy enlistada y viviré en los barracones…".

Estaría viviendo allí casi todos los días del año y realmente ya no sabría si podría volver a ver a Nanoha… lo que me hace notar una gran tristeza…

"¿Cuáles barracones…?".

"No está decidido aún pero creo que será en el que está aposentado el comandante supremo".

"Entiendo…".

Dijo Nanoha como si lo hubiera entendido bien…

"Ese es el sitio en el que está la comandante Lindy… Me refiero a las fuerzas especiales de escoltas, ¿no es así…?".

"¿Cómo es que Nanoha sabe algo así…?".

Entonces me di cuenta de que no yo era ajena a las cosas y a los pensamientos de Nanoha…

Supuse que debía tratarse de alguien famosa y me noté un poco avergonzada por mi ignorancia…

"¿No hay problema si vuelvo a verte?".

"Claro que no, yo también quiero volver a verte".

Ambas apretamos más fuertes nuestras manos en las de la otra.

"Ya me tengo que ir…".

"Ya veo…".

Nuestra conversación no iba para donde yo quisiera… Y de vuelta noto que el corazón se me oprime… ¿Qué me pasa…? No es propio de mí…

La felicidad que notaba de pronto se me desborda…

No sabía… Nunca me imaginé que estar con una amiga sería tan entretenido…

Ah, no sabía que una amiga podía ser alguien tan apreciado…

No sabía que el estar separada de una amiga fuera tan doloroso…

¿Será que todos los amigos se notan con tanto dolor cuando son separados…?

Esto es algo asombroso…

"Ya casi oscureció del todo… ¿no sería peligroso que fueras sola…?".

"Sí, pero alguien de mi casa viene a buscarme así que no habrá problema".

"Entiendo…".

Como antes separamos nuestras manos dedo por dedo…

Quisiera capturar esa calidez que se extingue donde ahora ya no quedan dedos entrelazados en puños para seguir tocando a Nanoha.

"Nanoha, gracias por visitarme".

"Oh no, gracias a vos por recibirme y me disculpo por llegar tan tarde".

"No pasa nada malo".

Le respondí.

"Me gustaría volver si te parece bien".

Dicho esto Nanoha sonrió con felicidad.

"Claro, no hay problema".

"Buenas noches, Fate-Chan".

"Buenas noches, Nanoha".

Por un momento creo que Nanoha estaba murmurando algo que no alcancé a oír por el viento…

Pero el ser capaz de haber visto a Nanoha el día de hoy me hizo poner muy contenta aunque por otra parte dudo que podamos seguir viéndonos al menos muy de vez en cuando… y eso me duele mucho… Casi agonizo ante esa posibilidad tan probable…

Me pregunto qué está mal conmigo…

IIIII

Aunque dudé por este nuevo sentimiento que me acongojaba decidí detener el revoltijo de pensamientos que yéndome a acostar y a dormirme enseguida…

Un poco de la esencia de Nanoha quedaba flotando en la habitación y aquello poco a poco me fue entibiando el corazón.

"¿Ya estará en su casa…? ¿Ya estará entrando en calor…? Ojalá que no se agarré un resfriado…".

Con todos estos pensamientos pasándome por la cabeza poco a poco los párpados me pesaban cada vez más.

"Buenas noches, Nanoha".

Mientras me imaginaba a Nanoha sonriendo la somnolienta era cada vez mayor…

"¿Cuándo nos volveremos a ver…?".

Mientras me preguntaba anhelante por ese pequeño deseo caí profundamente dormida…

Fin del capítulo 3.

Capítulo 4: Cooperación

Como me estaba yendo las palabras me salieron atropelladamente…

"Lo lamento…".

¿De qué me estaba disculpando…? ¿Por caminar por la ciudad yo sola…? ¿Por llegar tan tarde…? ¿Por decir una mentira…? ¿O por enamorarme…?

Quizás por todo eso junto…

No debería poder hacer nada y ni siquiera saber lo que tendría que hacer…

Pero en verdad no puedo hacer algo...

Algo como dejar de pensar en vos…

Pero para Fate-Chan sólo sería una molestia…

Pero ya basta…

Te amo Fate-Chan… pero no soy capaz de romper las cadenas que me atan…

Porque sin importar cuánto me aleje de esta inmensa jaula sólo mis brazos llegaré a estirarlos afuera…

Simplemente todo es porque soy "La Princesa" en vez de sólo "Nanoha".

Estoy triste y adolorida…

Fate-Chan…

Todo lo que quisiera es estar tomada de la mano con vos charlando, riendo y caminando juntas…

Pero hasta estos simples deseos son algo imposible porque soy un ave con las alas cercenadas…

Grito por esas alas que no tengo observando al vasto cielo…

Y todo lo que puedo hacer es cantar…

IIIII

Ya llegó la primavera y Fate-Chan se trasladó a los barracones como fue planeado.

En realidad Lindy-San le contó que podía quedarse a vivir con ella pero Fate-Chan rechazó la oferta por no querer ser una molestia…

Con eso dicho como la casa de Lindy-San no está muy lejos del hostal parece que por lo menos se ven para comer juntas pero…

"Fue mi primera vez estando allí así que estuve todo el tiempo bastante nerviosa…".

Me acuerdo muy bien de que Fate-Chan lucía contenta cuando me comentaba esto con una expresión avergonzada…

"¿No te notas sola…?".

Fate-Chan me respondió con los cachetes colorados…:

"No, porque Lindy-San y Chrono son amables y porque fui capaz de hacer una nueva amiga. Pero, Nanoha, sobre todo me alegra que vengas a visitarme".

Con los ojos entrecerrados y con los cachetes colorados en verdad parecía muy contenta.

Se me comprimió el pecho pero a la vez noté calidez…

Los barracones están a poca distancia de las afueras de la ciudad pero comparado a lo de antes los viajes ahora son mucho más breves…

Parece que los caballeros que siguen en entrenamiento no tienen audiencias conmigo y ya que Fate-Chan no ingresará al castillo podré mantener mi secreto.

Así que seguimos siendo amigas ya que yo me escabullo de mi habitación para visitarla al menos una o dos veces al mes.

Hablamos de muchos temas y reímos juntas. Esto es pura felicidad.

Fue nuestro secreto o mejor dicho fue mi propio secreto.

Aquellos días pasaron casi volando y ya llegó la tercera primavera desde que Fate-Chan se mudó a los barracones…

Como siempre me escabullí de mi pieza hacia lo de Fate-Chan y sin nadie más cerca todo estaba en silencio en los terrenos abiertos y cubiertos de pasto corto en las cercanías de las instalaciones de los barracones…

Esta vez le hablaría con más brevedad que otras veces… y confiando en la luz de la luna corrí por el patio hasta que las luces de los barracones me fueron visibles…

La habitación de Fate-Chan era la cuarta por ese lado de los barracones…

La luz de su pieza todavía estaba prendida así que suspiré aliviada y toqué a la puerta.

Escuché un clic y Fate-Chan abrió la puerta mientras me sonreía.

"Buenas noches, Fate-Chan".

"Buenas noches, Nanoha. ¿No tienes frío? Por favor entra rápido".

"Dios, Fate-Chan, sos muy preocupona".

"Es porque apenas empieza la primavera y no querría que te agarres un resfriado".

Me dijo esto mientras me pasaba una bufanda y luego fue para su cocina.

"¿Quieres leche como siempre?".

"Ah, no te tienes que preocupar por esas minucias…".

Cuando estaba por entrar a su pieza largué un chillido y la chica que tenía frente a mí hizo lo mismo…

"¿Por qué estás aquí…?".

"Esas deberían ser mis palabras…".

Todo se tornó blanquecino…

"Ah, no se conocían… Hayate es la vice capitana de mi unidad".

"…".

"Ella es increíble porque a su edad ya es la camarera de la princesa".

No pude hacerme una idea clara de lo que me comentaba Fate-Chan ya que los nervios me mataban… pero cuando dijo lo del final llegué a captar el sentido enseguida:

"Esta es Nanoha y es una muy buena amiga mía".

Fate-Chan no notaba en el estado en que estaba mientras me presentaba a Hayate-Chan con una sonrisa…

"¿Qué hago…? ¿¡Qué hago…!? Nunca me imaginé que la otra amiga de Fate-Chan de la que me comentó sería Hayate-Chan…".

Si Hayate habla ahora nuestra amistad se terminará…

Tras hoy todo terminará…

Cerré con fuerza los ojos con la sensación de que quisiera que me tragara la tierra pero Hayate se limitó a abrir grande los ojos:

"Es un gusto el conocerte, me llamo Yagami Hayate".

Se presentó con una gran sonrisa.

¿Pero… por qué lo habrá hecho…?

Sin entender vi que Hayate-Chan me guiñaba un ojo…

"¿Pero y esto, Fate-Chan? Realmente sos grandiosa para tener a una piba tan bonita a tu lado".

"¿¡Pero qué…!? ¡No se trata de algo así…!".

Con esto dicho Hayate me invitó a pasar mientras Fate-Chan se ponía cada vez más colorada.

IIIII

"Bueno, hay que madrugar mañana así que me retiro, ¿de acuerdo, Fate-Chan"?

Por un rato estuvimos charlando sin un tema definido y durante todo el tiempo Hayate siguió haciéndose la que no me conocía de mucho antes…

"Nanoha-Chan, ¿dónde vives? Ya que la noche está bien entrada te escoltaré para tu casa".

"Ah… bueno…".

Como si hablara con sinceridad Hayate-Chan me puso una mano abierta sobre el hombro.

"No hay drama, sólo sígueme la corriente, ¿okei?".

Me murmuró esto al oído.

"Buenas noches, Fate-Chan".

"Buenas noches, Nanoha".

Fate-Chan me ofreció una sonrisa llena de soledad que me hizo querer abrazarla… pero aquello era imposible en ese momento…

"Fate-Chan…".

"Sí, Nanoha, ojalá que nos podamos volver a ver muy pronto".

Salimos de la pieza de Fate-Chan y cuando llegamos a un punto de la caminata de vuelta a mi habitación Hayate-Chan me agarró de la mano.

"Hayate-Chan…".

"Uff, sos una princesa que causa muchos papelones…".

Dejó escapar un suspiro mientras al mismo tiempo sonreía…

"La razón por la que últimamente te escabulles tanto es por Fate-Chan, ¿tengo razón…?".

"Sí… es por ella…".

Seguimos caminando hasta que Hayate me volvió a preguntar algo:

"¿Le vas a contar la verdad a Fate-Chan…?".

"No lo creo…"

Porque si se lo dijera entonces…

"Estoy segura de que si se lo dijera no podríamos seguir siendo amigas…".

"Pero Nanoha-Chan, ya dejaste de ser su amiga, ¿no crees?".

"¿Eh…?".

La expresión de Hayate me resultó difícil de entender porque ya a esa altura del camino había poca luz pero me miraba con fijeza y atención a los ojos…

"Notas amor de pareja por Fate-Chan, ¿verdad?"

"¿Cómo es que…?".

"Tienes las expresiones de una chica enamorada, ¿no te diste cuenta?".

Me acarició la cabeza y entonces una ráfaga de viento hizo revolotear la bufanda que olvidé devolverle a Fate-Chan… Se me llenó la nariz de la fragancia de Fate-Chan…

En ese instante empecé a lagrimear…

"Pero Fate-Chan no debe saber que… porque si no…".

La bufanda que sostuve con fuerza soltó algo del calor de Fate-Chan…

Sentí que era abrazada por Hayate-Chan… pero estaba por empezar a dejar escapar un llanto…

"Nanoha, escucha, soy tu aliada así como lo soy para con Fate-Chan. No sigas escondiendo esos hermosos sentimientos. Haré todo lo que esté en mi mano para asistirlas y ayudarlas a ambas. Usaré todo mi poder para protegerlas a las dos".

Hayate me abrazó mientras yo dejaba escapar mis lágrimas…

"¿Está bien que me enamore siendo lo que soy…? ¿Y más de Fate-Chan…?".

"Pero por supuesto que está bien. Eso debería ser obvio".

El abrazo de Hayate era tan cálido como sus palabras.

Supuse que estos sentimientos no serían aprobados por alguien de mi entorno…

Porque supuse que todos querían que fuera un ave enjaulada…

Lloré de alegría…

"Hayate-Chan… gracias Hayate-Chan… Gracias, amiga mía…".

Y por un rato más seguí llorando en los cálidos brazos de Hayate…

Fin del capítulo 4.

Capítulo 5: Respuesta

Cada vez que la oigo llamarme me alegro un montón.

Cada vez que me sonríe el corazón me late a mil…

Antes de que me diera cuenta el tiempo en que pienso en Nanoha se incrementó…

Todas las veces que recuerdo su expresión sonriente me da una punzada de dolor en el pecho…

Cada vez que nos apartamos lo considero lo suficientemente triste como para hacerme llorar…

Me di cuenta de que no era sólo amor hacia una amiga cuando me mudé a los barracones y conocí a Hayate.

Porque tenemos la misma edad y fuimos asignadas a la misma brigada es que nos volvimos amigas pero nunca noté esta clase de emociones y sentimientos hacia ella…

Fue poco después de aquello que me di cuenta de la verdad…

Ah, amo a Nanoha de forma romántica…

Pero no podía decírselo por miedo a dañar nuestra relación de amigas y porque podría causarle problemas…

Así que mientras sea capaz de seguir viendo a Nanoha y reír a su lado sería suficiente para mí… Eso pensaba pero ya no podría seguir así porque sería como mentirle…

Antes de que me diera cuenta Nanoha se volvió parte de mí…

IIIII

Tras haberlas visto partir me quedé viendo la puerta cerrada por un instante y apoyé la frente contra la misma para luego suspirar. Las uniones crujientes de la puerta y el viento frío que se colaba me dieron una agradable sensación…

Cuando hablo con Nanoha el corazón se me quema…

Y es muy probable que sólo yo me note de esta forma…

"Nanoha…".

Aunque nos despedimos hace sólo un momento ya la extraño…

"Soy un caso perdido…".

Mi risa ahogada retumba por la habitación…

"En verdad estoy desesperanzada…".

Fui hasta el cajón del pequeño escritorio y lo abrí con suavidad.

Era una valija pequeña bellamente envuelta.

Cuando recibí mi primer salario desde que me mudé a los barracones fue lo primero que compré.

Agarrando con fuerza el la valijita que compré me acuerdo muy bien de todas las cosas que había en la vitrina.

Había pasado frente a una tienda que nunca había visto hasta ese momento.

Me atrajo enseguida un colgante con una joya muy preciosa.

Era cara pero si la hacía feliz todo el dinero habría valido el esfuerzo así que me pasé un mes entero sólo comiendo pan para ahorrar lo suficiente como para adquirirlo…

Originalmente sólo tenía la intención de regalárselo como gesto de gratitud por ser una gran amiga mía.

Pero por alguna razón me dio vergüenza entregárselo así que lo estuve guardando indefinidamente pero ahora que me di cuenta de que noto amor de pareja hacia Nanoha…

"Qué cobarde que soy…".

Algo que podría llegar a hacer por una amiga no podría hacerlo por una pretendiente a novia…

Estaba asustada de que Nanoha pensara que soy rara…

Largué otro suspiro…

Tratando de no rasgar el papel de regalo abrí el paquete y saqué el contenido. Tenía por el cuello el colgante con la moneda adjunta que siempre llevaba encima.

Siempre la llevo puesta pero oculta así que la sensación que me dio en la piel fue casi fuera de lo común…

Cuando apenas me moví un leve sonido metálico provino del interior de mi pilcha…

Al darme cuenta de este ruido me saqué el colgante y en mi mano ligeramente temblorosa vi que la joya tenía un color diferente a la que había comprado pero del mismo diseño exacto…

Con lentitud contrapuse las dos joyas (había comprado el juego) hacia la luna y estas esparcieron su luz por la habitación cuyos tonos apagados parecieron tomar un poco más de vida…

IIIII

"Buenas noches, Fate-Chan".

"Buenas noches, Nanoha".

Desde entonces transcurrió una nueva estación y el invierno llegó…

Al abrir la puerta el viento frío se coló y bailó por mi habitación. Nanoha se frotaba las manos con las puntas de los dedos colorados…

"Te voy a preparar un café".

"Gracias porque en verdad hace mucho frío…".

No tenía una chaqueta que se ajustara tan bien a su cuerpo flaco… ¿Acaso habrá viajado desde su casa hasta acá con tan poca pilcha encima…?

Aunque viva cerca fue imprudente de su parte pero conociéndola se limitaría a decir que no pasaba algo malo…

Supongo que no hay algo que hacerle…

Le agarré las manos y la diferencia de temperatura entre nuestras pieles por alguna razón casi me hace lagrimear…

"¿Fate-Chan…?".

"Nada, te lo voy a preparar enseguida y mientras agarra una manta de mi dormitorio".

Cuando Nanoha fue para el dormitorio menee la cabeza hacia delante y hacia atrás con las puntas de dos dedos sobre la frente para tratar de aclarar mis ideas…

Fui a la cocina…

Aunque las habitaciones de las mujeres de bajo rango eran pequeñas me basta con que tengan una cocina-hall, un baño y un dormitorio. Lindy-San me contó que las habitaciones de los oficiales de más alto rango tenían las habitaciones más espectaculares... pero bueno, todavía me faltaba bastante para llegar a un nivel semejante… Y como aprendiza esto por sí solo era suficiente…

Mientras que el agua de la caldera empezaba a calentarse busqué un paquete de café… Al abrir el paquete que era de una nueva marca el aroma llenó la cocina…

"Nanoha, ¿te gustaría un café con leche…?".

Nanoha no me respondió aunque no había nada entre la cocina-hall y el dormitorio como para que no me oyera… Cuando la volví a llamar tampoco me respondió…

Empezando a preocuparme fui hasta el dormitorio y vi que Nanoha estaba apoyada contra el cristal de la ventana viendo hacia el exterior.

"Nanoha, si te quedas apoyada contra la ventana te dará más frío…

"Mmm…".

Dándome esta vaga respuesta Nanoha siguió mirando hacia el cielo…

Agarré una manta y la puse sobre los hombros de Nanoha…

"¿Qué estás mirando…?".

"La nevada…".

"Sí, empezó a nevar hace un rato…".

Cerró los ojos y sonrió…

Corrí uno de los lados de la ventana para que viéramos mejor la ligera nevada coloreando de blanco el cielo oscurecido…

"Fate-Chan, ¿te gusta la nieve?

Seguramente por el frío tenía los cachetes sonrojados y en el dormitorio en el que empezaba a ganar terreno la oscuridad sus ojos parecían la única fuente de luz del sitio…

"Mmm… Bueno, no es que no me guste… ¿y a vos, Nanoha…?".

Lo pensé y lo dije con distracción sin darme cuenta de la intención de su pregunta que hizo con una voz más suave de lo normal…

Nanoha se giró y con una sonrisa tímida se me acercó para que nos quedáramos frente a frente.

Por primera vez en el día nos quedamos viendo con fijeza.

Los ojos de Nanoha me parecieron aún más bellos que de costumbre…

"Me encanta la nieve porque…".

Nanoha cerró los ojos y empezó a temblar un poco…

"Eso es porque… eeeh… bueno…".

Tartamudeó como si estuviera preocupada y como si estuviera por llorar…

Sin querer verla de esa manera le acaricié un cachete…

"No hay drama, tómate tu tiempo para decírmelo con calma, ¿okei?".

Le seguí acariciando el cachete mientras Nanoha me agarró de la mano.

La mano le temblaba cuando abrió los ojos.

De vuelta me miraba con tristeza.

"Es que… Fate-Chan, así puedo estar más cerca de vos…".

La manito de Nanoha le seguía temblando… y yo aún no procesaba el verdadero significado de aquellas palabras…

"Fate-Chan, te amo…".

Nunca pensé que me diría esas palabras que tanto anhelaba…

"Te amo…".

Nunca pensé que Nanoha albergaría estos sentimientos que tanto anhelaba…

"Estás mintiendo, ¿no? ¿O es este un sueño…?".

"Jamás podría mentirte…".

El pecho me dolía…

"Nanoha, yo también te amo… Te amo con todo mi ser…".

Nanoha empezó a derramar muchas lágrimas mojando la manta… y Nanoha no era la única…

"Me alegro tanto…".

La abracé y Nanoha me devolvió el abrazo. El calor de sus brazos lo noté como algo hermoso…

"Nanoha, te amo… Te amo un montón…".

"Fate-Chan, te amo… De verdad te amo…".

Nos dijimos repetidas veces unos te amo apoyando el mentón sobre el hombro de la otra.

Aunque nuestros sentimientos de angustia empezaban a desvanecerse nuestras voces se volvieron unos sollozos…

IIIII

"Supuse que me rechazarías así que por eso es que no te había dicho algo…".

"Me pasaba lo mismo así que te entiendo… Nanoha, lamento haberte hecho notar asustada…".

Nos decíamos esto mientras yo le secaba las lágrimas. Me pareció sumamente linda pero le seguí secando las lágrimas…

De pronto lo recordé.

Agarré el colgante de la mochila que estaba sobre el estante superior. Como Nanoha hizo una mueca de perplejidad fui a colocárselo alrededor del cuello y se lo até.

"Es un regalo… y pensaba que no sería capaz de dártelo…".

"¿En serio no hay problema con que me lo des…?".

"Claro que no".

Aunque me notaba algo avergonzada le dije de frente:

"Porque es algo que compré sólo para vos".

Enseguida Nanoha me abrazó largando risitas.

"Ji ji ji, Fate-Chan, te amo".

Nanoha también se sonrojó mirándome a los ojos con los suyos entrecerrados. Me hizo notar mucha alegría.

"Nanoha, yo también te amo".

Mi amada seguía estando tímida pero lentamente terminó de cerrar los ojos y fue acercando sus labios a los míos. Notaba que el corazón me estaba por explotar.

Me dio un tierno, rápido, seco e inexperto beso en los labios pero que me hizo enormemente feliz…

Ah, desearía que aquel momento durara eternamente…

IIIII

"Fate, debes apurarte".

"Chrono, sólo dame un minuto más".

Ya transcurrió un mes desde nuestra confesión y como siempre se me dificulta ver seguido a Nanoha pero tenía la sensación de que los colgantes a juego nos unían y además debía mejorar mis habilidades como caballero.

Pero igualmente no podía dejar la melancolía de notarme un poco sola… Pensando en que deseaba ver a Nanoha pasaba mis días inmersa en los entrenamientos…

Y así me llegó la primera prueba de promoción militar.

Había completado el examen práctico de campo con éxito a la mañana y ahora lo único que quedaba era el examen escrito del día siguiente…Cuando le hablé a Lindy-San por las materias en las que tenía mayores dificultades ella se ofreció a asistirme…

Así que a la tarde fui a pasarme por lo de Lindy-San pero luego me enteré de que estaba en los cuarteles principales que se ubican en el interior del gran castillo así que le pedí a Chrono que fungiera como mi guía ya que era la primera vez que iba por esos lados.

"Me pregunto si no habrá drama con que ingrese…".

"Estoy acompañándote y tienes permiso de tu madrastra así que no habrá problema".

Mientras procuraba el no perder de vista a Chrono admiraba todo lo que alcanzaba a ver del castillo.

"Como se esperaría es inmenso y además precioso… Nunca había visto una mole de piedra semejante y además debió haber sido tan difícil de construir como de pintar…".

Mientras seguíamos caminando vi que Chrono se detenía y se inclinaba en modo de saludo.

Fue el momento en el que yo también me apresuré a saludar.

"¿Eh…?".

No podía creerlo…

"¿Cómo es que…?".

Ella no tendría que estar aquí…

No hay razón por la que esté por acá…

Rápidamente conjeturé docenas de posibilidades… La cabeza y el corazón empezaron a dolerme… Es como si se me estuvieran quemando…

Seguía sin creer que veía a una de las figuras que tenía frente a mis ojos…

"Nanoha… ¿cómo es que estás acá…?".

Mi ronca voz resonó por los pasillos cercanos…

Mientras la observaba la tristeza me invadía y el cuerpo me empezó a temblar…

El colgante en mi cuello hizo un sonido áspero como queriendo decirme que el para siempre no existe…

Fin del capítulo 5.

Fin de la Primera Parte…

Continuará…

Traducido por Marfry y Saizoh.