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Disclaimer: Los personajes de Magic Knight Rayearth son propiedad de las geniales CLAMP. El resto de los personajes son de mi autoría (con todo y sus fanarts XD). Muchas gracias por leer. Fic hecho sin fines de lucro por fanas para fans.

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Uchikake

Mágica Organza…

Como vuela el tiempo, como vuela…

"No puedo creerlo, ¡Ya te vas a casar! Estoy tan contenta por ti, encontraste un hombre bueno que te ama de verdad, estoy segura que te hará muy feliz"

"Lo sé Madre. Yo también lo creo"

"¡Ey vamos a las casas Eriman y Saito! ¡Estoy segura que encontraremos el kimono más elegante fino y perfecto! ¡Digno de una hermosa Hououji como tú!"

"Lulú estás tan emocionada como si tú fueras la novia"

"¡Casi! Es mi hermanita menor la que se casa, es obvio que este loca de alegría. Anden muévanse, ¡Saito no está muy lejos!"

"Nada está lejos en auto cariño"

Mamá suspira ante la locura de su hija mayo y yo no puedo evitar reír ante su entusiasmo. Todos están muy contentos con mi futura boda. Todos estallan de alegría, menos yo, la novia… No me malentiendan, no es que no lo quiera, lo quiero y mucho, en verdad mucho, sí me imagino haciendo una vida con él, y una familia, es el hombre ideal, amable, cariñoso, detallista, sereno, lo quiero, y muchísimo, pero… amor… No, no lo amo, pero es tan bueno que estoy segura que el amor llegará.

Estos últimos años han sido interesantes, me gradué, ejercí un tiempo mi carrera, y después de algunos sapos, conocí a mi príncipe, Chojiro Waseda. Creo que se dio una química inmediatamente entre los dos.

Y no sólo nosotros congeniamos, mi padre y el suyo se cayeron tan bien, que pronto formaron amistad, e incluso ya hicieron un negocio juntos, creo que unirá más a las familias. Aunque es un negocio delicado, si ambos lo manejan bien será demasiado provechoso y tanto el padre de Chojiro como el mío son excelentes para esas cosas. Será un éxito sin duda.

Hace una semana, Chojiro pidió mi mano formalmente. Nos casaremos dentro de un mes, pero se está preparando ya todo. Se ha apartado ya el templo Shinto para la ceremonia religiosa, lo cual no salió nada barato, y también un gran centro de eventos para la boda al civil. Uno de los más afamados de Japón. Estará casi toda la alta sociedad japonesa, y algunos colados…

Como ambas familias somos influyentes, no se va a escatimar en gastos, nuestros padres quieren sólo lo más fino y lo mejor. Pero yo igual me conformaría con una boda sencilla.

Y esa es la razón de que nos encontremos aquí en el barrio de Hansai, donde están las mejores tiendas de kimonos y accesorios de la ciudad. Mi kimono de bodas podría ser rentado, como en la mayoría de los casos, ya que un Uchikake sale carísimo, y eso sin contar todas las capas internas y accesorios. Pero yo no soy una chica común, soy de familia poderosa, así que mi madre insistió en comprarlo. "Rentarlo es una opción para chicas pobres, pero tú eres una Hououji, tu puedes darte el lujo de comprar y conservar tu kimono de boda, y no voy a negarle a mi hija ese derecho" había dicho mi madre llena de orgullo.

Sí, es verdad que todas les gustaría conservar su kimono de bodas, pero sale tan caro que tienen que resignar ese deseo. Pero yo no, gracias a mi posición. Será bonito el poder conservarlo…

Un par de horas más tarde…

Caminamos calle arriba, hacia Saito una de las más prestigiosas casas de kimonos del país, ya me imagino en lo que saldrá todo mi ajuar…

Estamos a unas dos cuadras, he caminado toda la mañana viendo tiendas, ya estoy cansada, y la verdad…

¡Ey! Pero… ¿qué es eso?… Qué belleza…

En una de las vitrinas de las tiendas, algo me deja sin aliento, me encuentro con el Uchikake perfecto, es hermoso, no es del tradicional crespón de seda, es de organza, pero es tan bello, con unos bordados aunque sencillos, exquisitos. Es… es el ideal. Sí, sí me veo casándome con este…

"Anais… ¿Qué estás viendo?"

"Mi futuro kimono de bodas" – digo como en un sueño.

"¿Mn? ¿Cuál?"

"Ese, ese rosa pálido de organza que se ve dentro de la tienda"

"¡Es precioso! ¡Vamos a verlo!"

Lulú me jala dentro de la tienda y mi madre nos sigue. Ya viéndolo de frente es aún más bonito. Permanecemos un momento dentro de la tienda hablando con los vendedores.

"Este será" - digo tocando las mangas sin importarme la opinión de las demás, este es el kimono, este…

Lulu me susurra - "El Uchikake está precioso, pero todavía íbamos a ir a Saito y a Eriman, ¿no quieres ver otras opciones antes de elegir? Estoy segura que te puedes encontrar con otras sorpresas"

"No. Este es"

Dicen que todas las novias del mundo sienten en su corazón cuando han encontrado el vestido perfecto. Y ahora yo tengo ese mismo sentimiento. Este, no otro. Este me genera una sensación extraña en el pecho, hay algo, estaba predestinado. Este será.

Pese a las protestas de Lulú sobre buscar más opciones antes de elegir salimos de la tienda con este kimono en una preciosa caja. Me hace tanta ilusión, usarlo el día de mi boda.

Después vamos finalmente a Saito y Eriman donde compro el resto del conjunto nupcial, por injerencias de mamá y Lulu que no aceptan algo de marca menos fina, ahí había muchas otras opciones de Uchikake, todos bellísimos y muy finos, pero ninguno me hizo sentir lo que el kimono que tengo en esta caja blanca.

Seguimos de tienda en tienda comprando el resto del ajuar, vestidos nuevos, ropa interior nueva, la lencería nupcial… me sonroja el hecho de pensar que usaré esa fina bata larga de seda blanca inmaculada esa noche. No es la bata lo que me preocupa, sino lo que va debajo. Lulú escogió para mí un muy fino y elegante conjunto de dos piezas con encaje y brocado. Es hermoso, aunque muy revelador, yo nunca había usado nada así.

"La mujer debe saber provocar a su hombre" Me dijo muy picara. Quiero matarla… Me da mucha pena imaginarme usando eso. Pero más bochorno me da pensar en… el para qué lo… tengo que usar…

Entregarme a él… no será difícil, pues confió en su ternura y paciencia. Pero la verdad es que, nunca he pensado en el hecho de entregarme a un hombre, aunque estoy segura que sabrá tratarme con delicadeza. Todo mundo habla de una gran pasión que invade el momento, pero yo, la verdad no he tenido oportunidad de sentir tal cosa. Tengo por cierto que disfrutaré con Chojiro porque lo quiero, así que como el amor, supongo que la pasión llegará… en algún momento.

Por la tarde finalmente llegamos a casa, estoy agotada, y hasta los tacones me duelen. Me iré a dar un baño en la tina para relajarme.

Y mientras yo hago eso, mamá y Lulú hacen un tiradero en mi cama, viendo todo lo que compramos. Me visto y salgo de mi cuarto de baño. Y justo entra papá.

"Y bien, ¿Ya compraron todo para mi niña pequeña?"

"¡Ya papá!" – responde Lulú emocionada.

"Mira querido"

Mi madre y Lulú comienzan a mostrarle todo a papá. Y finalmente el Uchikake hace su aparición triunfal. Mi padre al igual que yo, piensa que no hay Kimono más precioso para la ocasión.

"Digno de una Reina – dice orgulloso admirando la prenda- Mi niña, desde que naciste siempre supe que serías una gran mujer. Siempre has sido mi princesa, y ahora sé que serás la Reina de Chojiro, me alegro tanto por ti que… disculpen" – la emoción le rasa de lágrimas los ojos a papá, no es común que los hombres lloren pero no se puede contener.

"Si ahora lloras, prepararé muchos pañuelos para el día de la boda – bromea mamá –Cuando la veas con todo el atuendo, peinada como una emperatriz caminando al altar en el santuario Senso-ji... Te verás tan regia mi niña"- madre comienza a llorar también.

"Serás toda una reina, y yo, la hermana de la reina jajaja"

Después de un momento familiar bajamos a comer, y el resto de la tarde trascurre serena.

Los días comienzan a pasar y los preparativos siguen. Chojiroy yo salimos como de costumbre, el esta tan emocionado que casi no se lo puede creer, yo también lo estoy aunque lo admito, no tanto como él, él se desborda y yo aunque estoy muy muy feliz de saber que compartiré mi vida con él, no entiendo porque no puedo desbordarme de felicidad. Quizá es sólo el impacto de saber que me voy a casar, quizá no he caído en cuenta total, quizá la emoción me llegue con algo de retraso.


12 Días antes de la boda…

"Cuídate mucho si"

"Sí cariño mío, no veremos en una semana" –dice mientras besa mi frente.

"No tardes mucho, recuerda que tu bella prometida no va a esperar por siempre" – bromea su padre.

"Ni loco la haría esperar"

Su madre le da la bendición y él toma su vuelo para Hong Kong donde cerrará un trato en nombre de su padre, después de todo el será el dueño de la compañía algún día y es el único de la familia que habla mandarín con fluidez.

Cada día está más cerca el día de mi boda, y simplemente no puedo evitar el destapar mi caja de cuando en cuando y ver mi kimono, ese kimono me provoca tanta ilusión…

"Señorita, tiene una llamada desde HonKong" – dice una doncella asomándose por mi cuarto. Debe ser Chojiro…

"Gracias – la doncella se retira y yo tomo mi llamada- ¿Diga?"

"¿La señorita Hououji?" –me preguntan al otro lado de la línea en un japonés con marcado acento chino.

"Sí"

"Señorita ¿es usted familiar o amiga del joven Chojiro Waseda?"

"Soy su prometida"

"Ah… señorita, es una pena para mi ser portador de tan malas noticias, pero lamento informarle que su prometido el joven Chojiro Waseda, murió en un accidente de auto hoy por la madrugada"

"¿Qué… qué ha dicho?"

"Lo lamento, pero así es, al parecer el conductor designado venía a exceso de velocidad y perdió el control del vehículo en una curva cerrada. El joven fue llevado de inmediato al hospital pero perdió la vida poco antes de ingresar a las instalaciones, los médicos hicieron todo a su alcance pero… Lo siento mucho"

"No…" – no pude evitar que las lágrimas comenzaran a salir de mis ojos.

"Lo lamento… No es mi deseo ser insensible, sin embargo he de pedir su ayuda, no hemos podido localizar a sus padres en el teléfono de casa, me preguntaba si usted dispone de algún móvil para que podamos contactarnos con ellos"

No supe cómo, ni a qué horas le di el número celular de mis suegros al hombre en la línea, ni sé tampoco cuando colgué el teléfono. Sólo sabía que estaba llorando con el corazón roto, no podía creer que Chojiro, el hombre que más había querido en esta Tierra, se hubiera ido, no podía ser…

La ceremonia fue solemne. Llovía… Me sentía tan sola, tan desprotegida, y sin Chojiro, me sentía indefensa, él había logrado llenarme de un sentimiento de seguridad y protección, como nadie más. Me sentía sola, tan sola, a pesar de estar rodeada de tanta gente… me hacían tanta falta mis mejores amigas, pero, ellas no estaban en el país, tenían planeado venir para mi boda, pero no pudieron acompañarme en el último adiós de Chojiro.

Lo lloré, lo lloré mucho, por semanas, que no lo amara no significa que no me hubiera dolido tremendamente su partida, porque lo quería, y mucho, más que a ningún otro hombre aparte de mi padre. Yo ya visualizaba mi futuro con él, había hecho planes… Había… No podía creer que todos esos sueños que tenía en la cabeza se hubieran roto como un cristal…

Hace ya seis meses de su muerte, y las cosas no mejoraron… Todo lo contrario…

El padre de Chojiro, sumido en el dolor se desentendió de todo, y los negocios de su mitad comenzaron a ir muy mal, cada vez se llenaba más de pérdidas y deudas, pero lo le importó. Chojiro era su único hijo y al perderlo, ni su mujer, ni su empresa, ni su vida le importaron…

Termino por suicidarse tres meses después de la muerte de Chojiro, encerrado en su oficina, lo encontraron tendido abrazando una foto de su hijo y una pastilla de barbitúricos vacia.

Si sólo hubiera muerto sin dejar tantos problemas… Cada uno tenía su mitad, pero la responsabilidad legal recaía en los dos, él y mi padre. Toda la empresa se les fue a pique y mi padre era el responsable legal de las tremendas deudas. Y a eso le sumamos los gastos de la boda que jamás se llevó a cabo, que ascendía a varios miles de dólares. Recuperamos algo de lo invertido en ello, pero no todo, apenas un mísero porcentaje, todo lo demás fue pérdida total.

Por todo, mi padre tuvo que vender no sólo su parte de la empresa, sino varias propiedades de la familia, casi todas, sólo nos queda la casa, la gran mansión Hououji la cual ahora estaba hipotecada, y la verdad, esto no pinta bien, se ha retrasado un poco con los pagos, y el dinero que aportamos Lulú yo no es suficiente… Tengo miedo que mi padre cometa el mismo error que el señor Waseda, está muy desesperado…

Ya van once meses y las cosas prometen mejorar con una nueva oportunidad.

El señor Uehara, un prominente millonario japonés, le tendió la mano a mi padre, no sé por qué, filantropía quizá, o el buen nombre que precede a los Hououji, un apellido de mucho peso en Japón. Pagó la deuda de la mansión y le prestó además dinero a mi padre para que pudiera comenzar de nuevo, le hizo firmar a mi padre un documento en el que él se comprometía a irle pagando, conforme fuera prosperando.

Por supuesto que mi padre firmó sin pensarlo mucho, era un milagro, ¿cómo rechazarlo?

Hace ya tres meses que todo ha comenzado a mejorar. El señor Uehara le ha comunicado a mi padre que le gustaría que yo considerara la posibilidad de tratar a su hijo, pues yo, le parecía una mujer hermosa, refinada, culta y apta para ser la esposa de su heredero, aunque no me pide que me case con él, sólo me pide que lo trate un poco y si se da algo entre nosotros, dice que se sentirá bendecido.

Es verdad, puede que la familia hubiera caído en desgracia, pero mi reputación me precedía, pese a todo. Una mujer tan refinada y de tan buena familia, aun sin todas nuestras antiguas propiedades, sigo siendo un excelente partido, pues no sólo mi carácter sino mi apellido me respaldan. Y estas cosas aún pesan mucho en la conservadora sociedad elitista de Japón.

No puedo negarme a su petición, se ha portado muy bien.

Acepto una cita para conocer y tratar al hijo del señor Uehara. Sólo como una cortesía con el señor Uehara, no estoy lista para enamorarme de nuevo…

Su hijo, resulta ser Seizo Uehara, un patán que conocí en preparatoria, nunca fuimos amigos, pero él se hizo famoso en la escuela, por su arrogancia, su despotismo y su fanfarronería absoluta.

Suspiro hastiada, espero que al menos los años lo hayan hecho cambiar…

Esta cita ha sido un desastre, lo soporté toda la noche lo mejor que pude, pero no sólo no ha cambiado, ha empeorado. Vaya ridículos que pasé. Desde su arranque de superioridad cuando humilló frente a todos al pobre mesero por un error al haberle llevado vino tinto en lugar de vino blanco, o cuando de un jalón sacó al valet de su auto deportivo y lo tiró al suelo burlándose de él, hasta cuando, para impresionarme, pasó a toda velocidad por un gran charco bañando a una pobre anciana que iba por la banqueta.

Y encima se la pasó viendo con lascivia a todas y cada una de las mujeres que nos pasaban cerca, como si yo no estuviera con él.

Toda la noche trató de impresionarme con su fanfarronería, pero sólo logró quedar como el completo imbécil que es. ¿Considerar tener una relación con él? ¡JA! Ni loca. Y tuve la "delicadeza" de decirle que no se molestara en buscar otra cita, y que ni se molestará en tratar de buscarme nunca más.

Menudo imbécil…

Despacho Uehara…

"Eres un imbécil Seizo, lo arruinaste con la chica Hououji, y en la primera cita, has roto tu propio record"-decía el hombre mayor finalizando con un tono de burla.

"Pero Padre-

"¡SILENCIO! ¡No puedo creer que seas tan idiota!, es por eso que no he logrado casarte con nadie, ninguna familia quiere emparentar contigo, sabes que lo único que pide el testamento de los Uehara es que se asegure la continuación de nuestro linaje. Necesito un heredero varón, de lo contrario si tu primo Matsuo se casa y consigue tener un varón antes que tú, todo pasará a manos de tu tío."

"Pero la fortuna debe pertenecer al primogénito y tú eres-

"Muchacho Idiota, ahora todo recae en ti o en Matsuo, es muy claro, el primero en asegurar a la familia al próximo heredero varón, se quedará con la compañía. Así está estipulado y así has sido durante generaciones"

"Pues yo no tengo la culpa que mi tataraabuelo haya comenzado con esta absurda competencia familiar. Además nosotros ya tenemos nuestro propio dinero si la empresa pasa a manos de-

"¡NECIO! ¡NO SE TRATA SÓLO DEL DINERO! ¡SE TRATA DEL RESPETO, DEL ORGULLO, DE UN LUGAR ENTRE LOS OLIGARCAS DE JAPON, NO VOY A PERDER EL TRONO DE LAS EMPRESAS UEHARA, NO LO DEJARÉ EN MANOS DE MI ESTUPIDO HERMANO, TODO ME CORRESPONDE SÓLO A MI. ADEMAS, APRENDE, NUNCA SE TIENE DEMASIADO DINERO ¡ ¡¿LO ENTIENDES INEPTO?!"

Seizo se calló asustado, no sólo era un imbécil, sino que le tenía terror a su padre, por eso siempre se descargaba humillando a todo el mundo para sentirse superior, pues en su casa, él no era más que un gusano a los pies de su padre, Iemon Uehara, un hombre ambicioso y cruel para quien no sólo el dinero era importante sino el poder, la fama y el prestigio también.

"Ah… Tendré que arreglarlo yo… tengo que encárgame de todo. Gracias al cielo tu padre es un hombre inteligente que te arreglará la vida, porque es obvio que sin mi jamás podrías llegar a ser nadie mucho menos conseguir mujer. Te casarás con Anais Hououji, esa muchacha tan elegante y deseada será tu flamante esposa"

"Pero ella dijo-

"No importa lo que haya dicho, por suerte la tengo en mis manos, ella será tu esposa. Quiera o no, además, no sólo es un excelente partido, sino el único… -soltó con desespero –ninguna otra mujer querría casarse con un idiota como tú, ninguna familia oligarca entregaría a su hija, solamente obligándola conseguirías una esposa. Y eso es exactamente lo que haré"

Seizo tenía una mirada llena de rencor y odio hacia su padre, pero no tenía el valor de enfrentarlo, era un gusano cobarde, incapaz de defenderse o abandonar su vida de lujos para tener que trabajar, por eso Iemon lo tenía tan controlado, nunca se atrevería a liberarse de su padre… Y en ese momento de rabia Seizo decidió enfocar su odio y sentimientos de venganza hacia otra persona: Anais… sonrió con malicia, se vengaría en la chica, quien además también lo había humillado y rechazado, a él, a Seizo Uehara. Ya lo pagaría caro…

Tres días después…

Hoy he recibido una llama, era el señor Uehara, desea que nos veamos en su oficina.

No sé qué tendrá que hablar conmigo pero voy a verlo, parecía muy afligido al teléfono, espero no sea grave.

Mansion Hououji, comedor principal…

"Pero hace un mes dijiste que Seizo era un imbécil y que no querías saber nada de él ¡¿Cómo que ahora van a casarse?!"

Nadie en mi familia se lo cree pero, sí, me voy a casar con Seizo Uehara.

"Me pidió perdón, sólo quería impresionarme y se equivocó, estaba nervioso, ya sabes las tonterías que los chicos comenten en la primera cita Lulú, pero lo he estado tratado todo este tiempo y me doy cuenta de que en verdad es un buen muchacho y lo quiero, es lo que más importa"

"¿Se han estado tratando? ¿por qué no nos dijiste nada?"

"Era un secreto, decidimos no decir nada por si resultaba que no éramos compatibles, pero ahora que estamos seguros el uno del otro, no hay porqué ocultarlo más"

"Pero hija… es tan inesperado. ¿Hay algo que no nos estás diciendo?"

"Claro que no padre"

Le sonrió, con una sonrisa tan brillante, tan sincera, que se tranquiliza, pero no están convencidos del todo…

Al pasar de los días, logro convencerlos un poco más, soy astuta y no es falta de modestia, es un don que me ha ayudado siempre en la vida, pero ahora he tenido que usar este don para engañar a mi familia… tras algo de tiempo, logró convencer también a Lulú y a mamá, sí, tienen que creer que todo lo que les digo es verdad…


Dos semanas después…

Hoy se celebra el compromiso oficial, mi futura boda con Seizo ya es un hecho. No siento deseos de celebrar, así que ni bien se hace el anuncio y se toman las fotos para los periódicos, me retiro de la fiesta.

Aires de boda…

Los días pasan, y mi boda se acerca cada día más, todo mundo nos felicita, todo mundo en la alta sociedad está emocionado…

Los Hououji… No tenemos para pagar la boda, de ella se hará cargo "muy amablemente" el señor Iemon. Le dijo a mi madre que él me regalaría el equipo de novia más lujoso, mi madre iba a comentar que yo ya tenía un traje de novia, pero yo me adelanté aceptando su oferta sin dejar hablar a mi Madre.

"¿Por qué no le dijiste querida?"

"No usare el Uchikake rosa para casarme con Seizo" – aseveré.

"¿Por qué? ¿Pasa algo malo?"

"No – trato de sonreír- es sólo, que me recuerda a Chojiro, eso es todo"

"Ay cariño… Todavía lo extrañas, si es así no deberías-

"No madre, no es eso, estoy lista para seguir con mi vida, de verdad, créeme, me casaré con Seizo, pero prefiero un Kimono nuevo, ya sabes, por aquello de la buena suerte"

"Oh, Entiendo cariño"

No, no entiende, pero prefiero que no lo haga. No es por la suerte, es que ese Uchikake rosa, representaba para mí una vida nueva, una vida feliz, al lado de un hombre que estaba en mi corazón. Ese Uchikake me hacía toda la ilusión del mundo para una boda por amor, representaba mis esperanzas, mi cariño… Pero no lo usaré para entregarle mi mida a quien la ha comprado… Ese Kimono rosa estaba destinado a mi felicidad, por eso no voy a ensuciarlo, prefiero que un nuevo Kimono se ocupe de entregarme envuelta en seda a mi triste destino.

Regalos oscuros…

La boda está más cerca cada vez…

Han llegado varias cajas a casa, mi traje de novia.

Capa tras capa mi madre y hermana las admiran y se emocionan, y yo sólo las miro sin mucho interés, aunque finjo emoción cuando me miran. En la última caja viene el Uchikake, la capa principal del traje de novia. De crespón de seda negra, con bordados en oro y plata y hermosos crisantemos rojos y blancos. No podía ser más adecuado… El crisantemo, símbolo real dice mi madre, pero que también, representa la muerte.

Fachada…

Después de la fiesta de compromiso, Uehara ha insistido mucho en que salga en público con su hijo, quiere que todo parezca un romance de cuento, pero sólo nosotros tres sabemos que es una absurda farsa pagada con la "bondad" que le mostró a mi familia. Si no supiera que mi padre es capaz de cometer una locura para salir honrosamente de sus problemas, nunca hubiera consentido en esta absurda boda. Pero Uehara tiene todo el patrimonio de la familia Hououji en sus manos…

La boda se acerca…

Dentro de una semana, seré... la esposa Seizo…

"Seré tu esposa pero nunca tu mujer"

"¿Qué estás diciendo?"

"Tu padre te ha comprado una esposa, pero no seré tu juguete sexual también, ante la sociedad seré una esposa digna, pero a solas seremos como un par de desconocidos"

"¡¿Qué?!... ¡JAJAJAJAJAJAJA! ¡Anais, eres tan hilarante! ¡JAJAJAJA!"

"No le veo la gracia"

"¡JA! De verdad… eres una estúpida"

"¡Oye patán no te permito que-

"¡A mí me permites lo que sea!. No te olvides que eres mía, te compré, eres un regalo más de mi padre, sólo un accesorio más, como mi deportivo, mi perro o mi membresía en el Club. Estamos comprando el paquete completo linda, no sólo los derechos superficiales. Tú serás mi mujer, y me darás un hijo, es parte del contrato"

Finaliza con tal cinismo que no puedo soportar más esto, así que me levanto y estoy por retirarme del privado en el restaurant de lujo en el que estamos, pero me detiene por la muñeca, con nada de tacto por cierto…

"¡Espera! No vas a hacer una escenita, entramos juntos y saldremos juntos. Anda cariño, sonríe… no, así no, luces tensa, algo más natural… sí, así, vamos"

Estas estúpidas apariencias, tengo que guárdalas, es parte del trato. Seizo me ofrece su brazo y lo tomó, que asco Dios… ambos salimos del restaurant como una pareja de cuento, me subo al auto y el trayecto a casa inicia en total silencio.

Estoy tan harta de esto… ¿Por qué tengo que pasar por esto?. Esto es demasiado injusto, como desearía… ey… un momento, este no es el camino a casa… Qué rayos… venía tan metida en mis propios pensamientos que no supe en que momento entró en la autopista.

"¿A dónde vas?, este no es el camino a mi casa"

"Te llevo a un lugar más romántico"

"Te dije que me llevaras a mi casa, no tengo intenciones de continuar en esta absurda cita falsa"

"Vamos, te vas a divertir"

No me gusta la sonrisa en su rostro, no me gusta para nada… ya nos hemos alejado de la ciudad…

Este camino lo conozco, va al mirador Sorami, ¿Acaso este idiota cree que nos podremos románticamente a mirar las estrellas como todas la parejitas que van ahí?

Ahí está el mirador, y hay varias parejas, al menos eso me tranquiliza… Pero ¿qué hace?, lo pasó de largo…

"Te pasaste del mirador"

"Voy a un sitio más romántico"

"Para el auto quieres"

"No"

"Para ya" – le ordeno pero sólo sube la velocidad, abrir la puerta y saltar justo ahora no es una opción, ¿qué pretende?

Se mete por un camino de terracería, y en un claro despoblado, detiene finalmente el auto.

"Aquí es"

"¿Qué hacemos aquí?"

"Es un lugar romántico"

Qué puede tener de interesante este lugar, es bastante tétrico, solitario, y hasta luce peligroso, si esto no fuera Japón, temería que un loco asesino nos saldría de entre las ramas.

"Llévame a mi casa por favor"

"No, Anais, tenemos que conocernos mejor… si vamos a casarnos…"

No me gusta nada la forma en la que me mira, me giro para abrir la puerta, pero mete los seguros desde su control principal.

"Déjame salir"

"No"

"Seizo, ya basta de bromas, no es divertido, déjame salir"

"Y ¿a dónde iras? Te puede comer un lobo"

"Ya no existen lobos en Japón"

"No, te equivocas, yo diría que tienes a uno muy cerca"

"Seizo…"

"Como te lo dije en el restaurant, compramos todos los derechos, ¿de verdad crees que mi padre sólo quiere una dama de compañía para mí?, ¿una flamante esposa que dé la cara en los eventos sociales?. No querida, tu principal función es la de dar un heredero varón a los Uehara, para mantener la línea de sucesión y así la empresa quede en manos de mi padre, compramos una incubadora. Una mujer, en toda la extensión de la palabra. Me compró una mujer, una MUJER, y eso es precisamente lo que yo quiero…"

"Seizo aléjate de mí… por favor, déjame salir"

"No me tengas miedo, sólo piénsalo, vamos a ser marido y mujer, más vale que te vayas acostumbrando a mi cercanía, porque los bebés no vienen de Paris"

"Por favor, retírate"

"No, Anais, vas a ser mi esposa, es un hecho si es eso lo que te preocupa, así que no tiene nada de malo que exija mi derechos… ¡de una vez!"

"¡Suéltame!"

¡No Dios, No! ¡Lo que sea menos esto!

El sabor de sus labios es asqueroso y siento deseos de vomitar al sentir como entre mis gritos aprovecha para introducir su lengua en mi boca. ¡Qué asco Dios! Voy a vomitar...

Esto es una pesadilla, no puede estarme pasando, Seizo comienza a tocar mi pecho por sobre la ropa, saboreando mi boca y mi saliva comienza a tornarse agria, mientras mis gritos ahogados por la asquerosa boca de Seizo apenas si hacen un mísero eco fuera de las ventanas cerradas el auto.

A pesar de que peleo el pequeño espacio en el auto no me permite mucha libertad de movimiento, ni espacio para escapar, y Seizo aprovecha para acariciar mis piernas mientras yo cada vez me hago más pequeña sobre mi misma tratando de protegerme. "Esas piernas, largas y suaves" debe pensar, me lo dice su mirada bañada de lujuria… más no se conforma con eso, pues lleva la mano bajo mi falda, más cerca del objeto deseado, sin embargo un acertado rodillazo en sus partes para nada "nobles" lo hacen retroceder y llevar la mano asaltante a su herido "ego" masculino.

"Maldita zorra" – dice antes abofetearla dos veces.

Vuelve a arremeter contra mí, y rasga la parte superior de mi vestido, dejando expuesta mi sopa interior. Me mira con lascivia y tomándome por los cabellos me hace girar sobre sí misma, lanzándome bocabajo contra el asiento el conductor, presionando mi cabeza contra el asiento, se sienta sobre mí y logra someterme, aprovechando para recorrer con sus asquerosas manos mi cuerpo a placer…

Un sonido me hiela la sangre, es el sonido de un cinturón desabrochándose…

"No te importa adelantar la luna de miel ¿verdad?" – dice mientras levanta el vestido exponiendo las prendas interiores

"¡Así no Seizo, así no!" – le suplico.

"¿No? – se burla –entonces ¿cómo?"

"Por las buenas, por favor, te lo suplico"

"¿Qué has dicho?"

"Por las buenas, sin violencia"

"Vuélveme a suplicar, tal vez lo piense"

"Te lo suplico – sí detesto suplicarle a este idiota, pero tengo que usar la inteligencia, ahora no hay cabida para mi orgullo, y Seizo es sin duda un idiota egocéntrico, el ego es su peor enemigo, y su estupidez mi mejor arma- Por favor, trátame bien, ¿sí?, No quiero que mi primera experiencia sea así, se tierno, ¿Si? ¿Cariño?"

Siento que relaja la presión sobre mi cabeza.

"Con que quieres ternura ¿eh?... lo sabía todas la mujeres son iguales, se hacen las difíciles pero al final, todas quieren un hombre que las domine, sólo hay que saber domarlas… Bien linda, ya te estas portando como una esposa abnegada y obediente, como debe ser. Ven acá te voy a demostrar que soy un gran amante"

Por fin me libera y puedo girar, pero no me retiro del asiento del conductor, sino que me recargo en la ventana, y Seizo se posiciona sobre mí, yo le permito acercarse fingiendo sumisión, y está convencido de que ha ganado, gracias al cielo es sumamente estúpido…

Comienza besarme el cuello y yo me forzó a relajar los músculos, necesito que se confíe un poco, sólo un poco, y mientras él se ocupa en "seducirme" echo mi cabeza hacia atrás como si disfrutara su asqueroso aliento sobre mi cuello, pero mi intención es golpear con mi cabeza el control de los seguros, y logro abrirlos, aunque claro, el ruido lo saca de concentración, pero yo finjo demencia y lo miró suplicante, como si de verdad deseara más de sus asquerosas caricias, el sólo me sonríe triunfante y prosigue, bajando su boca hacia mis pechos apenas cubiertos por mi brasier y con una de sus manos recorre mi muslo hasta llegar a mi entrepierna...

Yo sólo necesito tiempo, miró para todos lados en busca de lo que sea que me sirva de arma, entonces meto una de mis manos hasta donde alcanza bajo el asiento ¡Eureka! Una llave mecánica, me estiro lo más que puedo para alcanzarla, ya casi… ya casi…

"Seizo…" – mi voz suena lo más sensual que puedo pretender…

Y cuando él se acerca para besarme, lo beso mientras que mi mano finalmente armada se eleva para asestarle un golpe en la nuca.

"¡Aahh!"

Cae aturdido sobre mi pecho, abro por fin las puertas y me dejo caer fuera del auto, me levanto de inmediato y saco a Seiszo del auto arrastras, dejándolo tirado sobre el pasto como el animal que es, pero no está del todo inconsciente, se está quejando y se recobrará en cualquier momento. Entro de nuevo en el auto, cierro las puertas con seguro y arranco, dejando a Seizo en medio de la nada, la verdad no me importa lo que pase con él yo sólo quiero huir los más lejos que pueda.

Calles de Tokio…

Vengo histérica, alterada, demasiado, pero me las arreglo para maniobrar el auto, me sorprende no tener ya a varios agentes de tránsito tras de mí, pues puedo asegurar que mi conducción es errática, pero no puedo hacer más…

Al llegar a mi casa, freno el auto con un sonoro derrapón… Una vez a las puertas de mi casa, me quiebro totalmente y rompo a llorar sobre el volante del único testigo de lo que Seizo planeaba hacer…

De pronto unos toquidos desesperados sobre la ventanilla me hacen levantar el rostro y brincar del susto ¡¿Seizo?!... No… sólo es Lulu.

"¡Anais! ¡Abre el maldito auto! ¡¿No me escuchas?! Llevo rato llamándote y no reaccionas"

Ni siquiera me había dado cuenta, si ella llevaba ya rato llamándome o no, no lo sé, estaba totalmente desconectada del mundo. Entro un poco en razón al ver a mi hermana, abro la puerta de inmediato y me arrojo a llorar en sus brazos.

"¡Anais qué... ¡"

"¡Ya no puedo más! ¡Ya no puedo Lulu! ¡Ya no puedo!" –

"¿Qué te pasa hermana? ¿Qué te pasó?" – me separa de ella para mirarme con preocupación.

Estoy hecha un desastre, tengo el cabello enmarañado, tengo el vestido hecho girones en la parte superior, y la parte inferior sigue arriba mostrando un parte de mi ropa interior, ni siquiera lo había notado, en aquel momento sólo sabía que tenía que alejarme de inmediato de ese lugar.

"Anais – me dice con ojos desorbitados- ¿QUÉ te pasó?"- esta vez teme la peor de las respuestas.

Voltea a mirar el auto, sabe que es de Seizo, lo busca con la mirada pero no está, es evidente que ahí sólo estamos el auto y yo.

"¿Dónde está Seizo?"

Por respuesta yo sólo sollozo más y más fuerte hasta que comienzo a hiperventilar.

"Anais me estas asustando ¿Acaso los asaltaron? ¿Qué pasó? ¿Por qué Seizo no viene contigo?"

Pero yo no puedo contestar, estoy histérica así que sólo lloro.

"Anais, dime que no te hicieron nada" – me suplica.

Pero sigo sin responder.

"No me digas… ¿Seizo? ¿Seizo tuvo que ver en esto?" – me pregunta y su mirada comienza a cambiar, como si supiera lo que pasó.

Yo sólo asiento con la cabeza pues no puedo hablar.

"¿Fue él? ¡¿Él fue el desgraciado que te dejo así?!"

Asiento de nuevo y ella se pone furiosa.

"¡Lo sabía! ¡Sabía que algo andaba muy mal con esta absurda relación! – dice totalmente enfurecida – ¡Voy a matar a ese desgraciado!"

Me mira, y yo me dejo caer al suelo, me levanta como puede porque yo ya no siento fuerza en las piernas, y entró casi arrastras a mi casa.

Pero para nuestra mala suerte, mi padre venía saliendo de la cocina y vio toda la deplorable escena.

"¡Anais!"

Antes de tratar de mentir sobre lo que me ha pasado, Lulú le grita a mi padre llena de rabia el nombre del responsable y mi padre enloquece asegurando que en este momento ira a matarlo por atreverse a mancillar el honor de su hija, no importa que no haya logrado su cometido, aquí en Japón, el hecho de que lo haya intentado fue una afrenta contra el honor de la familia. Y sé que mi padre lo mataría sin duda, pero no deseo que vaya a la cárcel por su culpa, porque aunque toda la sociedad le daría la razón a mi padre, eso no cambia las leyes.

Al final logramos que se tranquilice un poco, y todo mundo se centra en tratar de ayudarme y atenderme, de verdad no estoy bien…

A la mañana siguiente…

No puede ser, es el colmo de la desfachatez, esta mañana han venido dos policías buscándome por agresión, mejor dicho, por un supuesto intento de homicidio y robo de vehículo, el cual por cierto esta justo a las puertas de mi casa estacionado… ¿puede esta situación ser más absurda?.

Sino fuera porque anoche mismo mis padres presentaron una denuncia por intento de abuso y teníamos los papeles en la mano, me hubieran llevado arrestada, pero la verdad ya no sé qué es peor.

La sociedad japonesa aun toma muy en cuenta el que dirán, y la reputación. Y este escándalo no va a favorecer en nada a mi persona…

Como siempre, Seizo como hombre, no tiene mucho que perder….

Días después…

"Señor Hououji, somos gente civilizada, no hay porque cancelar el compromiso, le propongo un trato, si usted retira la demanda contra mi Seizo, yo retiraré la demanda contra mi querida futura nuera y todo seguirá su curso como lo planeado, y así su reputación no se verá tan afectada, usted sabe que la mujer tiene más que perder, hay que guardar el honor de la familia"

"¡Que insolencia!. Se atreve a hablarme de honor cuando es usted un cerdo que se aprovechó de la situación y presionó a mi hija a casarse con su asqueroso hijo, usted no tiene honor, usted no es más que escoria humana respaldada por sus millones. ¿De verdad cree que permitiré que mi hija se case con ese animal después de esto? ¡Esta usted loco!. Y no trate de chantajearme más con esa demanda, hoy ha salido el fallo a mi favor, y su demanda ha sido desestimada ya que se ha probado plenamente que mi hija actuó en defensa propia, incluso la demanda por robo ha sido desestimada también y el auto ha vuelto a su poder sin daño alguno, así que no me salga con esta estupidez, jamás retiraré la demanda contra Seizo ¡un cerdo como él debe pudrirse en la cárcel!"

"Cuide sus palabras mi estimado señor, está hablando de mi hijo"

"¡Y aquí estamos hablando del honor de mi hija, que ese animal quiso tomar por la fuerza!"

"No sea tan drástico, es una travesura de muchachos, además se van a casar, el daño hubiera sido reparado"

"¡¿Cómo se atreve?!"

"Vamos, tranquilícese, además no debe olvidar que todo su patrimonio está en mi poder. Le propongo entonces un nuevo trato, o retira la demanda y seguimos con los planes de matrimonio, o ustedes se quedaran en la calle, sin casa, sin dinero, y sin la nueva empresa que usted abrió gracias a mi generosidad"

"¡Generosidad de porquería! ¡Quédese con la casa, con la empresa y con todo! ¡Nada es suficiente para comprar la vida de mi hija! ¡Mucho menos su honor! ¿Ha escuchado bien?. Mi Anais no es un producto de trueque como lo es el inútil de Seizo, cáselo con otra si puede, aunque después de esto dudo mucho que cualquier familia respetable quiera emparentar con semejante basura"

"¿Ah, sí? Pues bien, ahora mismo me firmará los documentos para hacerme entrega de las propiedades" – retó el hombre, seguro que al señor Hououji le temblaría la mano para firmar pero…

El señor Hououji tomó la pluma con firmeza y para sorpresa de Uehara comenzó a firmar todos los papeles hasta el último.

"Aquí tiene, todo es ahora suyo. No se preocupe, desocuparemos la casa hoy mismo, para que tome posesión cuando quiera, podrá tener más propiedades y dinero que nadie, pero nunca tendrá honor ni será un hombre respetable de verdad, y eso es algo que jamás podrá comprar"

El señor Hououji se dio media vuelta y dejó el lugar.

Quizá en occidente, pensarían que el señor Hououji se quedó corto en sus ofensas, pero en Japón, esas últimas palabras habían sido tremendamente ofensivas, más que una bofetada a la madre.

El señor Uehara apretó los puños, esa maldita familia se había salido con la suya, ahora tendría que comenzar de nuevo…

Respecto a Seizo, tenía dos opciones. Una, mover sus influencias y sacarlo de la prisión que le había sido dictada, ganándose con esto la crítica de la sociedad por solapar a un delincuente, o, dejarlo ahí a pagar su condena, quitarse ese haragán de encima, y ser elogiado por todos como el padre que sacrificó su corazón pero cumplió con su deber.

La decisión era fácil… Bien, no tanto… Pese a no querer a Seizo, lo necesitaba libre, para casarlo y poder obtener el nieto varón que tanto deseaba…

Pese a las suplicas y lloriqueos de Seizo a su padre, fue finalmente procesado, mientras el señor Uehara posaba ante las cámaras de las revistas sociales como un padre desgarrado, que había tenido el valor de cumplir con su deber de ciudadano y de padre. Eso fue lo último que los medios escucharían del arrogante playboy Seizo Uehara por un buen tiempo. Sin embargo, bajo el agua ya movilizaba Uehara sus amistades para liberar a su hijo lo antes posible…


Sin embargo, pese que parecía que se había hecho justicia, no lo fue del todo, ya que, la reputación de la señorita Anais Hououji, quedó por los suelos.

Había estado envuelta en un escándalo, y casi había sido abusada, que horror, pobre chica, si pobre, porque la alta sociedad japonesa no perdonaba los escándalos, no, mucho menos que el honor de una mujer estuviera manchado. Ya que en Japón aun hoy en tiempos modernos, las mujeres abusadas no eran vistas como víctimas, sino como manchas al honor. Ningún hombre respetable querría nada con una mujer así.

Mucho se dijo de ella, que había intentado asesinar a Seizo, que había robado un carro, y aunque todo en defensa propia, nada cambiaba los hechos: Anais Hououji, era ahora la chica envuelta en un tórrido romance con el Playboy Seizo Uehara a quien casi mata en un arranque pasional… Esa era una de las muchas cosas que se contaban sobra ella, y entre verdades, pero también muchas mentiras, patrocinadas por el señor Uehara, se especulaba que de hecho, sí había pasado lo peor, es decir, que Seizo si había logrado su cometido, y había tomado la pureza de la chica.

¿Qué hombre respetable en Japón querría una esposa cuya honra estaba en total duda?

Como fuera, virgen aun o no, Anais ya no era una señorita respetable ante la rígida y muy obtusa alta sociedad japonesa, ahora ya no le quedaba ni su apellido ni su reputación. Si bien al perder toda su fortuna, algunas familias les habían dado la espalda, muchas otras seguían tratándoles como a iguales por su casta, pero ahora, con tantas mentiras y especulaciones rodeando a la chica, Anais ya no se consideraba digna de ninguna buena familia… No era más un prospecto de esposa…

Pero a ella no le importaba la gran cosa casarse o no. Ella tenía más que la reputación, tenía su inteligencia, y con ella los medios para salir adelante y enfrentar la vida, de forma victoriosa, ante cualquier situación, o eso se decía siempre así misma. Aunque en Japón… en un país donde se da tanta importancia al honor y la reputación, levantar el vuelo con las alas manchadas podía ser muy difícil…

Así desterrados de su reino, los Hououji, se movieron a una pequeña casita en un barrio miserable, pero habitado por gente buena, ya que los barrios pobres de Japón, a diferencia de muchos en el resto del mundo, no se veían habitados por delincuentes, sino sólo por gente de muy bajos recursos, pero muy buenos valores.

Apenas si tenía dos habitaciones, una pequeña sala-comedor, y un cuartito de lavado, donde generalmente o entraba la lavadora o entrabas tú. Como fuera, al no tener lavadora, ganaban espacio. Lulú ya ejercía su carrera, y era ella quien prácticamente mantenía la casa.

Pues como si Anais no tuviera ya suficiente, perdió el empleo que había conseguido poco después de la muerte de Chojiro, tener la mente ocupada le ayudaba a olvidar por un rato, pero pese a su buen desempeño, al haber aparecido en los periódicos, su jefe no quería tener empleados problemáticos sospechosos de intento de homicidio fastidiando la reputación de su negocio.

Ahora la chica buscaba empleo, estaba capacitada para los mejores puestos, sin embargo, tras el escándalo, las elitistas compañías en las que podía encontrar trabajo se negaban a contratarla.

Desesperada ante la situación de sus padres, Anais buscó un empleo, lo que fuera, no importaba si no estaba a su nivel académico, dinero era lo que se necesitaba. Así que mal que le pesara, toda su capacidad e inteligencia, fue aprovechada, en una pastelería…

Hoy hace tres meses que trabajo en Pruniet, una pastelería de renombre, que cuenta con un área de café, y que es muy famosa por sus natillas, pero, aunque famosa, no deja de ser una pastelería, y yo, no dejo de ser sólo una mesera… a veces cajera…

"Anais, lleva estos dos paquetes Sookar Supurashi a la mesa 14"

"Sí"

Otra mesa, otro paquete…

"Aquí tienen sus paquetes Sookar Supurashi"

"Gracias" – corearon las dos clientas.

"Oye deberíamos de llevarle algo a ella" – dice una de las clientas con la cabeza aun metida en la carta.

"Sí tienes razón, disculpe señorita me pueden preparar para llevar un… ¿Anais?"

Levantó la vista de la mesa donde estaba acomodando las malteadas y los pasteles, su voz me es familiar…

"¿Marina?"

"¿Anais?" – Dijo otra voz conocida, y al voltear…

"¿Lucy?"

"Ey ¿qué haces aquí y vestida así? ¿Acaso trabajas de mesera aquí?" – me pregunta Lucy confundida.

"¿Qué pasó? ¿Acaso la aburrida y glamorosa vida de una gerente te cansó?" – bromea Marina.

Anais sólo bajó la mirada y sonrió con tristeza, ante lo cual Marina se arrepintió de su broma, parecía ser que Anais estaba susceptible y de ánimo bajo, Marina no lo había dicho con malicia, pero ahora se sentía fatal.

"An, ¿dije algo malo? Discúlpame por favor, creo que-

"Mn, no, no te preocupes – le sonrió – ¿cuándo volvieron a Japón?"

"A-apenas ayer, pero tú-

"¿Por qué estás trabajando aquí? ¿Y tu trabajo en Alfa Systems?" – pregunta Lucy.

"Pues, es que…

"¡Anais! ¡Pronto! tenemos que ir a la mesa 3 recuerda que no se nos permite quedarnos a platicar con el cliente, muévete o nos van a regañar" – le llama otra empleada.

"Espera – estoy por irme pero me detiene Marina- ¿podemos ir a verte a tu casa esta tarde? ¿a qué horas sales?"

"A las siete, y no, no pueden ir a mi casa, ya no vivo ahí, yo las busco, ahora discúlpenme"

Me retiro junto con Misaki, una buena amiga y compañera de trabajo. Dejo a mis amigas perplejas pero no puedo arriesgarme a que me llamen la atención mis jefes, estoy aquí para trabajar, no para platicar. Aunque como quisiera sentarme a su mesa y compartir como antes…

"¿Qué pasa aquí?" – le pregunta Marina a Lucy.

"No tengo idea, estoy tan confundida como tú"

Veinte minutos después, llevo la bandeja al mostrador, seguramente ellas se han ido ya… De pronto una mano toca mi hombro y una pelirroja esta frente a mi dándome un papel.

"Toma"

"¿Qué es esto?"

"Nuestros nuevos números de celular, dijiste que nos buscarías, pero dudo que puedas sin esto" –me sonríe.

"Gra… gracias…"

"Ya nos vamos, no olvides llamarnos"

Se está retirando pero la llamo "Lucy, espera… -saco una pluma de mi delantal y en un trozo del bock de cuentas anoto mi numero –dáselo a Marina también"

"Gracias" –me sonríe y se retira del lugar. No sé… si hice bien en darles mi numero…

Dos días después…

Al fin salgo del trabajo y estoy camino a casa en el tren. Tengo dos llamadas pedidas, son de ellas… Aunque lo prometí, no les he llamado.

Llego a casa, papá está sólo, mamá ha salido a la tienda y Lulú aún no regresa de su trabajo, no volverá hasta pasadas las nueve…

"Anais, por favor siéntate"

Papá luce desanimado, ¿arrepentido?, ¿qué te aflige querido padre?

"Quiero, pedirte perdón… Perdóname, si no fuera por mis errores y mi cobardía, tú no hubieras tenido que pasar por esto"

"Papá yo-

"No, déjame hablar, yo sé que Iemon te presionó, por mi causa, tú tenías miedo que cometiera seppuku, como hizo el padre de Chojiro, y he de admitir que lo llegué a pensar… Y tú estabas dispuesta a sacrificarte por todos nosotros, por mi… perdóname, mi debilidad causo tu pena… No he sabido a ser buen padre…"

"No digas eso papá, has sido el mejor padre del mundo, si no fuera así, ¿crees que hubiera estado dispuesta a darlo todo por ti, por ustedes?"

Los ojos de papá se llenan de lágrimas y se abraza a mi pidiéndome perdón en repetidas ocasiones, y me promete ser más fuerte, promete tener la fortaleza de salir adelante y juramos que estaremos unidos como familia pase lo que pase…

Un rato después llega mamá y las dos nos ponemos a preparar la cena, no es elegante, pero es comida, y lo mejor, la comeremos en familia, justo como siempre lo hemos hecho. No es la mesa de cristal, sino la compañía, lo que hacen de una comida algo especial.

Más noche llega Lulú y todos cenamos juntos, después de recoger nos vamos adormir. Otro día más se termina en la nueva vida de los Hououji…

Una semana después…

Comparto cuarto con Lulú, ella se levanta temprano y ya se ha dormido, pero yo no puedo dormir, tomo mi celular y veo las dos llamadas perdidas, ahora tengo también varios mensajes…

Entre tantos y tantos pidiendo algo de explicaciones, a las que no he respondido, perece que se rinden y tratan por el lado más sutil, porque me topo con un mensaje en el que me invitan a Aokigahara, mejor conocido como "el bosque del suicidio", ¿es esto una señal Dios? Me digo irónica.

Aunque quisiera, no puedo ir, no tengo dinero para pagar los trenes…

"¿Qué haces aún despierta hermana?"

"Lulú, perdona, ¿te he despertado?"

"Bueno, la luz del celular resulta algo molesta a veces…"

"Lo siento mucho, enseguida lo apago"

"Mmm ¿quién te escribe?" – pregunta asomándose a mi celular.

"Lucy y Marina, me invitan a Aokigahara este domingo"

"¡¿Ese par?! ¡¿Han vuelto?! ¿Por qué no me habías comentado?"

"Se me pasó seguro… me las encontré por casualidad un día en mi trabajo. Todavía no saben lo que ha pasado con nosotros… "

"Oh ya veo. Y ¿piensas ir?"

"Claro que no, no tengo dinero para los boletos"

"Yo te los pago"

"No Lulú, ya bastante haces con llevar el peso de la casa"

"Anais gano bien, al menos lo suficiente, puedo permitirte ese pequeño lujo pese a todos los gastos, anda, ve, te hará bien hablar con alguien"

"No sé... no me siento con ánimos de hablar con nadie"

"No es bueno que entres en depresión ¿sabes?, ellas siempre han sido tus mejores amigas, no creo que juzguen, ¡Anda, diles que sí iras!" - me anima.

"Pero Lulú-

"¡Dame acá!" – me quita el celular y comienza a responder en mi nombre, avisando que nos veremos en la estación Shinkuji a las 8:00am este Domingo.

"Lulú te he dicho ya que no quiero ir"

"Y yo ya les he dicho que sí vas, cancélales si te atreves, será una falta de cortesía" – sonríe triunfante.

Ay esta hermana mía… que remedio.

8:00 am Estación Shinkuji…

En pants y tenis rosas, camiseta de algodón blanca con una mariposa estampada, un pequeño bolso de tela, estoy esperando a que aparezcan.

"¡Any!" – Una voz conocida, es Marina, seguida de Lucy que se aproximan a mí.

"Buenos días"

"Buenos días ¿ya lista?"

"Sí"

Apenas a tiempo, el tren llega y comienza el trayecto. Me siento extraña con ellas, pero lo cierto es que me siento rara con todo el mundo, después de lo que pasé… buen lo que pasó toda la familia, me siento algo desconectada.

De alguna manera creo que lo notan, así que no tratan de presionar, de momento… pero supongo que en algún momento de este viaje, intentarán indagar en los porqués de mi proceder.

Camino al bosque, comenzamos a platicar y entre tema y tema, ellas preguntan por lo que ha sido de mi vida, pero me las arreglo para que el tema se disperse en dirección a la vida de ellas, cosa que consigo, casi no hablo de mí. La verdad quisiera desahogarme, contarle esto a alguien más que a mi familia, porque hay algunas cosas que no le conté a ellos, por vergüenza y para no asustarlos más, pero de verdad, a veces, como hace falta contarle tus penas, no a tu familia, sino a un amigo… Pero, pese a sentirme querida y en total confianza con ellas, no puedo dejar de sentirme insegura, temerosa, incapaz de hablar del asunto y del porque los Hououji perdieron todo… No es por vanidad, es porque no me salen las palabras de la boca para decir "mi estúpido prometido intentó abusar de mi"

No sé porque, siento tanta vergüenza, sé que la culpa no fue mía, y aun así , no puedo evitar sentirme tan culpable…

Me distraigo un poco escuchando sobre sus vidas, y cada que intentan saber sobre mi desvío el tema hacia otro tópico…

Bosque de Aokigahara…

Al fin llegamos, y antes que se acaben los temas sobre ellas, yo inicio platica con respecto a este legendario y misterioso bosque.

"Sí, dicen que está encantado por todos los suicidas que han venido aquí" – me comenta Lucy.

"Pero desde la época Edo, muchas personas, niños y ancianos eran abandonados aquí a su suerte porque sus familias no podían hacerse cargo de ellos. Esas leyendas se cuentan desde hace siglos"

"Una vez oí que además de los suicidas, otras fuerzas sobrenaturales y misterios han sido siempre parte de este bosque, dicen que es mágico y que hasta tiene cientos de portales que conducen a mundos desconocidos" – agregué a la conversación.

"¿Cómo el mundo de las hadas?"

"Algo así"

Rato después llegamos a la famosa Cueva del Viento, una gélida gruta hogar de miles de gusanos de seda, una de las maravillas y atractivos turísticos que esconde este bosque. Logró relajarme por segundos, pero siempre, siempre vuelve esta maldita tensión…

"¡Qué belleza!" – exclama Marina, y sí, es hermoso en verdad…

Como los demás turista nos dispersamos aquí y allá viendo, admirando. Tomando fotos…

"Y si nos salimos del sendero" – sugiere de pronto la siempre traviesa y aventurera Lucy.

"¡¿Estás loca?! ¿Sabes lo que le pasa a la gente que se sale del sendero? Sabes de sobra que el bosque es peligroso por sí solo, por su geografía y ecosistema, y esta cueva no está del todo explorada, podríamos perdernos, para eso están estas guías de soga, para evitar que uno se pierda, hay que seguirlas" –le reprende Marina, pero su advertencia recae en oídos sordos, como siempre…

"No pasará nada" – dice saltándose las cuerdas del sendero. Comienza a adentrarse en una de las cuevas… Y aquí vamos de nuevo…

"¡Lucy! ¡Vuelve aquí en este momento!"

"Ya pareces mi madre. Sólo quiero explorar"

"¡¿Explorar?! Estás loca. ¿Y sí te pierdes? ¿Y si te caes en una zanja? ¿Y si te rompes una pierna? ¡¿Y si-

"¿Y si te callas y me sigues? Si estás tan preocupada por mi acompáñame, ¿verdad Anais?"

"Bueno Lucy le doy la razón a Marina, estas cuevas no están del todo exploradas y podríamos perdernos, nadie sabría dónde estamos, mira hacia atrás somos las únicas turistas en esta zona, nuestro grupo ya está más adelante, nos quedamos atrás"

"Sólo quiero ver qué hay aquí"

La vemos desaparecer tras una pequeña abertura por la que apenas si pasa con gran dificultad.

"¡Ay esta niña!" –se queja Marina brincándose la valla resuelta a traerla de las orejas.

"¡Ey vengan aquí!" – se escucha gritar a Lucy.

Marina y yo nos miramos alarmadas. Yo también me brinco la valla y Marina y yo nos dirigimos al lugar temiendo que se haya lastimado, pero contrario a una desgracia nos encontramos con una cueva de maravillas.

Con estalactitas de hielo que emiten luz propia, nos encontramos con un jardín de estacas bioluminicentes.

"¡Es bellísimo!" – exclama Lucy fascinada.

"Ahí hay otra abertura, se ve una luz al fondo…"

"Pero muy al fondo" – dice Marina.

"Vengan vamos a ver"

"¡Lucy!... ay, no tiene caso… vamos…. ¡Si morimos quedará en tu conciencia!" –le grita mientras la persigue, y yo sólo me rio.

"Jajaja" –Lucy también sólo se burla.

Las tres entramos en la abertura, caminamos, más adentro cada vez, esto está algo profundo, pero sí, se ve una luz al fondo, más brillante a cada paso, seguro es una salida, quizá Lucy encontró una salida alternativa, habrá que reportarla al personal de turismo del bosque…

"Ey sí, es una salida" –dice ahora que estamos a sólo metros de ella.

"Cuidado Lucy, quizá sale a un barranco de la montaña, ten cuidado al acercarte" – le digo preocupada.

"Sí, tendré cuidado"

Por fin pudieron asomarse y lo que vieron las dejó sin aliento… Un pueblo a las faldas de esa montaña, y más al fondó, imponente y orgulloso, destellando en el sol, un enorme castillo de cristal, un castillo de tres torres que reconocieron de inmediato.

"No puede ser…"

"Esto es…"

"Céfiro"


¡Hola, hola, yo por aquí otra vez! Esta vez con el AnXParis que había prometido desde la otra historia (ya los años XD…), dado que esta historia está terminada, planeo que las actualizaciones sean semanales. Pero… con total honestidad… no prometo nada T.T… Respecto a al fic Llama Eterna, perdonen a quienes se quedaron picados, pero debido a que algunos lectores estaban mal entendiendo la trama, y a mi falta de tiempo para actualizarla más seguido, decidí retirarla y publicarla cuando hubiera los capítulos suficientes para evitar más confusión, porque como saben las conspiraciones están a la orden del día en mis fics, y las mismas suscitan confusiones si no muevo rápido la historia. Por otro lado debo informar que… ese fic se tardará aún en volver a salir T.T… Tuve que cambiar de casa y de país otra vez, gajes del oficio pero, el punto es que no he tenido tiempo de darle avance a tantas y tantas historias que están en proceso. Últimamente sólo he estado publicando las que ya están terminadas y ni así doy con el tiempo. Por ejemplo el fic que tengo en la sección de Saint Seiya como ya está terminado creí que saldría rápido porque los caps sólo necesitan una revisadita, pero la verdad es que ni para eso he tenido tiempo. Dios… ¡Dios, dame el tiempo necesario te lo pido!

Pero es un gusto volver aquí otra vez y deseo que les guste el fic a todos ustedes, disfrútenlo y espero saber de ustedes en sus reviews.

Por cierto… ¡Ya puedo usar la raya! ¡Al fiiiiiiin después de tantos años! Ustedes dirán que es una tontería emocionarse tanto por eso pero por años quise usar la raya divisoria en mis fics pero Fanfiction no me daba esa opción, ¡Y apareció! Es como si el cielo se abriera, y sólo por una raya T.T…