Primer Fic

Desde hace años quise hacer una historia de las PPGZ y, gracias a un sueño que tuve, pude estructurar una historia bastante agradable para mi gusto.

Nota 1: Muchos de los personajes mostrados no me pertenecen, son de Demashita! Powerpuff Girls Z hecha por Toei y CN. Solo la trama es mía.

Nota 2: Nada de Fan Service en esta historia, esto es para los que quieren algo muy diferente a lo que la mayoría de fans suele realizar.

Nota 3: El contenido puede ser un poco intenso en la mayoría de capítulos.

Nota 4: Muchas incógnitas se revelan en cada capítulo.

Nota 5: Las PPGZ son 3 de los 8 protagonistas de mi historia, los otros 5 son originales.

Nota 6: Esta historia puede ser un poco difícil de entender. Si hay dudas, hagan un review con sus preguntas y colocaré respuestas detalladas en otro fanfic especial.

Nota 7: Nasu=/nas/, Jitaku=/jitak/


Arco del nuevo comienzo: Parte 1


Una extraña ciudad llamada Nezashi. Tres individuos muy misteriosos.


«Han pasado 5 años desde que Him fue derrotado. Las PPGZ y su fama fueron desapareciendo con el tiempo debido a la poca frecuencia con la que los villanos amenazaban la ciudad de Tokyo hasta el punto de desaparecer, ¿a dónde habrán ido? No lo sé, pero gracias a ello pude estudiar más tiempo y vivir una vida tranquila. Después de todo, no iba a dedicar todo mi tiempo a salvar el mundo, ¿verdad?»-Momoko Akatsutsumi parada en algún lado de la ciudad de Tokyo, con una suave sonrisa en el rostro.

Momoko es una chica alta, posee una estatura ligeramente menor al del profesor Utonium y el cuerpo más formado con un busto más grande. Ella lleva un par de botas, medias largas y blancas, una pequeña falda rosa, una casaca del mismo color, un polo blanco con una pequeña flor roja dibujada a la altura de su pecho y un gran listón rojo. Su cabello difería del de hace cinco años solo porque ahora tiene dos mechones de cabello que casi tapan sus mejillas y llegan a la altura del mentón.

Luego de ese monólogo dentro de sus pensamientos, Momoko expresa en su rostro que recordó algo importante y observa el cinturón que no había utilizado hace mucho tiempo para transformarse en Blossom.

-Suelo colocármelo, pero siempre me olvido para qué sirve-dijo con un rostro curioso.

Momoko observa a sus alrededores de una manera cómica y corre a esconderse en un callejón cercano. Al recordar que el profesor Utonium modificó el funcionamiento de los cinturones para que se pueda realizar la transformación sin la necesidad de que Peach haga su llamado, Momoko decidió transformarse; sin embargo, cuando Momoko empieza a activar el cinturón para la transformación, no pasa nada y, luego de unos segundos, ocurre una pequeña explosión y Momoko se asusta haciéndose hacia atrás, de modo que termina sentada en el suelo.

-¡Debí llevar este cinturón a mantenimiento!-exclamó llorando.

Después de un ligero y breve berrinche, Momoko gira la cabeza ligeramente hacia abajo y se da cuenta de que entre los pedazos del cinturón rojo hay una extraña gema roja que empieza a brillar repentinamente.

-¿Esto estaba en el cinturón?-pregunta mientras lo recoge.

Minutos después, Momoko camina despistada observando la inusual gema roja preguntándose a sí misma si la había visto antes. En ese momento, decide correr donde el laboratorio para poder saber si Ken y el profesor Utonium pueden averiguarlo, pero seguía observando a la gema de la misma manera despistada. Debido a esto, ella choca con una chica con un desordenado cabello negro que no suele usar gorro como antes. Esta chica era de la misma altura que Momoko, pero tenía un busto de menor tamaño y ojos verdes a diferencia de los de Momoko, que eran rojos. Vestía un par de zapatillas y pantalón verdes con un polo negro de manga oscura, además de cargar en el hombro derecho una casaca verde. Momoko cayó al piso, pero la otra chica no. Al observarla, se da cuenta de que tiene un cinturón similar al que se le rompió, pero de un color verde. Se trata de Kaoru Matsubara, la cual la mira sonriente y le extiende la mano para ayudarla a levantarse.

-¡Hola!-dijo Momoko sonriente mientras se levantaba con la ayuda de Kaoru.

-Hola, Momoko. ¿Por qué tan despistada?-dice Kaoru un poco extrañada luego de que Momoko se levante.

-Observa-dice mostrándole a Kaoru la gema.

-Interesante, ¿te lo encontraste y lo cambiarás por dinero?-hace la pregunta con cara de asombro.

-No sé si tenga algún valor-dice Momoko algo interesada-, ¡pero no pienso cambiarlo por nada!

-¿Ah?

-¡Observa!-exclama mientras muestra algunas piezas del cinturón que pudo recoger.

-¿¡Qué hiciste ahora, Momoko!?-grita Kaoru aterrada.

El grito de Kaoru llamó la atención de la gente y se quedaron observando a las chicas que dialogaban a gritos. Ellas se dan cuenta y se ponen nerviosas.

-Lo siento, me exalté un poco, ¡ja, ja, ja!-les dice Kaoru nerviosa a las personas que observan.

Estas personas vuelven a hacer lo que estaban haciendo antes de observar a las chicas.

-Vamos a buscar a Miyako para hablar con el profesor sobre esto. Te contaré lo que ocurrió en el camino-dice Momoko.

-Espera, ¿tienes alguna idea de dónde puede estar Miyako en este momento?-dice Kaoru un poco dudosa.

-Creo que sí-le responde con una risa un poco pervertida y malvada.

Kaoru observa un poco intrigada y luego las dos chicas caminan en la dirección en donde quiera que esté Miyako. Minutos después, se paran frente a un hospital.

-Qué raro-le dice Kaoru a Momoko después de escuchar su explicación sobre lo que pasó con la gema.

-Lo sé, pero es posible que el profesor sepa el secreto de esta gema.

-Ya veo-dice Kaoru observando el hospital.

-Así es... Miyako debe estar aquí.

-¿Se frecuentan más que antes?

-Creo que sí, pero puede ser debido a que Miyako se siente sola porque su abuela no está.

-¡Oh!

Del hospital sale una chica de la misma altura que Momoko y Kaoru con atributos un poco más grandes que las otras dos chicas pero no muy exagerados. Vestía una blusa azul de manga larga y una falda un poco más oscura que la blusa, también una casaca rosa y un par de botas. Esa chica es Miyako Gotokuji con su cinturón de transformación y el mismo peinado de siempre excepto que las colas son un poco más largas. Miyako se sorpende al ver a las chicas, y se queda boquiabierta y sonrojada, mientras que Momoko y Kaoru la miran sonriendo.

Momentos más tarde, las tres chicas están caminando hacia el laboratorio.

-¿Y ya están saliendo?-pregunta Momoko a Miyako.

-¡No!-responde Miyako sonrojada.

De pronto, se escucha una llamada del cinturón de Miyako y ella lo abre para observar.

-¡Profesor!-gritan las 3 chicas.

-Ha pasado tiempo-dice sonriente Miyako.

-Con la nula aparición de los villanos en Tokyo recientemente-dice el profesor Utonium-, Ken y yo decidimos investigar las causas de su ausencia y analizar más los rayos Z blancos y negros. Hay algo muy serio de lo que debemos hablar.

-¿Ah?-se extrañan Miyako y Kaoru.

-¡Yo también tengo una duda muy seria!-exclama Momoko.

Al llegar al laboratorio las chicas se encuentran después de mucho tiempo con el profesor Utonium, Ken, Peach e incluso el alcalde y Miss Bellum. La presencia de estos dos últimos y la seriedad de todos los presentes extrañó un poco a las chicas.

-¿Alcalde?-pregunta Momoko-¿Qué ocurre profesor?

-Hola chicas, con la ayuda de nuestra tecnología y la conexión de Peach con la actividad de rayos Z, hemos podido detectar que gran cantidad de energía oscura se está reuniendo en una misma locación.

-¿¡Qué!?-gritan las chicas.

-Es posible-explica Ken-que haya algo misterioso que atraiga a esta energía a ese lugar. Por alguna razón, no aparece en los mapas, pero el alcalde nos ha dicho que ahí se encuentra una misteriosa ciudad llamada Nezashi, pero parece que hay algún factor que crea una continua interferencia en el área y es una ciudad a la que pocas personas suelen viajar.

-Eso es demasiado extraño-comenta Kaoru

-Profesor-interrumpe Momoko-, acerca de esta gema...

-¿Cómo la obtuviste?-pregunta el profesor.

-Pues... Solo intenté transformarme y...

-Miyako, Kaoru, ¡háganlo ustedes también!

-¿Ah?-dice confundida Kaoru.

-De acuerdo-dice Miyako.

Las chicas intentan transformarse y viven lo mismo que vivió Momoko, solo que ellas no cayeron al suelo ni lloraron. El profesor observa una gema azul y una verde y las recoge.

-Momoko, entrégame tu gema también, por favor-ordena el profesor.

El profesor recibe la gema y coloca las tres en una mesa, luego todos se acercan rodeándolas.

-¡Peach!

-¡Powerpuff Girls Z!-responde Peach.

Por dos lados opuestos de cada gema salen unos brillos que se desplazan alejándose y juntándose hasta formar una especie de círculo de hilo que puede usarse como collar y todos se quedan asombrados.

-¿Qué es eso, profesor?-pregunta Momoko.

-No estoy muy seguro, pero...creo que...estas gemas son la forma más primitiva de los rayos Z blancos-responde el profesor.

-¿Qué es lo que quiere decir con eso?-pregunta mientras el profesor le coloca el collar a cada una.

-Con las investigaciones que hemos realizado estos años creemos que, con el tiempo, estas gemas se han adaptado a la época hasta convertirse en los cinturones, pero no entendemos todavía cómo y por qué.

Las chicas observan sus respectivas gemas y luego Momoko observa al profesor.

-Profesor, ¿con estas gemas podremos transformarnos?

-Claro que sí, ¡Peach, llama la chicas una vez más, por favor!

-¡Powerpuff Girls Z!-grita Peach de nuevo.

Las gemas empiezan a brillar y las ropas que las chicas llevan se rompen como un cristal, incluyendo la casaca que Kaoru que llevaba cargando, salvo los accesorios que las chicas llevaban en su cabello. Debajo de la ropa que desaparece, se materializan los largos vestidos de cada chica, pero esta vez con tirantes y luego se va formando lo que falta de la ropa de las PPGZ de los pies a la cabeza. Todas esas ropas son las mismas de siempre, salvo el cinturón blanco que es cambiado por una angosta correa negra con un pequeño circulo pequeño al centro con bordes y con una diminuta letra "P" amarillo. Las chicas observan sus ropas sorprendidas y felices.

-¡Genial!-exclama Momoko emocionada.

-¡Extraaba este lindo vestido!-dice Miyako emocionada mientras mira el vestido.

-Bien por ustedes, ya hacía mucho tiempo que no usaba esta ridícula falda y me prometía no volver a usarla desde que los villanos desaparecieron-dice Kaoru algo enojada y con los brazos cruzados.

Los demás observan a Kaoru con un poco de miedo. Miyako se da cuenta de algo y se queda dudosa.

-Un momento, ¿¡dónde están nuestras armas!?

Las chicas gritan sorprendidas.

-No se preocupen, estoy seguro de que Peach les dirá cómo solucionarlo-dice el profesor.

Enseguida, todos observan a Peach. Todos ven que Peach no dice nada y queda inmovilizado.

-¿Peach?-pregunta Ken.

Peach se desmaya. Todos los demás gritan su nombre. Ken levanta a Peach.

-Profesor, ¿qué le paso?-pregunta Momoko.

-No lo sé, tal vez...

-Creo que tengo una teoría-interrumpe Ken-. Sus gemas emanan una mayor cantidad de energía que antes, por lo que los sentidos de Peach se alteran.

-Si es así-dice el profesor-, volvamos a las chicas a la normalidad para que Peach nos explique cómo funcionan sus poderes. Chicas, ¡se van a infiltrar en Nezashi!

Las chicas miran sorprendidas al profesor. Momentos después, las chicas volvieron a la normalidad con ayuda del profesor Utonium y, gracias a ello, Peach pudo despertar. Todos se vuelven a reunir y el alcalde observa a las chicas.

-Chicas-dice el alcalde-, desde hace varios días intentamos hacer lo posible para contactar a los gobernantes de Nezashi de algún modo. Con mucho esfuerzo pudimos lograrlo y les dijimos que tres chicas de Tokyo irán a su ciudad para revisar actividades sospechosas.

-No lo entiendo-dice Momoko.

-Distintas fuentes de energía oscura se dirigen hacia algún lugar de esa ciudad-dice Ken-; sin embargo, cuando la energía llega a determinado punto, esta desaparece. Creemos que alguna persona infiltrada está atrayendo a esa energía o que haya portadores de esa energía ocultos en la ciudad para planear algo grande.

-Es por esa razón que ustedes también deben infiltrarse ahí-dice el profesor.

-¿Está diciendo que debemos irnos de Tokyo?-pregunta Momoko.

-Solo será por un tiempo hasta que puedan acabar con el problema de la ciudad-dice el alcalde.

-Como las gemas emanan mayor energía de rayos Z blancos, es probable que estas les otorguen mayor poder y habilidades-explica el profesor-. ¿Cierto, Peach?

-Así es, profesor-responde Peach-, pero su alto poder no me permite analizar todas las habilidades posibles, ellas mismas tendrán que descubrirlas con el tiempo.

Todos dibujan en su rostro una expresión de decepción.

-Tranquilos, todos-dice Peach-. Ellas también tienen los mismos poderes que han tenido desde que fueron golpeadas por los rayos blancos y pueden transformarse sin que yo tenga llamarlas.

-¿¡En serio!?-responden todos los demás presentes.

-Así es. Solo tienen que cerrar los ojos y canalizar la energía de sus gemas.

-¿Ah? A ver, lo intentaré-dice Momoko.

-¡No lo hagas aquí de nuevo, por favor! Esa saturación de energía fue una sensación muy perturbadora.

-Por cierto, ¿también sabes cómo hacer aparecer nuestras armas?-pregunta Miyako a Peach.

-Solo tienes que modificar la posición de tu mano haciendo como que estuvieras agarrando el arma y esta aparecerá-responde Peach.

-¡Qué confuso!-exclama Momoko

-Por favor, chicas-dice el alcalde-. Vayan a Nezashi para evitar que los villanos se junten y generen caos en esa ciudad; o peor, en todo el mundo. Con esas gemas y el poder que les otorga, estoy seguro que podrán hacerlo. Además, ustedes son las PPGZ.

Las chicas lo piensan un poco; sobre todo Miyako, la cual pone una cara triste por un momento, pero en seguida las chicas se animan a salvar el mundo.

-¡De acuerdo!-responden las tres.

-¡Así se habla, chicas!-se alegra el alcalde

-Chicas-dice Miss Bellum.

-¿Sí?-preguntan las tres.

-Hemos planeado la salida para esta noche.

-¿¡Qué!?

Más tarde, en la noche, las chicas hacen su equipaje.

-¿¡Intercambio!?-dice el enmascarado Tokio Matsubara algo sorprendido a su hija en algún pasillo de su casa-. Y, ¿por qué no lo dijiste antes y tuviste que esperar hasta esta noche para decírnoslo?

-Pues...-dice Kaoru nerviosa.

-¡No me lo digas!-interrumpe Tokio.

-¿Qué sucede, cariño?-pregunta Mitsuko Matsubara sonriente y se para cerca de su esposo e hija.

Tokio abraza a su esposa y empieza a llorar de forma cómica.

-Nuestra hija está creciendo-dice Tokio mientras le salen unas lágrimas.

«Papá se está portando más extraño de lo normal»-piensa Kaoru mientras su rostro expresa extrañeza.

-¿Todo está bien, hija?-pregunta Mitsuko.

-Sí, mamá-dice Kaoru.

-Nuestra hija nos ha querido sorprender y nos empieza a enseñar que está creciendo demostrando las hazañas que ha estado consiguiendo estos años gracias a sus esfuerzos independientes durante estos últimos años en la preparatoria en Tokyo-dice el papá engrandecido.

-Entiendo-dice la mamá sonriente.

«Creo que estoy madurando o este repentino cambio nos cambia a nosotros mismos también por el momento. Pero, ¿qué demonios estoy pensando?»-Kaoru Matsubara mientras trata de asimilar las reacciones de sus papás.

-Amor, te olvidas que nuestra hija tiene 18-dice la mamá.

-Tienes razón, querida-responde más serio el papá y sin lágrimas-. Quiero hablar algo a solas con mi hija, Mitsuko.

-De acuerdo.

Kaoru sigue algo confundida mientras Mitsuko deja al padre y a la hija conversar a solas. Luego de un rato, Tokio coloca sus manos sobre los hombros de su hija y ella se sorprende un poco.

-Hija-dice mucho más serio el padre-, tu papá sabe muchas cosas con su experiencia y puedo entender que al avisarnos esto justo ahora es porque tienes una misión importante.

-Papá, yo...-dice Kaoru nerviosa.

-No te preocupes, no necesito saber de qué se trata. Como dijo Mitsuko, tú tienes 18 años y tienes tus propios asuntos, pero debo adelantar el decirte algo importante debido a este repentino aviso tuyo. Sé que tal vez hay algo muy serio detrás de la razón por la que tienes que irte de Tokyo y no sé si podrás volver apenas termines la preparatoria, pero quisiera que vengas lo más rápido posible porque yo pronto...me retiraré.

-Papá...-dice sorprendida y casi balbuceando.

-Tokio no es tan joven como parece y yo quiero verte crecer más de cerca para apoyarte cuando quieras ser luchadora como yo porque sé que ese es tu sueño, así que espero que vuelvas pronto.

Tokio orgulloso retira sus manos y levanta su brazo derecho abriendo su palma así que Kaoru decide chocar su mano posicionando del mismo modo su brazo del mismo lado.

-De acuerdo, papá.

Luego de un rato, Kaoru avanza saliendo del edificio y despidiéndose de sus padres y hermanos hasta que los pierde de vista.

-¿Cómo que te vas?-pregunta Kuriko Akatsutsumi a su hermana mientras toda la familia está sentada alrededor de la mesa de la sala.

-Creo que esto es muy repentino, ¿no lo crees, Kakiko?-dice Hachizou Akatsutsumi seriamente.

-Supongo que sí, pero creo que Momoko es lo suficientemente madura para entender estas situaciones-responde Kakiko Akatsutsumi algo preocupada.

-Entonces me quedaré con todo lo que dejes aquí-dice Kuriko sonriente a su hermana.

-Ni se te ocurra-dice Momoko enojada.

-Creo que sería lo justo-responde del mismo modo su hermana.

-¡No es cierto!

-¡Sí, porque a ti siempre te dan más cosas!

-¡Que no es cierto!

-¡Que sí!

-¡Ya tienes 13 años, madura!

-¡Tú tienes 18 y sigues igual de egoísta!

-Tranquilas, niñas-dice Kakiko.

Las hermanas voltean la mirada en señal de desprecio.

-El tiempo pasa muy rápido-dice Hachizou-, pero si para ti esto es importante, no hay problema.

-¡Bien!-dicen las dos hermanas, pero después de un rato vuelven a voltear la mirada.

Más tarde, Momoko está terminando algunas cosas de su equipaje.

-¿Y cuándo piensas volver?-pregunta curiosa su hermana la cual está cerca a la puerta.

-Pues...-dice Momoko nerviosa.

-No importa. Solo quisiera que me respondieras algunas preguntas que me hice desde hace mucho tiempo antes de que te vayas.

-Soy todo oídos-responde más tranquila.

-¿En serio? Porque con la forma en la que dejaste crecer tu cabello dudo que escuches muy bien que digamos.

-¡Pregunta de una vez!-grita avergonzada y fastidiada.

-Hace tiempo me preguntaba ciertas cosas, pero creo que llegué a olvidarlas porque tenía una corta edad o porque con el tiempo dejó de ocurrir.

-¿Ah?-expresa confundida.

-Es que me preguntaba por qué solías ir al laboratorio de Ken y por qué las PPGZ desaparecieron. Quisiera verlas otra vez...

-¡Se hace tarde!-dice Momoko apresurada y nerviosa.

Momoko se va y se despide de su familia.

-¡Vuelve pronto para que respondas mis preguntas, Momoko!-dice su hermana.

-Claro ja, ja, ja-dice Momoko algo nerviosa y se retira.

Miyako observa algo sonriente su casa desde afuera con el equipaje preparado, pero una vez que empieza a andar su rostro denota algo de tristeza. Ella camina por las zonas no muy transitadas de la ciudad de Tokyo para no dificultar su camino. Ella observa al frente un hospital, aquel donde está Takaaki, pero duda en entrar. Ella solo observa la ventana del cuarto donde él está.

«Nos vemos pronto, Taka-chan»-pensó Miyako mientras se marchaba con su equipaje.

Las chicas se reúnen con el profesor Utonium, Ken, Peach, el alcalde y Miss Bellum en las afueras de la ciudad, donde aparece un auto grande que las estaba esperando cuyo conductor no se podía observar debido al tono oscuro de las ventanas.

-Vamos a ayudarlas con esos equipajes-dice el profesor.

El profesor, Ken y Peach les ayudan a cargar las maletas y las van colocando en el maletero. Mientras tanto, el alcalde conversa con las chicas.

-Ustedes llegarán a la ciudad como estudiantes de intercambio en la escuela más grande de Nezashi. Ahí encontraran a un contacto que les explicará sobre actividades sospechosas-explica el alcalde.

-Disculpe, señor alcalde, ¿y en dónde nos alojaremos?-pregunta Miyako.

-El nombre de la posada es Jitaku Supai-responde el alcalde.

El profesor y los demás terminan de colocar el equipaje en el maletero, lo cierran y se acercan donde están las chicas.

-Quisiéramos poder ir con ustedes, pero nos sería imposible ir lejos sin un laboratorio cerca y Peach no soportaría la alta actividad de rayos Z. Contamos con ustedes, chicas-dice Utonium.

-De acuerdo, profesor-responden las tres.

Las chicas dibujan sonrisas en sus rostros observando a los demás por un momento y luego entran al auto. Al entrar, ven a un hombre vestido de negro con gafas oscuras como si fuera un agente secreto, pero desde atrás no se le podía observar bien el rostro ni desde el espejo retrovisor. El auto avanza, todos se despiden y, en seguida, las chicas empiezan a murmurar entre ellas.

-¿Cómo creen que sea el lugar?-pregunta Momoko a sus amigas.

-No lo sé-responde Kaoru-, solo nos dijeron que es un lugar muy misterioso.

-Pero lo más importante, ¿habrá chicos lindos?

-No lo sé, ni me importa.

-Pero no creo que haya alguien más lindo que "Taka-chan", ¿verdad, Miyako?-dice Momoko sonriente.

-¡No digas eso, por favor!-dice Miyako sonrojada y nerviosa.

Las chicas se ríen y el auto se pierde de vista desde la ciudad de Tokyo, mientras ellas se preguntan qué es lo que les espera allá.

-¿Está seguro de que las chicas podrán con esto, profesor?-pregunta el alcalde.

-Solo nos queda dejarles a ellas esta responsabilidad-responde el profesor-. Desde hace cinco años estoy tratando de buscar muchas respuestas, pero creo que hay cosas que la ciencia no podrá explicar. Es por eso que esta vez no podremos ayudarlas directamente, pero sé que en su camino para salvar el mundo encontrarán la ayuda necesaria para poder armar su destino correctamente. A partir de ahora, salvar el día será una prioridad mucho más grande. Nuestras predicciones ejecutan una serie de eventos desafortunados que con simple investigación no podrán ser detenidos. Esas misteriosas gemas tal vez tengan un poder fuera de nuestra comprensión y es muy probable que sean la única al alternativa para detener dichos eventos.

-¿Está diciendo que...?

-Sí, señor alcalde. Him es solo "la punta del iceberg".

Más tarde esa noche, aproximadamente a las 22 horas, llegan a una pequeña casa tradicional muy parecida a la de Miyako y el auto se detiene.

-Esta es Jitaku Supai, aquí se hospedarán-dice el chofer-. Por cierto, aquí tienen un mapa de la ciudad-se lo entrega a Momoko en su mano mientras señala los lugares-. Aquí están ustedes y esta es la ubicación de la escuela a donde ustedes irán y atrás están escritos todos los detalles de la escuela y vuestra aula.

-¡Gracias!-dicen las tres.

-Otra cosa más... El contacto se llama Kim y si tienen escasos recursos pueden decírselo a ella porque el gobierno local se comprometió a ayudarlas en ese aspecto.

Las chicas, asombradas por lo dicho al último, salen del auto, sacan su equipaje y el vehículo se va. Al frente observan la casa Supai y al otro lado observan muchos edificios pero muy pocos prenden sus luces y no hay mucho alumbrado público tampoco, por lo que no se puede observar bien la ciudad. Al entrar a esta gran casa, se observa un gran patio con un camino recto hacia la entrada de la casa y en uno de los lados hay una pequeña alberca. En la entrada se topan con una anciana similar a la abuela de Miyako pero sin gafas y con todo su cabello gris. Esta anciana vestía un kimono rosa y tenía cargando a un pequeño gato negro.

-Las estaba esperando, chicas-dice la anciana sonriendo-. Pueden llamarme abuela Tamashi y él-refiriéndose al gato-es Nasu.

-¡Gracias por recibirnos, abuela Tamashi!-le responden las 3 chicas.

-No se preocupen, chicas. Tienen suerte de ser las primeras personas en hospedarse aquí después de mucho tiempo.

La abuela Tamashi guía a las chicas a la habitación donde dormirán y Miyako observa el lugar con nostalgia. Kaoru y Momoko están siguiendo a la abuela pero voltean y se dan cuenta que falta Miyako por lo que gritan su nombre y ella reacciona. Después de una pequeña caminata, llegan a su habitación que se ubica a un costado del final de un pasillo en el segundo piso.

-Me gustaría darle una habitación a cada una, pero uno nunca sabe cuándo podría tener nuevos inquilinos-dice Tamashi sonriente.

-¡Gracias!-dicen Momoko y Kaoru.

Miyako está mirando a los alrededores algo distraída por lo que Kaoru le da un pequeño empujón.

-¡Ay! Mu...muchas gracias, abuela Tamashi-reacciona Miyako algo nerviosa.

La abuela Tamashi se va sonriendo mientras Kaoru y Momoko se preguntan lo que le pasa a Miyako.

-Disculpen, chicas. Creo que me invade la nostalgia-dice algo sonriente y sonrojada.

Kaoru y Momoko prefieren quedarse calladas y se dan cuenta de que su habitación es bastante grande. Las chicas con calma y alegría desempacan, y se cambian de ropa para dormir. Miyako se queda despierta un poco más observando a su alrededor lo que le hace sentir tristeza y alegría por la nostalgia. Las tres chicas duermen porque al día siguiente irán a la preparatoria de Nezashi como estudiantes de intercambio.

Llegado el día siguiente por la mañana, la abuela Tamashi llama a las chicas para el desayuno y estas despiertan. Momentos después del desayuno, las chicas van un poco apresuradas porque están saliendo un poco tarde. El día está un poco nublado. Momoko lleva y observa el mapa mientras Miyako y Kaoru las siguen.

-¡Hasta luego, abuela Tamashi!-le dicen las tres chicas.

«Ese fue un gran banquete, pero debemos ir a la escuela donde debemos encontrar al contacto ¡Y conocer chicos lindos!»-piensa Momoko emocionada.

Mientras las chicas se dirigen a la escuela, observan una moderna ciudad como la de Tokyo pero con ciertos límites y poca gente rondando por las calles; sin embargo, se observan unos pocos edificios que son más altos que otros que hayan visto alguna vez. Llegan a la escuela, que es igual de grande que la de Tokyo. El ambiente es muy familiar, pues el parecido es increíble, la única diferencia está en algunos colores que son un poco más oscuros. Las chicas se detienen momentáneamente a observar la escuela un poco sorprendidas, pero luego se acuerdan de que están llegando un poco tarde y deciden ingresar.

Llegan a un aula bastante amplia, un poco más que en la que solían estar hace 5 años. Los demás a su alrededor se comportaban como chicos normales, nada fuera de lo común, pero tampoco se notaba que hubiera alguien sospechoso.

Por la puerta, entra una mujer mayor de proporciones bastante definidas y con un rostro serio en todo momento. Cabello largo rubio con una cola, ojos marrones y labios pintados de rojo. Vestía una blusa roja, una falda negra y un par de zapatos negros con taco, también llevaba un par de gafas color negro. En seguida, todos se paran incluyendo las tres chicas infiltradas.

-Pueden sentarse-decía la maestra-, excepto las chicas nuevas.

Todos se sentaron excepto Momoko, Miyako y Kaoru. Hubo un prolongado silencio hasta que Miyako decide dar la iniciativa.

-¡Mi nombre es Miyako Gotokuji!

-¡Yo soy Momoko Akatsutsumi!

-¡Y yo, Kaoru Matsubara!

Y las tres terminan diciendo: ¡Es un placer!

Pasaban las horas de clase y luego la hora del almuerzo. Las chicas iban a un amplio comedor para poder comprar un almuerzo con los recursos que tenían hasta que logren encontrarse con Kim. Mientras tanto, la maestra las observaba de lejos. Habiendo transcurrido las clases posteriores al almuerzo, las chicas estaban saliendo al último y en la puerta las esperaba la maestra.

-Perdonen que las detenga de esta manera, pero creo que me olvidé de presentarme ante ustedes. Saludos, mi nombre...es Kim.

Las chicas se sorprenden al enterarse de ello.

-Entonces, ¿usted es el contacto?-pregunta Momoko.

-Sí-responde Kim.

-¿Y sabe si hay alguien sospechoso en esta escuela o alguien inusual?-pregunta Kaoru.

-Existe un grupo de chicos que el día de hoy, por alguna razón, no han asistido a la escuela-responde Kim seriamente.

-¿Cómo podremos saber quiénes son?-Pregunta Miyako.

-Son 3 chicos que suelen llegar a la escuela juntos y uno de ellos es más alto destacando de los otros dos-explica Kim.

-¿Y por qué cree que son sospechosos?-pregunta Momoko una vez más.

-Son chicos muy extraños que también vienen de otra ciudad, pero sus datos son confidenciales, incluyendo sus apellidos.

-¿¡En serio!?-se sorprenden las tres.

-Sí, pero no sé si parecen chicos malos o simplemente estudiantes de intercambio porque son chicos muy estudiosos según lo que he escuchado y observado.

-¡Gracias, señorita Kim!-exclaman las tres.

-A propósito, los gobernantes de la ciudad han sido informados sobre vuestras hazañas en la ciudad de Tokyo y les ayudarán con lo que necesiten en caso de que se queden más tiempo. Solo tienen que informarme si necesitan algo y se lo enviarán al lugar donde ustedes están viviendo ahora.

-¡Gracias de nuevo, señorita Kim!

Con la misma seriedad de siempre, la maestra Kim se retira en una dirección distinta de la salida. Luego, las chicas avanzan hacia la salida.

-¿Creen que estos chicos estén detrás de todo el problema de los rayos Z negros?-pregunta Momoko a sus amigas.

-Si asisten a la escuela mañana y los observamos de cerca, podremos saber si son buenas o malas personas-explica Miyako.

-Puede que tengas razón, pero las apariencias pueden engañar-responde Kaoru.

Cuando están pasando por los muros de la escuela, las chicas observan en dirección opuesta del lugar de donde está Jitaku Supai y observan a 3 chicos caminando juntos. Uno de ellos es más alto que los otros por media cabeza y los otros 2 son solo un poquito más altos que las chicas. El del centro tiene cabello corto negro con flqeuillo hasta la mitad de la frente y ojos grandes color azul oscuro, él se da cuenta de que las chicas los están observando y muestra una cara algo sorprendida; también viste una camisa azul de mangas largas, un pantalón negro y un par de zapatos colo marrón claro. El chico de su derecha tiene cabello negro un poco más abundante, pero corto con un flequillo casi hasta la nariz y unos ojos negros, además está en todo momento sonriendo de una manera un poco arrogante; viste un polo color azul muy oscuro de mangas largas, un pantalón gris y unas zapatillas negras. Y el que está al otro lado del chico del centro es el más alto con cabello de color marrón claro un poco más corto que el de los otros dos que parece casi rapado con un flequillo muy corto y ojos marrones, además de dibujar en su rostro una personalidad desinteresada, arrogante y algo aburrida; viste una camisa blanca, un pantalón negro y un par de zapatos marrón oscuro. Los 3 chicos mencionados se detienen un momento y solo el chico del centro se queda observando a las otras 3 chicas, mientras ellas los observan a ellos de una forma un poco sorprendida.