Notas aclaratorias: ¡Digimon no me pertenece! (Esto es algo más que obvio) Utilizo a los personajes para despejar mi mente de tantas ideas e historias que me invaden y lo único que gano con esto son comentarios, críticas constructivas y un regaño de mi madre por no soltar a esta pobre Pc ;)

¡Ah! En este fict no hay aventura de verano, no hay digitales (esto me parece conocido ^^UU) Sólo utilizaré a mi pareja preferida de Odaiba para hacer una historia que se me vino a la mente cuando escuchaba un Lp (Sí , es muy antiguo! Lp, no Cd xD) del Grupo Niche, y es una canción que me dio en el alma! Y además es un tributo porque es la primera canción que pasé a mi computadora conectando unos cables de salida de sonido del Tocadisco con la entrada de la computadora y haciendo más relajos que no vienen al caso.

Y este fict va dedicado a quienes les guste mi estilo de escribir (=^^= Gracias!) Y desde ya les advierto que hay Takari (Pobres Luz y Esperanza! Me empeño en ponerlos en unas situaciones!) Y también hay Takalina ¿? O como sea que se le diga a la relación entre la francesa y mi adorable Esperanza.

Y este fict es... extraño! digo, al menos en mi opinión.

Bueno, advertencia final: Hay romance, hay lemon, hay romance, hay drama y sobre todo... ¿Les mencioné el romance? ^_^


Se pareció tanto a ti

«Su hermano se ha dado cuenta de esta situación» el joven suspiró profundamente recargando su frente en la puerta de aquel departamento «¡Debo estar loco! ¡Estoy a punto de casarme! ¡Estoy enamorado de mi novia! ¡Sólo regresé a informárselo a mi hermano! Luego volveré a Francia»

Pero algo estaba alterando sus sentimientos, revolviéndolos y confundiendo al rubio Takaishi.

*** Flash back

Yamato deslizó una mano por el rostro del joven quien sobresaltó ante el acto.

– ¿Estás bien? – preguntó el mayor de intensos ojos azules logrando la atención de su hermano.

– ¡Sí! Es que... – Takeru suspiró profundamente – ... estoy cansado.

El otro se cruzó de brazos un poco pensativo.

– Quizá cambio de clima... en esta época el calor es insoportable, pero no te preocupes... pronto una lluvia refrescará el ambiente – afirmó Yamato – ¿Y cuándo volverás a Francia?

– La próxima semana – dijo Takeru en un extraño tono indefinible para su hermano.

El menor sintió la intensa mirada de Yamato, la misma que utiliza cuando quiere saber algo... es más, Takeru ya se esperaba un interrogatorio por parte de Ishida.

– ¿Y qué tal te pareció? – comenzó el primogénito.

–¿Quién? – Takeru intentó evadir el tema.

– Hikari Yagami – ante esas dos palabras el nerviosismo se apoderó de quien está próximo a casarse – Takeru, piensa bien lo que haces.

– Ella y yo sólo nos llevamos bien – Takeru intentó defenderse – Además ella sabe que yo estoy comprometido.

– Pero a veces parece que los dos olvidan ese detalle.

– ¡Exageras! – insistió Takeru intentando controlar la tembladera por su cuerpo – Sólo conversamos.

– Si tú lo dices – Yamato se encogió de hombros – No soy Catalina para controlarte... Además yo creo que es Taichi quien exagera, Hikari tiene 23 años y ella sabe lo que hace con su vida.

Takeru no abrió la boca, quizá para no decir algo comprometedor.

– Tan sólo... – prosiguió su hermano –... ten siempre todo en claro entre ustedes dos.. No sea que ella lo malinterprete.

¿Todo claro? ¿Cómo podría Takeru dejarle todo claro a Hikari cuando él mismo no puede?

– Hikari es sensible... no la hagas llorar – Ishida se levantó de su asiento para dejar a su hermano con sus pensamientos.

«Sí, es sensible» Takeru cerró los ojos «También es risueña y muy bromista... tiene un 'algo' atrayente» el rubio se recostó en el sofá «Y logra revolver todo en mí... Tengo tantas dudas... Lo mejor será que regrese a Francia cuanto antes. ¡No puedo seguir aquí!»

Tan decidido que estaba el rubio. Las maletas, en menos de una hora, estaban listas. Ahora era cuestión de ir al aeropuerto y regresarse a Europa ¡Ahora!

*** Final Flash Back

Entonces... ¿Qué estaba haciendo allí frente a la puerta del departamento de Hikari?

Quizá...

Quizá deseaba verla...

Aunque sea por última vez.


– Ya te echaba de menos – dijo la chica con notable acento extranjero cuando el dueño del departamento le abrió la puerta.

– Yo regresaba la siguiente semana – expresó Takeru ayudándola a ingresar su equipaje – No tenías por qué venir.

– No podía estar más sin ti – Catalina enrolló sus brazos alrededor del cuello de Takaishi y se recostó en su pecho – ¡Es tu culpa! ¡Por darme amor todos los días! ¡Ya extrañaba tus abrazos, tus besos!

– ¿Y qué tal el vuelo? – preguntó Takeru con cierta suavidad mientras abrazaba la espalda de la rubia.

– ¡Pesado! Tengo mucho sueño – Catalina cerró sus ojos y suspiró pesadamente.

– Vamos – el joven de azules ojos la tomó de los hombros – tienes que descansar.

– ¡Sí! Creo que dormiré por 2 días – bromeó la francesa con una coqueta sonrisa – ¿Y qué tal la has pasado sin mí?

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¿Quién no dice una mentira por conservar un amor?

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– Ocupado – contestó en un susurro Takeru – El círculo de amigos creció bastante.

–¡Vaya! Así que conociste a los amigos de mi adorado cuñado – comentó Catalina mientras ambos jóvenes ingresaban a la habitación de Takaishi.

– Así es... y todos tienen diversas personalidades – continuó hablando Takeru.

– ¿Y cómo son ellos? Háblame de los amigos de Yamato.

– Bueno... está el pelirrojo Izzumi, un adicto a las computadoras y todo lo referente con tecnología...

Catalina asintió levemente mientras se recostaba en la cama de su prometido.

– entonces Ichijouji ingresó al equipo de Kido... Daisuke y Taichi se mofaron del dúo de delgados pero Ken había tenido oculto su talento para el baloncesto...

Los azules ojos de su prometida lentamente se cerraban por el cansancio de tan largo viaje, ella hubiese dormido en el viaje pero las ansias por ver nuevamente a su enamorado no la dejaban conciliar el sueño.

Takeru sonrió débilmente al verla dormir tan tranquila.

– ... aunque no me hubiese gustado hacer equipo con Hikari y no es porque ella sea mala en el deporte, por el contrario, es muy ágil y se acoplaba a mi ritmo...

El rubio suspiró pesadamente deteniéndose en su relato aunque esta pausa era lo de menos... Catalina no lo escuchaba.

*** Flash Back

– ¡Increíble! – exclamó Tachikawa al ver como Takaishi le arrebató el balón a Ichijouji.

– Parece esto se convertirá en una pelea de uno contra uno – comentó Sora – Ken contra Takeru.

– Y esto sí que estará reñido. Ya vieron como juega Ken – comentó Koushiro mirando a los descalificados Motomiya y Yagami.

Los mencionados se cruzaron de brazos un tanto molestos. Cuando comenzaron su juego de baloncesto todos creían que ambos ganarían, pero Ken sí que supo darle un giro a la situación y ahora era imparable.

– ¡Takeru no podrá encestar! – comentó Daisuke – ¡No con Ken bloqueándolo!

– Y él y mi hermana pierden por 2 puntos – Taichi suspiró pesadamente – Y yo quería que Hikari se desquitara de la paliza que me dio Ken.

– Ánimo, pediremos la revancha – afirmó Daisuke sin despegar la vista de los dos jóvenes.

– Ya cállense – dijo Ken – Están desconcentrándome.

Takeru rio levemente mientras analizaba un lanzamiento desde esa distancia

– ¡Es verdad! A mí también me quitan la concentración.

El público sintió unas gotas recorrerle la nuca mientras sonreía con nerviosismo.

– ¡Lo lamentamos! – dijo la pelirroja Sora en el preciso instante en que Ken intentó arrebatarle el balón a Takeru.

Ichijouji detuvo al rubio evitándole la huida con el balón.

– No es por presionarte, Takeru, pero tienes menos de 1 minuto para encestar – dijo Motomiya.

El mencionado asintió levemente buscando una salida.

– No me ganarás, no lo permitiré – advirtió Ken.

– Debe haber un modo – dijo el rubio.

– Inténtalo – el de cabellera lisa sonrió ampliamente – Te desafío.

Y en eso momentos sangre Ishida recorrió en el rubio quien se llevó en serio el reto, fue cuando Takeru se percata que Hikari se encontraba bloqueada por el inexperto en el deporte.. el rubio le lanza el balón a la menor Yagami quien lo toma sin dificultad alguna y encesta, obteniendo así 3 puntos.

– ¡Eso es! – gritó eufóricamente Taichi – ¡Yagami te derrotó!

– Pero fue Hikari – le hizo ver Yamato.

– Pero es Yagami – recalcó Taichi más orgulloso.

– Genial – exclamó Takeru yendo al encuentro con la chica de cabello castaño a la cual abrazó – Excelente encestada.

– Excelente pase – respondió Hikari con una amplia sonrisa y se recostó en el pecho del hermano de Yamato.

– ¡Muchas gracias! – dijo Takeru sin que la sonrisa se borrase de su rostro – Ken acabó desafiándome a que no le ganaba y tú me ayudaste.

– Entonces te aprovechaste de mí para conseguir el triunfo – Hikari soltó una pequeña risita – ¡Qué canalla!

– ¡Oh! Pensaste eso – Takeru rio con ella – Lo lamento, ¡N era mi intención! ¿Me perdonas? – suplicó entre risas.

– Lo pensaré – respondió Hikari en un tono de haciéndose la interesante.

*** Final Flash Back

– Yamato dice que no era correcto que estuviese así con ella... Yo no sabía a qué se refería– Takeru quedó por unos instantes perdido en su recuerdo – Ahora me doy cuenta que no dejamos de abrazarnos mientras bromeábamos, pero no lo hice con mala intención y estoy seguro que ella tampoco.

El joven miró nuevamente a la dormida mujer, de seguro que si ella hubiese escuchado eso lo tomaría como algo sin importancia. Después de todo, su novia es muy comprensiva, además le tiene confianza y no habría problema... si todo se hubiese quedado allí.

– Ella y yo nos llevamos súper bien – continuó Takeru – de seguro que si Hikari fuese hombre sería mi mejor amigo... o si yo fuese mujer seríamos amigas íntimas.

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¿Quién no inventa una historieta por evitar un dolor?

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– ¡Pero ella es tan linda! – Takeru se detuvo nuevamente en sus palabras – Tú también lo eres, Cathy, eso nadie puede negarlo.

Takeru se sentó en una silla cerca de su prometida.

– Tú y yo pasado muchas cosas juntos. Los estudios, los trabajos, proyectos, ideales, problemas económicos y familiares – una débil sonrisa se asomó a su rostro – Creí que nada nos separaría y nunca busqué algo para alejarme de ti.

Las palabras cesaron de sus labios, de seguro que él estaba poniendo en orden las ideas en su mente para desahogarlas! Takeru intentaba recordar sus momentos con su novia, pero todo lo que le venía a la mente era la personalidad de Hikari.

*** Flash Back

–... entonces el líquido le explotó en la cara – ante las palabras del rubio Hikari no pudo evitar estallar en carcajadas – E intentando tomar una actitud inteligente el maestro dijo: 'Esto fue una muestra de lo que no deben mezclar' – Takaishi dijo la última frase intentando imitar una voz gruesa, de seguro que la de su profesor de Química.

La chica Yagami dejó el vaso de helado y se tapó la boca para intentar contenerse, Takeru no pudo seguir con su relato porque la risa de ella lo había contagiado, y ella apenas había logrado calmarse cuando el rubio prosiguió – ¡Pero su rostro carbonizado no decía lo mismo!

Hikari volvió a reírse imaginando al pobre hombre con el rostro totalmente negro.

– ¡Ya basta! – dijo ella entre risas – Me va a doler el estómago.

– Pero si no te estoy haciendo cosquillas – dijo él en un tono de no haber hecho nada mientras se llevaba a la boca un poco de helado.

Hikari suspiró mientras lentamente cesaban sus carcajadas.

– ¿Y fue duro el cambio? – ella comenzó a hablar de otros temas menos graciosos para dejar de reírse.

– ¡Al principio sí! Pero luego de conocer a Catalina todo mejoró.

A la simple mención del nombre de la novia francesa se sintió una tensión entre los dos, como si él hubiese dicho una palabra prohibida.

– Y pronto te casarás – comentó Hikari deslizando un mechón castaño detrás de su oreja mientras con su otra mano jugueteaba con la cuchara y el frío refrigerio.

Takeru asintió sin agregar palabras.

Hikari sonrió y respiró profundamente.

– ¿Y qué tal con los profesores de Matemáticas?

– ¡Ah! ¡Había una que era bien sarcástica! Ella se enteró que le decían bruja y un día entró abruptamente a una clase diciendo: ¡Booooo! Lógico que hizo sobresaltar a algunos presentes – este recordatorio no fue muy agradable para el rubio.

– ¿No me digas que te asustaste? – preguntó Hikari intentando no atragantarse con el helado.

– Debiste haberla conocido – intentó defenderse Takeru – Además ¡Yo tenía 9 años!

– Bueno... entonces es 'algo' – Hikari le dio una suave y graciosa entonación a la palabra – aceptable.

– Ella debería haberme pagado un psicólogo – Takeru expresó en un serio tono que provocó una risita en Hikari.

– Estás buscando que me atragante con el helado – advirtió ella con una amplia sonrisa.

Él negó levemente con la cabeza mientras correspondía a la sonrisa.

*** Final Flash Back

– Siempre sonriendo – murmuró Takeru – Ella tiene algo especial en su sonrisa.

Nuevamente el silencio lo envolvía dándole tiempo para que ordenara mentalmente sus siguientes palabras.

– Esto te parecerá estúpido, pero... Hikari tiene chispa, vivacidad, espontaneidad – Takeru se mordió un puño – Como tú ¡Pero ella es Hikari! ¡No Catalina! –

Suspiró con desgano mientras pasaba sus dos manos por sus dorados cabellos.

– Si ayer me hubiese ido, tú y yo nos hubiésemos cruzado– meditó unos instantes las consecuencias de haberse quedado – y quizá eso hubiese sido lo mejor.

*** Flash Back

Takeru dejó de recargarse en la puerta y tuvo valor, pero no para salir de aquel pasillo, sino para tocar el timbre.

Casi al instante abrió una Hikari de ojos brillantes, como si estuviese a punto de llorar.

– ¿Qué te pasó? – preguntó de inmediato Takeru.

– Nada – contestó ella en un murmullo.

El joven sabía que le mentía... mentalmente dedujo que una acalorada discusión entre ella y su hermano... Después de todo Takaishi había visto a Taichi salir del departamento de su hermana y más que seguro que el mayor le advertía a la menor que no siga acercándose a un chico comprometido.

¡Pero nadie los entendía! ¡Ellos no buscaron esa situación!

– Será mejor que... – Hikari no pudo seguir con su petición.

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¿Quién no se moja los labios con otros que sepan a miel?

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Y ahí estaba Takeru sellando sus labios con los de ella, él más experimentado en el arte de besar por lo que denotaban las circunstancias... O era eso o ella estaba demasiado nerviosa... o quizá eran las dos cosas mezcladas, lo cierto era que los labios de Hikari temblaban entre los de Takeru pero ella no hacía nada para cortar la situación.

Se había desatado los sentimientos que ambos jóvenes habían acumulado. No en vano sus respectivos hermanos mayores les aconsejaban, y en el caso de Taichi presionaba, para que dejen de verse y salir como su fuesen dos tórtolos en el inicio de su relación, una relación que más allá de la amistad no debía llegar.

Y si no fuera por la falta de aire no se separaban.

Takeru miró detalladamente a Hikari... miedo y ansias enlazados en un mismo rostro... temor de pisar terreno prohibido, ganas de perderse en aquel mar de pasiones.

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¿Quién no cae ante el deseo y termina siendo infiel?

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La puerta del departamento se cerró detrás del joven quien tomó el rostro de Hikari para volver a llenarse de sus labios y saciarse de ellos... de seguro que para después no necesite buscarla más.

¡Pobre ingenuo!

Mientras más la besaba, más la deseaba.

Lo mejor era mantener las manos en el rostro de ella si acaso no quería empeorar más su situación.

*** Final Flash Back

Takeru salió finalmente de sus pensamientos... él apenas se percataba que cuando Hikari ocupaba sus recuerdos una especie de trance lo envuelve y difícilmente lo suelta.

– ¿Cómo olvidarla? – susurró suavemente recostándose en el respaldar de la silla – ¿Cómo olvidarla? Mi Cathy Si ha quedado tan pegada a mí...su risa, su voz... – nuevamente el silencio lo envolvió.

Aún podía sentir el cuerpo de Hikari estremecerse a la intensa cercanía de aquel apasionado beso y es que el hecho de que todo haya ocurrido tan sólo ayer no lo ayudaría a olvidarlo.

«Si tan sólo ese hubiese sido mi límite» meditó cerrando los ojos «si tan sólo pudiese olvidarme de Hikari sin desgarrarme el alma en el intento »

¿Olvidarla? ¡Imposible! No después de lo vivido en todo ese tiempo.

Takeru sabía perfectamente que ella no era su novia, pero aquella mujer, en tan poco tiempo, ha logrado tambalear y revolver todos los sentimientos que él creía fuertes.

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Recordar todo en silencio, como extraños nos sentimos...

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«No sé qué fue lo que pasó. Yo no tenía problemas, mucho menos Hikari. No fue un sentimiento de soledad ni pretexto para terminar mi relación con Catalina»

¿De qué le servía a Takeru repasar mentalmente todo lo acontecido para buscar el punto de acercamiento con Hikari? Si no puede regresar en el tiempo para evitarlo, mucho menos retroceder las sensaciones.

*** Flash Back

El jadeo de Hikari por recuperar el aliento provocaba que Takeru anhelara descubrir más allá de los besos que le había entregado mientras ella seguía empeñada en vanos intentos para normalizar su respiración, pues los labios de Takeru descendían hacia su cuello tomando como ruta su femenina barbilla.

En el piso quedó la blusa de la joven quien pronto sintió en su espalda la frialdad temporal de su propio colchón, pero aquel gélido objeto no aplacaba el fuego que la quemaba por dentro y que Takeru incentivaba más.

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Paso a paso detallamos,

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Pronto Takeru estaba en el cuello de Hikari quien deslizó sus manos por sus dorados cabellos diciéndole físicamente que no se aparte,

El rubio estaba empeñado en descubrir si toda la piel de ella tenía ese sabor salado porque ahora descendió por los desnudos hombros.

Y pasó mucho menos tiempo para que los labios de Takaishi estuviesen en su pecho provocando que Hikari descubriera espasmos de placer mientras que aquellas masculinas manos recorrían el contorno de su figura... fue cuando el joven sintió la suavidad en todo lo que abarca la palabra.

Hikari sobresaltó y Takeru alejó bruscamente sus manos del cuerpo de ella como si quemara al simple contacto... Pronto él sintió dos brazos envolver su espalda acariciándola sin cesar y pidiéndole que continuara.

Aquellas suaves manos lo impulsaron a cruzar fronteras que ni siquiera se había atrevido con su novia... Él siguió aferrándose al cuerpo de ella y ella al de él como si la vida se les escaparía en cualquier instante.

Las caricias de Hikari eran cada vez más atrevidas y poco a poco ella adquiría más confianza, como la que tuvo para deshacerse de la camisa azul marino de quien se estaba convirtiendo en su amante.

¡Amante!

Esa palabra resonó en la mente de la chica.

¿Aceptaría convertirse en la otra?

Estando en sus cabales, seguro que no.

Pero a pesar de las advertencias de su hermano no pudo evitar enredarse en el encanto de Takeru.

¿A dónde estaba su dignidad? ¿A dónde se fueron las enseñanzas impuestas desde pequeña? Estas se quedaron afuera de esa habitación cuya puerta estaba bien cerrada por si acaso les daba por entrar aunque en ese punto ya nada ni nadie los detendría así los obligaran a ello.

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Con cinismo comparamos,

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Hikari se abalanzó hacia Takeru lo cual sorprendió al joven pues su novia no se hubiese atrevido a hacer eso, no antes de la boda. Takeru conocía perfectamente a Catalina.

Incluso la rubia jamás se había atrevido a besarlo de aquella forma en que Hikari lo hacía... quizá porque la francesa cuenta con la sensación de seguridad y la japonesa sabe que ese terreno prohibido puede ser la primera y única vez que lo toque.

¡Bien! Eso era el motivo de las sensaciones de la apasionada Hikari que seguía deleitándose con los labios del acorralado rubio mientras lentamente descendía.

¿Y él? ¿Cuál era su pretexto de actuar así? ¿No se supone que ama a Catalina? Sin embargo se dejó envolver por los encantos de Hikari cuya espalda exploró con sus manos provocándole gemidos que él percibía en su cuello, que era donde ella dejaba la huella de sus labios.

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y esa duda que nos mata, y que asalta, que amenaza

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Takeru sentía el sudor de Hikari mezclarse con el suyo y aquella sensación lo impulsó a un nuevo encuentro con sus labios y repentinamente Hikari nuevamente se hallaba debajo del cuerpo de Takeru... Incluso ella alzó un poco las caderas para dar la libertad de que las últimas prendas que la cubrían se deslizaran por su piel gracias a las manos del joven Takaishi quien admiró la desnudez de la joven.

– No te detengas – suplicó ella en un susurro – no ahora.

A pesar de sus palabras Hikari evitó mirarlo como si aquello ocultaría el sonrojo de su rostro que quien sabe si será por la pena por sus impulsivas palabras o por la acalorada situación que estaba viviendo.

La voz del joven no contestó, pero sus mano sí.

Las yemas de sus dedos se deslizaban por la piel de la chica cuyos ojos castaños estaban cerrados mientras se extraviaba en las emociones que provocaba el agradable tacto.

***End Flash Back

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los sentidos los vulnera, nos tortura, nos delata...

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Las manos de Takeru temblaban denotando nerviosismo que no era por lo que había hecho el día anterior, sino porque el recuerdo de aquellos instantes aclaró la mente del chico y lo que estaba descubriendo lo perturbaba.

Volvió su mirada a la fémina rubia.

Aquella sensación de amor hacia ella estaba débil, agonizando en el interior del joven quien ya no podía hacer nada. Todo sería inútil ya.

En cambio, al pensar en Hikari un latir intenso lo invadía, como si el corazón amenazara con salirse de su pecho.

Takeru sonrió débilmente mientras miró a Catalina.

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y no saber si es mejor mientras duerme y le relatas:

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– Ayer estaba decidido a irme a tu encuentro – el joven posó momentáneamente sus azules ojos en las maletas – Y no me percaté cuando pero ya estaba frente a su departamento.

Takeru volvió su mirada hacia su novia francesa quien seguía en el mundo de Morfeo sin escuchar, mucho menos imaginar lo que su rubio amado estaba experimentando.

– Hikari tiene muchas características tuyas: risa contagiosa, dulzura, aquel aire atrayente que me llevó a ti la primera vez... aunque en tan poco tiempo con ella llegué mucho más lejos de lo que contigo en muchos años.

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Amor... se pareció tanto a ti que no pude guardar
en mi cuerpo el deseo que la tuve que amar

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– Aún no descifro lo que me impulsó a ir a su departamento... quizá fue el saber que dejaría de verla– Takeru se encogió de hombros.

– ¡Le entregué todo! Mi vida, mi cuerpo... –Takeru se mordió un puño – ... mi alma.

** Flash Back

Takeru miró a Hikari y lo único que consiguió fue perderse más en ella a pesar de que una pequeña parte de su mente le pedía a gritos que se detuviera pero él no podía hacerlo... estaba envuelto en el hechizo de Hikari, no podía, no debía dar marcha atrás así se arrepintiera de ello por lo que le resta de vida.

La habitación se oscurecía a pesar de que eran las 3 de la tarde... suaves gotas de lluvia que golpeaban al techo se escuchaban, todo en conjunto le entregaba más encanto a la situación.

El joven seguía deslizando sus manos por el cuerpo de la de cabello castaño dirigiéndose específicamente a sus piernas, al mismo instante en que las apartaba entre decidido y ansioso.

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Sentí la necesidad de tenerme que entregar,

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Un quejido se extinguió en los labios de Hikari... ¡Ya no podían retroceder! Ella se había apoderado de su virginidad y él de la de ella.

Aquellos jóvenes se perdieron en el placer del acto, las sensaciones que los recorrían los impulsaron a acariciar lo acariciado, a besar lo que habían besado y a grabar en lo más profundo del alma este sublime instante... el líquido rojo que brotó de su femenino cuerpo manchó las sábanas marcando la huella del delito.

Pero el débil raciocinio no lo dejaban disfrutar debidamente del momento.

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Sentí miedo, sentí el peso de poderme equivocar...

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¡Ya había echado su suerte! Ya lo hecho, hecho está e indudablemente un corazón saldrá lastimado, eso sino eran dos, o peor aún los tres.

Pero ahora esta sensación de culpa estaba alejándose rápidamente siendo reemplazada por diversas sensaciones que lo confundían... quizá porque era la primera vez que aquellas percepciones llegaban a su cuerpo, mente y alma.

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Fue como llegar a casa primero de mi viaje,
como empezar de nuevo después de disgustar

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Pero... ¿Qué importaba eso ahora? ¿De qué sirve reprocharse el dejarse llevar por las manos de Hikari cuando lo estaba disfrutando tanto o más que ella?

El sonido de la lluvia golpeando el techo mezclado con los gemidos que brotaba de la garganta de la fémina impulsaba e incitaban al amante a recorrer lo recorrido.

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como adelantar las caricias cuando nos pensábamos casar...
o sentir la melodía antes de hacer esta canción

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Su piel humedecida de sudor seguía temblando bajo sus inexpertas pero decididas manos...

La oscuridad del ambiente cubría el delito... la lluvia apagaba sus voces... ¿Acaso la naturaleza estaba a favor de ellos?

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Como si la noche durara un poco más en vez de amanecer
Como si la lluvia cayera sin presagio cuando hay sol...

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**** End Flash Back


– ¿Estás cansado? – murmuró Catalina recostándose en el hombro de su novio.

– No – respondió Takeru en voz baja mientras miraba por la ventanilla del avión.

– ¿Entonces? – siguió indagando la joven – Estás algo diferente.

Takeru no pudo responder... siguió perdido en sus meditaciones... pensamientos sin sentido ya, ideas que no se apartaban de su mente y que tenía que sacar estando a escasas 3 semanas de casarse.

El avión despegó de la pista rumbo a París... Takeru se embarcó físicamente en aquel vuelo... pero su mente se quedó en Odaiba... se quedó en el apartamento de la menor Yagami.

**** Flash Back

Ella se levantó de la cama intentando recuperar el aliento.

– Debes irte – habló suavemente sin atreverse a mirarlo – Olvida que esto pasó.

Takeru la tomó de la quijada obligándola suavemente a darle la cara.

– Yo no me casaré – afirmó repentinamente – Me quedaré contigo.

– No – contradijo de inmediato ella – ¡Te irás a Francia! Regresarás con tu novia y seguirás tu vida con ella – Hikari apartó su rostro de la mano del rubio – Me olvidarás con el tiempo así como yo lo haré.

El joven volvió a tomarla del rostro.

– ¿Por qué me dices eso? – preguntó con cierta rabia.

– Porque es como debe ser – respondió la castaña volviendo a soltarse – Ya desahogamos lo que sentimos. ¡Ya pasó! Sigue con tu vida que yo seguiré con la mía.

Takeru no la comprendía.

Hasta hace unos minutos ella le había suplicado que la tomara, que no se detuviera por nada del mundo... y ahora... ahora prácticamente lo estaba echando de su vida... ¿Acaso fue sólo eso? ¿Acaso fue sólo pasión lo que existió entre ambos? ¿Acaso la atracción había acabado cuando ambos traspasaron el límite del placer físico?

– ¿Y qué si no quiero irme? – preguntó con algo de rudeza.

Hikari se mordió el labio inferior.

– ¿Botarás al vacío una relación de años por la nuestra, que apenas tiene meses? – la voz de la joven comenzó a temblar – ¿La dejarás por mí cuando estás a poco tiempo de convertirla en tu esposa?

El rubio no contestó sus cuestiones.

– Estás confundido – le hizo ver Hikari cuyos ojos comenzaban a brillar – Pero por mí no te preocupes. Por mi lado pasó nada.

La mente del rubio comenzó a divagar buscando alguna solución.

¿Qué pasaría si otras fueran las circunstancias? Si Hikari fuese su prometida y Catalina la otra.

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Como si el sueño se realizara mucho antes de vivir,

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¿Dudaría en tal situación? ¿Qué tan fuerte era lo que sentía por la asiática?

Hikari lo tomó del rostro.

– No te sigas atormentando. Lo que pasó fue muy hermoso. ¡Muchas gracias! – ella respiró profundamente mientras esbozaba una suave sonrisa – Pero ya tienes trazado tu rumbo, debes seguir con tu vida.

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Como si el niño llorara poco antes de nacer,

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– Vas a ser feliz! – ella trató de mantener su voz – ¡Es lo que importa! Ten la frente en alto que nada ha pasado y no dudes más.

– ¡Kari! – exclamó el rubio aprisionándola entre sus brazos sin imaginar siquiera lo que la palabra provocó en ella... nunca antes nadie le había acortado el nombre.

La mencionada sonrió suavemente disfrutando el último abrazo.

– Kari – volvió a repetir – ¡Quisiera haberte conocido antes!

– Yo también – contestó Kari con un intenso rubor en sus mejillas – Pero a pesar de todo, me alegra el haberte conocido.

**End Flash Back

– ¿Seguro que estás bien? – volvió a indagar la joven de iguales características físicas que él mientras se apartaba de su hombro.

– Ya te dije que sí, Ka.. – él se detuvo unos instantes – Cathy.

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Amor, se pareció tanto a ti, que nombre llevaban por igual

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– ¡Ya sé! – la joven creyó dar con la respuesta – ¡Estás nervioso por la boda!

Takeru atinó a asentir... segundos después ella volvió a acomodarse en el hombro de su novio.

El largo trayecto hacia el país europeo apenas comenzaba... apenas tenían una hora de haber salido del aeropuerto... Catalina seguía feliz en su sitio y Takeru seguía con su mente envuelta en sus recuerdos.

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Y la misma prisa cuando solía caminar,

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«Gracias a Taichi ella pudo llevar el ritmo de los pasos masculinos... como tú lo aprendiste conmigo» La mente de Takeru seguía comparándolas... seguía analizando sin cesar entre ambas jóvenes.

**Flash Back

– La próxima vez que nos volvamos a ver todo habrá cambiado – siguió hablando Hikari – El tiempo dejará que esto se pierda entre los recuerdos... las sensaciones también se irán.

A Hikari no le costó sonreír tan segura de sus palabras... quizá para darle confianza a Takeru y no retrocedan en la decisión que ella había tomado.

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Y hasta en la sonrisa me parecieron tan igual

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¡Ojalá que fuera así tal como ella lo decía!

Ojalá que cuando vuelvan a encontrarse, si acaso volvían a verse, todo haya cambiado... Ojalá que todo sea así.

Aunque bien difícil estaba que se olvidara de la suavidad de sus labios... aquellos que volvió a besar no con pasión, sino con nostalgia.

No hubo palabras que se interpusieran, sólo las consecuencias físicas que el acto provocaba: aquel cosquilleo en el estómago que subía con intensidad hasta concentrarse en el pecho provocando que el latir de sus corazones sea más acelerado.

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Sentí miedo, sentí el peso
de quererme enamorar... ¡Otra vez!

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¡Qué afortunado eres Takeru! ¡Has hallado el amor en una buena joven! ¡Pronto se casarán y serán muy felices!

Palabras de sus amistades europeas... palabras que iban y se las llevaba el viento porque ni siquiera entraban por la mente del rubio quien había adoptado seguir con lo que Hikari le dijo: Seguir con su ya trazada vida.

Ni siquiera la tensión de estar en días antes a la boda lograban perturbarlo... el rubio había dejado parte de su esencia en Odaiba.

Lo que sí había tomado de manía era el arrimarse a las puertas... pues se recostó en ella cuando ingresó a su departamento.

Y es que cada una de ellas le recordaba a la del apartamento de Hikari: Se había arrimado a la puerta de la habitación de ella antes de atreverse a tocar el timbre y volvió a hacer esta acción cuando salió del mismo dejando atrás a la joven castaña.

¿Llegará algún día ese instante en que se la vuelva a encontrar y no sienta nada por ella?... ¿Volverá siquiera a verla?

Quizá necesitaba verla... aunque sea por última vez.

¿A quién quería engañar?

¡Siempre querrá verla por última vez!

Simple pretexto para querer salir a su encuentro.

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Y no podría decirle otra cosa si la veo
que la extraño, que la pienso

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«¿Cómo se encontrará? ¿Taichi le habrá armado algún escándalo?» Takeru suspiró profundamente sin dejar de estar recostado en la puerta «¿Estará pensando en mí tanto como yo en ella?»

¡No podía resistirlo más!

– Tengo que hablar con Catalina – se dijo a sí mismo en voz alta.

– Y bien – una fémina voz lo sacó abruptamente de sus pensamientos – Comencemos diciéndome cómo es ella – Catalina suspiró con temor – Porque es obvio que por eso cambiaste conmigo.

El joven no se atrevió a responderle porque aún estaba asombrado de que ella había estado en el departamento quien sabe desde cuándo.

– Pensé que esto pasaría con el tiempo – admitió la rubia – Que cualquier aventura que hubieras tenido no sería importante... que nos casaríamos a pesar de que te notaba dudoso.

Takeru cerró los ojos

– Te juro que jamás quise que esto pasara... y discúlpame lo que diré pero no puedo estar sin ella.

– Sí, ya me di cuenta – Catalina recalcó con desgano – No pudiste llevar a cabo la ceremonia.

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Y no podría decirle otra cosa si la veo

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– ¿Qué hice mal? – preguntó la francesa con temor en cada una de sus palabras – ¿Acaso ella pudo más que yo? ¿Por qué ella pudo destrozar todo lo que yo construí en años? ¡No paras de pensar en esa!

– ¡No puedo evitarlo! – espetó Takeru apretando los puños – Hikari quedó impregnada en mí, así como yo en ella.

– Hikari – murmuró Catalina – la hermana de Taichi.

– Regresé contigo – Takeru se acercó a ella y la tomó de los hombros – ¡Quise seguir con esto! Quise revivir mis sentimientos hacia ti... pero...

El silencio fue espantoso

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Y sigue viviendo en mí
Quisiera hacerte feliz ¡Y no puedo!

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¡Demonios! ¡Eso es lo que él quería evitar!

Catalina se secó las lágrimas de su rostro... por lo visto a él ya ni siquiera le placía tocarle las mejillas.

Takeru dejó los hombros de la rubia mientras se apartaba de ella... lo que diría sería muy doloroso.

En algo Catalina tenía razón: Cuando iniciaron su relación hace muchos años ya, él jamás quiso dañarla, por eso el constante titubeo en hablar.

Titubeo en no herirla.

Y es que Catalina no lo merece.

– ¿Dudas en terminar con esto porque sientes que aún me amas... – indagó la joven – ... o es por respeto a lo que una vez existió entre nosotros?

– Lo segundo –contestó Takeru evitando repetir la frase, como si aquella acción suavizaría la respuesta.

– Bien – siguió hablando con tristeza mientras nuevas lágrimas brotaban – Y supongo que no hay nada que yo haga para que vuelvas a amarme.

Takeru tragó saliva.

– No – susurró seguro de su respuesta, tratando de ser lo más sutil posible.

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Y no podría decirle otra cosa si la veo
Que no soy yo quien decide en este caso
por eso el motivo y la causa de mi fracaso

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Catalina volvió a asentir mientras se abrazaba a sí misma.

– Tienes que marcharte – dijo la rubia – Si ella es a quien amas entonces no tengo nada que hacer.

Takeru analizó la situación... y finalmente comprendió lo que antes Hikari había hecho.

Si acaso él hubiese decidido a quedarse con ella debía primero terminar con su relación con Catalina... si lograba ese delicado asunto entonces los sentimientos de Takeru hacia Hikari eran más fuertes que hacia los de Catalina.


«Debí terminar con esto sin venir acá... Quizá Hikari esté pensando en que realmente me casaré» el joven deslizó sus manos por su dorada cabellera «¡Fui demasiado lento para actuar! ¡Kari! ¡Lo lamento!»

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Y no podría decirle otra cosa si la veo, que la extraño, que lo siento

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– Disculpe... ¿Boleto hacia dónde? – preguntó una fémina.

– A Japón – contestó el rubio – Odaiba –

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Y no podría decirle otra cosa si la veo... ¡Que lo siento!

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Notas de la autora: Ah!Esto me salió súper largo! Y sinceramente ni me arrepiento! En lo personal, me encantan este tipo de ficts! Sólo espero no haberlos aburrido con tanto recordatorios y pensamientos en la mente de Takeru (y espero que dejen su comentario)

Pero admito que me dio la inspiración y bien dada! Creo que se debe a que no puedo ya escribir con la frecuencia de antes debido a estudios y trabajo.

En fin! Volviendo al tema en cuestión: La canción es una salsa romántica, muy hermosa y que en mi vida quisiera que me la dedicaran, prefiero que se le dediquen a la oficial y que hablen sobre mí ^.^

Bueno, eso del tema de la otra y la oficial es muy complicado y para mi concepto cada caso tiene su desarrollo... Espero que los fans de Catalina no me masacren (yo no pertenezco al club ^^UU)

¿Qué pasó después? Bueno, muy obvio! Takeru se quedó con Hikari (Ya veremos hasta cuándo XP)

Recuerda dejar el review para críticas constructivas, enlaces a imágenes Takari, incluso ficts! *_* Es que ya me cansé de escribirlos! ¡Qué mentira más grande! Tengo muchos en mente! Pero creo que los dejaré en paz y desarrollaré las historias en otras parejas.

(A lo lejos se escucha a un par de personas suspirar profunda y aliviadamente ** Al fin nos dejará en paz ** murmuran en conjunto )

Y bien, me concentraré en otro de mis predilectos: El ...

"A mí ni me toques!" amenaza Taichi "Con las locuras que te pasan por la mente lo más seguro es que acabe en un pentágono amoroso!"

"¡Yo paso!" anuncia el genio pelirrojo "Con cuidar a Mimí enferma y soportar sus berrinches y delirios de fiebre tengo más que suficiente"

"¡Ah, no! Yo no quiero más besos teniendo como fondo 'romántico' una batalla entre Phantamon y Stingmon" replicó Ken.

"A mí ni siquiera me toma en cuenta" T.T habló el heredero de los googles "¿Ven? ni siquiera da mi nombre!"

"Pues yo sí me alegro de que tampoco me tomen en cuenta!" reflexionó el menor del grupo "Yo no tengo edad para esos líos amorosos"

"Y esta alocada me tiró a Jun encima contagiándose con las ideas de otra tipa más volada que ella" se quejó el delgado de lentes "Jamás, en la serie, Jun y yo dimos indicios de algún romance"

"Pero detrás de cámaras..." habló Taichi tan imprudente como siempre.

"¿De qué se quejan ustedes? Yo casi me convierto en un asesino todo por una entercada tipa sacada de su imaginación! Con lo difícil del caso debí pedir mínimo 1,000 yenes! Y eso sin contar en el otro fict testaruda que estuvo esta chica a pesar de estar ciega! Y eso sin contar con la caída del..." (sin adelantos! ^^UU)

"¡Qué llorones!" se quejó Mimí "Ustedes no saben apreciar el romance, el drama y el suspenso!" insistió la pelirrosada con los ojos hechos corazoncitos "¿En la próxima estaré yo?"

"Aunque es de admitir que a veces se pasa de la raya! Mira que ponerme a Taichi de guardaespaldas y protector en medio de unos alocados humanos bombarderos " comenzó Sora.

"Y de que te cuide incluso a la hora de dormir, y te abrigue muy bien con su cuerpecito" prosiguió Tachikawa golpeándola amistosa y pícaramente con el codo.

Bueno! Será mejor que corte esto aquí! Porque sino esto me sale un fict! Además hace tanto calor de lo roja que está Sora! Y Taichi no se le queda atrás!

Nos vemos en la próxima! En donde me centraré en... el... Taiora! Sí!

**NOOOOOOOOOOOOO!****** gritan dos personas... Ja, ja! Como si les haré caso ("Yo quería" Téngalo presente ok? ^.~ )