Notas iniciales: Advertencia principal: Alto contenido de romance, bueno y también lemon. Es que considero que un fict con lemon sólo puede ser mezclado con la magia del amor y ya tenía que hacer algo así para el lindo rubio en recompensa con la caída del décimo quinto hasta el décimo tercer piso de una rústica y amplia fábrica de espejos producto de las 3 explosiones que sufrió ¿? Ah! Si no sabes a lo que me refiero es que no sigues mis ficts ;_; y si sigues mis ficts =^^= entonces ya debes tener una idea de quien estará de protagonista junto a mi Yamato.

Y como dijo por ahí una amiga.... estos dos están destinados a pasarlas no tan bien, que digamos.


Ayer

Risas inundaban el departamento.... Risas estúpidas, típicas de la época de adolescentes descontrolados, pero eso no debía ser de ellos! Eso no es de adultos responsables.

- Es la verdad - murmuró Taichi bebiendo ya el décimo quinto vaso de sake - Estaba aburrida -

- Si hablaras - insistió Yamato con menos copas que su amigo y quizá también menos afectado por el alcohol.

- Hablar no sirve - Taichi adquirió una mirada distante - Lo eché todo a perder -

Yagami suspiró con pesadez mientras servía y bebía otra copa del fuerte licor.

- Vamos, no todo pudo terminar tan mal entre ustedes - Yamato intentaba hacerlo reaccionar.

- Fue horrrrrible - A Taichi casi se le enreda la lengua en la palabra - Perdí su amor, y su amistad -

El rubio quedó paralizado ante la confesión del castaño... a su mejor amigo más le había durado la amistad que que el romance.

- Y yo estuve a punto de.... - Yamato cerró sus azules ojos con fuerza comprendiendo a la perfección la situación de Taichi.

- Nah!! Estás mal - recriminó de inmediato el mayor Yagami intentando darle un abrazo fraternal. Y en eso quedó, en el intento, pues la habitación dio muchas vueltas en su cabeza - Cada historia tiene su propio desarrollo -

- Sora era tu mejor amiga, te enamoraste, ella se enamoró - A Yamato el mareo se le había desaparecido abruptamente.

- ¡Y no funcionó! - Taichi finalizó como si fuera cualquier cosa - Pero mira a nuestros hermanitos -Taichi soltó una carcajada irónica mientras nuevamente murmuraba 'hermanitos'.

Ishida sabía perfectamente a lo que Taichi se refería! Takeru y Hikari se llevaron a las mil maravillas desde que el menor había llegado de Francia . Entonces se produjo una fuerte amistad entre Takeru y con la menor Yagami, ambos decían que eran los mejores amigos.

Y cuando el sentimiento se fortaleció (a tal punto que se hizo incontenible) dieron el gran paso: Takeru dejó a su prometida europea para quedarse con Hikari.... y hasta ahora las cosas no habían ido nada mal, están viviendo juntos disfrutando su romance.

Pero por otro espejo, Yamato no soportaría el hallarse en un futuro como ahora estaba Taichi.

- Es mucho lo que arriesgo - replicó el rubio - ¡No quiero perderla! -

- Aún siento los labios de Sora ardiéndome en la boca - Taichi se perdió unos instantes en sus recuerdos, en sus sensaciones - No estoy para nada arrepentido de haberle confesado mis sentimientos -

Yamato clavó su mirada en el piso escuchando con atención cada palabra del experto en el amor.

- Es como esa película que una vez vi con Sora..... en la que no recuerdo quien confesaba que estaba feliz con haber pasado con esa chica unos instantes a que vivir la eternidad sin saber qué demonios era eso... o no sé qué diablos - por culpa del fuerte licor las palabras se le revolvían en la mente y no le permitían expresarse con claridad. (*)

Y obviamente que eso no le dispersó los pensamientos a Yamato.. pero los sentimientos hablaron por él.

- Hablaré con Jiminisu - murmuró Yamato con una pequeña sonrisa - Pero no ahora, no en este estado -

De respuesta escuchó el largo e intenso ronquido de su amigo.

El rubio negó con la cabeza mientras lo acomodaba en el sofá, luego ingresó a su recámara de la cual obtuvo una gruesa sábana y arropó al borracho joven.

- Dudo que mañana pueda presentarse a la oficina - murmuró Yamato y se dirige a cerrar la puerta de vidrio del balcón.

La habitación dio vueltas por breves instantes en su mente gracias a la helada brisa que lo sacudió, pero trataría de sacar fuerzas de la nada, aún faltaban cerrar las ventanas y sobre todo la puerta de la sala.

«Imagino lo que me diría Jiminisu: ¡Yamato! Eres muy confiado! No puedes dejar la puerta de tu departamento abierta»

El rubio sonrió consigo mismo.

- Lo siento linda, me traje a Taichi para que desahogara sus penas y se me olvidó cerrar la puerta - replicó en voz alta, como si estuviese practicando las respuesta.

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Hoy en un sueño te encontré,

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- No es pretexto! Además el licor no es buen acompañante! -

-Tienes razón - Yamato murmuró con cierto aire de tristeza dirigiéndose a la puerta y se recostó en la misma luego de haberla cerrado, así mismo cerró sus ojos tratando de mantener el equilibrio. Extrañamente el tener presente la obscuridad le trajo a la mente la imagen de una joven que bordeaba su edad, de una melena que le llegaba hasta la mitad de la espalda y de color castaña obscura.

- ¿Sabías que siempre te tengo presente? - musitó Yamato y abrió sus ojos para hallarse con la inmensidad de su departamento - Incluso cuando cierro los ojos puedo verte con precisión -

El rubio se perdió en su mente.... ya imaginaba lo que ella diría si él le confesara aquello. Sí, Jiminisu estaría de brazos cruzados observando todo el departamento como si fuera la primera vez que pisara el sitio, pero todo era para esquivarle la mirada.

- No me mires de esa forma -

- No puedo evitarlo - el rubio siguió hablando en ese suave tono y era verdad! Él parecía despegar del mundo físico cada vez que grababa minuciosamente en su mente cada gesto de la chica.

El rubio negó con la cabeza mientras se acercaba decidido.

- Eres un sueño ¿No? - indagó deslizando una de sus manos por el suave y largo cabello.... a su varonil rostro se asomó una cálida sonrisa - Pero al mismo tiempo eres tan real -

- Has bebido más de la cuenta - Yamato sabía que ella le respondería de esa esquiva manera.

- Sí - confesó Ishida acorralándola entre sus brazos y aspirando el aroma que emanaba su melena.

- Hablamos cuando estés en tus cabales - replicó Jiminisu en un suspiro.

- No quiero hablar tan sólo sentir - Yamato posó sus labios sobre la piel canela, justamente debajo de su lóbulo izquierdo - Y contigo jamás estaré en mis cabales -

- Esto se está saliendo de nuestras manos - su femenina voz sonaba un poco agitada - No estás siendo tú mismo... en otras circunstancias no habrías actuado de esta forma -

- En otras circunstancias hubiese seguido este incoherente juego que tenemos... sabes lo que siento, sé lo que sientes y sin embargo estamos esperando a que el otro dé alguna señal - los labios de Yamato iban subiendo de una lenta forma - Podríamos pasarnos la eternidad de esta forma -

- ¿Y necesitabas un poco de alcohol en tus venas para decidirte? -

- Un poco de alcohol, un poco de alucinaciones.... -

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como un loco te besé... estrenamos nuestro amor.

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- Un poco de ti - Yamato deslizó sus manos por el borde de la femenina figura hasta llegar a los hombros - Un poco de tu sabor -

Y cuando terminó su frase el mundo de Yamato dio un giro total y no le importó mucho el sentir el cuerpo de Jiminisu estremecerse, ahora estaba concentrado en sus femeninos labios los mismos que probó varias veces dejando rastros de licor y embriagándose al mismo tiempo de un nuevo sabor que tenía presente y que antes no se había osado a probar: el amor. Y sus almas se conectaron cuando ella deslizó sus brazos debajo de los de él y lo atrajo contra sí.

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Hoy, lejos de la realidad, conocí la eternidad en un abrazo tuyo

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El silencio prácticamente se apoderó del departamento.... sólo unas respiraciones profundas se escuchaban proveniente de dos jóvenes cerca de la puerta principal del sitio pero este sonido no sólo se iba intensificando, sino que también se trasladaba.

Yamato seguía besándola en una extraña mezcla de desesperación y calma mientras sus brazos la rodeaban con firmeza y delicadeza al mismo tiempo, quería sentirla lo más cerca posible, como si pudieran fusionarse en cualquier instante.

Finalmente sus labios se separaron pero los de él no quedaron estáticos, sino que descendieron de inmediato por su cuello e iban bajando cada vez más.

- Yamato..... tú.... esto.... - ella apenas pudo murmurar intentando mantenerse cuerda mientras el joven quitaba de su paso el primer botón - .... yo no quiero aprovecharme de la situación -

- Yo sí - replicó el joven desabrochando el segundo botón.

- ..... esto no es.... - era impresionante la forma en que las manos del rubio trabajaban para deshacerse de todo cuanto le estorbaba y era más sorprendente en cómo sus manos se deslizaban por su piel canela (si recordamos el detalle de que el licor le recorre las venas) - .... correcto -

Ishida sonrió ampliamente ante la forma en que quedó su comentario.


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¡Cómo me duele saber que esto es algo que sólo soñé!

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Pereza, cansancio, desgano..... y sobre todo mucha sed.

Yamato pasó una mano al lado derecho de la cama, pero nadie estaba allí. Esto le produjo una sensación de enojo en el estómago.

El rubio se sienta en la cama, y entonces se percata que sólo tenía la sábana encima. La puerta de la habitación estaba cerrada.

Algunos minutos transcurrieron para que el rubio analizara su noche, y lo tenía todo muy claro: Jiminisu Kamiya había estado en su departamento, había pasado la noche entre sus brazos, finalmente habían derrumbado las murallas que ellos mismos se habían puesto.

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Nos desgarramos de placer.

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Entonces..... ¿Por qué ella no estaba allí?

Ah!! Ya la conocía!! Ahora le vendría con el cuento de que "estabas borracho y no eras consciente de lo que hacías o decías."

No, Yamato no había estado borrado, mareado sí, pero aún tenía conciencia de sus actos. Que el licor le dio un simple 'empujón' eso era otra cosa.

Entonces llegó a la mente del rubio un par de palabras: "Después hablamos" aunque él no podía recordar bien el porqué de la frase. Bueno, quizás sí estaba algo pasado de tragos.

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Como promesa quedó,

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Aunque luego llegó a su mente otra frase.

"Estoy enloquecida de amor por ti, lo sabes muy bien"

Sí, él lo sabía al mismo tiempo que ella también estaba enterada de que era correspondida de igual o mayor forma.

Y ambos siempre temían antes de dar el gran salto, aunque esta demora lentamente les asfixiaba el alma.

Pero ahora todo ha cambiado. Anoche, con sus cuerpos, sellaron sus almas en un pacto de amor.

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Nos juramos lealtad sin testigos,

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**** Flash Back

Sus manos no tuvieron ningún límite: Recorrieron, tocaron y acariciaron cada parte del otro conquistando gemidos, entregando el alma y recibiendo a cambio excitación enlazada con deleite.

Yamato tomó el rostro femenino entre sus manos y volvió a degustarse con su sabor aunque esta vez sus manos bajaban hasta los hombros, sin vergüenza alguna siguieron el recorrido por sus principales atributos delanteros, las manos de Yamato seguían deslizándose hacia abajo, pasando por el vientre, y no se detuvo hasta llegar a sus piernas.

El rubio sonrió en medio del beso mientras murmuraba algo como 'suave y fascinante' para luego aprisionarla contra su cuerpo.

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Comprometimos..... el alma

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Ambos estaban con el corazón en la boca. Nunca antes estuvieron tan cerca, nunca antes sintieron tal misteriosa conexión de sus esencias. Esto iba más allá del simple contacto físico.

Así fue como Yamato se sintió mientras las yemas de sus dedos quedaban impregnadas en la temblorosa y sudorosa piel.

Así fue como Jiminisu se sintió mientras saboreaba su piel cálida y se enviciaba más de él, quería poseerlo y sentirse poseída.

Y esta cercanía, así como les parecía tan sublime, también les era irreal.

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Hoy me doy cuenta que te amé,
que mi vida la dejé... en un sueño que soñé... ayer

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**** Final Flash Back

Yamato tomó su celular y de inmediato presionó el número 1, al instante el chip de memoria marcó los dígitos del celular de la dueña de la mágica noche que él pasó.

- ¿Diga? - se escuchó una masculina voz.

Yamato parpadeó algunas veces, rápidamente pasó por la perturbación, incredulidad, rabia, celos, raciocinio y calma.

- Mamoru, quiero hablar con tu hermana -

- Está de viaje - contestó el chico. El rubio de inmediato abrió la boca para protestar pero el menor Kamiya se le adelantó - Salió anoche y me dijo que cuando vuelva, en dos meses, te explicará todo, que la perdones pero necesita reflexionar sobre sus sentimientos -

- ¿Cuándo salió? - indagó de nuevo Yamato, quizás para cerciorarse de que no había escuchado mal.

- Anoche, tenía preparado un vuelo a las 7, no quiso llevarse su celular para evitarse la tentación de comunicarse con alguien. Dijo que quería estar totalmente aislada. -

El silencio lo envolvió por unos instantes debido a la confusión que lo perturbaba.

- Muchas gracias - atinó a decir cuando finalmente pudo articular palabra.

Anoche!! A las siete!!

Eso era imposible!! Si en la madrugada ella estaba entre sus brazos, esa madrugada él la había amado.

- A menos que..... - irritado como estaba, no puedo terminar su frase.

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¡Cómo me duele saber que esto es algo que sólo soñé!

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**** Flash Back

O esto era el paraíso, o lo más cercano a ello.

Sólo pocos tienen el verdadero placer de experimentar las sensaciones producidas por el roce del cuerpo del ser amado. Sólo pocos, después de traspasar los límites del éxtasis, sienten mayor placer al descubrir que su entrega fue correspondida y que fue más allá de un simple desfogue físico.

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Nos desgarramos de placer.

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- Estoy enloquecida de amor por ti.... - ella suspiró sintiendo los breves y cálidos besos que el rubio le proporcionaba por todo el rostro - ... lo sabes muy bien -

- Y tú sabes que eres perfectamente correspondida - le murmuró antes de besarla profundamente.

- Pero esto se salió de nuestras manos - Jiminisu le contestó entre sus labios.

Yamato se alejó de su rostro un tanto molesto y un tanto perturbado.

- ¿Estás arrepentida? -

- No, no es eso...... sino que.... - ella bajó la mirada y atinó a apoyar su cabeza en la de él - No quiero pensar en las consecuencias de esta noche -

- La única consecuencia que yo veo es que finalmente dejamos de escondernos - Yamato la tomó del rostro - y que nos amamos -

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Como promesa quedó,
nos juramos lealtad sin testigos

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- .....porque nos amamos - parecía más bien una pregunta que una afirmación.

Ella envolvió sus brazos alrededor del cuello y lo atrajo hacia sí asintiendo con un gesto.

- Sólo espero que tú no te arrepientas de esto -

Yamato sonrió ampliamente. ¿Arrepentirse? Ja!

- Ni que estuviera demente -

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Comprometimos, tú y yo unidos, comprometimos el alma

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*** Final Flash Back

Y entonces..... si habían quedado en nada de arrepentimientos, si habían traspasado las fronteras, si estaba más claro que el aire puro de una mañana de otoño de Odaiba todo lo que sentían.... ¿Qué demonios ocurrió?

Yamato se levantó desganado y se dirigió a la ducha en donde tomó un breve baño de cinco minutos. Necesitaba refrescar y aclarar sus confusos pensamientos. ¿Por qué rayos se había excedido con las cantidades de sake?

Secándose el cabello salió de la habitación teniendo aún a su invitado roncando en el séptimo sueño. Entonces una nueva interrogante llegó a su mente.

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Hoy me doy cuenta que te amé,
que mi vida la dejé.... en un sueño que soñé... ayer

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¿Y si ella no estuvo allí?

Taichi seguía medio desarropado y por unos instantes Yamato tuvo la tentación de asfixiarlo con la almohada para ahogar su ruidoso sueño. Aunque..... ¿Almohada? ¿Sábana? ¿Qué hacía Taichi con esos objetos?


(*) La película que Taichi hace mención (como si él la hubiese visto ¬¬) es City of Angels, (Un ángel enamorado) con Nicolas Cage **suspiros y muy profundos**

Notas de la autora: En el género del lemon no soy una experta, más se me da a la intriga, no? No se olviden del review o sus comentarios a mi mail: dragonzukino@hotmail.com

Yamato se cubrió el enrojecido rostro murmurando cosas como 'Si esto iba a hacer, mejor que no hiciera nada... Esto no me puede estar pasando...... Deben encerrarla en el sanatorio mental de más alta seguridad'

"Entonces... ¿Fue un sueño?" comenzó a indagar Daisuke con signos de interrogación en su mente, de hecho me asombra que no intente averiguar sobre su participación en el fict con respecto al capítulo anterior.

"Acabo de aclarar que me encanta dejar con la intriga" la joven escritora ya debía esperarse estas indagaciones por parte de los personajes (de hecho, es el extraño trance que me da cada vez que termino un capítulo, quizá me especialice a transcribirlo cuando me sienta tan extraña como ha pasado con estos songficts)

"Pero parecía tan real" insistió Motomiya.

"Realmente me asombra el interés que le pones a mis ficts"

"¡Por supuesto que lo hago!" Daisuke intentó (muy en vano, claro está) de adoptar una actitud de indiferencia "Y...... ¿En dónde están mis ojos esmeraldas?"

"Pero tú no tienes ojos verdes" objetó Koushiro.

"Iori es el de los ojos verdes" comentó Mimí muy extrañada "Daisuke... ¿No estarás preguntando por....?"

"A menos que a Dai le haya dado por leerse los libros de J. K. R." observó Sora "Y pregunte por el niño que sobrevivió, o por su madre"

"No me refiero a ninguno de esos ojos verdes" gruñó Daisuke un tanto molesto porque lo malinterpreten.

"Además..." interrumpió la escritora "...deben recordar perfectamente que no soy fanática del yaoi o del yuri (si se referían a Iori.... o si ciertas mentecitas partían más allá de lo que deberían)"

"Yahoo... ¿No era donde tenías el otro mail? " Si escribo quién dijo esto me darán la razón del **cariño** que le tengo ¬¬

"Yahoo es un servicio de correos electrónicos, Daisuke. Hikari Takaishi Y. tiene su cuenta en el mismo pero rara vez lo da porque rara vez le escriben al mismo"

"No tenías que ser tan explícito en la última parte, Koushiro"

"Será porque no lo anuncia como el de hotmail" comentó Ken arrimado a una pared

"dragonzukino@yahoo.com.mx " (¡Qué novedoso! XP)

"¿Eres mexicana?"

"No, no lo soy. Soy ecuatoriana"

"¿Y te gustaría viajar a otros lugares?"

"Sí, a México, Venezuela, Japón" la escritora miró asombrada al joven Ichijouji "¿Y cómo así este interrogatorio?"

"Es para ganar tu simpatía" admitió el confiado de Iori, claro, confiado porque no se me ocurre nada respecto a su pareja ¬¬

"Son detalles para conocer más a la autora" se justificó Ken

"París"

"Ese no es un país" intentó corregir Miyako (¡Qué ingenua!)