Capítulo 1:El inicio de la caída.

Bulma abrió los ojos. Era todavía temprano pero había algo que no le dejaba dormir. Se llevó las manos al cuello, eso era lo que no le dejaba dormir. Donde la noche anterior el sayan la había marcado le ardía intensamente. Observó a su lado. Su compañero todavía dormía. Era raro que no se hubiese despertado para ir a la cámara de gravedad, aunque quizás tras la derrota de Célula y la muerte de Goku, había decidido darse un descanso. Su estómago se le encogió al volver a recordar que Goku estaba muerto y no iba a regresar...

Observó el cuello de Vegeta mientras éste dormía. Tenía dos marquitas pequeñas que sólo se apreciaban si uno se fijaba mucho, pero no parecía estar irritado ni molestarle. Quizás ella sólo tuviese dos pequeñas marcas a pesar de la quemazón que sentía. Decidió ir al espejo del baño para comprobarlo. Los ojos se le abrieron como platos al ver lo que llevaba en el cuello. Se notaban perfectamente las dos marcas de dientes de Vegeta, pero esque además toda la zona de alrededor estaba fuertemente enrojecida. Ahora entendía porqué le ardía tanto, seguramente a su compañero ni le hiciese cosquillas lo que llevaba en el cuello.

Se sentó en el borde de la cama, hoy era el último día de Trunks antes de volver al futuro. Aquello le apenaba, ya que sentía que iba a perder un hijo cuando el pelilila se marchase. Decidó que se levantaría, dudaba que pudiese seguir durmiendo, y aunque la idea de quedarse con Vegeta en la cama era tentadora, disponían de toda la vida para ello- Se metió al baño, se dió una ducha y se vistió. Decidió que se pondría un pañuelo en el cuello, no podía ir con eso al aire.

Tras salir de la ducha ya vestida y preparada para desayunar, vió que Vegeta continuaba en la cama. Le pareció extraño porque siempre se solía despertar muy temprano, y con cualquier ruido. Se acercó al sayan y lo observó mientras dormía. Pero para su sorpresa y con los ojos cerrados el príncipe le habló, sin apenas cambiar de postura.-¿Tienes que ser tan ruidosa?.-

Las mejillas de la cientifica se tiñeron de rojo.-Yo... me voy a desayunar.- Y salió rápidamente de la habitación.

Fue al cuarto del bebé, que seguía durmiendo. Lo cogió en brazos y se lo llevó a la cocina. Allí estaba su homólogo del futuro desayunando.

-Buenos días madre.- Dijo el joven.

-Buenos días Trunks.- Dijo Bulma con una sonrisa melancólica. Iba a echar mucho de menos a ese muchacho. Trunks del futuro ayudó a su madre con el desayuno de su pequeño homólogo, y aprovechando que Bulma se había sentado y estaba dando de desayunar al bebé habló.

-He sentido el ki de mi padre...-

-Tu padre volvió. No debes preocuparte por él.- Respondió la peliazul.

Pero Trunks había tenido la oportunidad de conocer a Vegeta y sabía que algo no marchaba bien con él. Le había hecho Yamcha un resumen de lo que había sucedido, y conociendo a Vegeta como había llegado a conocerlo, era imposible que estuviese bien.

Bulma vió la cara de desconcierto de Trunks,y ella misma aunque hubiese dicho eso para tranquilizar a su hijo, sabía que algo no iba bien. No podía explicarlo, era una sensación que tenía por dentro, un sentimiento extraño que no había experimentado nunca.

Tras desayunar Bulma y Trunks comenzaron con los preparativos de la despedida. Harían una merienda en el jardín. Pasaban las horas y Trunks seguía sintiendo el ki de su padre en el dormitorio. Su padre nunca dormía tanto ni permanecía tanto tiempo sin entrenar, lo tenía en sus genes,él mismo lo notaba dentro de sí mismo, fruto de la herencia que Vegeta le había dejado.

La peliazul intentaba pensar en otras cosas, incluso intentaba pensar de manera racional para tranquilizarse. Vegeta no había bajado a ayudarles porque siempre iba a lo suyo. Seguro que cuando estuviese la fiesta y toda la comida, aparecería detrás de un árbol comiendo en solitario. Pero a pesar de tener esos pensamientos algo por dentro la dejaba intranquila, como si supiese que algo había mal en Vegeta.

El sayan se encontraba en el dormitorio tumbado en la cama. Sus ojos negros estaban fijos en el techo. No es así como se imaginaba que iban a ser las cosas tras vencer a célula. Para empezar, el debería haber sido el que iba a vencer a Célula, y no el mocoso de Goku. Un niño de 11 años había derrotado una amenaza contra la que él mismo no había podido... Y Goku... ese bastardo. Le había quitado lo que era suyo, la posibilidad de ganarle. Porque Vegeta estaba seguro que si se hubiesen enfrentado le hubiese ganado.Y estaría en el mismo lugar... en el otro mundo,pero por su propia mano.

Estuvo todo el día allí tumbado en la cama perdiéndose y hundiéndose en sus pensamientos. Su estómago rugía, pero comer era la menor de sus preocupaciones. Tan sumergido estaba en sus pensamientos que no notó que se abría la puerta de la habitación. Ni siquiera se había dado cuenta que Bulma estaba en la puerta. La observó sin decir nada. Traía una bandeja con comida. La dejó al lado de la mesa, y antes de marcharse por la puerta se volvió y habló:- Deberías comer algo.-

La humana había conseguido por un momento que saliese de la nube de pensamientos negros en la que se estaba ahogando. Vió la bandeja situada en la mesilla, le había puesto su comida favorita, y había un bote de salsa barbacoa.-``No me merezco esto.-´´ Pensó.-``No me merezco que me traigan la comida en bandeja. Ni siquiera merezco que esa humana tenga esos sentimientos por mi.-´´ Y esque Vegeta cuando marcó a Bulma,sintió lo que ella sentía por él. -``Y ella sentiría lo que yo siento por ella.-´´ Pensó avergonzado.Él no había hablado nunca con nadie de las uniones sayan,sabía lo básico sobre aquello, y no tenía a nadie para preguntarle como era esa unión exactamente. No se imaginaba que realmente eso les iba a dar una conexión tan profunda.

La idea de dejarse morir de hambre estaba presente, pero por otro lado Bulma y su madre no se lo iban a permitir. Y ya se sentía suficientemente patético como para morir de esa manera tan degradante. Así que tomó lo que había en la bandeja y comenzó a comer, sin pensar en nada más. Cuando terminó de comer, volvió a tumbarse en la cama, y a sumirse en la bola negra de pensamientos que inundaban su mente.

-Bulma, apenas has probado bocado.- Dijo Bunny a su hija, que si estaba alimentándose era por su hijo del futuro. No quería que volviese a su linea temporal con un mal sabor de boca.

-Estoy reservándome para la merienda de esta tarde.-Dijo la científica mirando con una sonrisa hacia su hijo del futuro. En realidad había decidido hacer merienda de despedida y no comida para poder disfrutar un poco más de su hijo. Estaba segura de que conseguiría vencer a los androides en su futuro, pero lo iba a echar mucho de menos.

-Estoy deseando volver a ver a todos antes de marcharme.- Dijo Trunks devolviéndole la sonrisa a su madre. Iba a echar mucho de menos el pasado, pero también tenía ganas de volver a ver a su madre, y contarle todas las aventuras que había vivido... y poder hablarle de su padre, sabía que le haría mucha ilusión a su madre.

Vegeta seguía sumergido en su oscuro mundo, cuando a pesar de su ensimismamiento notó un ki en la corporación que no le hizo ninguna gracia.

Hola de nuevo! Después de tanto tiempo por fin empiezo mi tercer fic dentro de la trilogía, donde se narrarán los 7 años que pasaron desde la saga cell hasta la de boo.Sé que existen muchísimos fics sobre el tema, por lo que voy a narrar lo que yo creo que ocurrió en ese periodo de tiempo, y puede que utilice también algunas de las películas que están dentro de esa época.

No se muy bien cada cuanto podré actualizar, pero aunque tarde milenios no voy a dejar colgado este fic y estoy decidida a continuarlo.

Saludos!