—¡¿Qué estás que?!—Preguntaba un atónito Gohan, hace apenas algunos escasos segundos su esposa le había dicho algo que cambiaría drásticamente su vida.

—Estoy embarazada, Gohan—responde Videl de nuevo, ella esperaba una actitud positiva de parte de Gohan, no una actitud de terror como en estos momentos estaba mostrando.

Gohan por su lado seguía procesando la información, una parte de él estaba muy feliz, pero la otra parte mucho más dominante es donde se encontraban sus inseguridades, no se sentía preparado para ser padre, no se creía lo suficientemente capaz para serlo, ¡No sabía siquiera poner un pañal!

Siempre que quería cambiarle un pañal a su hermano menor, su madre venía al "rescate" y no le daba permiso para hacerlo, según ella a esa edad era muy descuidado, pero él no se sentía de esa manera. Trato por varios días convencer a su madre, pero nada funcionó, por lo que, a los pocos días ya no volvió a internarlo.

Él por puro instinto miro el ombligo de Videl, la mantuvo firme por algunos segundos que fueron interminables para ella, no sabía que era lo que pensaba su pareja, pero tenía nervios todavía sobre la decisión de Gohan.

—¿No te gusto la noticia?—hablo Videl al fin captando la atención de su esposo, él al instante se dio cuenta que se estaba comportando como un completó idiota, debía de estar feliz, debía de estar abrazando a su esposa diciéndole cuando la amaba, debía dejar sus inseguridades de lado, después de todo iba a ser padre y no había marcha atrás.

—Simplemente me siento inseguro—hablo honestamente bajando la mirada—No me siento lo suficientemente capaz para criar un bebé.

—No olvides que yo siempre estaré a tu lado, ayudándote a cuidar a este bebé—hablo Videl tratando de alejar esas inseguridades que se cargaba Gohan.

—Perdón por ser un idiota—dijo Gohan mirando los azules ojos de su esposa—Yo te debería de estar abrazando y diciéndote cuanto te amo.

—No te disculpes—hablo su esposa—No es necesario, encerio...

—Claro que lo es—dijo el tomando delicadamente sus manos—Yo debí de hacerlo.

—Nunca es tarde para hacerlo—dijo Videl dándole una media sonrisa a Gohan, que al momento la abrazo.

—Voy a cuidar bien de ti—hablo Gohan tocando el vientre de su amada—También voy a cuidar bien del bebé.

—Gohan, yo...

—Voy a hacer la cena, seguro que tienes hambre—hablo Gohan ignorando lo que su esposa iba a decir—seguro que tener un sayayin en el vientre te hará tener más hambre de lo normal—dijo antes de dejar a su esposa sola en el sofá.

—¡Y ni se te ocurra moverte de ahí para hacer alguna travesura, como querer ayudar!—Grito Gohan desde la cocina.

—Maldita sea—susurro Videl—¿Cómo pudo saber que estaba apunto de hacer la cena?

Ella a los pocos minutos escucho un quejido de dolor. Ella institavamente se paró y fue a la cocina, pero antes de entrar hacia su objetivo un Gohan se recargo a la pared tapándole la vista.

—T-todo esta bien, no te preocupes—fue lo que le dijo Gohan antes de mandarla de nuevo al sofá.

Ella como toda una adulta, cruzo los brazos e hizo un berrinche que a Gohan le pareció tierno. Él se dirigió de nuevo a su trabajo; esta vez con la ayuda de su madre.

Gritos, dolor, olores desagradables llegaban a los sentidos de Videl.

Habían pasado ya varias horas desde que Gohan había empezado a cocinar y Videl ya se estaba quedando dormida; pero un hombre alegre entró a la sala gritando:

—¡Ya está lista la comida!

Videl a regañadientes se levantó y se dirigió hacia el comedor. Ella al ver lo que había preparado su esposo hizo una mueca de disgusto.

Era un cereal.

El cereal estaba quemado.

La leche estaba quemada.

El plato estaba semi-quemado.

¡Qué deliciosa comida!

—Quise hacer huevos estrellados, pero el aceite se me salpicaba todo el rato, por lo que tuve que cambiar de opción, le llame a mi madre para que me dé la idea de algún otro platillo que pueda usar—Gohan bajo los hombros—Pero siendo sincero, no tenía ni la más mínima idea de lo que platicaba mi madre.

—Así que se me ocurrió hacerte un cereal, calenté un poco la leche, porque leí que era bueno tomar leche caliente, ¿Y si la leche se calienta porque el cereal, no? Entonces decidí poner en un sartén el cereal.

—¿Te gusta?—fue lo último que dijo para después sonreír con ilusión, Videl no muy convencida asendio levemente.

Después de todo la intención es la que vale—pensaba Videl mientras trataba de evadir muecas de disgusto.

Un olor peculiar entraba por las fosas nasales de las dos personas que habitaban la casa, Videl se acercó lentamente hacia la cocina y vio de donde provenía el olor.

—¡La casa se está quemando!—grito Videl despavorida corriendo rápidamente hacia la salida.

Gohan se rasco levemente la cabeza—Creo que se me olvidó apagar mi segundo intento de huevos...

N/A: Heyyyyy, ¿Qué tal amigos?, Este es el primer capítulo de esta historia, espero y que la hayan disfrutado, tanto como yo al escribirla.

Tovar :D