Lindy y Fate permanecieron en silencio mientras tomaban el té que la psicóloga había preparado en cuanto dejó al menor entrar a su pequeño departamento, ambos evadiendo vergonzosamente el tema de la presencia del Testarossa en aquel lugar. Lo único audible en el lugar era el avanzar de las manecillas del reloj que Lindy había comprado para adornar su pequeña sala de estar y el pasar de los automóviles en la autopista, acompañado ocasionalmente por el sonido del rebote de la taza con el pequeño plato.

—Siento la intromisión—Murmuró el joven de manera bastante suave, de no ser por el privilegiado oído de la mayor, ella seguramente no lo hubiese escuchado. Si era honesta, Lindy no esperaba terminar su día de esa forma, y por lo que llevaba de conocer al joven Testarossa, tenía sentimientos encontrados de saber que nuevamente había necesitado esconderse, y esta vez había sido su persona quien le había hecho sentirse rescatado.

¿Se trataría nuevamente de Precia o algún factor desconocido había afectado a Fate en su entorno social?

Suspiró de una manera menos pronunciada.

No había necesidad de auto-engañarse, Fate solamente era afectado por personas importantes dentro de sus vínculos afectivos, y a juzgar por el estado que Fate tuvo su primera sesión comparado con el estado en el que se encontraba actualmente, no quedaba duda de que nuevamente Precia Testarossa había actuado de manera visceral. Aunque contrario a aquel entonces, Fate realmente se veía aterrado.

—No te preocupes por eso, ¿está bien? —Dijo en tono conciliador a lo que su paciente asintió lentamente— ¿Quieres hablar de lo sucedido?

Fate negó con la cabeza, Lindy suspiró.

La tarde sin duda sería larga.


SIGO SIENDO LA MISMA PERSONA

Capítulo 16


Los comienzos ciertamente son difíciles. Nanoha aun recordaba lo huraño que Fate solía mostrarse cuando recién se conocieron, y ahora con varios años de amistad, comprendía que era su manera de protegerse ante la inminente despedida que representaría una nueva mudanza. Fate no quería vínculos afectuosos para que así la eminente despedida no le llevase a una profunda tristeza que debería enfrentar nuevamente porque sus padres cada año se cambiaban de ciudad. Esto, sin embargo, le llevó a otra clase de tristeza un tanto más dañina, y se trata de la soledad. ¿Qué sería de aquel joven si no hubiese contado con Hayate, Suzuka, Alisa, Alph o Nanoha si sus caminos no se hubiesen topado? Según las palabras de la antigua pareja de Fate a su actual mejor amiga, posiblemente Fate no estuviera experimentando nada desde mucho tiempo atrás. A final de cuentas, lo habían rescatado de sí mismo sin siquiera percatarse de ello.

Algo importante para el desarrollo de la amistad de Nanoha con Fate había sido, no solo la constante insistencia de Nanoha de hablar con él, sino también el hecho de que el tiempo pasara nuevamente y sus padres no mostraran intenciones de cambiar su residencia prontamente. Nanoha, afortunadamente, tenía otra cualidad que ayudó a que la confianza de Fate se depositara relativamente rápido en ella, y eso es llevar sus emociones plasmadas en la cara (aunque Fate con el tiempo había perdido la capacidad de leerlas de manera rápida), Nanoha es una buena chica a final de cuentas, que puede cometer errores bastante tontos, pero que nunca actuaría con una mala intención.

Nanoha era una persona bastante importante para Fate, quien nunca le hizo sentirse juzgado cuando más temeroso estaba, en esos momentos en los que todavía no podía construir su propia identidad; y lo mismo iba para Nanoha. Esa mirada que antes estaba muerta y vacía conmovió su corazón, esos gestos dulces y despreocupados le hicieron sentir especial, ese calor que emanaba cuando compartía un abrazo era indescriptible. La lealtad de Fate a sus allegados le hacía sentirse segura y protegida, cosa también que le llevaba a ser valiente.

— ¡Fate no puede irse! —Exclamó Nanoha poniéndose de pie sin siquiera medir su carácter, pero no es algo que les extrañara mucho, ella siempre solía ser así tratándose del Testarossa.

Hayate le tomó del brazo y le volvió a sentar. Alicia le había llamado bastante entrada la noche para informarle que nuevamente las cosas habían vuelto a estallar en casa y Fate había vuelto a escapar, pidiéndole que juntasen a "la pandilla de siempre" para revelarles la razón y que le ayudasen a encontrarlo, Clyde Harlaown esta vez sí estaba verdaderamente molesto y se encontraba de camino a Uminari, por lo que más les valía encontrar al menor de la familia TH antes de que arribara.

Y como siempre, no había manera de contactarse con él.

— ¿Sabías que esta era la idea de la señora Precia?

—Ella me lo había comentado, pero debido a que no tengo una tutoría cien por ciento legal y no tengo nacionalidad japonesa, tengo la libertad de hacer lo que me plazca para no irme, pero con Fate es una cosa bastante distinta—Dijo con cuidado.

— ¿Y qué hay con Chrono-kun o el semestre que ya invirtió Fate más la preparación para poder ganarse dicho lugar? ¡Eso es realmente tirar el tiempo a la basura! —Incluso el algodón de azúcar viviente que era Suzuka dejaba ver molestia.

—Tiene que haber algo que podamos hacer para que se quede, tiene que haber algo—Dijo Alisa apretando la mandíbula.

—Aun así, no podemos hacer nada si no encontramos a Fate primero—Ginga realmente había hecho su esfuerzo para ser considerada en ese tipo de situaciones, y el que conociera la condición de su amor platónico ayudaba bastante, aunque el mismo Fate no estuviese muy enterado de dicha "actualización".

— ¿En dónde demonios se metió el maldito? —Maldijo Hayate con frustración, incluso ella que era la más imaginativa de todas no podía pensar en un lugar, o en una persona. Todos estaban allí. Por lo menos quienes en Fate se pudiese refugiar.

Y es que un dato importante a considerar es que únicamente Nanoha y Chrono sabían de las terapias a las que Fate estaba obligado a ir, y ambos desconocían que el lazo de su terapeuta y él había crecido. Un par de meses atrás dejaron de verse únicamente como paciente y doctor.

.

.

— ¿Y eso cómo te hace sentir al respecto? —Cuestionó Lindy frente a Fate, quien le miró burlón.

—No acaba de usar la típica frase de psicólogo. —Comentó Fate para eludir la pregunta, Lindy, de todas maneras sonrió.

—En algún momento debía pasar.

—Por lo menos no cuando mi padre está pagando por ello. —Se encogió de hombros.

—No has venido a mí buscando una sesión gratuita. Has venido a mí porque necesitabas a una amiga que te aconsejara, debes dejarme saber el panorama completo. —La sonrisa de Fate se congelo antes de tomar del café que Lindy le había servido.

Lindy no había dicho gran cosa la noche anterior y le permitió quedarse, sabiendo que el joven en ese momento no sentía que tuviera alguien más con quien acudir, y años de experiencia le decían que nunca se debía dejar a alguien con dicho perfil por su cuenta, estando tan crispado de los nervios como él lo estaba. Fate se despertó del sofá en el recibidor gracias al aroma de una comida deliciosa que la mayor estaba preparando para el desayuno, de manera natural, Fate fue contando la razón por la que había terminado allí, haciendo sentir a Lindy tremendamente aliviada de haberle dado su información de contacto tiempo atrás. Su intuición nunca le fallaba por lo visto.

—No quiero dejar mi hogar, Lindy-san. Uminari es mi hogar, aquí tengo un futuro brillante y personas que realmente aprecio.

Sus ojos verdes observaron el lenguaje corporal del rubio.

—Entiendo que la separación de un lugar en el que se tienen lazos afectivos puede resultar bastante chocante, pero quizá tu madre realmente tenga una buena intención. Además, me comentaste que Alicia no se veía muy contrariada por el cambio.

Fate negó rápidamente.

—Ella no está pensando en mí, está pensando en una manera de tener el control. Conozco bien a mi madre—Dijo con seguridad—Alicia no está obligada a seguirlos como yo sí, ocuparía que alguien lo suficientemente amable y preocupado por mi negociara mi custodia con mis padres de manera legal.

—Salirte de casa tampoco es una opción, como bien dijiste, no tienes como mantenerte por tu cuenta y no quieres pedir apoyo a tus amigos.

Ambos quedaron nuevamente en silencio.

—Tengo miedo. —Confesó por fin lo que Lindy tanto estaba esperando por escuchar.

—Y no está mal tener miedo, todos lo tenemos a perder algo que nos es preciado—Comentó en tono conciliador, desacomodando los cabellos de Fate de manera maternal—Lo que está mal es tomar acciones impulsivas en base a ese miedo y preocupar a los demás a tu alrededor.

Fate quedó altamente sorprendido al notar como Lindy posaba sobre la mesa su teléfono celular cuando terminó de decir aquello. ¿En qué momento lo había tomado?

—No estaría mal que mínimo te comunicaras con la persona más importante para ti y decirle que estas bien.

Ojos borgoña intercambiaron su posición en dirección a su anfitriona y el teléfono, antes de darle la razón y encenderlo, encontrándose con una cantidad considerablemente alta de llamadas perdidas y mensajes pidiendo su paradero.

Se puso de pie y se alejó unos cuantos pasos y Lindy hizo lo propio para darle un poco de privacidad en el departamento tan pequeño. Buscó entre sus contactos un nombre en particular y sonrió con un poco de calma antes de marcar.

Le contestaron al primer toque y una dulce voz cargada de insultos hacia su persona le recibió.

—Perdón por preocuparte, Nanoha.

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.

Decir que Precia estaba molesta era quedarse corto. Podría literalmente escupir fuego por la boca y realmente no habría extrañado a nadie.

Después de que Fate se comunicara con Nanoha, finalmente habían podido movilizarse en un plan desesperado para conseguir que mínimo el rubio pudiera quedarse con alguno de ellos. Alisa y Suzuka no tendrían problema alguno en ofrecer hospedaje mientras que tanto Hayate como Nanoha tenían el don con los padres Testarossa Harlaown, por lo menos el suficiente como para darle a Fate tiempo de aparecer. Alicia y Chrono estaban actuando como catalizadores y Ginga lastimosamente no era siquiera conocida dentro de la familia, por lo que no pintaba mucho allí, así que no le quedó más que irse.

Clyde no decía nada, y eso era lo que más asustados los tenía a todos. Apenas los recibió en un gesto educado y miraba atento la hora dentro del reloj colgado por encima de la ventana principal.

La puerta se abrió y allí estaba Fate, con Lindy detrás de él.

— ¿Qué hace ella aquí? —Cuestionó Precia de manera arisca, Lindy por otro lado, se había mantenido tranquila. No era muy diferente de lidiar con un paciente agresivo.

—Ella me convenció de venir aquí, y contrario a otra persona en este lugar, se tomó la molestia de escucharme y brindarme su apoyo.

Alicia y Nanoha observaron aterradas a Precia tras las palabras del rubio. No era bueno comenzar las negociaciones con hostilidades. La madre del Testarossa estaba por decir algo, pero el carraspear de Clyde le detuvo.

—Agradezco su entrega, doctora Lindy. Pero este no es momento ni lugar para tratar con usted.

—No estoy aquí como la doctora Harlaown, señor Clyde. Estoy aquí como una amiga de Fate, y al igual que los jóvenes aquí presentes, tengo la intención de ayudar.

De brazos cruzados, mirada firme y espalda recta, Lindy Harlaown era una mujer intimidante, pero que, sobre todo, ayudaba a que el temple de Fate se sintiera tranquilo y seguro.

—Las decisiones aquí ya han sido tomadas y ninguno aquí va a cambiar algo—Dijo Clyde de manera seria, pasando su mirada por todos los presentes. Precia asintió a las palabras de su esposo.

—Con todo el respeto, señor—Comenzó Hayate—Nunca se debe dar por sentado algo sin haber escuchado antes las alternativas.

—Concuerdo, señor—Ahora fue Nanoha—Si se cierra de tal manera que no pueda escuchar, corre el riesgo de hechos indeseables.

Clyde rio irónico.

— ¿Ahora ustedes pequeñas, me darán clases sobre ser padre? —Preguntó sarcásticamente—Yo sé exactamente qué es lo mejor para mi familia.

—Puede que así sea—Dijo Lindy—Pero eso no necesariamente involucra la estabilidad o el balance que necesita.

—Quiero que intenten convencerme de que estoy equivocado—Sonrió de manera amplia, con completa confianza.

Chrono frunció el ceño con confusión, aquel no era su padre.


¿Siguen allí? Perdonen la tardanza en serio. Han pasado cierta cantidad de cosas que en teoría se resumen en estudios y vida (?) Inicié formalmente la universidad hace prácticamente tres meses ya y es un ritmo acelerado en una carrera pesada. Me costó un tanto encontrar el equilibrio entre el ocio y el trabajo y mi tiempo libre es para dormir tres horas, comer en quince minutos y hacer los deberes durante casi toda la tarde para escribir aprovechando mi insomnio. Tenía otro fic en sus capítulos finales también y necesitaba concluirlo de una vez para poder endeudarme de nuevo xD

¿Ya leyeron "Contra reloj"? Les recomiendo que vayan a mi perfil a hacerlo, es una historia nueva con una trama un poco más corta que esta (o eso espero) que será actualizada un poco más frecuente que esta que es más larga (?)

Fuera de las justificaciones y los anuncios, ¡LLEGÓ LO BUENO!

¿Cómo harán para que Fate no se vaya de Uminari? ¿Realmente lo lograrán o debemos irnos resignando?

Un aplauso para los que intuyeron que Fate estaba con Lindy, a partir de ahora Lindy se volverá uno de los personajes protagónicos, adivinen como. Lamento si lo han sentido un poco corto, quise terminarlo antes de que comenzara la discusión-resolución de esta problemática antes de comenzar con el siguiente arco de esta historia donde Fate comenzará oficialmente el proceso para el TRH y otras cosillas más por allí.

Muchas gracias a Eli, nadaoriginal y LostNeko120 por sus maravillosos reviews, siempre ayudan a animar al escritor de que su historia está siendo leída, esperemos que el mensaje esté siendo comprendido igual, sé que puedo a llegar a ser un pelmazo a veces, jaja. Estaré respondiendo en breve.

Espero hayan disfrutado este capítulo, espero que nos veamos nuevamente no tan lejos y disfruten su noche n.n