EL RESULTADO DEL EXAMEN


Disclaimer: El mundo de «Boku no Hero Academia» pertenece a Kōhei Horikoshi. La siguiente historia no tiene ánimo de lucro, ni nada parecido. Sólo es una historia creada por divertimento.


Contexto de la historia:

El fic inicia tras la realización del examen para la obtención de las licencias provisionales y el primer capítulo cuenta en esencia lo que sucede en el manga en ese momento y que da pie al resto (que ya sí que sería a cuenta mía).

Dicho esto, os dejo con la historia. Espero que os guste :-D


EL RESULTADO DEL EXAMEN


CAPÍTULO 1. Licencias provisionales

—El nombre de los aprobados aparecerá en pantalla por orden alfabético —anunció Mera, el miembro del Comité de Seguridad Pública de Héroes, tras una larga espera por los resultados—. Pueden verlos por ustedes mismos.

Aunque Momo estaba convencida de haber realizado la prueba de forma satisfactoria, no pudo evitar buscar con apremio, en primer lugar, su nombre allí donde comenzaban los apellidos por «Y». Cuando se localizó —y después del subidón de adrenalina por haber conseguido su licencia provisional—, repasó la lista en busca de sus compañeros de clase. Habían aprobado muchos; casi estaban los cien aspirantes.

—Mi nombre no aparece —comentó con tristeza Todoroki con sus ojos fijos en el panel.

Como varios de sus compañeros estaban reunidos cerca, todos se giraron sorprendidos por sus palabras. Momo revisó la pantalla y se dio cuenta de que, entre los once que habían suspendido, estaban sus dos compañeros más fuertes de clase: Todoroki y Bakugo.

No tenía muy claro qué había pasado, pero sí estaba al tanto de que se había producido un nuevo ataque mientras todos atendían a los heridos. Ella se había quedado a realizar esas tareas, pero imaginaba que ambos habrían ido allí a rechazar la amenaza por sus altas habilidades de combate. Sin embargo, era evidente que algo había salido mal si los dos habían suspendido.

Uno de los alumnos de Shiketsu se aproximó de pronto y chocó su cabeza contra el suelo en una disculpa, con lo que sobresaltó a varios de los que allí estaban por tanto ímpetu.

—¡Lo siento! Si no has aprobado es por mi culpa.

Era el mismo chico que se había acercado a ellos antes de empezar el examen, con lo que confirmó que sí que había ocurrido algo.

—No te preocupes —comentó Todoroki con resignación—. Esto ha sido el resultado de algo que venía de atrás. Sólo he cosechado lo que sembré. Así que no hace falta que te disculpes. Además, tus palabras me han ayudado mucho y me hacen ver las cosas de otra manera. Gracias por ellas.

—Todoroki… ¿No has aprobado? —preguntó Ashido cuando llegó hasta ellos.

—¿Los dos mejores de clase han suspendido? —cuestionó Sero desconcertado.

Kaminari se acercó a Bakugo y le dio un codazo mientras se reía.

—Parece que tienes que cambiar de modales y elegir mejor tus palabras —rio el chico despreocupado ante un Bakugo casi fuera de sí.

—¡Como no cierres tu maldita boca, te mato! —exclamó furioso.

Momo podía hacerse una idea de lo que había sucedido con él. Casi podía verle gritando a los heridos que se murieran para darle menos trabajo. Suspiró, porque el problema de Bakugo era de muy difícil solución. Tenía que aprender a controlar su genio, el cual ya había metido a toda la sociedad en un gran problema.

—Al ser los mejores de la clase, su arrogancia y egoísmo les ha estallado en la cara —dijo Mineta para hurgar en la llaga—. Y de esta forma, la jerarquía se desmorona.

Todoroki no había dejado de mirar al chico de Shiketsu en todo ese tiempo, pero tras esto, sus ojos se giraron hacia Mineta en actitud amenazante. Iida tuvo el buen juicio de cogerle y alejarle de Todoroki para no obtener consecuencias peores.

—Lo siento mucho, Todoroki —le dijo Momo decaída. Era un golpe para todos que alguien tan capaz como él no hubiera recibido su licencia.

Él no dijo nada; sólo se limitó a regresar su vista al alumno de Shiketsu que seguía con la cabeza en el suelo.

—Todos los aspirantes tienen la oportunidad de leer su informe para saber con detalle su evaluación. Estúdienlos con cuidado —se oyó de nuevo a Mera con su voz somnolienta.

Varios hombres trajeados se pusieron a repartir las evaluaciones y pudieron ver qué actuaciones les habían quitado puntos. Esa segunda parte había sido un examen de penalizaciones sin posibilidad de subir nota. Por tanto, en el momento que se cayera por debajo de los cincuenta puntos, no había forma de remontar esa puntuación y se habría suspendido.

En su caso, su evaluación había sido casi perfecta y eso le proporcionó mucha satisfacción.

—¡¿Has sacado noventa y cuatro puntos?! —gritó sorprendida Jiro tras echar un vistazo a su examen.

—Ajá —contestó ella muy orgullosa.

—Yo obtuve ochenta y cuatro —dijo Sero mientras le mostraba su informe—. Soy un genio en esto —comentó muy complacido.

Momo rio, aunque no pudieron seguir debatiendo más sobre sus logros porque el miembro del comité volvió a hablar.

—A todos los aspirantes aprobados: de ahora en adelante, dependiendo de la emergencia en la que se encuentren, su nueva posición los autoriza a emplear sus habilidades al igual que los héroes profesionales. Es el caso de combatir contra villanos o ayudar en desastres o accidentes. Ese tipo de cosas. Podrán incluso actuar por cuenta propia si no tienen órdenes de héroes profesionales. Pero recuerden —les advirtió—: con grandes poderes también vienen grandes responsabilidades para la sociedad. Cada acción que tomen puede aumentar las consecuencias.

»Como todos sabéis, el héroe conocido como el Símbolo de la Paz, All Might, perdió sus poderes y su propia existencia era tan grande que por sí misma era capaz de reducir la cantidad de crímenes. Sin la presión de su presencia, más villanos surgirán y aumentarán los crímenes cometidos. Con el colapso de este delicado equilibrio, nuestra sociedad está en medio de un gran cambio. Tarde o temprano, ustedes se convertirán en el núcleo que protegerá nuestra sociedad.

»No deben creer que con estas licencias ya está todo hecho. Piensen en ellas como un punto del camino para convertirse en héroes completos. Dicho esto, esperamos que vuelvan a sus escuelas y continúen con sus estudios con más intensidad que antes.

»Por último —prosiguió cuando todos creían que ya había terminado con su discurso—, para aquellos que no lograron aprobar, no pueden darse el lujo de deprimirse por esto, porque aún existe una oportunidad para todos. Después de pasar por un entrenamiento especial de tres meses, si tienen buenos resultados en las pruebas individuales, planeamos concederles también sus licencias provisionales.

Todos se tensaron con ese anuncio y miraron a los dos interesados de su clase. Igual que a ellos, se les había cambiado la cara. El comité no tenía planeado para ellos realizar todo el proceso dentro de un año: directamente pasarían a ser evaluados por sus competencias sin realizar la criba en unos meses.

—Con el fin de hacer frente a ese «de ahora en adelante» que he mencionado antes, deseamos héroes de alta calidad y tantos de ellos como sea posible. Deseamos hacer crecer a los cien que hemos seleccionado tanto como nos sea posible. Y es por eso que observamos a todos hasta el final en vez de sacarles de la prueba en cuanto quedaron por debajo de los cincuenta puntos. Eso nos hizo ver su potencial. De modo que, si rectifican sus puntos perdidos, todos serán candidatos para aprobar con las habilidades mostradas hoy.

»Sé que estarán ocupados con sus estudios y que les será difícil compaginarlo con el entrenamiento especial que deberán seguir para aprobar este examen. Pero estoy seguro de que lo preferirán antes que repetir el examen de abril.

»Mucha suerte y felicidades a los aprobados —se despidió el hombre, que dio por finalizado su discurso.

—¡Eso es genial, Todoroki! —exclamaron sus compañeros en cuanto se acercaron hasta él.

Mineta siguió con sus comentarios sobre la jerarquía, pero que todos omitieron por su bien. Si le fuese con ese cuento a Bakugo en vez de a Todoroki, no llegaría a la escuela entero.

—Dentro de poco os voy a alcanzar —prometió Todoroki.

Y ninguno pensó que no fuese a hacerlo. Tenía capacidades más que de sobra para ser un gran héroe y, por tanto, para superar el entrenamiento especial y obtener su licencia provisional como el resto.

El profesor Aizawa se acercó hasta ellos y los instó a volver al autobús. A pesar de ser un hombre que parecía estar en constante mal humor, todos sabían que se preocupaba mucho por sus alumnos. Por tanto, debía estar regocijado de que todos ellos hubiesen pasado la criba entre todas las escuelas y cursos que se presentaban y que, además, todos hubiesen sacado su licencia a excepción de dos alumnos.

Mientras se dirigían al autobús, Momo se acercó hasta Todoroki. No estaba tan decaído como cuando salieron los resultados en el panel, pero tampoco se podía decir que estuviera contento. De por sí, ese chico era bastante serio. En los meses que llevaban siendo compañeros, apenas le había visto sonreír, aunque debía reconocer que había suavizado su trato desde el festival deportivo. Debía venir de familia, reflexionó. Su padre, Endeavor, era el segundo en el ranking de héroes desde hacía años, pero nadie podría decir que estuviera allí por su carisma.

—Todoroki, ¿me permitirías ver tu evaluación? —le preguntó cuando le tuvo a su lado.

Él miró el papel doblado que llevaba en su mano y después la miró a ella confundido.

—¿Para qué lo quieres?

Momo sonrió afable.

—¿Para qué va a ser? —replicó animada, y añadió con confianza—: Para ver en qué te podemos ayudar.


— * —


Fin del Capítulo 1

2 Abril 2018


Notas finales del fic:

Paranoias de la autora editadas. El fic que inició siendo un friendship de 4 capítulos ahora tiene continuación. Así que borro comentarios.

¡Saludos!