Decir que en estos momentos estoy nervioso era poco, no podía describir con palabras lo que siento pues mi corazón late más rápido de lo habitual y mis átomos se burlan de mi inseguridad, cada fibra en mi cuerpo lucha por no atravesar la pared.

—Ya estoy lista, Wally— te volteo a ver, llevabas unos vaqueros, con zapatos deportivo y una camisa de Flecha Verde, íbamos a ir a la feria y como ya te conocía sabía que íbamos a probar todo los juegos porque aunque no me guste, ya que ser un velocista que ve el tiempo pasar mas lento que las demás personas cuando se expone a altas velocidades no es divertido subirse a una montaña rusa, aún así iba a subir contigo porque no te iba a dejar sola, quiero crear recuerdos, muchos recuerdos.

—Te ves hermosa — te digo y aunque se que piensas que exagero porque tu apariencia en estos momentos no concuerda con lo que se considera hermoso en una mujer no importa porque te vez hermosa y...¿que importa la sociedad?, si esta no me permite estar contigo.

—Wally no exageres — me regañas, por que no aceptas que ciegas mi vista y te veo como laas hermosa de todas.

¡Lo vez!. Exclame en mi mente.

—No lo hago—te extiendo una mano y ruego por que la tomes para toda la vida—Ven vamos ya es tarde—

️️️

Habíamos llegado y como sabía que pasaria probamos cada juego y mi estomago acostumbrado a la velocidad era traicionado por mis nervios.

—¿Wally, estas bien?, ¿te pasa algo? — me preguntas de forma inocente, pero esas pequeñas preguntas hacen que quiera huir y no porque me arrepienta, quiero contarte todo lo que pasa por ni cabeza pero le prometí a mamá que te trataría como una reina y no lo iba a arruinar con mi gran bocota.

—Si, bebe. ¿Por qué? — pregunté con fingida inocencia.

—Estas muy callado, no eres así— tu tampoco, me preguntó si sospecharas mis planes normalmente irías directo al grano.

—Solo veía el mar, Ciudad Gótica tiene una buena vista del mar — algo que sabía desde hace tiempo, desde que empecé a visitar a Ricardo para jugar en la mansión.

—Regresas a tus viejos hábitos, vigilante de la playa—una sonrisa se escapa de mis labios al escuchar ese viejo apodo, con el que me nombraste desde el momentos en que me conociste cuando era un joven inmaduro que se enamoraba de todo lo que tiene y usa falda —Fue muy amable de tu parte el proponer que pasáramos las fiestas con mama y ni con tu familia. Gracias — se que ese "gracias" es sincero pues no te gusta dejar a tu mamá por tanto tiempo sin visitar.

—No hay que agradecer nada, nena. De igual manera vamos a pasar año nuevo con mi familia— además tenia que hablar con tu madre, cosa que hice en cuanto tuve un tiempo a solas con ella aunque eso si no te digo el porque hasta después.

—Dina, me envió un mensaje antes de venir dijo que ella y Oli quieren hacer una cena después en Navidad y que si queríamos podíamos ir y llevar a nuestras familia, pensaba que si vamos podemos llevar a mama y a tus padres — estas extrañamente amable, acaso los recuerdos de antes vuelven a atormentar si es asi dímelo.

—No estaría mal— aunque me gustaría sacarte la verdad a besos y consolarte en mis brazos debo abstenerme.

—También dijo que iba a invitar a algunos miembros del equipo y otros de la liga; y tal vez alguno que no esté en ninguno de los dos pero, ya sabes solo los que conocemos nuestras identidades — al final en lo que caminábamos llegamos a donde yo quería, el muelle aquí donde supimos quienes eramos, tu estabas de espaldas a unas cajas que estaban debajo de la ventana de un almacén y justo ahí pude ver a Dick de civil listo con una cámara me levanto el pulgar para saber que estaba listo. También vi a Aqualad, Superboy, Miss Martian, Flash, tia Iris, la mamá de Artemisa, Wonder Woman, Red Hood, Red Robin, Robin, Wonder Girl y Shadow, los trillisos Allen, ¡mierda hasta Batman estaba ahí!.

¡Dick!. Se está vengado por lo que le hice cuando se entero que iba a ser padre.

Bien Wallace. Es la hora, no te acobardes tu eres el Wallman tu puedes.

—Artemisa — llame temeroso, tu me volviste a ver, vi que Dick me hacía señales no entendía nada, le hice una seña que no entendia y tu lo notaste.

—¿Wally que pasa?— ella volteo a donde estaban pero por suerte no los vio.

— Wally acomoda a Artemisa para que tu y ella salgan de lado — me dijo Miss Matian en la mente.

—Mi niño se va a casar— escuche a mi tía.

—Iris tranquila todavía no se lo ha propuesto. Suerte campeón— dijo mi tío Barry.

Mientras me decían todo esto yo acomodaba a Artemisa, quien me veía de forma extraña, lo que me faltaba que creyera que me volví loco.

—Cuidala— escuche a señora Paula, y en lo más profundo de él órgano al que llamamos corale prometí que daría la vida de ser necesario.

—Lo haré, señora. Ella es a la que quiero — pude expresar la promesa que hice, después de decir estas palabras escuche un ¡ahh! en grupo—Hoy si silencio es mi momento — sin darme cuenta lo dije en voz alta y podría jurar que Artemisa se debatía entré irse o quedarse.

—¿Wally seguro que estas bien? — me pregunta la responsable de mi nerviosismo y de las ganas de querer ser mejor.

—Sí. ¿Por qué? — encogí los hombros.

—Haces gestos como si hablaras, pero no dices nada. ¿tienes una conversación telepática?, ¿Megan está aquí?— ¡maldicion! Me habias descubierto.

—Bueno es que yo... — dude si empezar a decirte lo que venia a hacer aquí o seguir divagando.

—Esto es mejor que una novela—escuche a Jason, ¡lo odio!.

–¿Wally? — tome una larga bocanada de aire, pude notar como las piezas de un rompecabezas se empezaban a armar y queria decirtelo tod antes que te dieras cuenta de "mis invitados" notese el sarcasmo

—Artemisa—dije de forma seria y lenta, maldición asi doy miedo, veo a mi tío Barry quien me levanta los dos pulgares y movió la cabeza como señalandome donde dirigir la vista y pude ver en el techo Dina, Oliver, Jade, Roy y la hija de ambos, cabe recalcar que como los otros estaban de cdejado, ¿Por que no te traes de un solo a toda la liga?— murnure aunque fue lo suficiente alto para que me escucharas.

–Wally, en serio. ¿Que pasa?— interrogaste. Pude ver como Ricardo se moria de la risa— Wally no soy tonta se que todos estan aqui—

—Escucha, Artemisa — pase una mano por mi nuca — Yo...recuerdo que cuando te conocí me enoje porque no quería pensar que Roy nos había dejado, pero...yo...solo quiero decir que cuando te vi por primera vez pensé "hermosa"...y cada comentario que dije de forma hiriente eran porque era un niño que no sabía manejar sus sentimientos por que no se de que forma mi orgullo no me dejaba ver lo importante que eras para mí,nena.

—Wally, eso ya lo se no tienes que repetirlo— lleve mi dedo indice a tus labios para callarlos.

—Nena, este es mi momento dejame difrutarlo— tu rostro era un poema lleno de incognitas.

—Es el Wallman en acción solo disfrutalo— escuche a Ricardo imitando mi voz coreado por risas, también como su hija pedia silencio para poder ver mi atroz confesión, se parecia mucho a Ricardo.

—Entraste en mi vida sin pedir permiso, arrasaste con todo lo que encontraste desde conceptos de belleza hasta mis propia forma de ver el mundo y nuestras discusiones me volvían loco, eres tan buena argumentando como yo en la quimica. En nuestra primera cita no oficial, me dije "Wallace, eres un idiota" por no haberme fijado en ti antes y cuando te conocí de mejor manera me di cuenta que eras especial, en nuestra primera cita oficial me dije "encontré a la indicada" tenía 17 años y había encontrado a la mujer que quería toda la vida a mi lado y me di cuenta que era afortunado porque te encontré cuando estaba en lo mejor de la vida, ¿cuantas personas logran eso?. Lo que intento decir es... Nena, me vuelves loco— me arrodilló el momento en que mi rodilla toco el piso fue eterno, de mi abrigo saco una caja de verde su color favorito, pero todavía no la abro ni siquera muestro lo que hay en mi mano. Veo como te quedas sin aliento, esperando a ver cuales son los planes de tu novio y sonrio de orgullo, el plan no va tan mal.

—Yo no se que responder a eso. Wally fue hermoso—

—Te amo, Artemisa. Amo tu forma de ser, amo tu mal humor por que sin el no tendríamos esos grandes reencuentros, amo que seas tan independiente, ¡amor! cocinas deliciosos, ame la vez que mandaste al demonio a un chico porque te dijo que deberías de vestirte de forma mas femenina por que me hace darme cuenta que tu no valoras las apariencias que valoras lo que hay dentro, amo tu forma de cocinar, amo que seas tan inteligente—por fin abro la palma de la mano y despues la caja y veo como te le quedas viendo a la joya enfrente de ti, era una esmeralda, es pequeña y me costo mucho comprarla siento que te mereces algo mejor, pero espero aceptes es lo unico que pido— Es por esto y muchas razones mas que decide que...que... —

—Calma, chico— cuanto agradecia que tio Barry estuviera conmigo en estos momentos y que los demas estuvieran guardando silencio.

Volví a tomar otra bocanada de aire—¿Quieres ser mi esposa?— lo dije de forma torpe y nerviosa, mi voz salio muy aguda que por dentro me moria de la verguenza. Veo tu cara atónita, mientras esperaba una respuesta las dudas llegan a mi mente, ¿me aceptaras? por que si no lo haces el mundo se me viene abajo —Anda, nena. No me dejes colgado — por favor no lo hagas...tu expresion no cambia.

—Tranquilo, chico. Dejala que lo procese— escuche a Tio Barry decir, pero no queria escuchar mi corazon latia mas y mas rapido, mis ojos empezaban a picar, queria llorar.

—Si—fue un susurro, un pequeño susurro que para mi en ese momento fue todo, la presion que sentia en el pecho desaparecio y senti que por un momento roce el cielo, el flash de una cámara me devolvió a la realidad —Si, si — esta vez hablaste más fuerte y te acércaste yo me pare, te coloque la argolla y te bese. Nena, te prometo que no permitire que te arrepientas de haber aceptado. Pude escuchar como empesaban a bajar de los techos y salir de sus escondites para felicitarnos.