¡Hola a todos de nuevo!

Aquí les tengo este nuevo reto para presentarles.

Espero que les guste como mis anteriores historias, esta historia es mía de mí para ustedes.

Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo juego con ellos. Por favor pasen, lean y dejen sus reviews, ya que eso me motiva para seguir escribiendo. Gracias.

ATTE: *Little Saturnito*


Destiny

Capitulo 1

- ¿Estas segura que quieres hacer eso? No estoy segura de que tus padres lo vaya a aprobar - dijo una de mis mejores amigas Alice mientras que Rose, mi otra mejor amiga me veía sorprendida.

- Ya lo sé, es por eso que no les diré nada - respondí mirándolas con sinceridad - Lo he venido pensando hace tiempo y estoy decidida a hacerlo.

- ¿Y porque nos lo estas diciendo ahora? - la voz de Rose sonaba herida y sabía que así era, habíamos estado juntas las tres desde preescolar.

- Jacob aplicara para la universidad de Washington y quiere que nos casemos y vivamos juntos si lo aceptan, incluso ha hablado con nuestros padres y ellos han acordado nuestro matrimonio - lágrimas comenzaron a correr por mis mejillas e hizo que mis amigas se acercaran para abrazarme.

- Debí suponer que ese perro tenia algo que ver - dijo Rose con voz enojada y es que ellos no eran los mejores amigos pero se soportaban un poco por mi bien.

- Quiero vivir mi vida a mi manera y sé que si no lo hago me arrepentiré el resto de esta por estar atada a un hombre al que no amo - agregue.

- ¿Cuando tienes planeado hacerlo? - cuestiono Alice limpiándose las lágrimas de su pequeño rosto.

- La noche de la graduación, según nuestras madres quieren celebrar la boda una semana después - respondí - Aún tengo que pensar que voy a hacer pero he empezado a ahorrar algo de dinero.

- Muy bien, tenemos tiempo para pensar todo con detalle - dijo Rose - No dejare que te aten a ese tipo.

- Muchas gracias chicas - les agradecí mientras nos volvíamos a abrazar.

En diecisiete años siempre había sido una chica buena que hacía siempre lo que mis padres decían sin negarme a nada, incluso salia con el chico que ellos habían elegido para mí.

Nací y crecí en el pueblo de Forks, Washington. Hija de Charlie y Renee Swan, mi padre era jefe de policía y mi madre ama de casa y voluntaria en la iglesia local, se podría decir que eran chapados a la antigua por lo que fui criada para respetar las reglas, hacer lo correcto y llegar virgen al matrimonio. No es que le viera nada de malo a esto último pero siempre había soñado con entregarme a un hombre por amor y no por obligación.

También agradecía esa mentalidad de mis padres ya que eso impedía que pasara tiempo a solas con Jacob Black, mi novio asignado. Él era hijo de los mejores amigos de mis padres y desde niños habíamos sido amigos por lo que nuestros padres tuvieron esperanzas de que al final terminaran siendo familia, solo que hasta ahora mis sentimientos hacía él no habían despertado.

Creo que lo único que me mantenía cuerda era mi amistad con Alice y Rosalie. Nos habíamos conocido desde preescolar y desde entonces no nos habíamos separado para nada, nos convertimos en confidentes. Al principio mis padres o más bien mi madre no vieron nada de malo a que fuéramos amigas pero cuando comenzamos a crecer fue cuando iniciaron sus criticas por como se vestían, por como se comportaban y casi le dio algo cuando se entero de que ambas tenían novios mayores que ellas, pero por fortuna ellas habían aprendido a actuar frente a mis padres por lo que hasta ahora no me habían prohibido nuestra amistad.

Alice y Rose eran como una brisa de aire fresco ya que con ellas podía ser yo misma. Las tres eramos muy diferentes pero tal vez eso hacía que fuéramos más que perfectas en nuestra amistad o al menos eso era lo que decía Jasper, el novio de Alice.

Alice era la más entusiasta, la más romántica y alocada, le fascinaba la moda e ir de compras. Era de estatura baja, su cabello negro y sus ojos verdes la hacían ver como una pequeña muñeca de porcelana, quería estudiar diseño de modas y amaba con locura a su novio Jasper Withlock, quien era primo de Rosalie.

Rose, era el polo opuesto a Alice. Alta, cuerpo espectacular, cabello rubio y ojos azules, ella al igual que Alice amaba ir de compras, pero ella era un poco más fría y cerrada a los desconocidos, tenia una lengua afilada contra quienes la provocaban pero era la más fiel a sus amigos. Ella quería estudiar mecánica automotriz, algo raro ya que muchos pensarían que su destino era ser modelo, salia con Emmett Cullen, mi vecino y amigo.

Alice y yo teníamos diecisiete años mientras que Rose acababa de cumplir dieciocho años un par de meses atrás.

Las chicas habían conocido a sus respectivos novios casi cuatro años atrás, nosotros acabábamos de entrar a la preparatoria cuando conocimos a Jasper gracias a Rose y con él conocimos a Emmett, eran dos años mayores que nosotras y eran miembros del equipo se americano de la escuela. El flechazo entre mis amigas y los chicos fue casi de inmediato, aunque Alice fue la que actuó enseguida ya dos semanas después era oficialmente la novia de Jasper y la mitad de las chicas la envidiaban ya que no se podía negar que Jasper era atractivo, alto, ligeramente bronceado, cabello rubio y ojos color miel.

Mientras que Rose hizo sufrir un poco a Emmett, a quien le tomo casi un año en convencerla para que aceptara una cita con él pero después de eso no se volvieron a separar, había veces en que tenían sus peleas pero al día siguiente volvían estar normal, Emmett era enorme y sus músculos lo hacían ver intimidante pero tenia el alma y corazón de un niño ya que le gustaba hacer bromas.

Había veces en que me daba un poco de envidia ver el amor que mis amigos se profesaban pero aun así me alegraba mucho por ellas.

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" La música sonaba a todo lo que se podía haciendo vibrar el lugar y los cuerpos de las personas, hacía rato que me había separado de los chicos por lo que ahora estaba bailando sola.

Sintiéndome libre por primera vez.

Había decidido dejar a un lado la timidez y vergüenza para disfrutar de esta oportunidad, dejando las creencias de mis padres de que las mujeres no podían hacer nada indecente.

Junto con mis amigas nos habíamos vestido muy sexy. Alice llevaba una falda corta de lentejuelas doradas junto con una blusa negra strapless, Rose usaba una falda corta de piel negra con una blusa roja transparente que dejaba ver su sostén negro mientras que yo por primer vez estaba usando un vestido corto blanco que acentuaba el tamaño de mis senos y las curvas que generalmente ocultaba.

Podía sentir la mirada de todos mientras me movía al compás de la música, nunca me había gustado bailar en público pero por esta vez me deje llevar.

Durante la noche varios chicos habían tratado de bailar conmigo pero no les hacía caso o si eran demasiado insistentes Jasper o Emmett me ayudaban a deshacerme de ellos.

Mis caderas se movían sensualmente cuando sentí un caliente cuerpo pegarse a mí moviéndose igual que yo mientras un par de brazos envolverse alrededor de mis caderas. Mi primer pensamiento fue alejarle de mí como había hecho anteriormente pero las corrientes eléctricas que atravesaron mi cuerpo cuando su aliento cálido toco mi cuello y oído me hicieron cambiar de opinión.

Los fuertes brazos hicieron que mi trasero se pegara a sus caderas haciéndome sentir que estaba muy bien equipado. Notaba como mi cuerpo comenzaba despertar placenteras sensaciones que hasta ahora no había tenido pero por las pláticas que había tenido con las chicas sabía lo que eran.

Excitación.

Deseo.

Lleve mis manos hasta su cabello, mientras él nos pegaba lo más posible cuando sintió mis caricias mientras nos movíamos. Sentí como su pulgar hacía pequeños círculos en mi vientre mientras que su otra mano bajaba lentamente hasta el inicio de mi vestido y acariciaba la piel de mi muslo haciendo que me estremeciera.

Su toque era como un fuego que poco a poco se apoderaba de mi cuerpo mientras que su aliento chocando contra mi piel hacía que mi piel se erizara.

No sé cuantos minutos habían pasado o cuantas canciones bailamos en la misma posición pero no nos importo en lo más mínimo, lo único que nos importaba era las sensaciones que producíamos el uno al otro pues podía sentir su excitación presionar contra mí mientras que yo podía sentir como mis pezones estaban duros y mi centro húmedo ante sus sutiles caricias.

En algún punto hizo que me diera la vuelta para estar frente a frente. Sin duda era guapo, alto, sus ojos verdes brillaban con fuego y lujuria mientras se acercaba a mí para capturar mis labios en un apasionado beso.

Jacob me había besado en algunas ocasiones pero ninguno me había hecho sentir lo que con este extraño chico experimente.

Mis brazos se enrollaron en su cuello mientras que mis manos tomaron las hebras de su cabello para atraerlo más a mí, sus manos atrajeron mis caderas más a las suyas intensificando el beso.

- Quiero hacerte mía - susurro contra mí oído haciendo que mi cuerpo se estremeciera logrando que soltara un gemido en forma de respuesta, volvió a besarme con mucho fogoso antes de separarnos, tomar mi mano y guiarnos entre la multitud de los cuerpos.

Mi vista se dirigió hacía donde estaba nuestra mesa y pude ver como mis amigas estaban a algunos metros bailando con sus parejas sin prestar atención a su alrededor.

El chico extraño me guio hasta un pasillo sutilmente iluminado hasta llegar a una puerta, dio un tirón para atraerme hacía su cuerpo y besarme mientras presionaba mi espalda contra la puerta, sentí una de sus manos acariciar mi muslo levantando mi pierna y apoyarla en su cadera.

- Esta es la única oportunidad para detener esto - susurro contra mi cuello dejando besos húmedos que me hacían gemir y estremecer, sentía como su dureza rozaba contra mi centro - Una vez que entres seras mía por completo - mis manos se cerraron en puño en sus hombros sintiendo como embestía ligeramente contra mí haciendo que soltara un gemido más alto.

Sabía que esto estaba mal, estar así con un completo extraño estaba más que mal pero me encantaba lo que él me hacía sentir, por lo que decidí por primera vez dejarme llevar, así que tome su rostro entre mis manos para besarlo con toda la pasión que sentía para hacerle conocer mi decisión.

En un rápido movimiento hizo que mis piernas se envolvieran en su cintura mientras abría la puerta y nos guiaba adentro sin romper el beso, sentí como me dejaba sentada en una superficie plana, colocándose en medio de mis piernas mientras sus manos recorrían mi cuerpo desde mis muslos hasta llegar a mis senos haciéndome suspirar entre sus labios, eso hizo que él aprovechara para introducir su cálida lengua en mi boca para encontrarse con la mía e iniciar un erótico baile entre ellas.

- Desde que te vi bailando en la pista de baile no pude dejar de admirarte y desearte - dijo contra mí oído mientras sus labios bajaban por mi quijada, mi cuello hasta llegar al valle de mis senos, sus manos comenzaron a subir mi vestido hasta llegar a mi ropa interior tocando por encima de la delicada tela - Ver tu hermoso cuerpo moverse sensualmente despertando la lujuria de todos esos tipos - sus dedos comenzaron a hacer círculos alrededor de mi centro cubierto - Verlos como se iban frustrados por no poder tener tu erótico cuerpo entre sus manos - con su otra mano hizo a un lado la tela que tapaba mis senos tomando uno de mis pezones erectos entre sus labios chupando con fuerza mientras que su otra mano se introducía entre mis bragas y tocaba mi clítoris haciéndome soltar un grito de placer y sorpresa.

Mis manos se enredaron en su cabello para atraerlo más a mí mientras sentía sus dedos bajar e introducirse lentamente en mí muy necesitado centro y ocasionando que mis caderas comenzaran a moverse en busca de más caricias por su parte.

- Estas tan mojada - sus palabras vibraron contra mi pezón haciendo que gimiera, por su parte incremento la velocidad con la que movía sus dedos en mi interior y me hacía sentir como algo comenzaba a formarse en mi interior.

Un quejido de protesta salio de mis labios cuando se alejó de mí para tomar mis pequeñas bragas y quitármelas de un jalón, después se acercó a mí para besarme apasionadamente introduciendo su lengua en mi boca, mis manos se perdieron en su fuerte espalda donde no pude evitar enterrar mis uñas cuando lo sentí adentrarse en mi de un solo golpe.

Al contrario de lo que todas las chicas de la escuela decían, no hubo dolor sino más bien una pequeña molestia al sentir el tamaño de su miembro, pero por alguna extraña razón eso disparo mi orgasmo dejándome jadeante sobre el pecho del chico extraño.

- Dios te sientes tan apretada y más cuando tus paredes me aprietan después de tu orgasmo - dijo comenzando a besarme mientras embestía lentamente logrando gemidos por parte de ambos.

Después de unos minutos sus penetraciones comenzaron a hacerse más rápidas y fuertes, sentía un inmenso fuego invadiendo mi cuerpo con cada embestida que me daba.

- Oh, estoy cerca - logre decir mientras sentía como se movía, no sé en que momento nos habíamos movido a un sillón largo que estaba en el lugar. Él estaba encima de mí con mis piernas envueltas en sus caderas y su rostro enterrado en mi cuello mientras ambos jadeábamos ante nuestra actividad.

Solo bastaron unos minutos más para que ambos alcanzáramos el clímax juntos haciendo que el se dejara caer sobre mi cuerpo mientras tratábamos de recuperar el aliento.

Acababa de hacer el amor con un completo desconocido y no me arrepentía. Le sentí dejar suaves besos sobre mi hombro despertando de nuevo el fuego en mi cuerpo pero el sonido de un móvil hizo que me separara de él al instante.

- ¿Hola?... Si enseguida los veo... - nada más colgué tome mi vestido del suelo que quien sabe en que momento termino ahí.

- No necesitas irte aún, yo puedo llevarte - le escuche decir mientras tomaba asiento en el sillón - Aún no quiero que te vallas.

Trate de arreglar mi ropa lo mejor posible pero por más que buscaba no podía encontrar mis bragas.

- Al menos dame tu nombre y tu número - lo sentí tomar mi brazo para hacerme mirarle. Sin lugar a duda era un chico muy guapo, su cabello cobrizo brillaba con la luz y podía ver demasiados tatuajes por todo su trabajado y desnudo cuerpo.

- Lo siento pero no puedo - fue lo único que dije mientras tomaba mis tacones en la mano y salia corriendo."

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Desperté jadeando mientra sentía mi cuerpo caliente y mi centro más que mojado ante la excitación.

Solo un sueño.

Moví mis muslos en busca de fricción tratando de calmar un poco el calor que se acumulaba ahí pero no había alivio por lo que no me quedaría de de mis manos se perdió entre mis bragas hasta llegar a mi centro caliente y húmedo mientras que mi otra mano comenzó a jugar con uno de mis pezones sensibles, mi mente viajo al chico extraño y eso hizo que mi respiración se volviera laboriosa por lo que mordí mi labio con fuerza tratando de acallar mis gemidos.

Gracias al sueño no tarde demasiado en llegar al orgasmo, dejándome flácida y jadeante que por un momento me imagine la cara de terror que pondría mi madre si me viera así.

Soltando un suspiro pesado mientras miraba la hora y me daba cuenta que faltaban media hora antes de que sonara mi alarma por lo que decidí levantarme para darme una ducha. No puede evitar sonreír cuando recordé el escándalo que hizo mi madre cuando se entero la clase de uniforme que usaban en la escuela privada a la que había insistido meterme, la falda era corta, casi a mitad del muslo junto con una blusa blanca, corbata y saco.

Por fortuna cuando baje mi madre aún estaba dormida y mi padre ya se había ido a trabajar, así que decidí salir de casa un poco antes pero hubo algo que llamo mi atención en la casa de enfrente donde vivía Emmett.

Una motocicleta grande y negra estaba estacionada en la calzada.

- Hola Bella, buenos días - me saludo la madre de Emmett, Esme.

- Buenos días Esme - la salude mientras cruzaba la calle para acercarme a ella.

- Veo que hoy te vas más temprano - dijo dándome una sonrisa típica de ella.

- Si, hoy me desperté antes de que sonara mi despertador - respondí mientras trataba de no pensar en la razón - ¿Tiene visitas? - no pude evitar preguntar.

- Si, mi sobrino esta de visita durante unos días - dijo mirando hacía la ventana de la que sabía era la habitación de Emmett.

- Oh, bueno me tengo que ir - comente despidiéndome de ella.

- Claro que te vaya bien Bella - respondió - Nos vemos esta noche - fue lo último que la escuche decir.

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- No sabía que su primo vendía a la ciudad - dijo Rose cuando le comente lo que me había dicho Esme - Según lo que he escuchado, es como la oveja negra de la familia Cullen y de vez en cuando viene a visitarlos porque son los únicos con quien mejor se lleva.

- Esme dijo que estaría algunos días - agregué mientras jugaba con el popote de mi jugo.

- Emmett me ha contado que cuando cumplió veintiuno se dio de baja en la universidad, compro una motocicleta, tomo una mochila con algunas cosas y se fue, a su padre casi le dio un infarto cuando vio que su único hijo no seguiría sus pasos en la empresa que tiene - comento cuando nos dirigíamos a nuestro salón - Creo que una vez vi una foto de él con Emmett pero no recuerdo muy bien.

Durante el resto de la escuela no pude evitar pensar en el sueño que había tenido ni en la moto negra que estaba estacionada en casa de los Cullen. Solo daba gracias a que Jacob no asistiera al mismo colegio que yo ya que no estaba de ánimos como para lidiar con él, cada día le soportaba menos y sus intentos de "seductor".

- ¿Quiere que vayamos a tu casa para estudiar? - pregunto Alice cuando nos dirigíamos a mi casa.

- No, mi madre tiene otra reunión de la iglesia en casa de Esme - fue lo único que necesitaron para entender.

- Bueno todavía tenemos una semana para entregar el proyecto, mañana podemos reunirnos en la biblioteca para estudiar - sugirió Rose.

- Claro, nos vemos chicas - me despedí de ellas cuando llegamos a mi casa.

- Adiós Bella - mi mirada sin querer se dirigió hacía la casa de enfrente buscando la motocicleta negra, la cual seguía en el mismo lugar de esta mañana.

- Hola madre - dije cuando la encontré en la cocina haciendo sus famosas galletas de chocolate blanco.

- Bella querida, podías venir a ayudarme - sonrió mientras señalaba tres bandejas llenas de galletas y una canasta.

- ¿No crees que son muchas galletas? - pregunte poniéndome hacer lo que me ordeno.

- Esme me comento que su sobrino esta de visita así que decidí llevar algunas galletas extra - me preguntaba si mi madre sabía acerca de la motocicleta que había en la entrada de la casa Cullen.

- Muy bien - sonrió complacida cuando miro todas las galletas listas - Oh pero mira la hora, vamos hija, es hora de mi reunión - ambas tomamos las cuatro canastas que se habían formado y salimos rumbo a la casa de enfrente - Oh, pero que monstruosidad, ¿Me pregunto de quien será esta cosa? - exclamo cuando vio la moto.

- Hola Renee, Bella - nos saludo Esme mientras abría la puerta para que pasáramos - Adelante.

- Hola Esme - dijimos ambas.

- Traje algunas galletas para tu sobrino - agrego mi madre buscando disimuladamente a los alrededores.

- Edward, sé está dando una ducha, llego esta mañana muy temprano y estuvo descansando hasta hace un rato - nos explico tomando las canastas pero no sabía si era mi imaginación o Esme había sonreído burlonamente - Pero pasa, las demás ya están en la sala, Bella querida ¿Porque no me ayudas a llevar esto a la cocina? - pregunto mientras mirábamos a mi madre adentrarse a la sala donde estaban las demás señoras que se juntaban.

- Creo que mi madre está esperando otra cosa de tu sobrino - le comente cuando estuvimos en la cocina.

- Si, eso pensé cuando la note mirar la moto de Edward casi con terror - ambas comenzamos a reír ante sus palabras ciertas.

- ¿Porque no llevas las galletas y yo llevo el té? Te aseguro que mi madre y las demás deben estar más que ansiosas porque les cuentes sobre tu sobrino - sugerí.

- Muchas gracias por tu ayuda Bella - dijo mientras tomaba la bandeja y se retiraba.

A decir verdad yo también estaba curiosa por conocer al primo de Emmett.

¿Seria igual que él?

Por la moto enfrente suponía que se vestiría con cuero como esos tipos de las películas malas, también imaginaba que seria mayor que mi amigo por lo que me había dicho Rose.

- Tía Esme, ¿Has visto la mochila que deje en la entrada? - la voz detrás de mí mando millones de corrientes eléctricas por todo mi cuerpo e hizo que me diera la vuelta de golpe dejando caer la taza que tenia en la mano ante la sorpresa.

Frente mío estaba la persona que menos esperaba.

El chico extraño del antro estaba frente de mí únicamente cubierto por una pequeña toalla en la cintura.

Los varios tatuajes que había vislumbrado aquella noche quedaban a mi completa vista junto con el marcado torso del dueño. Su rosto mostraba sorpresa mientras me veía con sus brillantes ojos verdes de arriba a bajo y una sonrisa traviesa se apoderó de sus labios.

- ¿Bella estas bien? - escuche la voz de mi madre en el pasillo - ¡OH POR DIOS! - exclamó cuando entro a la cocina tapándose los ojos con ambas manos al ver el chico parado.

- ¿Que sucede? Oh Edward, querido por favor vete a cambiar - dijo Esme cuando entro siguiendo a mi madre.

- Lo siento tía pero baje a buscar mi mochila - nuestros ojos no se habían despegado ni por un momento.

- Lo siento querido, la deje en la habitación de Emmett - respondió algo sonrojaba al ver que las demás damas se asomaban por la puerta - Por favor querido ve a vestirte - agregó.

El chico extraño... Edward dio media vuelta no sin antes darme una sonrisa disimulada y nos dejaba ver su amplia espalda.


* ¿Que les pareció? Hoy es 13 de mayo y eso significa que es el día de las madres, así que felicidades si alguna de ustedes es mamá y también mi cumpleaños por lo que decidí traerles un regalo de mi parte, el primer capitulo de mi nueva historia, CREO que será corta pero espero y les guste...