Hola. Soy yo, su amigo Luna Nueva 1499. Sé que deben estar todos bastante confusos y enfadados porque mi historia "Mi Gran Aventura", está ahora en pausa. Pero ruego que me escuchen antes de lanzarme a la hoguera o cualquier cosa que quieran hacerme por eso. Mi Gran Aventura, personalmente, me parecía una historia mal escrita. Me pareció que empezó mal, que continuó mal y que el último chapter me salió mal. Por eso la pausé. Pero no se preocupen. Guardé en un archivo de Word todos los capítulos de esa historia, por si algún día me atrevo a continuarla con ganas de más y mejor. No todo está perdido, no se preocupen. Sólo pido que disfruten de esta nueva historia, puede que sea aún mejor que la anterior, se lo digo de verdad. Les dejo que disfruten. Les deseo, de todo corazón de escritor, que se diviertan, se emocionen...leyendo esta historia.

...¿Donde estoy?

Esa pregunta taladraba mi mente cada 10 segundos, más o menos. Hace horas, días, meses...No lo sé con exactitud. No sé cuanto tiempo llevo en esta oscuridad infinita, que no me deja ver nada ni sentir nada. Bueno, si puedo oír. Puedo oír voces entrecortadas. Voces que dicen cosas para nada fáciles de entender. No se cuanto tiempo llevo aquí, pero ni siquiera puedo moverme.

¿?: (Hablando desde la lejanía, parece que está llamando a alguien)...Powerrush...Powerrush...

¿Quien? ¿Quien es Powerrush? ¿Por qué me suena ese nombre? Acaso...¿Soy yo? ¿Alguien...me llama?

Nada más pensar esas palabras...

...

...

Me desperté.

(Mundo Real)

Doctor: Hey...Powerrush...¡Despierta, muchacho!

¿?:...(Abriendo los ojos)...¿Doctor Sálvez?

Doctor:(Riéndose) Vaya, parece que la medicación, esta vez, te ha pegado fuerte, ¿Eh?

¿?: ¿Me-medicación?

Doctor: ¿No lo recuerdas? ¡Pero si te la tomaste hace 12 horas, la cuales, para tu información, te las has pasado durmiendo!...Hmm...Puede que tengamos que recalibrar la dosis para que no te deje en estado de coma la próxima vez. (Comprobando cosas en un papel) ¿Te importa si te hago las típicas preguntas de calibración?

¿?: Claro que no. Por favor, proceda.

Doctor: nº1: ¿Cuales son tu nombre y apellidos?

¿?: Daniél Armando Florenzo Embajada.

Doctor: ¡Muy bien!...nº2: ¿Recuerdas por que estás en este hospital?

¿?: Sufrí un shock cerebral la semana pasada, porque miles de imágenes e información, todo ello de golpe, me vino a la cabeza de repente. Mi cerebro no pudo aguantarlo todo y permanecí en estado catatónico por 3 días.

Doctor: Bien...nº3: ¿Que eran, resumidamente, estas imágenes e información?

¿?: Una vez las logré asimilar, pude ver que eran imágenes e información de un mundo ficticio, un mundo diferente, donde tengo incluso una identidad alterna.

Doctor: Y eso que lo has resumido, jejeje...nº4: ¿Recuerdas con que nombre, en tu primer día aquí, y por si eso nos dirigía al origen de tu problema, pediste que te llamásemos?

¿?:...(Apretando los puños)...Powerrush...Pero que pidiese que se me llamase así para indagar sobre lo que pudo causar ese shock, no significa que me guste.

Doctor: Ya lo sé hijo, ya lo sé. Pero créeme, estamos avanzando mucho. Al menos, nunca has creído que esa información sea real, ¿No?

Powerrush: ¿Un mundo donde existe la magia? Por mucho que me gustaría, me temo que no.

Doctor: (Viendo que se empieza a incomodar) No te preocupes, ya sólo nos queda una pregunta más, y podrás irte a tu habitación...nº5: ¿Recuerdas algo vivido en tu mente mientras estabas en estado catatónico?

Powerrush: Para nada doctor, ojalá recordase algo más de ese mundo ficticio, algo que pudiese ayudarme a entender por que sigo teniendo estos sueños...Pero no recuerdo absolutamente nada.

Doctor: (Cerrando la carpeta y sonriendo con aire sabio) ¿Quieres cenar algo o prefieres irte directamente a la cama?

Powerrush: Preferiría, siendo sincero, no cenar nada. Pero sé de buena tinta que si hago más tiempo sin comer, no tendré energía ni para levantarme.

Doctor: (Sonriendo aún más) Así se habla, muchacho. (Susurrando) No por nada llevas sin comer 2 días.

(Powerrush POV)

Todavía tambaleándome por el exceso de sueño que siento en cada fibra de mi ser, me sostengo del hombro del Doctor Sálvez, y ambos nos dirigimos al comedor. No hay mucha gente. Eso me resulta ya normal. Este hospital tiene reglas más liberales que otros, por ende, puedes hacer muchas cosas que en otros nunca podrías. Por ejemplo, una de ellas es elegir comer en tu habitación. Y eso es precisamente lo que eligen la mayoría de los que estamos aquí, por una causa u otra. Pero ruego, a quien sea que me esté escuchando en este momento, que no se alarme. No es un hospital psiquiátrico donde he estado durante la última semana, pero tampoco es un hospital normal. Es, simplemente, un hospital específico para personas que sufren diversas condiciones que ELLOS MISMOS eligen tratarse. Por fin llego a la que es mi mesa habitual. Eso me gusta de este hospital. Son muy organizados, cada uno de los pacientes tenemos una mesa específica en el comedor, un juego específico de cubiertos...Así nunca nos confundimos y hay que lavar y organizar menos cosas.

Powerrush: ¿Que hay en el menú de cena esta noche?-le preguntó, tras mucho rato sin pronunciar palabra, al Doctor Sálvez, el cual le agradezco profundamente que sea él el que me trate mi...ejem...problema. Sé que hay profesionales que están muy amargados en este hospital, y honestamente, no quiero probar con ninguno de ellos.

Doctor: Hay, respecto a la carne, albóndigas en salsa. Y respecto a las verduras, hay verduras mixtas salteadas.

Eso es otra cosa que, aunque no lo muestre abiertamente, me gusta de este hospital. Puesto que no es, como tal, un hospital psiquiátrico, no nos dan la basura que he oído que les dan a los pacientes que están en los hospitales normales. Nos dan de comer cosas que DE VERDAD son comida. Sin mencionar que, dependiendo del problema que tengas, te dejan o no te dejan tener cosas en tu habitación que en los hospitales normales no te dejan. En mi caso, me dejan tener mi PC y mi celular (junto con mis auriculares, sino ¿Que sentido tendría?), puesto que tengo que investigar, por pedido del Doctor Sálvez, más cosas sobre universos paralelos. Esas tareas, todavía no sé si son para ayudarme a encontrar la raíz de mi problema o para, simplemente, tenerme ocupado y no estar todo el día comiéndome la cabeza.

Termino de cenar y me dirijo a mi habitación. La habitación 938, una que tengo suerte de que me haya tocado, puesto que tiene una de las mejores vistas al bosque que está al lado del hospital.

Posiblemente, quien quiera que me esté escuchando, se preguntará quien soy. Pues bien, mi nombre es Powerrush, o al menos, como habéis visto antes, es como, a regañadientes, prefiero que me llamen. Soy un chico de estatura media, pelo largo hasta la espalda de color negro profundo, piel pálida y exageradamente delgado, con ojos de un "hermoso" (o al menos, así lo han llamado muchas personas) azul cristalino. Soy de personalidad muy miedosa, introvertida y tímida, pero también muy seria.

Nada más entrar en mi habitación, prácticamente me tiro en la cama y, tras poco esperar, me vuelvo a dormir profundamente, como hace apenas 3 horas. Por si alguien se está preguntando por que dormía tan profundamente a deshora, era por esto: Decidí, por consejo del Doctor Sálvez, probar una medicación nueva para eliminar más rápido mis síntomas de estrés traumático, que aparecieron tras despertarme de mi estado catatónico. Pero supongo que me relajo demasiado bien...y demasiado rápido.

(Sueño de Powerrush)

¿Qué veo? Puedo ver una enorme pradera. Pero no es una pradera normal y corriente. Parece sacada de los dibujos animados de una niña de 6 años. En ella, en un punto específico y muy alejado de mi vista, hay 4 figuras, 4 figuras que están en lo que parece una reunión. Pero no parecen figuras humanas. Logro distinguir, a través de toda la vista que uno puede tener en un sueño, que todas tienen lo que parece un cuerno saliendo de sus frentes. Incluso parece que todas tienen colores diferentes. Las mas altas tienen, respectivamente, un color rosa y blanco, que se distinguiría mejor si no estuviesen tan malditamente juntas. Otra de ellas tiene un profundo color violeta por todo su cuerpo, mientras que la última (que a su vez es la más pequeña, incluso emite algunos ruidos de bebé) luce un color rosa pálido.

Parece que hablan en un dialecto comprensible para mí. Pero, en cuanto al contexto de la conversación, no entiendo nada.

Figura violeta: (En un tono que parece como si estuviese llorando) ¿Por que, *******? ¿Por que demonios tuvo que terminar así?

No pude oír bien el nombre, pero supuse que debía ser parte del sueño...¡Claro! ¡Esto debe ser lo que llaman "sueños lúcidos"!

Figura rosa: (Llorando un poco más fuertemente que la violeta) Ni idea. Pero, esté donde esté, nuestro pequeño estará bien...Sé que lo estará. Como él siempre decía: "Mantened la Esperanza"

Figura blanca: (Suena como si estuviese enjugándose las lágrimas, pero intentando reírse al mismo tiempo) Jejeje, no por nada era el...Príncipe de la Esperanza...

Ante esas palabras, siento como si me hubiesen pegado un tiro de pistola en mitad del pecho. Sigo oyendo como hablan, pero ya no los escucho...¿Cómo no me dí cuenta antes? ¿Cómo fui tan idiota?

Figura/bebé rosa pálido: (Balbucea y ríe, extendiendo lo que creo que son sus brazos, hacia la figura rosa).

Figura rosa: (Volviendo a llorar) Lo sabemos, mi pequeña ****** *****, por lo menos aún te tenemos a ti.

Intento extender la mano hacia ellos, intento hablarles, pero es como si una fuerza me retuviese. Ni siquiera me sale la voz. Todo empieza a desvanecerse, a medida que empiezo a...despertarme.

(Mundo Real)

Me despierto. Creo que nunca había estado tan asustado. ¿Cómo no pude haberme dado cuenta antes de algo tan obvio?

Doctor: ¡Powerrush! ¡¿Que te ocurre?! ¡Te oíamos llorar desde la habitación de al lado!-pregunta el doctor viendo mis lágrimas, que no dejan de salir por mis ojos.

Powerrush: Doctor...Por favor, espéreme en la sala de terapia. Tengo algo muy importante que contarle.

Mientras el doctor asiente y sale de mi habitación, yo sólo puedo empezar a ordenar mis pensamientos para saber con exactitud cómo decirle la verdad al doctor Sálvez sin que crea que estoy como una cabra. Seguro que creerá que estoy loco, pero, por lo menos, tengo que intentarlo...

Mamá...Papá...Perdonadme, por favor...