Era una mañana como cualquier otra en la casa Loud, las chicas se encontraban en la fila del baño esperando con impaciencia su turno. Mientras Lori y Leni conversaban animadamente acerca de los chismes de la escuela, los cuales involucraban a una despistada Carol, las demas se encontraban cada preocupada de sus propias cosas; Lana acariciaba a su pequeña iguana Peeves, Lucy leia un libro de poesia mientras que Luna practicaba un viejo tema de Nick Swagger con su guitarra purpura. La puerta del baño se abrio y de ella salio una animada Lynn.

-!Buyaah¡ compadesco al que entrara despues de eso.

-"Ja ja" muy gracioso Lynn, ya sabes lo que pasara si tapaste el baño de nuevo. -dijo una enojada Lori

-Si, la ultima vez tus porquerias descompusieron a la gran berta. -dijo Lana.

-No me culpen a mi, hoy tengo un juego importante y debo limpiar las cañerias para...

La diatriva de Lynn fue interrumpida por un subito portazo, todas giraron la cabeza al unisosno y para su sorpresa vieron que era Lisa que salia de su habitacion con una cara de pocos amigos.

-¿Que paso sis? Acaso uno de tus experimentos fallo. - dijo la ultima de la fila, Luna.

-Lo siento unidad fraternal, no creo que puedas dimensionar la magnitud del fastidio que siento en este preciso momento, y mucho menos las causas de mi importuna situacion.

-Oye solo estaba preocupada, no tienes que ser tan gruñona tan temprano.

-Chicas el desayuno esta listo. -grito su padre desde el comedor.

Las chicas que ya habian cumplido con el ritual maturino bajaron al comedor, al notar que su turno no llegaria en un buen rato, Lisa bajo junto ellas. Corrieron por las escaleras para tomar su poscicion en la gran mesa familiar. Alli les esperaba un contundente desayuno compuesto de waffles y el infaltable café para las chicas grandes y la cocoa caliente para las pequeñas. Lynn tomo su habitual asiento junto a su padre, las demas se dispersaron en sus lugares favoritos del comedor.

-Como esta mi deportista hoy, te sientes preparada.-dijo el señor Lynn.

-!Claro papa¡, hoy patearemos sus pequeños traseros.

-*Ugh* que asco, papa dile a Lynn que deje de decir grocerias. - dijo Lola

-Trasero no es tecnicamente una groseria, cielo.

-Ya lo se, pero aun asi es asqueroso.

-Lynn deja de decir groserias. - dijo la señora Loud desde la cocina.

Rita llego desde la cocina con un gran plato lleno de huevos revueltos que puso en el centro de la mesa, Lynn manteniendo su espiritu competitivo saco una gran tajada y lo puso en su plato.

-Hija debes dejarle a los demas.

-Esta bien cielo, ya sabes como se pone antes de un partido.

Rita noto por el rabillo del ojo que su pequeña cientifica ni siquiera habia tocado su comida y estaba mas callada que de costumbre. Se acerco a ella de manera discreta para no llamar la atencion de sus demas hijas.

-¿Sucede algo cielo? - pregunto Rita.

-No le pasa nada mama, solamente uno de sus cacharros hizo !Kaboom¡, jajajaja. - dijo una divertida Luan.

-Cielo ya te he dicho que no hagas experimentos peligrosos, podrias lastimarte. -dijo Rita con un dejo de preocupacion.

-No es nada mama, tan solo hoy el flujo de endorfinas habitual se encuentra mas bajo de lo normal. Nada que uno de tus sandwiches de mantequilla de mani no pueda solucionar. -dijo Lisa tratando de darle su mejor sonrisa finjida.

Rita pudo notar de inmediato que su pequeña hija le ocultaba algo. Ella tenia un gran espiritu de independencia y no apresiaba que los demas traten de ayudarla, o incluso comprenderla. Asi que no tenia sentido tratar de ondar mas en el asunto y ponerla a la defensiva. Lisa era inteligente, si de verdad necesitaba ayuda no dudaba en que la pondria al tanto de lo que le pasa. Por el momento se dijo que lo dejaria pasar asi que se dirigio a la cocina a cumplir con su pedido. Mientras abria el freezer, el telefono al lado de este empezo a sonar.

-¿Hola?

-Hola, ¿es esta la residencia Loud?

Era una voz que no conocia de tono bastante duro, probablemente un policia. Sintio un frio helado corriendo por su espalda en ese momento, una llamada de la policia nunca trae buenas noticias.

-Si soy la señora Loud, ¿que se le ofrece señor?

-Bueno...es algo complicado señora. -el hombre titubeo.

Mientras la señora Loud hablaba por telefono, las demas hermanas bajaban a tomar sus puestos en la mesa familiar.

-Lynn ¿sabes cual es el colmo de un futbolista? - pregunto Luan.

-¿Y como voy a saber eso? - dijo Lynn prestandole poca antencion.

-Tener un hijo sin pelotas. Jajajajaja

Lynn que bebia café lo escupio con todas sus fuerzas salpicando la pared del comedor.

-Luan...pff...has ido demasiado lejos – dijo el señor Loud tratando de contener la risa.

-No lo entiendo ¿Por que habria de tener pelotas? - dijo Lola.

-No tienes un certamen de belleza mañana cielo. - dijo el señor Loud tratando de despistar su atencion.

-Claro que si, como les dije antes todos estan invitados a precenciar mi majestuosa...

-¿Que rayos comiste Lynn? Por que ya es la tercera vez en la semana que tapas el excusado. -dijo Lori que en ese momento bajaba por las escaleras.

-Solo un especial de diez burritos y bastante salsa de ajo, este cuerpo no se cuida solo.

-!No me ignoren¡ - dijo Lola.

-*Ugh* creo que perdi el apetito, ¿puedo saltarme el desayuno pop's?

-Nada de saltarse la desayuno, darling. Una buena nutricion empieza en las mañanas.

En ese momento todo era normal, bueno si es que "normal" es la palabra adecuada para describir a su familia. Ese caos que es vivir en esa gran familia de nueve hermanas que tantas veces le parecio un fastido, en ese momento le parecio acogedor. A raiz de ese pensamiento fue que la sola idea de que esa normalidad tal vez se viera amenazada producto de sus acciones, produjo un gran sentido de culpa en su corazon.

El conocimiento que tantas veces habia perseguido de manera incesante, le habia fallado. Habia puesto en riesgo algo muy importante y se dio cuenta muy tarde. Ojala hubiera sido un error, ojala todo hubiera sido un fiasco, nunca deseo con tanto ahinco haber estado equivocada. Pero su teoria era perfecta, unica, hermosa y potencialmente destructiva.

-¿Que pasa Lisa? Todavia estas pensando en ese experimento. - dijo la pequeña Lana.

-Es algo mas complicado que eso, es posible que...

Lisa interrumpio su explicacion a raiz de un subito ruido que provino de la cocina. Algo habia caido, y luego se escucharon sollozos, era su madre. No recordaban la ultima vez que habian escuchado a su madre llorar de esa forma. Casi de manera inconciente, todas se levantaron al unisono y se dirigieron a la cocina donde Rita se hallaba en el suelo sosteniedo el auricular del telefono y sollozando como una niña pequeña. Lynn fue el primero en reaccionar, poniendo sus brazos a su alrededor tratando de calmarla.

-¿Cielo que ocurre que te pasa? -dijo el señor Lynn.

-Es...es un milagro – dijo Rita tratando de ahogar sus soyosos.

-¿Milagro?

-Encontraron a mi bebe.

-Rita, quieres decir que…

-Han encontrado a Lincoln. Han encontrado a mi bebe. -dijo la señora Loud entre sollozos.

Esas palabras produjeron un efecto distinto en cada una de las hijas que se encontraba a su alrededor. Leni fue la primera en llorar y abrasar a su madre cuando escucho la noticia. Habia sido ella la que desde pequeña habia vivido las mismas frustraciones que su madre, pero se convirtio en el soporte para seguir adelante. Ella fue su compañera repartiendo carteles, preguntando a extraños, respondiendo las llamadas de busqueda e incluso viajando con ella a distintos estados cuando alguien decia haberlo visto. Nadie estaba mas feliz que ella en ese momento.

Lori y Luna parecian compartir una emocion en comun, una completa incredulidad. Podria decirse que ellas a diferencia de Leni habian perdido las esperanza de encontrar su hermano pequeño desde hacia mucho. Lori en particular solo pensaba que la existencia de Lincoln habia sido una fuente de enorme tristeza y frustracion para su madre.

Luan y Lynn eran muy pequeñas cuando el bebe Lincoln se perdio, asi que no tenian grandes recuerdos del asunto. Aun asi con el pasar del tiempo habian visto como su madre se esforzaba cada dia por encontrarlo. Luan mas que Lynn estaba contentisima por la noticia, tener a un hermanito para probar sus numerosas rutinas le parecia lo mejor. En cuanto a Lynn, ella no sabia que pensar de todo el asunto.

Lucy no parecia demostrar grandes emociones en respuesta a la noticia, le parecia un poco molesto el tener que compartir su morada con otro humano mas pero aun asi estaba feliz de que las plegarias de su madre hallan sido por fin escuchadas.

En cuanto a las demas pequeñas, no entendian muy bien que estaba pasando. Conocian a Lincoln solo por historias que les contaba su madre. En todo este intercambio Lisa no habia dejado su asiento, seguia observando los waffles en su plato, ahora frios e insipidos.

-Esperen un momento, eso quiere decir que tengo un hermano perdido. !Super¡ -dijo Lana.

-*Ugh* El chico nuevo seguro me pegara sus piojos. - dijo Lola.

-¿Mama estas segura, osea literalmente un ciento por ciento segura? - dijo Lori.

-!Lori¡ Como se te ocurre decirle eso a mama. - dijo Leni enojada.

-Bueno perdoname por ser la aguafiestas, pero debemos estar seguros antes de darle esperanzas.

-Esta bien cielo, no debes pelear con tu hermana. - dijo Rita a la vez que se levantaba del suelo. -El sheriff de Nevada dijo que el niño que encontraron concuerda con la edad y sus caracteristicas fisicas.

-No me lo creo. - dijo Luna – despues de tanto tiempo…

-No deberiamos hacer un chequeo de ADN. Podria ser otro chico, tal vez parecido.

-!Lori basta¡ - grito Leni.

-Lisa tu sabes de esas cosas, ¿crees que sea el verdadero Lincoln? - dijo Luna

En ese momento todos los ojos se posaron en la pequeña genio de cuatro años sentada solitaria en el comedor.

-Los departamentos de Sheriff solo hacen un anuncio cuando existen altas probabilidades. De todas formas, ya deben haber mandado muestras a algun laboratorio. Pero existen grandes probabilidades que ...en realidad sea el.

-!Hurrah¡ Tendre otro espectador. - dijo una divertida Luan.

Luan abrazo a Lynn y comenzo a bailar con ella, divirtiendo a los espectadores y bajando la solemnidad del momento.

-¿Cuando vendra Rita? - pregunto el señor Loud que hasta ese momento no habia emitido palabra.

-El sheriff dijo que en tres dias ya estaria aquí.

-Debemos prepararle un cuarto, chicas una vez que vuelvan a casa limpiaremos el antiguo closet al final del pasillo. - dijo el señor Lynn.

Las cortinas se abrieron, era un dia precioso. El sol se encontaraba en su maximo esplendor, en medio de un cielo azul que parecia extenderse hacia la eternidad. Pudo notar que no habia ninguna nube que pudiera decirle la orientacion del viento ni su intensidad, pero eso no importaba porque se hallaba en un hospital. Se encontraba en una cama de sabanas blancas, llevando un pijama del mismo color, en una habitacion del mismo color, en ese momento no pudo dejar de preguntarse la extraña correlacion entre el color blanco y los hospitales ¿dar la senzacion de limpieza tal vez? , bueno era facil saber cuando algo blanco estaba sucio por ende era facil limpiarlo. Si, tenia sentido. Entonces ¿por que le causaba tanta incomodidad? "El color blanco te hace un blanco perfecto". La inesperada broma le hizo soltar una risita.

Tal vez solo odiaba los hospitales, lo hacian sentir inutil. Solo estar postrado alli sin poder hacer nada mientras tu cuerpo se recuperaba por si mismo, ademas de estar rodeado de extraños que te pinchaban y tocaban a destajo, toda la situacion era bastante frustrante para el. Estaba acostumbrado a lidear con sus problemas por si mismo, sin la intervencion de los demas. Tan solo necesitaba un plan, un buen plan y todo estaba solucionado.

-¿Estas bien, Lincoln?

Nuevamente presto atencion a su interlocutora. La Capitana Fey se hallaba sentada en una silla de aluminio al lado de su cama. Parecia bastante preocupada, de hecho, era la primera vez que la veia de esa forma. Que esa dura capitana la cual le habia causado tantos problemas durante su entrenamiento, se viera de esa forma no dejaba de parecerle algo comico.

Trato de recordar de que hababan, a si, ahora supuestamente tenia una familia y no una familia como cualquier otra sino una de diez hermanas,un padre y una madre que lo esperaban con los brazos abiertos. Un sueño hecho realidad para un huerfano de once años. Una noticia feliz hasta para alguien como el, cansado de la lucha constante por su supervivencia, todo esto opacado solamente por una "pequeña" orden. Ahora esa persona esperaba pacientemente su respuesta.

-¿Alguna vez tuve alguna opcion, capitana? -pregunto Lincoln

La subita pregunta la tomo desprevenida. Dejo de mirarlo y poso su vista en la ventana, tal vez tratando de encontrar las palabras adecuadas para responderle a el, el unico que quedaba. Tomo un largo suspiro y lo miro a los ojos una vez mas.

-En nuestra linea de trabajo, no podemos cuestionar nuestras ordenes. O sino el infierno se destata entre nosotros, ¿Acaso no te enseñe eso en el campo de entrenamiento? -dijo Fey dandole una sonrisa ironica.

Por supuesto que lo recordaba, recordaba el credo de cada soldado "nunca cuestiones las ordenes". Tal vez una persona normal que habia vivido una vida pacifica y corriente no lo entenderia, pero cuando comienzas a dudar en el campo de batalla significa que ya tienes un pie en la tumba, lo habia visto tantas veces que ya no tenia gracia. Claro, era logico, pero esta situacion era distinta a nada de lo que habia enfrentado y eso lo hacia dudar. La capitana se levanto de la silla y se acerco a la ventana.

-Lincoln, la unidad 01 ha muerto con nosotros, solo quedamos tu y yo. Le debemos a los caidos el cumplir con una ultima mision. Ellos no esperarian nada menos de nosotros.

Apreto los puños y se mordio el labio, esas palabras fueron el colmo. "Le debemos a los caidos", ellos solo querian sobrevivir y volver a tener una vida normal como cualquier niño. Que demonios les importaba la mision, que demonios les importaba la nacion a la que servian. Nada de eso importa cuando estas muerto. Estuvo a punto de estallar en ese momento, de levantarse de esa cama que lo tenia postrado y de decirle sus verdades a esa figura de autoridad que tenia en frente. Pero algo lo detuvo, muy en el fondo sabia que eso no cambiaria nada ya que ella al igual que el estaban lo suficientemente jodidos para aceptar esa mision y otras peores.

Se habia mordido demasiado fuerte, un hilillo de sangre corrio por la comisura de su boca hasta caer y formar pequeñas salpicaduras en esa pulcra sabana de hospital. Se sereno al fin, y su voluntad se rindio ante su destino, tal como lo habia hecho tantas veces.

-Claro que lo entiendo, pero exponer a civiles, quiero decir exponer a mi familia a esto.

-Esa es precisamente la razon por la cual te elegimos Lincoln. Culpa al destino pero eres perfecto para esta mision y lo sabes.

-Si les preocupa tanto ponganlos en un programa de proteccion o algo.

-El poner a una familia bajo tutelaje militar para solo asegurarse es peligroso ¿te imaginas lo que diria la opinion publica si alguna de tus hermanas hablara? El riesgo es demasiado alto.

-Asi que solo estan tratando de guardar cara, en realidad les importa un bledo si...

-!Sargento Loud¡

Se quedo frio por un momento, esa era la Capitana que temia y respetaba en frente de el. Acallo su critica por el momento, no tenia sentido resistirse porque bien en el fondo el sabia que de una forma u otra tendria que cumplir con su destino.

-Cual...*suspiro*cual es la mision.

-Entonces empezemos una vez mas, Lincoln.