Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.

Aurora

Emanando una gran cantidad de vapor, las cacerolas que hervían inundaban toda la casa con un aroma celestial que, instantáneamente, le abría el apetito a quién sea. Los comensales, sentados en la mesa y platicando entre sí, recibieron aquel olor esperando con ansias que los platos comenzaran a servirse frente a ellos. Y Videl, sonriendo en silencio, únicamente aguardaba por el suyo.

Sin embargo, a diferencia de Bulma y su hija, Videl reconoció de inmediato aquel platillo que se guisaba evocando la primera vez que lo probó. Décadas atrás, en su ya distante juventud, al afianzarse su relación con Gohan, Milk no se demoró en invitarla a cenar deseando celebrar que su primogénito haya encontrado a una chica digna, según ella, de ser su esposa.

Habiendo crecido en un ambiente de riqueza y elegancia, la otrora justiciera poseía excelentes modales además de conocer, con anterioridad, la calidad de reconocidos chefs mundiales. No obstante, luego de haber conocido un poco de las habilidades de Milk cuando Gohan empezó a enseñarle a volar, Videl no ocultaba su deseo por volver a saborear el fruto de la magia de su suegra.

Aún así, cuando se presentó a la velada en aquella ocasión, los ojos de Videl no estaban preparados para lo que verían al iniciarse el festín. Lagartijas asadas, croquetas de rana, carne de serpiente y muchas cosas más que jamás imaginó que fueran comestibles. Con miedo y una natural desconfianza, Videl tomó una cucharada de tan exótico menú y procedió a probarlo.

Después de ese primer contacto, la comida normal perdió todo atractivo para ella.

– Y esta sopa tiene cola de anguila–le comentó Milk a Bulma– ¡deliciosa!

Conteniéndose, no queriendo soltar una sonora carcajada al ver la expresión horrorizada de Bulma, Videl se recordó a sí misma veinte años atrás, cuando, contra todo pronóstico, quedó fascinada por el sabor de la sopa de anguila. Si bien su extraño aspecto engañaba a la vista, aquel guiso tenía una textura que no podía describir con facilidad. La palabra "exquisitez" no le hacía justicia.

– ¿Siempre comen alimentos de este tipo, no les parece una locura?

Bulma, rompiendo sus pensamientos, lanzó una pregunta al aire al mirar la variedad de ingredientes que eran únicos de las Montañas Paoz. Y Videl, orgullosa y feliz de ser parte de ese insólito rincón del mundo, se dispuso a responderle sabiendo muy bien lo que debía decir.

– Si te acostumbras, le pierdes el miedo.

Quizás sonaba algo hilarante o cómica, pero su respuesta era el vivo reflejo de su yo más joven al integrarse a la extravagante familia de Gohan. Y así, con una tranquilidad envidiable, Videl se sirvió un tazón de sopa deleitándose con aquella sazón que, cuatro lustros antes, le dio la bienvenida formal al convertirse en una más de los Son. Gohan le robó el corazón, pero su suegra hechizó su paladar.

Fin

Hola, les agradezco por haber leído esta pequeña historia. Luego de escribir dos drabbles con anterioridad; quise continuar haciendo más de ellos y, al igual que en Ecos del pasado, le dediqué este fic a la Videl de DBGT porque le guardo un especial cariño a pesar de no ser canon. Muchas gracias por leer y hasta la próxima.