Buenas, gente. Estaba con ganas de publicar algo ligero y divertido, así que se me ocurrió esta pequeña historia. ¡Espero que les guste!


¡La tan ansiada noticia!

Sonic se encontraba en el taller de Tails, recostado sobre un sillón. El zorrito estaba limpiando el lugar, usando un delantal de cocina.

El erizo estaba relajado, con las manos detrás de la nuca y los ojos cerrados. Mantenía una sonrisa llena de paz.

El zorrito mostraba una sonrisita mientras pasaba la aspiradora.

— When all alone in my bed, I just go about yearning… — canturreaba.

De repente, una de sus colas hizo caer el control remoto que estaba sobre la mesa. Al caer, se presionó un botón y la tele se encendió. Tails contempló la pantalla y dio un grito de sorpresa y emoción.

— ¡Sonic! ¡Despierta! — gritó a todo pulmón.

El erizo se asustó tanto que fue a parar al suelo. Se levantó con algo de fastidio.

— ¿Qué pasa, Tails? — pero cuando miró la pantalla dio un grito — ¡Oh, Dios!

Este es el nuevo Sonic Adventure 3 — decía la publicidad — ¡Las más increíbles aventuras jamás imaginadas tendrán lugar en una vertiginosa odisea llena de velocidad en la que Sonic y sus amigos tendrán que salvar al mundo de la peor catástrofe! ¡Disponible en tiendas a partir del próximo mes!

Sonic y Tails se miraron con gran emoción y se dieron un abrazo.

— ¡Al fin! — dijo el erizo — ¡Creí que vería a Shadow reírse antes que sacaran este juego! ¡Vayamos a comprar la consola para prepararnos!

— ¡Espera un poco! — el zorrito lo soltó y lo miró con tristeza — No tenemos dinero para comprarla.

— Oh, bueno. Eso no será un problema. Iré a las oficinas de Sega y les pediré una copia.

— ¿Crees que te la darán?

— ¡Por supuesto! Ellos me adoran — dijo el erizo con confianza.

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Más tarde, en las oficinas de Sega…

— ¿Que qué? — exclamó Sonic.

— No podemos darle una copia, señor Hedgehog — dijo un hombre de traje, que era el encargado en ventas.

— ¡Pero soy Sonic! ¡Ustedes ganaron un montón de dinero conmigo!

— Fue usted quien decidió darnos su imagen para hacer videojuegos, señor. El contrato lo dice explícitamente: libre de cargos.

— ¡Pero salvé al mundo muchas veces! ¡Me apuesto a que están vivos gracias a mí!

— ¿Lo dice en serio, señor? — dijo el hombre con decepción — ¿Entonces sus actos heroicos sólo estaban fundamentados en el interés?

— ¿Qué? ¡Claro que no! — se defendió el erizo, sintiendo que las palabras que eligió no fueron las mejores.

— Qué bueno. Todos estamos muy agradecidos por sus hazañas, señor Hedgehog, pero no podemos darle una copia. Sería injusto para los otros consumidores. Tendríamos muchos reclamos de bomberos, policías y médicos pidiendo una copia gratuita usando los mismos fundamentos que usted.

— Este… Emm… Bueno, si lo dice así… — Sonic estaba rojo de la vergüenza.

— Tendrá que adquirir el juego como el resto de los clientes, señor Hedgehog. Esperamos que le guste — el empleado sonrió ampliamente luego de esto.

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Más tarde, en casa de Tails…

El zorrito estaba sentado, viendo Zootopia por televisión. Oyó el estruendo de la puerta cerrándose, y vio a Sonic que se sentó a su lado, derrotado.

— ¿No hubo suerte? — preguntó el zorrito.

— No. Creo que no tenemos más opciones que comprar la consola y el juego.

— La Sega Dreamcast 3 cuesta casi 2 mil rings — dijo el zorro haciendo cuentas — Y el juego costará cerca de 200 rings.

— ¿De cuánto disponemos?

Tails sacó un monedero de una de sus acolchonadas y tupidas colas. Lo abrió y observó el contenido.

— 23 rings.

— ¡Diablos! — exclamó el erizo.

— ¿Qué haremos, Sonic?

— Algo que creí que no haría nunca en mi vida… — el semblante del erizo se oscureció y se llenó de misterio — Trabajar…


¿Qué les pareció? Pueden dejarme sus impresiones en los comentarios. Esta historia no tendrá actualizaciones tan regulares, porque la uso para descansar de mi otro fic. ¿De qué trabajará Sonic? ¿Las cosas saldrán como deben salir?

Sin más, me despido.

See you later!