Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.

Melifluo

Relajada, sintiéndose mucho más fresca gracias a la ducha fría de hace unos minutos, Videl terminaba de secar su cuerpo mientras miraba el reflejo de su desnudez en un espejo cercano. Jovial, tarareando una canción, la pelinegra retiraba hasta la última gota de agua con la ayuda de una toalla a su vez que pensaba en las tareas cotidianas que la esperaban para el resto del día.

Lista, habiendo acabado de secarse, Videl fue colocándose sus vestimentas cubriendo con calma su cuerpo desnudo. Y siendo fiel a su estilo, su ropa no resaltaba ni mostraba signos de riqueza al tratarse de un conjunto sencillo pero cómodo. Unas botas, una falda, una blusa blanca y una chaquetilla constituían su atuendo completo.

Escuchando a lo lejos los pasos de Gohan y Pan, Videl suponía que ambos debían estar impacientes por desayunar así que con prisa se colocó un par de pequeños aretes. Sin embargo, justo cuando le faltaba muy poco para terminar, Videl se miró a sí misma como no lo hacía desde hace muchísimo tiempo. Y la responsable de hacerla vagar en sus pensamientos, fue su propia cabellera larga y oscura.

Si bien su pelo había recuperado su extensión de antaño unas cuantas semanas atrás, Videl nunca se había detenido por un segundo para admirarla. Con cuidado, exactamente con la misma delicadeza que solía emplear su madre cuando la peinaba, Videl cepilló sus mechones alisándolos de tal manera que estos no lucieron ni la más mínima ondulación.

Normalmente, bajo las actuales circunstancias, Videl hubiese visitado a un peluquero para realizarse un corte como acostumbraba hacerlo. No obstante, al acariciar con sus dedos aquellos hilos azabaches, la ojiazul tomó dos grandes porciones de estos y los situó a cada lado de su rostro. Riéndose, evocando su distante pasado, Videl modeló para sí misma al revivir su icónico peinado con coletas.

– ¿Qué diría Gohan si me viera así?

Empero, comprendiendo que ya no era esa Videl, prefirió dejar aquel estilo en sus recuerdos y optó por buscar uno nuevo que representara su yo más actual. Aún sosteniendo sus cabellos, Videl los acomodó en la parte trasera de su cabeza procediendo a tejerlos hasta formar una trenza que llegaba hasta casi la mitad de su espalda. Y al concluir, para asegurarse que se sostuviera, la ató con un fuerte nudo.

En su ya lejana adolescencia, haber cortado su adorada melena fue tanto una prueba como una manifestación de madurez. Con aquel hecho se probó a ella misma que ya no era una niña; asimismo, aceptaba que una inesperada corriente de sentimientos comenzaba a abrirse paso en su ser. Y Gohan, directamente, fue el detonante de esa evolución que parecía haber llegado a su última etapa.

Así pues, con una mirada coqueta, Videl se dio un vistazo más disponiéndose a salir del cuarto de baño para reunirse con su familia. En su camino, al bajar por las escaleras, varias viejas fotografías le dieron la bienvenida saludando su renovado semblante. Pan, sacando a relucir su enérgica personalidad, fue la primera en notar su cambio de imagen felicitándola con interminables halagos.

Gohan, por su parte, levantó la vista del periódico guardando silencio sin saber qué decir. Videl no se preocupó por ello; al contrario, ella sabía mejor que nadie cuál era el modo preferido de su marido para adular su belleza. Sin temor a equivocarse, deseando desde ya que anocheciese, Videl sospechaba las placenteras consecuencias que recibiría por haber tocado una fibra muy sensible en su esposo.

Fin

Hola, por tercera vez le quise dedicar un Drabble a la Videl de DBGT; aunque el fic se me hizo más grande de lo pensado. Intenté contenerme y escribir poco, pero sinceramente me resultó imposible. Muchas gracias por leer y hasta la próxima.