"Este compilado participa en el Reto Reggaetón Mágico Vol. 2 organizado por TanitBeNajash"

Beteado por: Nea Poulain (mil gracias por ser la mejor, siempre)


El hubiera no existe

Draco Malfoy / Harry Potter


Nadie sabe que me estoy muriendo,
Que me ahoga el sentimiento,
Nadie puede ver que me arrodillo ante el dolor.
Nadie sabe cuánto yo te pienso,

Nadie sabe -Cheka ft. Michael Stuart


Sabíamos que no iba a funcionar. Nuestra relación estaba jodida incluso desde antes de empezarla, pero aun así lo intentamos. ¿Por qué? Me gustaría decir que fue porque nos amábamos con locura, pero ahora pienso que en realidad estábamos los dos muy solos, necesitados de cariño y recurrimos a la persona menos apta para eso. Locos sí estábamos.

No te confundas, sí te amaba…, te amó aún, maldita sea. Pero no había manera de que pudiéramos seguir juntos y sobrevivir. Nadie lo hubiera aceptado.

Quizás si no hubiéramos estado en bandos contrarios en esa guerra. Quizás si no hubiéramos tenido que ocultarnos tantas cosas. Dicen que lo principal en una relación de pareja es la confianza y no era que no confiara en ti, sino que no podía hacerlo. Te conté lo que pude, un grito silencioso de ayuda que no supiste escuchar porque tenías tus propios problemas, tus propios demonios y la maldita misión que el vejete ese te había impuesto. Te mostré la marca, lloré en tu pechó y me dijiste que todo iba a estar bien, que estando juntos saldríamos de esa. Mentiroso.

Me cansé de tener que fingir por todos lados, de ocultarme por dos motivos diferentes. A ti no te podía contar que planeaba matar a Dumbledore, ni lo que estaba haciendo en la Sala de Menesteres y a mis amigos no podía contarles que estaba contigo. Que jugábamos a robarle tiempo a la noche y a besarnos todo el cuerpo, recorriendo nuestras cicatrices como si fueran un mapa, tratando de reconciliarnos con ellas.

Me cansé de ser el malo. Para ti y tus amigos siempre seré eso, ¿no? No lo niegues, no puedes. Incluso cuando nos escondíamos por los rincones para acariciarnos y robarnos el aliento, sé que pensabas en lo que estaba tramando, en qué órdenes del Señor Tenebroso estaba siguiendo, aunque nunca me lo preguntaras, lo veía en tus ojos.

Nunca nos despedimos. No tuvimos oportunidad. La guerra nos alcanzó y yo tuve que salir corriendo de Hogwarts después de fallar mi misión. El siguiente año, cuando volví, tú ya no estabas. Ahí debió acabar todo.

Ojalá ahí hubiera acabado todo. Pero luego te salvé la vida y tú me salvaste después. Mientras me aferraba a ti desesperado, tratando de escapar de las llamas y del horror de haber visto a uno de mis mejores amigos morir calcinado, no podía dejar de pensar que había extrañado tu calor, y que te iba a volver a perder.

No sé por qué no puedo dejarte ir. A veces quisiera arrancarme el corazón de una vez para dejar de sentir esto, o borrarme la memoria para olvidarte por fin. Incluso ahora, que han pasado tantos años, no puedo dejar de pensar en ¿qué hubiera pasado si…?

¿Qué hubiera pasado si hubiéramos sido lo suficientemente valientes para continuar? ¿Si nos hubiéramos apoyado el uno al otro y nos hubiéramos contado nuestros secretos? ¿Si simplemente nos hubiéramos escapado de nuestras responsabilidades impuestas? ¿Si nuestro amor hubiera sido suficiente? ¿Si hubiera aceptado la mano que me tendiste después de mi juicio en el que básicamente me salvaste la vida una vez más? ¿Por qué no dejé mi orgullo y dolor de un lado para poder decirte que aún te amaba, y pedirte otra oportunidad de estar juntos?

Nunca lo sabremos. Ahora es demasiado tarde. Tú tienes tu familia y yo la mía.

Amé a mi esposa. De una manera diferente que a ti. Lo nuestro sí podía ser y aun así, la perdí también a ella. Supongo que simplemente no estoy destinado a ser feliz.

No importa, estoy acostumbrado a sufrir

Miro a mi hijo, mi pequeño Scorpius, y miro a tu hijo, Albus, que es idéntico a ti, menos en las pecas, y no puedo evitar pensar aún más en todo lo que pudo ser. Sé que están juntos, ¿lo sabes tú? ¿Piensas en nosotros cuando los miras?

Pero ellos no tienen una guerra que pelear, no están en dos bandos, ni tampoco deben ocultarse cosas ni ocultarse a los demás. Ellos tienen la oportunidad que nosotros nunca tuvimos. Y no hay nada que anhele más que sean felices. Que puedan amarse como nosotros nunca lo hicimos; no pudimos.

No te preocupes. Nunca nadie sabrá de lo nuestro. Así como nadie sabrá, ni siquiera tú, que aún te pienso, que aún te quiero y que te extraño.