Los personajes y el potterverso petenecen a J.K Rowling. Este fic participa en el minireto de septiembre para La Copa de la Casa 2018-19 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Un verano complicado

«Más rápido, más rápido», Colin se movía todo lo deprisa que podía, agitando los brazos y las piernas a un ritmo vertiginoso. Cada vez le costaba más seguir nadando. Los pulmones le ardían y sus músculos doloridos le pedían parar. Pero lo sentía muy cerca…Hizo un último esfuerzo cuando notó como una mano le rozaba el pie. Braceó desesperadamente, con más urgencia que técnica, pero la criatura lo agarró y lo arrastró con ella a las profundidades.

–¡Casi me ahogas, bestia!– gritó Colin tras salir a la superficie

–No exageres Creevey– le contestó un niño pecoso y pelirrojo, autor de la ahogadilla– Estás muy torpe, antes no había quién te alcanzara ¿no tienes piscina en ese colegio tuyo?

Colin negó con la cabeza respirando todavía con dificultad.

–No te va a contar nada… Ahora tiene otros amigos y no quiere hablar con nosotros– replicó otro muchacho larguirucho. Los tres se conocían desde pequeños, habían ido juntos al colegio, hasta que Colin se había cambiado a un internado especializado en música.

–Nosotros te lo contamos todo– protestó el pelirrojo.

–No pasa nada interesante– se excusó Colin azorado.

Se sentó en el bordillo de la piscina. Sus amigos le imitaron.

–¿Entonces ya no nadas todos los días?– insistió el pelirrojo.

–No, porque no hay piscina. Solo un lago. Pero nadie se atreve a nadar en él por culpa del calamar gigante… –explicó Colin llevándose la manos en la boca al darse cuenta de lo que había dicho.

–¿Calamar gigante?– gritaron sus dos amigos al unísono.

–Escuchad– dijo Creevey en voz muy baja –¿Si os cuento una cosa me prometéis guardarme el secreto?

–Claro .

–En realidad no voy a un colegio especializado en música, voy a un colegio de magia. Allí los cuadros se mueven, aprendemos hechizos y pociones y comparto sala común con un niño que venció a un mago tenebroso– soltó a bocajarro.

–Mentiroso– respondió el pelirrojo enfadado. Se levantó y corrió adonde se encontraban los padres de los niños vigilándolos.

–Colin dice que va a un colegio de magos, es un mentiroso– informó al grupo.

–Seguro que solo te estaba gastando una broma– se apresuró a contestar la madre del rubio, que le lanzó una mirada de advertencia.

–No nos quiere contar nada de su nuevo colegio– reclamó también el otro niño.

Ante eso la madre de Creevey se quedó callada, sin saber bien que contestar.