Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.

Adviento en la montaña

Callado, entrando en su hogar, Gohan se esforzaba por pasar inadvertido a pesar de estar rodeado de familiares y amigos. En el comedor, no muy lejos de él, alcanzaba a escuchar las voces de sus padres platicando con Mr. Satán y demás invitados. Así pues, revisando por millonésima vez los bolsillos de sus pantalones, Gohan comprobó, con mucho nerviosismo y ansiedad, que su preciada carga estuviese allí.

Sintiéndolo, apretando el pequeño paquete con sus dedos al palparlo, Gohan respiró con alivio motivándose a él mismo diciéndose que todo saldría bien. Por ende, reanudando su marcha, esquivó a Ten Shin Han quien conversaba con Yamcha mientras Chaos flotaba cerca de ellos. Viendo que tenía camino libre hacia su objetivo, se aproximó al árbol de navidad que yacía en el centro de la sala.

Pero, casi saliéndosele el corazón por la boca, Gohan se detuvo al ver como Videl surgía del extremo opuesto de este.

– Toma, Videl–entregándole una línea de luces, Goten también apareció junto a ella– ¡ponle más luces!

– Está bien, Goten–cumpliéndole su deseo al niño, Videl no quiso objetarle–pero serán las últimas, el árbol ya está lleno de luces. No hay más espacio.

Mirlándola, observando a su novia dándole el toque final a la decoración, Gohan volvió a palpar la diminuta caja que traía consigo esperando que las cosas acabaran con un final feliz. Su travesía había comenzado meses antes, cuando, completamente seguro de su decisión, ahorró cada centavo que poseía y visitó varias joyerías de Ciudad Satán hasta que halló la sortija perfecta para la ocasión.

No quiso decirle nada a nadie, no le pidió dinero prestado ni a Bulma ni a su suegro. Quería que aquel anillo fuese un regalo para Videl totalmente de su parte, quería proponerle matrimonio sin que otra persona estuviese involucrada. Y así, recordando la eternidad que tardó en decorar aquel símbolo de su amor por ella, Gohan tragó saliva y se armó de valor para colocarlo junto a los restantes obsequios.

Presuroso, aprovechando que Videl y Goten se veían distraídos por su mutua tarea, Gohan se arrodilló colocando su valioso cargamento sobre los otros presentes atraídos por los asistentes al festín navideño. Tranquilo, sonriendo con satisfacción al lograr la primera fase de su plan, Gohan se irguió encontrándose cara a cara con su joven hermano menor.

– ¡Hermano, no te había visto llegar!

– Hola Goten, acabo de llegar.

– Gohan, Videl está ayudándome a terminar de decorar el árbol de navidad.

– Qué bueno, Goten…

Acercándose a él, saludándolo con un beso en los labios, la aludida lució un rostro repleto de alegría que sólo incrementó, todavía más, las esperanzas de Gohan por una respuesta afirmativa para cuando le hiciese la gran pregunta. Y no existía mejor escenario para algo así que una pequeña casa cubierta de nieve. Oyendo como su madre los llamaba a todos, Gohan la tomó de la mano y la condujo a la mesa.

Rogándoles a los dioses por su bendición, él les pidió que ella fuese su esposa.

Fin

Hola, muchísimas gracias por leer. Siempre había querido escribir un fic navideño; aunque, por la naturaleza de mi trabajo en esta época, me resultaba imposible redactar uno. Pero, aprovechando unos minutos libres, al menos pude hacerlo en forma de un Drabble. Espero que las haya gustado, les deseo una muy feliz navidad a todos ustedes.

Gracias por leer y hasta la próxima.