|Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen, son exclusivamente de Akira Toriyama y Toei Animation; yo solo los uso para dar rienda suelta a mi imaginación.|


Con A de Acurrucarse.

Las gotas de lluvia golpeaban con fuerza el cristal logrando crear un ruido ensordecedor pero que sin embargo ella lo escuchaba tan lejano.

No era fácil pasar varias noches pensando en que tal vez el que toque la puerta no sea tu pareja si no algún general que le informará de su deceso.

¿Qué era esa opresión que sentía en el pecho cada vez que veía la lluvia?

¿Acaso eran las inseguridades o el miedo de perderlo?

¿No era ella la fuerte que siempre velaba por la justicia?

Cerró sus párpados cubriendo los bellos iris cerúleos a la misma vez que un suspiro abandonaba su boca, uno que demostraba preocupación, miedo, y cansancio.

Observó de reojo el reloj.

2:30 a.m.

No había nada que hacer, tal vez él no llegaría ese día como le prometió, tal vez algo se cruzó en su camino.

Se acostó en la fría cama y se arropo hasta la cintura, siendo sincera; a pesar de ser una noche tenebrosa ella no sentía frío... Solo sentía soledad.


Abrió los ojos cuando escuchó un estruendo en la sala, asustada; se levantó y busco en su mesa de noche un Spray de pimienta, ese que le dio su esposo para que se defendiera si él no estaba con ella.

Sin preocuparse por cubrir sus desnudos hombros con una bata de dormir salió de cuarto y recorrió el pasillo pegada a la pared para no hacer ningún ruido pero cuando llegó a la sala lo que vio no se lo espero.

Una cabellera puntiaguda que conocía muy bien.

— Gohan... — murmuró cohibida soltando inconscientemente su única arma. — ¿E-eres tú Gohan?

Aún en penumbras él no se podía ocultar de ella.

— Hola Videl. — saludó encendiendo una lámpara cercana iluminando el lugar y por lo tanto su antes oscura silueta.

— ¡Eres un tonto, hiciste que me preocupara por ti! — se lanzó hacia él en un efusivo abrazo siendo inmediatamente correspondida, solo entonces lloró desconsolada. — ¡Te demoraste tres días más de lo usual y yo... Y yo pensé que te había ocurrido algo!

— Ya ves que no amor, siempre regresaré a ti. — consoló acariciando suavemente su cabeza, como la había extrañado.

— ¡Espera! — ella se separó al sentirlo temblar levemente notando con horror como su brazo estaba vendado y su rostro tenía algunos rasguños. — ¿Q-qué te pasó?

— El enemigo nos atacó, tuvimos un pequeño enfrentamiento; por eso me demore... Pero tranquila, no es nada malo. — tranquilo contestó pero en seguida fue arrastrado a su habitación y sentado en la cama con algo de brusquedad. — Videl...

— ¡No! Debo curarte, así dormiré más tranquila y tu sin tantas incomodidades. — refutó con una sonrisa triste, fue al baño por el botiquín y en silencio retiro las banditas, las gasas y el vendaje para reemplazarlo por uno nuevo. Tras quince minutos terminó. — ¿Mejor?

— Siempre que tú me curas me siento mejor. — acarició con su pulgar su tersa mejilla y sonrió. — No me gusta que llores.

— Lo siento, es que... Te amo Gohan, y sabes que no quiero perderte; esta maldita guerra me está matando por dentro. — lo abrazó con fuerza, temerosa de que fuera una ilusión.

— Yo también te amo Videl, lo sabes perfectamente; pero no es momento para pensar en el que tal si... Ahora solo disfrutemos de nuestra compañía.

Ella asintió y ambos—luego de que el hijo de Goku se cambiará por una pijama— se acostaron, Gohan le contó cómo le fue y ella escuchó atenta, feliz de que ya lo tenía a su lado, cuando el reloj marcó las 4:30 se decidieron a dormir un poco.

Con timidez la bella mujer de ojos azules se abrazó a su esposo ocultando su rostro entre la curvatura de su cuello y él, comprendiendo su dolor porque también lo sentía la abrazó para después darle un beso en la frente.

— Buenas noches. — expresó con infinito amor el hombre de cabellos azabaches notando la respiración tranquila de su mujer, la abrazó con un poco más de fuerza y entonces se unió con ella en el mundo de los sueños.

Tranquilo, feliz... Porque ya estaba en casa.


._.

Fin de la transmisión.

¡Hey, chicos que tal! Espero que estén bien y disfruten de este nuevo fic—Que va especialmente dedicado a mi Mom Giu— que tratare de no hacer tan largo si no, relatos cortos pero concisos de esta bella pareja.

¿Qué les ha parecido este primer capítulo? ¿Han entendido la referencia que "escondí"? ¡Venga, fue muy obvia! ¿Les gustó? Si es así, haganmelo saber con un comentario y si es lo contrario, chanclazos y tomatazos también son recibidos. ¡Los quiero!