Wasuuuup!

*silencio absoluto*

Emmm… lo siento, sé que demore demasiado, pero les he traído aquí 6mil palabras de esta historia, espero que la espera haya valido la pena HAHAHA aunque lo dudo un poco xd, sin más, disfruten…

Capítulo 5: Si algo le sucediera yo…

3 pescados, hasta ahora llevo 3 pescados en la cubeta y llevo aquí sentada solo media hora.

O el lago es muy abundante en cuanto a pescado, o el universo está totalmente en contra de la bella cobriza.

Supongo que sí es tan abundante, pescare aún más rápido si me acerco a la parte más profunda. Vire mi vista por el alrededor del lago.

Bingo.

Un muelle un poco alejado del lugar, soy consciente de que podría ser peligroso. Por lo que tome todo lo que había llevado para la pesca y me encamine devuelta a la cochera. Tomé un machete y me dirigí al muelle.

Una vez al final del muelle volví a lanzar el anzuelo, y reanudé mi pesca.

En una habitación.

"Tienes que descansar" – La peli roja tembló, pero se mantuvo firme ante la cobriza.

"Ya descansé dos semanas onee, me siento mucho mejor" – La cobriza apretó la quijada.

"… ¿está segura?" – Teana observo fugazmente a su hermana.

"Lo estoy…" – El clima era demasiado tenso entre ambas. Hasta que un pequeño sollozo ahogado hizo que la peli roja girara velozmente a encarar a su hermana, sorprendida.

"Lo siento… se supone que eres mi hermana menor… y debí protegerte… y sin embargo…" – decía entre lágrimas y sollozos, mientras acariciaba suavemente cerca del ojo de la pelirroja, donde aún se podía apreciar un moretón, luego paso a su mejilla ya aliviada de la hinchazón, observo un segundo su labio, donde al igual que en el ojo había un moretón. Después se le quedo viendo al abdomen, donde un extremo de una venda sobresalía de su blusa.

"Eran muchos, no podías hacer nada, y me alegra que no te lo hayan permitido, tenías que pensar en Miura y Vivio" – Respondió la peli roja con cierta rudeza. Pero un sollozo más de su hermana fue suficiente para derretir su corazón y abrazarla con fuerza.

"Te amo, Onee-chan" – El abrazo fue bien recibido por su hermana, quien quiso responder con más fuerza.

"Au, au, au. Tranquila enana".

"Nyahahaha, tu eres más baja que yo" – La cobriza solo rio más fuerte ante el puchero de su hermana.

"Hablando de enanos, ¿dónde están Vivio y Miura?".

"Son las 6:30 de la mañana, dudo mucho que ya estén despiertas".

"Ya veo".

Unos kilómetros no tan lejos de la mansión.

"Tal vez aquí encontremos algo Zafira, mantente atento a cualquier cosa" – Ingvalt, con una mochila estilo militar al Igual que la de Zafira se adentraron a una pequeña gasolinera que se encontraba unas cuadras dentro del área rural.

Ingvalt vestía un pantalón tipo militar, botas de montaña café claro, una camisa blanca debajo de otra de manga larga roja de botones abierta. Tenía como arma un Bate de aluminio en la mano izquierda, y en su cinturón enfundada llevaba un hacha roja y con un pico en la parte de atrás. Zafira en cambio vestía un pantalón de mezclilla, botas de montaña negras y una camiseta de tirantes negra. Como arma un tubo metálico y en su cinturón enfundada un hacha para cortar leña.

Ambos se encontraban bastante alertas, y aun no podían superar el susto que les dio un activo al saltarles en la cara unas calles atrás.

"Espera Ingvalt, creo que tengo un mejor plan, cúbreme" – Ingvalt no dudo y retrocedió de la entrada a la gasolinera, y viro los alrededores, luego puso atención a lo que Zafira haría.

El fornido hombre tomo su tubo con ambas manos, y golpeo el umbral de la puerta medidamente, solo para que, si hubiese un activo dentro, solo este escuchara. Espero 3 segundos, y volvió a golpear con un poco más de fuerza…

Nada.

Miro a Ingvalt y este asintió, ambos entraron a la gasolinera y por precaución, Zafira reviso el lugar mientras Ingvalt metía a la mochila lo que encontrara.

Ingvalt se acercó a las estanterías, sonrió al ver algunas latas de atún y sopas que inmediatamente guardo en su mochila.

Zafira por su parte reviso detrás del mostrador, vio algunas golosinas y metió cuantas pudo en sus bolsillos, después se dirigió a otra puerta, que parecía ser el almacén.

La abrió con cuidado, y percibió un olor tremendamente desagradable. Se cubrió la nariz y se asomó al cuarto.

"Bueno, creo que ya no tendremos que preocuparnos por el encargado" – Ingvalt inmediatamente se acercó y al igual que Zafira se asomó mientras se cubría la nariz.

"Demonios... a este si lo despedazaron".

Había un cuerpo sin estómago, aun con mucha carne siendo devorada por gusanos y otros bichos también le faltaba parte de la cara, aún conservaba un ojo y un brazo, había una escopeta tirada cerca y todo a su alrededor estaba lleno de sangre y pisadas. A su otro lado una puerta entre abierta.

Ingvalt desvió su vista hacia las cajas en los estantes.

"Zafira, ayúdame a revisar esas cajas".

"¿No deberíamos llevar la escopeta?".

"Nos será útil si tiene municiones" – Zafira reviso con cuidado la ropa del cadáver y saco varias balas de escopeta, sonrió y volvió al lado de Ingvalt

"Decías estas cajas ¿no?" – Apunto a las cajas de la parte más alta del almacén e Ingvalt asintió.

Ambos sacaron las cajas del almacén para cerrar la puerta y que desapareciera un poco el olor. Era un total de 3 cajas no tan grandes, pero algo pesadas. Al abrirlas, los ojos de Ingvalt se iluminaron. Era comida enlatada, suficiente para al menos esa semana. Inmediatamente comenzaron a guardar las latas en la mochila de Ingvalt y salieron del lugar, se dirigieron a la mansión rural con sus amigos.

De vuelta a la mansión, pero no con la protagonista.

Una pequeña rubia de ojos bicolor manoteaba al aire en un espacio vacío en su cama, comenzó a abrir los ojos, y después de un bostezo busco con su mirada alrededor de su habitación, solo encontrándose con su hermana aun dormida. Se deslizo con cuidado hasta bajar de la cama, llevaba tan solo un pants azul con una raya gruesa amarilla a los costados y una blusa rosa, así que tomo su chaqueta a juego con su pants, sus zapatos deportivos y salió de la habitación cerrando la puerta con sumo cuidado.

La pequeña rubia en camino por el pasillo se detuvo en la puerta entreabierta que llevaba a la habitación de su tía, escucho como esta platicaba con su madre, sobre su padre. Sintió como la tristeza empezaba a inundarla, pero siguió de largo a las escaleras que llevaban al primer piso. Ahora buscando a una peli verde.

Vio de lejos a una rubia pescando en el muelle, recién había sacado un pescado y vuelto la lanzar el anzuelo al agua. Escucho unos ruidos de golpes secos del otro lado de la casa, y esperando que fuera quien estaba buscando fue a revisar el lugar.

Al rodear la casa, se encontró con Subaru, quien partía leña con su hacha casi con enojo.

"Subaru-san, ¿Esta bien?" – La peli azul la miro, y después de 3 segundos de silencio la peli azul esbozo una sonrisa.

"Todo bien, Vivio-chan ¿se te ofrece algo?" – Su sonrisa era claramente forzada.

La pequeña rubia sabía que era lo que le molestaba a la peli azul, sin embargo, opto por seguir en su búsqueda.

"¿Has visto a Ein-chan?" – Subaru solo señalo una escalera cerca de ahí que llevaba al techo de la casa.

Vivio sin esperar se dirigió a la escalera y subió hasta el techo de la mansión, Subaru volvió a lo suyo.

Estaba muy alto, por lo que por un momento sintió pánico, pero estaba decidida en encontrar a la peli verde. Se sintió más aliviada cuando llego hasta la cima, que, a diferencia de algunas casas con el techo triangular, este era plano, era como otro piso.

Diviso a la peli verde que tanto buscaba sentada en la orilla del techo.

"¡Einhart Stratos! ¿Qué demonios haces? ¡podrías caer!" – La peli verde dio un saltito en su lugar, pero cuando vio de quien se trataba sonrió.

"Buenos días dormilona" – Vivio se sonrojo furiosamente.

"B-Buenos días... d-deberías alejarte de la orilla, podrías caer" – la sonrisa de la peli verde la ponía nerviosa, por lo que solo miraba el suelo.

"Está bien, está justo encima del balcón, y la caída no sería tan grave".

La rubia se asomó un poco, y le dio la razón a la peli verde. Después se sentó junto a ella.

"¿Desde cuándo estas aquí?".

"Umm… desde las 5:30" – dijo con simpleza, la rubia se la quedó mirando con la boca abierta.

"¿Qué has estado haciendo todo ese tiempo? ¡Ya son las 7:45!".

"Observaba a Fate-san pescar, el sol salir, y pensaba en ti" – sonrió nuevamente con coquetería hacia la rubia que se sonrojo y, acto seguido, recargo su cabeza en el hombro de la peli verde.

"Eres toda una poeta" – susurro la rubia.

La peli verde tomo la mano de Vivio entrelazando sus dedos, mientras con la otra levantaba dulcemente su rostro, para finalmente darle un beso en los labios. Uno felizmente correspondido.

Devuelta con la protagonista.

Ya casi son las 9 pero, diablos, conseguí unos 15 pescados, me tomo tiempo, pero es más que suficiente para todos.

"¡Fate-chan!" – Ingvalt me saludaba a lo lejos, con Zafira siguiéndolo.

"Ingvalt, ¿Cómo les fue?" – conteste el saludo con una sonrisa cuando estuvo lo suficientemente cerca.

"Conseguimos bastante comida enlatada" – creo que jamás había visto a alguien tan feliz tras decir esas palabras.

"Yo conseguí algunos pescados para el desayuno" – el hombre agrando su sonrisa.

"Genial, si quieres yo los cocino" – sonó mas a suplica que nada, pero…

"No, no… yo los cocinare, no te preocupes" – no solo fue por las señas que sorprendentemente el serio de Zafira me hacía, sino porque se perfectamente que Ingvalt en la cocina no debe agregar ni la sal.

Zafira suspiro, Ingvalt respondió un 'está bien' pateo una piedra y se encamino junto a Zafira hasta la casa.

Yo también suspire una vez estuvo lo suficientemente lejos, tome todo lo que había sacado para pescar y me dirigí a la casa.

En la entrada me encontré con Subaru, estaba sudada, un poco sucia y aparentemente agotada, pero, como no iba a estarlo, talo cuanto árbol se le cruzo y luego los convirtió en leña. Todo para desahogarse.

Me mordí el labio y pensé en cosas bonitas, iba a subir al segundo piso para revisar a Teana, pero escuche su voz en la cocina y cambie mi ruta.

Cuando entre a la cocina Teana y Nanoha conversaban con Ingvalt.

"Hola chicos, Teana, tengo que revisar cómo sigue tu abdomen" – Teana asintió y se encaminó a su cuarto, Nanoha la ayudo, yo deje todo lo de la pesca en la cocina y fui tras ellas.

Una vez en el cuarto Teana se sentó en la cama, y se quitó la blusa con la ayuda de Nanoha. Se quitó la venda dejando al descubierto varios hematomas que parecían uno solo muy grande.

Me senté.

"Tan solo ha pasado un mes, así que es normal que aún no haya desaparecido, pero dime. ¿Aún te duele mucho?" – Ella negó.

"No, el dolor ha disminuido bastante".

"Entonces todo marcha bien, más tarde saldré a la zona rural, tal vez encuentre alguna farmacia, y te consiga algo para acelerar tu recuperación".

"No, no es necesario que te expongas así, estaré bien".

"Está bien, ¿saldremos en una semana recuerdas? Te necesitamos completamente sana".

Torció la boca, e intento contradecirme, pero ¿Cómo? Yo tenía razón. No se lo dije en voz alta, pero ella lo sabía. Si llegábamos a la ciudad con ella en ese estado, sería una carga para todos, y nadie sería capaz de dejarla.

"Entonces déjame acompañarte" – Dijo Nanoha, pero antes de que me negara alguien más lo hablo.

"Yo la acompañare" – Subaru estaba observándonos desde el pasillo, la puerta estaba totalmente abierta. Ya no era raro verla sin su característica sonrisa.

Me le quede observando seriamente unos segundos, ella me sostenía la mirada, mientras que las chicas seguían viendo a Subaru con sorpresa.

"De acuerdo" – La mirada de sorpresa de Teana paso a Incredulidad en un segundo.

Se quedó con la boca abierta, reacciono cuando Subaru se marchó y yo me puse de pie.

"Iré a ver a Caro".

"E-Espera" – Me detuve hasta cuando ya estuve fuera de la habitación, cuando tanto Teana como Nanoha creyeron que me había ido, para escuchar su conversación.

"No, recuéstate" – Sonó la voz entre cansada y enfadada de Nanoha.

"P-Pero".

"Yo hablare mas tarde con ella, ahora duerme" – Y se hizo el silencio, suspire.

Miré mi reloj, eran las 10:30am. Fui hacia mi habitación para revisar si acaso Caro seguía ahí, abrí la puerta para encontrarme con una bella escena.

Caro estaba enrollada en la sabana, y un rayo de sol que entraba por la ventana iluminaba su cabello. Fue aún más adorable cuando empezó a buscarme estirando su mano y manoteando el colchón.

Me acerqué lentamente hasta estar lo suficientemente cerca de ella y comencé a moverla.

"Caro… despierta, ya casi te pierdes la mitad del día".

Comenzó a retorcerse en la cama entre bostezos y gruñidos se tallo los ojos y finalmente se sentó a la orilla del colchón y me miro.

"…".

"A desayunar" – La vi esbozar una enorme sonrisa.

La tome de la mano para ayudarla a bajar de la cama, se puso sus tenis y bajamos juntas al primer piso, de donde ya se percibía un aroma un tanto… peculiar. Además de una voz un poco angustiada.

"Solo un poco de sal… ¡no!, dios Ingvalt, te equivocaste de lado del salero… trata de retirarle el exceso con cuidado para que no... ¡no! Ahora ese aceite ya no sirve…" – Sin duda la que hablaba era Nanoha.

Al entrar a la cocina me encontré con la siguiente escena: Ingvalt con la cabeza gacha sujetando una espátula en su mano derecha y en la izquierda sostenía un salero. Una Nanoha intentando calmarse mientras se masajeaba el puente de la nariz. Un Zafira con las manos en la cara, razón desconocida. Einhart al igual que Zafira cubriéndose la cara con ambas manos, solo que a esta se le notaba que estaba roja, muy probablemente por la vergüenza que su padre le causaba con sus torpezas y una Vivio, que se encontraba a lado de Einhart y mantenía una sonrisa nerviosa.

Si, bastante peculiar la escena.

Deje a Caro junto a Einhart y Vivio para acercarme a Nanoha.

"Te advertí que Ingvalt era malo en la cocina" – Le dije entre susurros y bastante cerca de su oído.

"Creí que exagerabas, nadie podría ser tan malo en la cocina".

"Ingvalt puede, él siempre puede" – La vi poner cara de conflicto, probablemente porque no sabía si reír o llorar.

"Entonces, ¿Cómo diablos mantuvo a Ein-chan con vida?" – Iba a responder, pero Ingvalt interrumpió.

"Puedo escucharlas" – Y el hombre de ya unos 42 años, disciplinado con entrenamiento militar desde temprana edad, y sobreviviente de Irak. Estaba haciendo un puchero con una espátula en una mano, un salero en la otra, y un mandil rosa puesto.

Nanoha y yo comenzamos a reír bajito.

1 hora más tarde…

Acabé mi pescado frito lo más rápido que pude, Nanoha los cocino. Lo admito. Cocina como diosa griega.

Tome un plato servido y me encamine a la salida principal. Subaru estaba sola, sentada sobre un pequeño muro de piedra con una mochila aparentemente enorme, vacía colgando de su hombro.

"Tienes que comer antes de irnos" – Le acerque el plato. Ella me dirigió una mirada… vacía.

"No tengo hambre".

"No me importa" – Le sostuve la mirada hasta que cedió y tomo el plato.

Media hora más tarde…

Salí de la casa, preparada para buscar alguna farmacia en la zona rural. Alguien tomo mi hombro.

"¿Estás segura de que no quieres que te acompañe?" – Es Nanoha.

"Si, estaremos bien. Según Ingvalt está muy vacío, así que es medianamente seguro".

"Umm… tu no solo quieres buscar medicinas. ¿cierto?

"Quiero hablar con Subaru, detesto verla así" – Mi sonrisa fue correspondida.

Nanoha me tomo los hombros, y después me abrazo.

"Por favor cuídate mucho… recuerda, que me debes una hamburguesa…" – reí bajito, seguimos abrazándonos hasta que otro abrazo a mi pierna me distrajo.

Era Caro, me agaché para abrazarla correctamente, pero me sorprendí cuando al ver su cara parecía a punto de llorar.

"¿Puedo ir contigo?" – Acaricie su mejilla, es tan tierna.

"Creo que lo mejor es que te quedes aquí mi vida" – Sus lágrimas comenzaron a bajar.

"No te dejare ir" – Me abrazo con fuerza.

"Tengo que ir, pero no te preocupes, a donde voy no hay activos" – Me dio una mirada triste, que casi me hace un nudo en la garganta.

"No quiero que vayas…".

"Tengo que ir… haremos un viaje pronto y le traeré medicina a Teana para que se sienta mejor… ¿sí?".

No me respondió, simplemente asintió y entro corriendo a la casa.

"Cuida a Subaru" – dijo Nanoha repentinamente, yo la miré y le sonreí.

"Tu cuida a esta pequeña por mí, por favor" – respondí, acto seguido Caro me abrazo más fuerte mientras lloraba. Nanoha cargo apartándola con cierta dificultad de mí.

Tome mi mochila y camine a paso rápido, hasta alcanzar a Subaru, quien me esperaba a unos metros de donde me encontraba.

"¿Todo bien?".

"Si".

2 horas y media de caminata…

Hace unos minutos nos adentramos a la zona rural, efectivamente el lugar parecía completamente deshabitado.

"Ahí esta la marca de Ingvalt" – Subaru me apunto a la carretera donde había una marca de una flecha apuntando hacia adelante (desde nuestro punto de vista) que debajo decía 1k 200m gasolinera Japan+.

"Bien, si el ya tomo esta ruta nosotros podríamos ir hacia el este de su marca".

"Bien" – Respondió la peli azul a secas, y comenzó a caminar, rápido me levanté y me puse a su altura.

"¿Cómo estás?".

"Excelente".

"Sé que estas bien guapa, pero eso fue egocéntrico" – Le dije animada y ella solo me miro con seriedad.

"…".

"Sabes que no fue tu culpa… ¿verdad?".

"Yo debía protegerla".

"Hiciste lo que pudiste".

"No fue suficiente".

"Lo fue para ella".

Permaneció en silencio, y dirigí mi vista hacia el camino y visualicé un poste derribado de una farmacia a una cuadra, y corrí hacia el lugar.

Cuando llegue no pude evitar sentir emoción, efectivamente había una farmacia. Subaru no tardo en alcanzarme.

"Fantástico" – dijo, creo que mis palabras tuvieron un pequeño efecto en ella, ya que ya no estaba tan seria como hace un momento.

Entramos alertas al lugar, había manchas de sangre viejas en el piso y en el mostrador. La bóveda estaba cerrada.

"Necesitamos la llave de la bóveda" – Subaru me miro y asintió.

"La buscare mientras tu buscas medicinas que podamos necesitar".

"Bien".

Comencé a revisar los anaqueles junto a las paredes y los estantes, recogía medicinas para el dolor, gripe, jeringas. Todo lo que pudiera ser útil.

Todo estaba tranquilo hasta que escuche un golpe seco y un grito de Subaru. Corrí hacia el mostrador y lo crucé, entonces vi desde el otro lado de un anaquel, un activo sin una pierna encima de Subaru.

Estaba en shock… mi amiga estaba siendo devorada…

En la mansión.

"¿No crees que ya se demoraron mucho?" – Zafira se giró a ver a Teana, que estaba en la entrada de la cocina.

"Deja de mortificarte" – respondió el moreno.

"Si algo le pasara a Subaru… no me lo perdonaría" – el moreno miro a la peli roja con aquella seriedad que lo caracterizaba.

Devuelta con la protagonista.

"… agh, Fate… ayuda..." – entonces reaccione. Al menos seguía viva.

Me acerqué más y entonces vi de panorama completo, Subaru sostenía al activo del cuello y la frente.

"Cierra los ojos y la boca" – Saque mi bate y una vez Subaru hizo lo pedido golpee con fuerza el cráneo del activo… sus sesos estaban por todo el piso.

"¡Mph!" – Subaru intentaba llamarme con la boca y los ojos aun cerrados.

"Si, tienes restos por toda la cara, espérame ahí" – corrí devuelta a los estantes y tomé un paquete de toallas húmedas para bebes.

Regrese y limpie la cara de Subaru con mucho cuidado.

"…".

"Listo, ya está limpia" – entonces me miro y vio al activo con el cráneo destrozado en el piso. Entonces se le acercó.

"¿Qué haces?".

"Él tenía unas llaves, supongo que son de la bóveda" – entonces saco las mencionadas de la bata del cadáver.

"Excelente, echemos un vistazo a la bóveda" – Me ofreció las llaves, las agarre y camine hacia la bóveda.

"Oye Fate… gracias por salvarme… de nuevo" – Me giré a verla de frente y le sonreí, después seguí el camino hasta quedar frente a la bóveda.

"Bueno, veamos que tenemos aquí" – Abrí la bóveda y tanto Subaru como yo nos quedamos boquiabiertas.

Había garrafas de agua potable, cajas posiblemente con comida, una maleta de tela de la cual sobresalía la punta de un rifle, había cientos de cosas que nos serían muy útiles. El nuevo problema es que eran demasiadas.

"¿Qué haremos Fate?".

"Umm… "– Salí hacia la entrada de la farmacia, donde me percaté de que había 3 activos en una esquina a dos calles de donde estábamos. Me puse alerta y le hice una seña para que se mantuviera en silencio.

Me le acerque a hurtadillas.

"¿Qué pasa?" – Me miro confusa.

"Hay tres afuera y no sé cuántos más a la vuelta de la esquina… ".

"¿Qué haremos?".

"Creo que lo mejor será que dejemos todo en la bóveda, nos llevemos la llave y preparemos las camionetas para pasar por aquí…".

"Bien".

"Solo me llevare las medicinas de Teana, no sabemos si solo hay tres así que hay que ir ligeras" – Subaru asintió, metimos casi todo lo que llevábamos en las mochilas hasta el momento.

Cerramos la bóveda y salimos con sigilo del lugar, sin perder de vista a los 3 activos y alertas de que hubiera alguno otro cerca de donde estábamos.

Pronto los perdimos de vista.

2 horas y media más tarde, mansión.

"No debes cerrar los ojos en ningún momento…" – Ingvalt instruía a Einhart, quien sostenía con ambas manos un revolver, y apuntaba a un costal lleno de arena con una lata vacía en la cima.

"De acuerdo" – susurro Einhart.

Por desgracia para ella, tenía la pequeña presión de que tanto Vivio, como Nanoha la observaban atentamente sus movimientos, mientras esperaban su turno para practicar.

"Concéntrate Einhart" – Riño suavemente el mayor.

"Si" – Y tras dos segundos de concentración disparo el arma.

La lata salió volando.

"Excelente hija" – Ingvalt agito suavemente a Einhart por los hombros con genuina felicidad.

"Bien hecho Ein-chan" – adulo Nanoha mientras reacomodaba la lata y regresaba con Vivio, que ya se encontraba en posición de disparo.

Nanoha ayudo un poco a Vivio, mostrándole la altura correcta en la que debía tener el arma. Y al igual que Einhart, la lata salió volando tras el disparo que resonó por el lugar.

"¡Fate! Que bien que ya hayan… ¿vuelto?" – Termino dudoso Ingvalt, ya que Fate hacia extrañas señas y termino por cubrirse la cara mientras caminaba junto con Subaru hacia él.

"Ingvalt, tenemos que adelantar ese viaje" – Dijo Fate seriamente, mientras que los que alcanzaron a escuchar (excepto Subaru) veían extrañados a la rubia.

Media hora después, ahora con la protagonista.

Abrí la puerta de la que era mi habitación, para encontrarme con una pequeña niña de cabello rosa que, al verme, corrió hacia mí, yo me agaché para recibir su abrazo.

"¡Fate-san!, volviste…" – la pequeña restregaba su cara en mi pecho, mientras nos abrazábamos.

En otra habitación.

"… ¿Qué tal te fue?" – Pregunto Teana a Subaru.

Se encontraban solas en la habitación de la primera, Teana estaba recostada y Subaru sentada en un sillón cerca de la cama.

"Bien… excelente de hecho, encontramos muchas cosas, y las guardamos en una bóveda. Pasaremos por ellas luego".

"Fate se lo dijo a Nanoha… y ella no puede ocultarme nada…" – La peli roja frunció el entrecejo.

"Fate me dio un gel que servirá para tus heridas, levanta tu blusa, te ayudare a ponértelo" – Subaru claramente evadía la conversación.

Cuando se acercó lo suficiente a la peli roja, está la tomo del brazo y la jalo para darle un beso que la peli azul no pudo evitar corresponder, posteriormente Teana la abrazo con fuerza, haciendo que Subaru quedara casi totalmente encima de ella.

"Si algo te hubiera pasado… si algo te hubiera pasado Subaru… yo" – Subaru corto lo que Teana intentaba decir (entre lágrimas y gimoteos) con un nuevo beso.

"Nada paso… estoy aquí, contigo… ahora, déjame ponerte esto, tenemos que irnos mañana".

Teana se quedó callada y se dejó hacer por Subaru, solo se dedicaba a observarla, como esperando algo.

Pasados varios minutos, Subaru termino de untar el gel, pero antes de volver a cubrir el abdomen de su compañera con las vendas, está la jalo para posicionarse encima de ella y besarla apasionadamente.

Se separó del beso y vio la cara llena de confusión de Subaru.

"No te dejare ir" – susurro Teana antes de volver a besar a Subaru.

En otro lugar de la casa.

"Ingvalt-san y mama se molestarán si se enteran que subimos aquí" – Le susurro Vivio cerca del oído a Einhart.

"Lo siento, pero sabes que me encanta ver las estrellas…".

"Bueno bueno… disfrútalas mucho porque mañana saldremos de este lugar".

"Lo se… dime Vivio, ¿Qué pensarías si Fate-san y Nanoha-san… se hicieran pareja?" – Vivio miro a Einhart con sorpresa, que seguía sin despegar la vista del cielo.

"Yo aún tengo la pequeña esperanza de que mis padres vuelvan a estar juntos, a Fate-san ni siquiera la conozco… ni siquiera soy capaz de decir que me agrada" – esta vez fue el turno de Einhart de mirar con sorpresa a Vivio, que miraba hacia el otro lado.

"Comprendo…".

De vuelta con la protagonista.

Encendí la linterna de baterías que tenía junto a mi cama, observé la hora en mi reloj, eran las 2:35 am y aun no conseguía dormir.

Me levante con mucho cuidado, pues no quería despertar a Caro ni a nadie más de la casa, pues supongo que ya todos están dormidos.

Salí en silencio hacia el balcón. Y mire a la luna… ¿Qué estarán haciendo mis madres?... estuve ahí un rato hasta que comencé a sentir sueño y entre nuevamente a la habitación y me recosté.

Isla Awashima – Japón.

"Mi amor… ¿Qué haces?" – Apareció de entre algunos árboles, una peliverde, asustando levemente a una peli morada.

La peli morada al saber de quien se trataba dirigió nuevamente su vista hacia el cielo.

"Pensaba en- ".

"En Fate… ¿no?" – La peliverde sonrió levemente.

"… Estoy angustiada Lindy, necesito saber que está bien, si a ella le sucediera algo… me volvería loca…" – derramo un par de lágrimas la peli morada, la peli verde enseguida se las limpio y la abrazo a su pecho.

"Ella está bien… ella sabe defenderse, ella podrá llegar hasta nosotras, lo sé" – Animo la más alta mientras la más baja seguía abrazándola.

De vuelta con la protagonista.

"¿Estás seguro que los encontraremos? Ya llevamos una semana siguiendo sus rastros y pareciera que se alejan cada que nos acercamos" – Pregunto la rubia de ojos borgoña al peli agua, mientras todos (incluyendo a la pequeña caro) comían a orilla de camino, alrededor de una fogata.

"Claro que sí, no sé por qué se alejan, pero ya daremos con ellos, no te preocupes" – respondió el hombre.

"Bueno, ya hay que continuar" – la rubia puso su lata de sopa hacia a un lado y todos se pusieron de pie, apagaron la fogata con tierra y se subieron a la camioneta, que no estaba tan lejos de donde se encontraban.

El peli agua se subió del lado del copiloto con la pequeña Caro, y Fate se fue de piloto esta vez… pasaron un par de horas, en las cuales, entre movimiento y movimiento, Caro se quedó dormida en el asiento de atrás e Ingvalt en el del copiloto.

Finalmente, Fate diviso los camiones escolares y la camioneta en la que se fue Nanoha, junto a una cabaña medianamente grande.

"Ingvalt, Ingvalt despierta".

"¿Q-Que? ¿Qué pasa?" – Respondía entre mormado y asustado el hombre.

"Los encontramos" – Después de procesar lo que había dicho la rubia pego su cara al vidrio de la ventana de la camioneta.

"¡SI!" – Apenas la rubia estaciono la camioneta junto a los camiones el hombre salió rápidamente de la camioneta, pero ni dos pasos dio antes de detenerse en seco, alertando a la rubia.

El hombre estaba completamente alerta, hasta que fijo su vista en uno de los camiones. Fate aun en la camioneta reviso que Caro siguiera dormida y antes de salir de la camioneta cerro todo bien, solo iría a ver qué le sucedía a Ingvalt.

Una vez hecho tomo las llaves, aseguro el vehículo y a hurtadillas se acercó a Ingvalt.

"¿Qué pasa?" – Le susurro la rubia al peli verde y este hizo una seña de que guardara silencio, después le apunto a un camión en específico y se acercaron.

Mientras más se acercaba la rubia más se percataba de lo que le preocupaba al peli verde. Se podía escuchar el movimiento de unas pesadas cadenas, y lo que parecían gruñidos de activo, el sonido venía desde dentro de los camiones, y no sonaba a que solo fuese uno. Para intentar ver dentro de los camiones Fate se subió sobre la defensa trasera del camión.

Las ventanas estaban casi completamente cubiertas por papel periódico, pero con un pequeño orificio en la puerta de emergencia Fate logro divisar a Nanoha y a Zafira, no sabía porque estaban ahí, sin hacer nada, por lo que golpeo levemente la ventana.

Un activo se golpeó la cara contra el vidrio asustando a Fate y haciendo que cayera, Ingvalt enseguida la ayudo a levantarse y se escondieron detrás de las llantas del autobús.

"¿Oyeron algo?" – Se escuchó la voz de un tipo dentro de la cabaña.

"¡Fue tu imaginación, ya apaga la luz y déjame dormir mierda!" – Se escuchó a otro.

"¿Qué está pasando aquí?" – Susurro Ingvalt.

"No lo sé, pero Nanoha y Zafira están en este autobús, ¿crees que los otros también estén en los demás?" – Ingvalt abrió los ojos con sorpresa, preocupación y miedo.

"Einhart" – Y lo más rápido y sigiloso que pudo reviso el siguiente camión.

La encontró.

"¿Esta ahí?".

"Si, esta con Vivio, los activos están atados por el cuello con cadenas a las puertas".

"Subaru y Teana deben estar en el otro" – Dijo Fate una vez se le acerco Ingvalt.

"Tenemos que sacarlos".

"¿Tenemos armas?".

"Creo que tengo un par de machetes en la cajuela".

"Vamos por ellos".

Ambos fueron a hurtadillas hasta la camioneta y cada uno tomo un machete y regresaron al camión donde se encontraban Vivio y Einhart.

"Bueno, las puertas de emergencia se abren desde dentro, así que esa idea está descartada, tendremos que usar la puerta principal, se abre hacia afuera así que jalaremos al activo y una vez en el suelo le rebanaremos el cráneo" – explicaba el peli verde.

"Bien".

Una vez explicado el plan ambos se acercaron a cada lado de la puerta, y la forzaron lo suficiente para meter sus dedos entre el hule hasta que finalmente la abrieron, como había dicho Ingvalt, la cadena del activo que estaba sujeta a la puerta lo jalo, pero no era lo suficientemente larga para que el muerto diera de lleno en el piso, se quedó colgando del cuello con la cadena.

Fate no perdió el tiempo y rebano el cráneo del activo. Dejo de moverse y de gruñir.

Ingvalt entro casi corriendo en busca de Einhart, una vez cerca de ella el activo pretendió acercarse, pero en un solo movimiento Ingvalt lo dejo sin cabeza.

Las niñas estaban atadas de manos y pies, y tenían una mordaza en la boca, al vernos, parecían intentar gritarnos.

Ingvalt desato las manos de Einhart y sus pies, yo hice lo mismo con Vivio. Nos percatamos de que tenían un par de golpes.

"¡Padre!" – Einhart abrazo a Ingvalt.

Apenas Vivio acabo de soltarse le arrebato el machete a Ingvalt y salió corriendo hacia el camión donde sabía que se encontraba su madre. Los demás rápidamente la siguieron y le ayudaron a abrir las puertas del bus, Vivio enseguida decapito al activo y entro, decapito al segundo y desato a su madre.

"¡Mamá!" – se abrazó fuertemente a la cobriza, que correspondía el abrazo más que feliz y aliviada.

Einhart entro y desato a Zafira, mientras tanto Ingvalt y Fate entraron en el bus en el que creían que estaban Subaru y Teana.

Al igual que en los otros primero se deshicieron de los activos, pero para su sorpresa solo Subaru estaba ahí, y al igual que los otros golpeada, la desataron y sin decir nada y completamente cabreada salió del bus, en dirección a la cabaña.

Antes de llegar Zafira la detuvo.

"¿Dónde está Teana?".

"Ellos se la llevaron la noche pasada…" – dijo con ira contenida y pateo la puerta de la cabaña, vio unas escaleras hacia abajo y decidió seguirlas.

Todos los demás iban a seguirla, pero de distintas habitaciones comenzaron a salir varios hombres altos y algunos fornidos.

"Vaya, vaya, vaya, la rubia sabrosa volvió…" – Dijo uno y los demás rieron.

Mientras tanto los que pasaron por entrenamiento militar se mantenían serios y en pose de batalla, en total salieron 6 hombres, después de unos segundos de silencio atacaron a los soldados, quienes no se quedaron atrás.

Fate estaba de frente con uno muy alto y bastante fornido, por un momento sudo al pensar que no saldría ilesa, pero apenas le cesto un fuerte puñetazo en la mandíbula este cayo como tronco.

"… esteroides".

Por otro lado, a Ingvalt le costó varios golpes más noquear a su contrincante.

Nanoha al igual que Fate acabo rápido con su oponente.

Zafira fue tomado por la espalda por uno mientras otro le daba duros golpes en el abdomen, Fate intento ayudarlo, pero el que golpeaba a Zafira fue más rápido y le cesto un puñetazo en el abdomen. En un descuido y gracias a la diferencia de altura Zafira le arrojo al que lo estaba golpeando al sujeto que lo sostenía de sus brazos desde la espalda.

Einhart y Vivio noquearon a su oponente al sestarle una patada combinada justo en el rostro.

Con el nuevo silencio instalado en la sala comenzaron a escuchar ruidos de golpes y gruñidos que venían desde el sótano. Nadie espero ni un segundo y bajaron corriendo.

Había tres hombres tirados por la habitación, Subaru continuaba golpeando sin piedad a uno que estaba en el suelo.

"¡Teana!" – Todos excepto Subaru giraron a ver a Nanoha, quien corrió hacia una cama que no habían notado más al fondo de la habitación.

Fate se acercó, y una vez tuvo pudo apreciar mejor el horror surco su rostro.

Teana estaba cubierta con una sábana blanca con manchones de sangre de la cintura para abajo, su torso estaba totalmente descubierto, con cortadas y moretones en todas partes, incluso en su cara, parecía inconsciente. Einhart intentaba consolar a Vivio, y Zafira separar a Subaru del tipo a medio morir.

"¡Todos salgan! … excepto tu…" – Grito Nanoha a todos y posteriormente a Fate.

Una vez todos afuera Nanoha miro a Fate con suplica, ella entendió lo que quería la cobriza. La rubia retiro la sabana que cubría a medias a Teana, y sintió algo de alivio al ver que tenía un short, quiso cerciorarse y le retiro el short para revisarla mejor.

Nanoha solo podía llorar casi desconsolada mientras veía a su hermana inconsciente, llena de moratones y con heridas que le sangraban.

"No… no la violaron" – Miro a Fate quien le devolvía la mirada, una pequeña parte de ella se tranquilizó, pero no pudo evitar lanzarse a los brazos de la rubia, en busca de consuelo.

Un par de horas después se fueron del lugar en las camionetas de Ingvalt, Fate y una de caja que encontraron en la cabaña.

\ ~ O ~ /

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Uhmmm, ¿me aman? Xd

Espero que les haya gustado este capítulo, dudo que queden más de dos capítulos, si los hago tan largos como este, y el especial UwU

Ahora, a responder comentarioooos :3

Saizho Zukeen: Nooooo~… ese ship no me gusta HAHAHAHA yo prefiero a Hayate con Carim o con Alicia Xd Si, yo pensé lo mismo cuando sugirieron la idea HAHAHA. Si, la idea era que fuera así XD y creí que había quedado claro, el brote fue solo en Japón, por eso lo tienen en cuarentena y no reciben a nadie de ahí, creo que si lo puse en el capítulo pasado :v

Y pues, no es mal plan peeero, para que se cierre la historia lo dejare como la peste negra HAHAHA y pues, lo pensare… una cura… o matar a todos los que se quedaron en la ciudad alv~ hmmm~ lo pensare HAHAHA saludos!

KatitoHTT: HAHAHAHAHA en el próximo capitulo atenderé esas dos interrogantes y uno que otro personaje nuevo WUUUU nos leemos! Saluditoooos!

Guest: En el siguiente capitulo tocare un poco de ese tema HAHAHAHA gracias a ti por tomarte el tiempo de leer, saludos!

LostNeko120: HAHAHAHA vale, vale. Ese tema del compromiso lo tocare en el próximo capitulo, al iwal que el tema del embarazo 7w7 HAHAHAHA me encanta resident evil! :3 aunque ni siquiera soy capaz de terminar el demo de Biozahrd HAHAHAHA y bueno, ya que creo queno entendiste, cuando Fate se duerme tiene Flashbacks de lo que sucedió en ese tiempo, probablemente en el siguiente capitulo haga algunos con Nanoha sobre su relación con Fate esto fue con la intención de adelantar un poco mas las cosas HAHAHAHA el golpe ya se explico aquí xd, espero que te haya gustado, nos leemos! Saludos!

Krishellsolis: Carne fresca 7w7 digo, nuevo lector! bienvenid HAHAHA me alegra que te guste y, en efecto, son flashbacks, esto fue con la idea de adelantar un poco las cosas HAHAHA espero que te haya gustado este capitulo, saludos!

Espero que les haya gustado mucho este capitulo, por favor comenten y sugieran, y nuevamente una disculpa por la espera que tal vez les hice pasar, un gran saludo y un abrazo psicológico! :3