Historia original de Doublepasse, yo solo la estoy traduciendo y reinterpretando. Podéis encontrarla tanto en FFN y como en AO3 con el nombre de "For my Sake".

Imagen de la portada: Artemis (Arroba) Kingxartemis (Twitter)


Después de un largo año de lucha contra ella, Catra finalmente ha capturado a Adora. La Horda está ganando. Catra se siente extática.

Hasta que Hordak amenaza la vida de Adora.

Los sentimientos ardientes que Catra había enterrado en su interior durante tanto tiempo podrían volver a salir en el peor momento de su vida... Sólo necesitaban un empujoncito como el de Hordak ordenando decapitar a Adora...

¿Es demasiado tarde para cambiar?

Da igual la respuesta, sus vidas nunca serán las mismas. Una vez más.


Capitulo 1 - Parte I - Destrozadas

Adora se preguntaba cómo podía haber pensado que la Zona de Terror era un "hogar". Todo era tan oscuro, frío, poco acogedor. Por supuesto, pasar tres días en una celda no era la mejor representación de su vida pasada allí, pero hubo un tiempo en el que fue persuadida de que la Horda estaba tratando a sus prisioneros con respeto. Qué tonta había sido... pensó mientras suspiraba. Tendría que resignarse a este tipo de vida de ahora en adelante. La Horda estaba cerca de ganar. Después de un año en guerra contra la renacida She-Ra, Princesa del Poder, Lord Hordak finalmente había logrado capturarla, quitándole la única esperanza de ganar a la Alianza de Princesas.

Las cosas habían cambiado en un año. Las armas de la Horda se hicieron más poderosas con el tiempo, gracias a Entrapta, como la Alianza descubrió recientemente. El granate oscuro era tan poderoso que absorbía los poderes de las princesas todos los días. Su última defensa verdadera fue el poder de She-Ra, alias Adora, uniendo al grupo y dándoles fuerza.

Oh, qué contenta había estado la Comandante Catra el día que capturó a su enemiga, su ex mejor amiga... Adora se lamentaba mientras se apoyaba en su hombro herido. Catra nunca había sido cuidadosa con sus ataques. Y desde aquel día, en las ruinas de los primeros, aquel fatídico día donde decidió soltar a Adora para siempre, la atacaba con todas sus fuerzas, cada vez que se disponían a pelear. Con el tiempo se volvió más complicado para Adora, llegando el momento de no poder hacer frente a Catra

Volvió a suspirar mientras recordaba su último encuentro, el día anterior.

"Hey Adora." La voz provocadora resonó en las paredes de su celda. El primer acto reflejo de Adora habría sido mirar a la comandante felina, pero ella no quería darle ese placer. Hizo girar su cuerpo con desgana hacia otra dirección, como si su vida dependiera de ello.

"Veo que sigues sin querer hablar. No importa, sólo quería darte la noticia. Vamos a atacar Luna Brillante muy pronto..." Su tono estaba envenenado por el odio y la malicia. ¿En qué se había convertido? Adora ya no reconoció a su Catra. "Me encantaría que fueras testigo de nuestra victoria, así que le pedí a Lord Hordak que activara los paneles que hay en las paredes de tu celda. ¿Sabes lo genial que es eso?"

Adora no respondió. Desde que la encerraron, le dio a Catra un silencio perpetuo. Sabía que eso la molestaba en el fondo, incluso si Catra no mostraba alguna de sus flaquezas. Al menos no frente a ella. "Oh, bueno, esperaba un agradecimiento al menos, esa será tu última oportunidad de ver a tus amigos. No te verán pero es mejor que nada, ¿No?"

Catra se rió y luego salió de la pequeña celda, al ver que no recibiría respuesta alguna de su nueva prisionera. Las lágrimas de Adora cayeron cuando la puerta se cerró. Lágrimas por sus amigos que finalmente no pudo proteger, lágrimas por Etheria, por haber fracasado en salvarla, lágrimas por Catra...

"No parece que te hayas dado por vencida."

Adora no reaccionó de inmediato.

"¿De verdad vas a dejar que esa estúpida niña haga lo que le plazca?"

"No quiero hablar contigo, Shadow Weaver".

"Si no hubieras dejado la Horda, nada de esto habría pasado."

Adora frunció los labios. No respondas. Sólo trata de jugar con tu cabeza.

"Debería haberme librado de esa mocosa cuando aún era una gatita."

"Basta". Gruñó Adora.

"¿Cómo puedes seguir sintiendo algo por ella, después de todo lo que ha hecho?"

"No siento nada por ella."

"No finjas, niña. Puedo oírte mientras duermes".

"¡Una vez más, cállate, Shadow Weaver!" dijo Adora mientras se levantaba del suelo. Miró a través de los barrotes de su celda, mirando la cara enmascarada al otro lado. "Catra tomó malas decisiones por mi culpa. Ella todavía quiere probar que es mejor que yo, y herirme por lo que hice".

"Oh, creo que sobreestimas su interés por ti. Declaró claramente que quería poder para sí misma y que aplastar la rebelión es su manera de lograrlo. Ahora es irredimible".

"No. Todavía puedo sentir ira viniendo de ella. Aún no se ha recuperado de eso". Adora entrecerró los ojos y dijo: "No entiendo por qué sigues odiándola. Hizo todo lo que le pediste para poder traerme de vuelta. Subió más en las filas de la Horda que cualquiera de tus otros pupilos..."

"No la odio." Adora levantó las cejas tan fuerte que pensó que se le saldrían de la frente. "Ella hizo todo lo que yo había planeado."

"¿Disculpa?" Era difícil interpretar la mente de Shadow Weaver cuando tenía su máscara en la cara todo el tiempo. Su voz también era extrañamente tranquila. Adora nunca la había visto así antes.

"Querida Adora... ¿Por qué crees que la presioné contra ti todo el tiempo?"

"No lo entiendo."

"Tú eres She-Ra. Lo he sabido desde que te encontré en el Bosque Susurrante. Tu cuna fue abandonada justo al lado de la espada... Era sólo cuestión de tiempo antes de que la espada te encontrara de nuevo. No podía dejar que te convirtieras en la mayor amenaza de la Horda".

"¿Qué quieres decir?" Dijo Adora, su voz temblando.

"Hice todo lo que pude para que quisieras ser Capitana de la Fuerza, la soldado perfecta de la Horda. Pero la espada te encontraría en el campo de batalla... Necesitaba darle a la Horda su mejor oportunidad para derrotarte si sucedía... Catra."

"...estás mintiendo. Esto es otro de tus juegos mentales. No quiero escucharte más".

"Cada vez que la castigaba cuando te apoyaba... Cada vez que la llamaba molestia o le decía que la mataría si te desanimaba, creaba un poco más de la Catra que ahora conoces."

"¡Basta!"

"Ella tenía la mentalidad perfecta para eso. A ella no le importa la justicia como a ti. Sólo se cuida a sí misma y a sus seres queridos".

"Shadow Weaver..."

"Todo lo que necesitaba para liberar su verdadero potencial... fue una pequeña traición de su ser más querido."

Adora coloco sus manos sobre sus oídos. No era más que un truco mental... Shadow Weaver no ganó nada de esta situación, no pudo haber moldeado a Catra intencionalmente... Sin embargo, si era real, significaba que todo era culpa suya desde el principio, así que entonces tal vez... Sólo tal vez, Catra reconsideraría su posición, ¿verdad? Esta idea era seductora...

"Escupe tu veneno en otra dirección, Shadow Weaver." Un silbido acompañó la voz de la recién llegada, la cual cerró la puerta de golpe. "El guardia me dice que los prisioneros están gritando, y aquí te encuentro, torturando a tu princesa preferida."

"No me hables así, Catra, o..."

"¿O qué? Nunca saldrás de esta celda, Shadow Weaver. No mientras yo guíe a Lord Hordak". Una sonrisita metió sus labios en el deleite.

"Catra", dijo Adora, apretando los barrotes de su celda, "Shadow Weaver te hizo quien eres, pero no tienes que seguir el camino que ella te influenció a tomar. Sólo le estarías haciendo un favor".

Catra se lanzó, aterrizando a un centímetro de ella. Sólo las barras de metal las separaban, y Adora podía sentir su calor desde aquí. Echaba tanto de menos sus abrazos. "¿Quién te crees que soy, una marioneta?", siseó ella. "No sé qué clase de mentiras te ha dicho, pero estoy tomando mis propias decisiones, sin ninguna influencia. Y yo asumo la responsabilidad de mis propias acciones Adora... a diferencia de ti."

"¿Qué?"

"Ya me has oído. No intentes culpar a Shadow Weaver. Ella formo parte de ese lío, seguro, pero tú te fuiste. Eso es cosa tuya, Adora".

"Siento que sigas enfadada por eso."

"No entiendes nada... Te agradezco que te hubieras ido." Catra sonrió con satisfacción. "Soy verdaderamente libre sin ti cerca. Tú y Shadow Weaver... Vosotras dos fueron las que me reprimieron".

"Así que ese es tu ideal, tu meta en la vida... Destrucción." Susurró Adora, intentando no parecer enfadada. "¿Y luego qué? Una vez que la rebelión haya muerto, una vez que hayas capturado a toda la gente libre, una vez que hayas arruinado el planeta y te hayas apoderado de todo"

"Lord Hordak tiene planes para el futuro de Etheria."

"Eres sólo un peón."

"¡Cállate!" Catra trató de arañarla, pero Adora esquivó las garras a tiempo.

"Pero es verdad. No tienes verdaderos ideales. Sólo quieres afirmar tu dominio tanto como puedas".

"Bueno, al menos, lo estoy haciendo bien." Catra miró fijamente. "No puedo esperar a ver la cara de todas las princesas cuando ganemos, y cuando se den cuenta de que no vendrás a salvarlas. Eres una falsa heroína..."

Adora perdió su espíritu de lucha. Catra estaba, desafortunadamente, justo aquí. Ella había fracasado.

"No llores, princesa, guarda las lágrimas para cuando tus mejores amigos se reúnan contigo en tu celda."

Catra empezó a reírse de nuevo, cuando la pantalla de la pared se encendió sola, revelando la cara esquelética de Hordak. "¡Mi Señor!" Catra se arrodilló.

"Comandante Catra. Necesitas unirte a mí y a la Capitana de la Fuerza Jefa Octavia para los preparativos de la batalla final. No pierdas más tiempo con la prisionera. Ya no nos sirve para nada".

"¿No tiene utilidad alguna?"

"No. Nos desharemos de ella hoy."

Catra y Adora se congelaron en el acto. "Pero mi Señor, ella es una preciada rehén, la rebelión..."

"La rebelión tiene esperanza mientras She-Ra esté viva. Todavía tienen la espada, creen que pueden salir de esto. Tenemos que derribar esa última pared."

"Pero todo mi plan se basaba en ella como rehén." Catra escondió sus manos detrás de su espalda. Adora podía verlas temblar desde donde estaba.

"¿En serio? ...en ese caso, sube enseguida. Quiero saber los detalles de ese plan".

"Por supuesto, mi Señor." Catra se inclinó, respirando aliviada mientras la pantalla se apagaba.

"Gracias."

Catra miró detrás suya. La cara de Adora no tenía esperanza o dolor como de costumbre cuando la miraba. Agradecimiento. Hacía tiempo que Catra no veía eso. Eso la irritó. Adora no tenía por qué estarle agradecida.

"No lo hice por ti, una vez más. Sólo hago las cosas por mi bien. Ahora discúlpenme, señoritas, me esperan en el cuartel general."

Mientras se alejaba, escuchó a Shadow Weaver riéndose siniestramente. "¿Te estás volviendo loca, anciana?"

"Eres tan ingenua, es increíble."

"¿Disculpa?"

"Ahora actúas tan dura y todopoderosa, pero no tienes experiencia trabajando para Lord Hordak." Catra perdió la compostura por un segundo, pero le dio igual.

"No estoy de humor para tus juegos mentales."

"¿Realmente crees que Lord Hordak está interesado en tu plan ahora mismo?"

Catra golpeó la pared. "Basta, ¿sabes qué?" Cogió la llave del cinturón del guardia, abrió la celda de Shadow Weaver y sacó a la débil mujer. "Vas a ir a la celda de aislamiento."

"Como si fuera a cambiar algo."

"Deja de hablar". Catra cerró la puerta de la celda detrás suya y condujo a su vieja figura materna a través de los pasillos del edificio, hasta llegar a una puerta especial, la puerta de la celda más oscura de la Zona de Terror, destinada a privar a los prisioneros de toda luz y esperanza hasta que hayan aprendido la lección. "Te vas a arrepentir de haber abierto la boca hoy. Diviértete, te sacaré mañana si es que no me he olvidado de ti".

"Si te hace sentir bien." Shadow Weaver caminó sola hacia la celda oscura. "Tenías razón, sabes. Somos más parecidas de lo que pensaba."

"Sí, claro. Mueve tu patético trasero".

"Los dos fuimos abandonadas por nuestra chica más preciada. Y hoy la perderemos para siempre".

Catra cerró la puerta con un grito de ira. Volvió corriendo al áreas de celdas de Adora, cerró la puerta con llave y se metió la llave en el bolsillo. Pero eso no fue suficiente. Ella miró fijamente a una de las pantallas de la pared. "Llama a Scorpia".

"¡Hola Comandante! Olvidaste venir a celebrar el éxito de Entrapta para potenciar el granate negro, es una pena, hice un gran pastel y-"

"Sí, lo siento, escucha Scorpia, necesito que vengas a las celdas y vigiles la celda de She-Ra, ¿de acuerdo? No dejes entrar a nadie hasta que yo lo diga".

"Oh, claro, ¡De acuerdo, Catra!"

"Perfecto. Ahora tú, guardia, vete a hacer tus tareas a otro lado, ya no te necesito aquí". El guardia se fue, perplejo. Eso sería suficiente. Catra inhaló y exhaló. Ella tenía el control. Nadie se interpondría en su camino. Ahora todo lo que necesitaba era encontrar un plan para Hordak.


Catra irrumpió en la sala de reuniones. Le gustaba mucho hacer esas entradas teatrales. La jefa Octavia giró su único ojo pero no hizo ningún comentario. Catra se había convertido claramente en la nueva estratega favorita de Lord Hordak en apenas un año, ante la gran angustia de Octavia. La forma en la que esta niña se las arregló para convertirse en la segunda al mando en su lugar en la mitad de tiempo que ella, fue un misterio. Pero necesitaba tener cuidado si quería mantener su posición actual.

"Comandante Catra, siéntese. Estábamos hablando de la organización de mis tropas para mañana."

"Por supuesto, Lord Hordak, pero permítame que le cuente primero mi idea sobre nuestra rehén..."

"Ya tenemos un plan, Comandante."

"Matarla no servirá de nada, She-Ra podría ser usada como cebo para distraer a sus amigas Princesas o para hacerlas rendirse, sin necesidad de derramar..."

"No necesitamos distraerlas, el experimento de Entrapta ya es un éxito. Vamos a vencerlas en un día, y a enviarles la cabeza de She-Ra en una caja antes de la batalla de mañana, será suficiente para aplastar sus ánimos".

"Lord Hordak, con el debido respeto, sólo alimentará sus ganas de venganza..."

"Es suficiente. Empiezo a pensar que se interesa mucho por la vida de She-Ra, Comandante".

Catra mantuvo la mirada vacía hacia Hordak. ¿Cómo iba a salir de esto? Estaba empezando a entrar en pánico por dentro. Octavia estaba sonriendo junto a Hordak, por supuesto que le gustaría verla en problemas.

¿"Jefa Octavia"? Dos guardias aparecieron en una pantalla detrás de ellos. "Sus órdenes han sido ejecutadas. She-Ra está muerta".

El corazón de Catra se detuvo.

"Perfecto. Envía la cabeza a Luna Brillante, ademas de unos cordiales saludos".

"No podemos, ya incineramos el cuerpo... como siempre hacemos..."

"¡¿Qué?! Nunca ordene eso, Octavia, explícate".

Catra no esperó a escuchar la explicación de su compañera. Salió corriendo de la habitación, saltó de escalera en escalera. No puede ser. Fue un error, una trampa. Adora debería estar en su celda, protegida por Scorpia. Cuando llegó, vio a Scorpia inconsciente en el suelo. Su cuerpo seguía sacudiéndose por las descargas eléctricas producidas por las armas de la horda

"¡Scorpia! "¡Despierta!" Catra la sacudió, pero la Capitana de la Fuerza apenas podía decir cosas coherentes entre sus desvaríos. Catra empujó la puerta para abrirla. La cerradura fue forzada. "No..."

La habitación de Adora estaba vacía. No quedó ningún rastro de ella. "¡No!" Catra corrió de nuevo, esta vez en dirección al crematorio, las mismas donde una vez ayudó a escapar a Adora y a sus amigas, y donde dieron a Entrapta por muerta en la Zona del Terror. Debió haber sobrevivido, tuvo que... ¡Es She-Ra, maldita sea!

"¡Llama a Entrapta!", le gritó a un biombo cuando se puso delante de las puertas de metal.

"¡Catra! ¡Justo cuando iba a enviarte una nota! Hice un descubrimiento interesante sobre..."

"¡No hay tiempo! ¿Puedes desbloquear todas las cámaras de "limpieza"?"

"¿Al mismo tiempo? No hay problema, pero ¿por qué?"

"¡Sólo hazlo!"

Un segundo después, un largo pasillo que llevaba a la zona polvorienta estaba delante de ella. Vacía.

"No..." Gimoteó Catra. "Entrapta sobreviviste a esto el año pasado, ¿verdad?"

"Apenas. Emily se abrió y me puso dentro de ella. Ella me salvó."

"¡NO!" Catra corrió tan rápido como pudo, revisando cada rincón de cada cámara, hasta que sus pies aterrizaron en el suelo. "ADORA!"

Cayó de rodillas. Su visión estaba borrosa por las lágrimas. ¿Cuándo empezó a llorar? No podía recordar. Alguien volvió a gritar el nombre de su némesis. Tal vez era su propia voz, ella ya no lo sabía.

"Catra..." Dos pinzas grandes envueltas alrededor de su cuerpo tembloroso. Catra lloró aún más fuerte, pero no las alejó. "Lord Hordak te llama. Para la batalla, ¿sabes?"

"¿La batalla?"

"Sí. Puedo decirle que estás enferma si quieres."

"No... No es necesario, Scorpia. Estoy bien."

"¿Lo estás?"

Catra se limpió los ojos. Tenía que parecer tranquila, Hordak no podía verla ser débil... Pero, ¿qué sentido tenía?

"Yo sólo... necesito un minuto..."


"¿Qué ha sido ese horrible sonido?"

"Catra..."

"Adora, vuelve debajo de la manta, ¡todavía no estamos fuera de la visión de la Horda! Si nos ven..."

"¿Qué cambia eso Glimmer? Incluso disfrazados seguimos pareciendo sospechosos al dejar la Horda justo antes de la batalla".

"No es por eso Bow, tenemos menos posibilidades de salir de aquí si la ven."

Adora suspiró mientras miraba por última vez hacia la Zona de Terror. Ya estaban lejos, pero estaba casi segura de que podía ver un punto rojo delante de los pabellones. Un punto rojo que gritaba como si estuviera agonizando.


Pues aquí esta el primer capitulo, subiré dos a la semana ya que son capítulos cortitos. Doublepasse hace pequeñas referencias a la serie original de 1985-1986, pero eso, son pequeñas menciones. A lo mejor dejo pequeñas notas al final de los capítulos explicándolas.

Pues nada, nos vemos.