MSLN y sus personajes no me pertenecen.

Mi deber de protegerte

I) Pequeña pelirroja

En Japón existe una organización de servicio secreto tan secreta que ningún civil y muy pocas personas de los altos mandos políticos conocen.

Esta organización fue fundada hace más de cien años. Al principio estaba al servicio exclusivo del emperador sin embargo actualmente trabajan para cualquiera que pueda pagar.

Dentro de la organización hay un grupo de élite entrenado para proteger y asesinar. Los miembros de este grupo selecto son jóvenes huérfanos que fueron adiestrados desde pequeños. A cada uno se le enseñó el arte de matar y el arte de mentir. Son los asesinos perfectos y los espías perfectos.

Nanoha tiene 19 años y forma parte de este grupo selecto. Se ha ganado el apodo de demonio blanco gracias a su gran fuerza y la forma tan directa de enfrentar al enemigo. Además de eso se le conoce como la As de ases. Nanoha es, en efecto, la mejor de este grupo de élite.

Sus trabajos son siempre realizados con gran destreza y pulcritud. Esto le ha generado el respeto de sus superiores y la envidia de otros compañeros de trabajo.

Pues bien, Nanoha es una joven alegre y bondadosa en la vida real y también en el trabajo. A primera vista uno no creería que es agente secreto y una asesina altamente reconocida. De hecho, su simple apodo causa terror tanto en su agencia como entre las organizaciones terroristas más reconocidas y temidas en el bajo mundo.

Nanoha puede parecer una presa fácil, pero no te equivoques, ella es el terror en persona. No cabe duda que, si quieres contratar a alguien que haga un trabajo impecable, Nanoha es la mejor opción.

-¿Ese es mi spot publicitario?- Nanoha miraba la pantalla, se le veía una gran gota de sudor.

-¡Ja! Ni te quejes que no has visto el de Fate- sentada frente al teclado estaba Shari, tecleando comandos para mostrar datos estadísticos en la misma pantalla donde ya había terminado el spot de Nanoha.

-Oh, mira, alguien te acaba de elegir – mostró en la misma pantalla el evento de selección.

-Nyahaha... ¿Insinúas que fue gracias a tu spot? – la joven cruzó loa brazos mirando con duda lo que su compañera de trabajo estaba haciendo.

-¡Pero por supuesto! Este sistema de contratación por catálogo lleva registro de las visitas y si el contrato viene de una de esas visitas. Así que sí. Pero wow, subí esta actualización apenas hace unos minutos.

...

...

-Um... Buenos días, he venido por una entrevista de trabajo- Nanoha estaba frente a un guardia fornido al otro lado de una gran reja de seguridad. En el letrero de la entrada se podía ver un escudo y el apellido familiar.

"Wolkenritter"

-Identificació – le respondió el guardia.

...

Luego de una inspección en la entrada, Nanoha fue guiada por una sirvienta hasta una sala de reuniones dentro de la gran mansión, subieron a un elevador y llegaron al cuarto piso, caminaron unos metros más y llegaron a la sala de reuniones. Dentro había una larga mesa rodeada de varias sillas. La sirvienta le pidió que esperara un momento y se fue. Pasaron unos cuantos minutos hasta que una mujer de largo cabello rosa y una mujer de corto cabello rubio claro entraron a la sala.

La de cabello rosa tomó el asiento principal, la que le acompañaba se sentó al lado suyo. Invitaron a Nanoha a tomar asiento después de una breve presentación.

Le explicaron que deseaban contratarla como guardaespaldas para el miembro más joven de la familia. Le dijeron los problemas que habían tenido con los guardaespaldas anteriores. La persona a la que tenía que proteger era una niña de diez años, pelirroja y malcriada. Le entregaron una foto de la menor. Resultaba que esa niña era la primera en la línea de herencia de la familia, le seguía la pelirrosa, después un joven moreno, el único varón en la línea de herencia, después la rubia y finalmente una joven castaña. La pequeña tenía una gran responsabilidad, pero debido a su edad era la pelirrosa la que dirigía la familia actualmente, al menos hasta que la menor cumpliera la mayoría de edad.

Había personas que querían deshacerse de la pequeña, enemigos de la familia e incluso otros miembros de la familia fuera de la rama principal. Los padres de la menor fueron asesinados y ella sobrevivió quedando con secuelas. No solo eso, todo el tiempo era blanco de algún atentado, y lo más difícil era lidiar con ella y que ella misma quisiera apoyar.

Nanoha aceptó el trabajo, no importaba qué tan difícil fuera, ella lo cumpliría a la perfección...

...

...

-¡Oye, tú! Lleva mi mochila

-¡Tráeme algo de comer!

-¡Quiero subir a un avión!

-¡Haz mi tarea!

-¡Aguanta la respiración diez minutos si no quieres que arroje tu móvil por este puente!

-¡Sé mi caballo!

-¡Ataca a estos perdedores!

-¡Cómprame golosinas!

Apenas llevaba tres días y Nanoha se arrepentía de pensar que sería un empleo más y ya.

La pequeña niña tenía malgenio, siempre buscaba problemas y siempre buscaba romper las reglas de la casa, solo le importaba divertirse y causar problemas a los demás. Trataba a Nanoha como uno más de sus juguetes, y es que ni a sus juguetes trataba bien. Hablaba de manera caprichosa y todas sus exigencias eran cumplidas por la servidumbre.

La primera vez que Nanoha estuvo presente en una reunión entre su protegida y las dos mujeres que la contrataron, pudo notar que el cariño de esas mujeres hacia la niña era genuino pero estricto. Era como ver a un par de madres dando un sermón a su hija. Nanoha permanecía en una esquina escuchando y observando atenta todo lo que ocurría. La niña agachaba la cabeza y parecía que tenía ganas de llorar. En medio del sermón levantó la voz y salió corriendo del lugar dejando a sus familiares con la palabra en la boca. Nanoha permaneció de pie esperando una indicación. La expresión de ambas mujeres era triste, como si otra vez hubieran fallado en algo. Nanoha comprendió que su preocupación por la niña era genuina pero también entendía que aquella pequeña pelirroja estaba encerrada dentro de una fuerte coraza para protegerse y eso la volvía incapaz de apreciar el cariño y la preocupación de su familia.

Signum, la pelirrosa, le dijo que podía reanudar su actividad. Antes de salir, Shamal, la rubia, se disculpó por lo ocurrido y le agradeció por soportar los maltratos de Vita, la niña, le pidió que fuera paciente, estaba segura de que esta vez algo bueno podría ocurrir.

Pasaron, los días, las semanas y los meses. En ese tiempo Nanoha ya se había acostumbrado al carácter de la niña. Ya la había salvado de más de siete intentos de asesinato, cuatro intentos de secuestro y de reprobar dos materias en la escuela.

-Oye, quiero golosinas.

-Sí, sí – Nanoha llevaba en sus manos muchas bolsas de compras dentro de un gran centro comercial, frente a ella la niña caminaba buscando algo más que quisiera comprar.

-Oh, quiero aquel vestido, apúrate- señaló un aparador en el tercer piso y empezó a correr.

-Nyahaha... De acuerdo- Nanoha le siguió lo más rápido que aquellas bolsas le dejaban caminar.

-E... creo que ya deberíamos regresar, ya está anocheciendo – Nanoha cargaba una bolsa más de compras. Estaba de pie al lado de la niña que comía un gran helado en la mesa de otro establecimiento. Se veía disfrutar aquellos sabores. Nanoha decidió no decir más y esperar a que la niña terminara.

Volviendo a pensar, ahora que conocía mejor a su protegida, Vita wolkenritter era una niña que siempre estaba sola y a la que le gustaban las cosas dulces, le molestaba ver las injusticias y por eso usaba a Nanoha para patear el trasero de todo aquel que estuviera en su camino haciendo alguna maldad, siempre estaba buscando alguna manera de distraerse y por eso terminada haciendo cosas descabelladas u ordenando a Nanoha hacerlas en su lugar.

Desde el punto de vista de Nanoha Vita era una niña que se esforzaba por enfrentarse al mundo entero y demostrar que no se iba a rendir ante nadie que quisiera lastimarla. Muy a la manera de una niña solitaria que siempre ha vivido rodeada por la muerte, temerosa de que cada día pudiera ser el último.

-Oye...

-¿Sí?

-¿Qué le regalas a un adulto cuando debes agradecerle por sus cuidados?- la niña ya había terminado su helado. Movía sus pies y se veía tímida.

Nanoha recordó que en la escuela de la niña se celebraría un evento para los padres de los niños. Vita solo tenía a Shamal y Signum – Um... Signum-sama siempre está fuera en viajes de negocios y Shamal-sama siempre está en el hospital. No creo que tengan tiempo para ir a- el sonido de la silla rechinando hizo que la cobriza dejara de hablar. Al ver a la niña, esta estaba enojada.

-¡Ellas irán, siempre van!- se veía enojada, mucho.

-Um, mi error, en ese caso, veamos...

-¿Qué le regalarías a los adultos que te cuidaron cuando eras niña?- Vita seguía enojada pero dispuesta a escuchar la respuesta.

Aquella pregunta tomó por sorpresa a Nanoha, después de todo ella era huérfana y desde niña estuvo bajo entrenamientos rigurosos, los adultos que la cuidaron siempre fueron entrenadores estrictos y fríos, siempre fueron médicos insensibles, siempre fueron directores ambiciosos y con pensamientos podridos. Ahora que lo pensaba, Nanoha en lugar de agradecerles, preferiría matarlos.

-Um... no sabría qué obsequiarles-

-Piensa en algo, siempre tienes ideas extrañas- Vita levantó la ceja.

En los meses que llevaban, Vita también había vigilado a Nanoha, resultaba que la cobriza era un adulto extraño, siempre estaba sonriendo, siempre era amable, y sus conversaciones con otras personas siempre eran fluidas, espontáneas y amigables. Aquella guardaespaldas era extraña, nunca se quejaba por los malos tratos de la niña y, contrario a como otros guardaespaldas la habían tratado, Nanoha siempre terminaba de escuchar las quejas e inquietudes de la menor y siempre estaba lista con una respuesta honesta. Lo que más llamaba la atención de la niña era que aquella cobriza realmente se esforzaba por comprenderla. Tal vez por eso Vita poco a poco había dejado de exigirle cosas. Algo que Nanoha también había notado pero que prefería no remarcar para no asustar a la niña que todavía quería protegerse a sí misma de todos.

Nanoha recordó que alguna vez en la calle escuchó a unas niñas hablar de hacer muñecos de felpa para una clase. Lo sugirió y Vita aceptó emocionada.

-¡Bien! Está decidido, mañana iremos a comprar los materiales para hacerlos – Vita bajó de la silla mientras Nanoha pagaba.

-Oh, por ahora podría pensar qué figuras quiere hacer para sus familiares – Nanoha ya estaba de nuevo al lado de la niña.

-... Vita- la niña dirigió su mirada decidida hacia la cobriza.

-¿Disculpe, dijo algo?- Nanoha no sabía de qué hablaba la niña.

-Solo dime Vita- se sonrojó un poco, pero tenía una sonrisa confiada.

-¿Eh?-

-¡Y yo te llamaré por tu nombre! ¡Es una orden!- señaló efusivamente a la mayor.

-A... Nyahaha... um, ¿ok...? Entonces, ¡ahem!, Vita-chan- Vita se sonrojó – es hora de ir a casa.

-Mhm...- Vita agarró unas cuantas bolsas con una mano y con la otra agarró la mano de Nanoha y empezaron a caminar siendo la pequeña quien dirigía. La cobriza se sonrió sorprendida por la repentina acción de la niña.

Continuará...

x-x-x-x-x

N/A:

No podemos negar que tienen una química interesante, así que me fui por la ruta de edades XD

Este fic tendrá menos de 10 capítulos. Aclaro ya que están listados todos.

Esta es una pareja que me gusta por su interacción en la serie. Vita es mi segundo ship de Nanoha después de Fate.

Nos vemos en el siguiente cap.

Autor del mal.

OwO/