Bueno esto es una reescritura de Un desenso hacia el poder ya que no me termino de convenver esa historia, nuevamente esto es una SI-Eventual Multicrossover. Asi que aparte del personaje de HxH que aparecera en este capitulo solamente habra personajes de Nanoha en mucho tiempo.

Nen, la habilidad sobrenatural que permite usar la fuerza vital también conocida como aura, para aumentar las habilidades físicas de una persona, dando un aumento en fuerza, resistencia y vitalidad. Sin mencionar la capacidad de poder desarrollar habilidades llamadas Hatsu, las cuales pueden ser muy útiles y versátiles dependiendo de la imaginación, creatividad, personalidad y emociones de la persona que los use.

"Bueno, finalmente era hora de que lo lograras."

Gin habla alabándome levemente por al fin haber aprendido a abrir mis nodos de aura, fue un proceso lento y tedioso, que requirió de casi 2 meses de pura meditación. Gin había estado impaciente durante todo ese tiempo, pero no se había apartado de mi lado aun cuando tuvo cientos de oportunidades para hacerlo. No ayudo el hecho de que yo necesitaba asistir a la escuela, lo cual retrasaba mi entrenamiento para aprender Nen.

"Entonces ¿Como se siente?" El pregunto sonando un poco curioso.

"Es extraño." Me tomo unos segundos para sentir mejor la sensación que produce mi Nen antes de hablar nuevamente. " Es como si una corriente de energía recorriera mi cuerpo."

Gin da un zumbido afirmativo. "Si, normalmente esa es la sensación que da la primera vez, pero ya te acostumbraras, ahora intenta entrar en Zetsu cerrando todos tus nodos de aura."

Asiento con la cabeza y me concentro en sentir mis nodos de aura nuevamente, tardo unos minutos más de lo esperado debido a la sensación que siento en mi cuerpo, pero finalmente logro cerrar mis nodos de forma lenta pero segura.

Veo como el vapor que salía de mi cuerpo fue desapareciendo poco a poco hasta que finalmente mi cuerpo vuelve a verse de manera normal, como si hace un momento no fuera una tetera hirviendo.

Esta es una experiencia verdaderamente fascinante.

"Cielos, si no hubieras asistido a la escuela durante estos 2 meses entonces seguramente hubieras logrado aprender el Nen e semanas." El pelinegro se queja mientras suelta un suspiro de molestia.

"No puedo evitarlo, si empiezo a faltar los profesores comenzaran a sospechar."

Gin simplemente se encoje de hombros y se da la vuelta para salir de la habitación.

"Bueno ahora que finalmente has aprendido a usar Nen no tengo nada más que hacer aquí." Con una postura relajada Gin comienza a salir por la puerta.

"¡Espera! ¡Aun tienes que enseñarme a usar el Nen de forma correcta! ¡Y también ayudarme a averiguar mi tipo de aura!" Intento detenerlo, pero el simplemente agita su mano despreocupadamente.

"Nuestro trato era que yo simplemente te ayudaría a abrir tus nodos de aura y a enseñarte todo lo que se sobre el Nen." Intente abrir la boca para reclamarle sobre la falta de lo último que el menciono, pero Gin levanta su mano para callarme. "¿Acaso no anotaste todo lo que te dije sobre el Nen en una libreta? ¿Acaso no te explique nada sobre el Ten, Zetsu, Ren y Hatsu? ¿Acaso no te enseñe la manera de descubrir tu tipo de aura? ¿No te dije como utilizar las técnicas avanzadas del Nen?"

Quería replicar lo que el acababa de decir, pero sabía que era verdad, durante estos 2 meses el me conto todo lo que sabía sobre el Nen, inclusive lo anote en una libreta para no olvidarlo.

"Cumplí con nuestra parte del trato, es hora de que tu hagas lo mismo."

Agacho la cabeza con resignación, Gin tiene razón, no puedo obligarlo a quedarse solamente porque yo no sé utilizar los principios básicos y avanzados del Nen.

"No pongas esa cara, estoy seguro de que dominaras el Nen en poco tiempo si sigues entrenando." Gin parece notar mi estado de ánimo e intenta animarme un poco, aunque parece un poco inseguro con sus palabras. "De todas formas no me iré de inmediato, aún tengo que comprar un boleto de avión para viajar a Egipto, por lo que probablemente me iré pasado mañana."

Oh, cierto, lo había olvidado.

"Espera, creí que viajarías al triangulo de las bermudas."

"No, dije que viajaría al triangulo de las bermudas luego de visitar las catacumbas de Francia, siendo honesto estoy impaciente por irme de inmediato." Admitió Gin de forma casual.

Bueno es comprensible, la personalidad de Gin lo impulsa a moverse constantemente por el mundo para descubrir cosas nuevas. Es debido a esa curiosidad que estoy sorprendido de que él no se haya marchado de aquí en sus 2 meses de estadía en un nuevo mundo listo para ser explorado.

Aunque estoy más sorprendido de la cantidad de dinero que consiguió vendiendo joyas y gemas que guardo de expediciones pasadas ¿Quién hubiera imaginado que este hombre tendría una mina de oro con él?

"Encargare el boleto de avión de una vez y me preparare para irme, puedes seguir entrenando si así lo deseas." Con esas palabras Gin se despidió y se dirigió a la sala para hacer la llamada.

Miro en la dirección en la que antes se encontraba Gin y suspiro pesadamente.

No voy a mentir, voy a extrañar un poco a ese tipo, la casa será un poco más tranquila sin él alrededor.

Oh, bueno, todavía puedo visitar a Hayate.

Aun así estoy curioso por saber cuál es mi tipo de aura, seria genial si fuera un Especialista, pero no necesito hacer la prueba para saber que eso no es posible. ¿Tal vez un Intensificador o Transmutador? mi personalidad iría mas acuerdo con esos dos.

Estoy seguro que eso puede esperar hasta mañana, por ahora practicare un poco más con mi Nen.

"Eso fue rápido." No pude evitar expresar mis pensamientos en voz alta cuando a la mañana siguiente fui a visitar a Gin a su habitación, solo para descubrir que él ya se había marchado.

Al principio pensé que el solamente salió a buscar algo de comida o fue a correr un poco como lo hace a veces, pero luego de inspeccionar su habitación y al no encontrar ninguna de sus pertenencias asumí que el finalmente se había ido a explorar el mundo.

El bastardo se fue antes de tiempo y ni siquiera se despidió.

Estoy algo frustrado por esto, pero no importa, él se iba a ir de todas formas, además ya obtuve lo que quería.

Definitivamente no estoy triste por su partida y definitivamente no lo extrañare... lo digo en serio.

El sonido del timbre resuena en la casa, anunciando la visita de una persona, bueno no tengo que ser un genio para saber quien me esta visitando tan temprano.

Camino calmadamente hacia la entrada de la casa, mis pies descalzos sienten el frio suelo de madera y mentalmente me regaño por no haberme puesto unos zapatos, solo espero no enfermarme.

Cuando finalmente llego a la puerta la abro y soy saludado por una pequeña niña de cabello café sentada en una silla de ruedas.

"Buenos días Hayate." Saludo de forma bastante casual.

"Buenos días Yuudai." Hayate me devuelve el saludo sonriendo brillantemente.

Si, hice amistad con Hayate, siendo honesto no era algo que tenia planeado hacer. Mi plan original cuando la conocí era mantenerme lo más distante posible de ella y toda la trama que la rodea.

Pero, bueno, es difícil ignorar a un niño en silla de ruedas que necesita ayuda, es aún más difícil decirle a ese niño que no quieres ser su amigo cuando te lo pregunta con una mirada tan esperanzadora.

Mirando el lado bueno, ella no es tan ruidosa como los demás niños que he conocido y aún tengo posibilidades de evitar la trama principal. Después de todo interactuar con uno de los protagonistas no significa que me veré envuelto en la historia... probablemente.

Me hago a un lado para permitir que Hayate pase, ella lo hace rápidamente y poco después ambos nos encontramos dirigiéndonos hacia la cocina.

"Sabes que no tienes que molestarte haciendo esto todos los días." Empiezo a hablar.

"Si no lo hago tu simplemente compraras comida rápida todos los días, eso no es bueno para tu salud." Reprocha Hayate, abro mi boca para decirle que yo mismo puedo preparar mi propia comida pero ella levanta una de sus manos indicando que me calle. "Y no intentes decir que puedes preparar tu propia comida, apenas y sabes cocinar."

"... No es tan malo."

"Usas demasiado aceite, enciendes el fuego demasiado alto, usas demasiada sal y te cortaste la mano la última vez que intentaste cortar el tofu." Mientras dice eso ella levanta sus dedos enumerando cada una de los defectos en mi cocina.

Bueno, no soy bueno en la cocina ¿que esperabas? además tengo suficiente dinero para comprar comida rápida y hago ejercicio todos los días, no veo el problema en eso.

Por supuesto no lo digo en voz alta, la última vez que lo hice Hayate me dio una conferencia de vario minutos sobre él porque eso estaba mal, aunque más que una conferencia fue ella solamente diciéndome lo malo que eran mis hábitos alimenticios y tratando de convencerme de que le permita preparar todas mis comidas.

Obviamente me negué.

Naturalmente ella no me escucho.

Dios ¿Que paso con la tímida y respetuosa Hayate que conocí? Supongo que mi personalidad atrevida la afecto un poco.

"Entonces, que prepararemos para desayunar." Pregunte una vez que llegamos a la cocina.

Hayate se mueve en su silla de ruedas hacia el refrigerador, cuando me di cuenta de que no podía deshacerme de ella sin herir sus sentimientos y sentirme como una mierda, me dediqué a aumentar el espacio que había en mi casa moviendo muebles y objetos de tal forma que ocuparan el menor espacio posible para que Hayate pudiera pasear por mi casa sin molestias.

Si no fuera porque tengo que mantener mi hogar limpio por ella, entonces la sala de estar, la cocina y las habitaciones serian un lio de basura y objetos tirados por el suelo.

"Un poco de arroz y sopa de miso." Tararea Hayate alegremente mientras busca en mi refrigerador. "Aun te queda un poco de arroz en el refrigerador, así que solo faltaría hacer la sopa."

Me acerco a ella para ayudarla a tomar los ingredientes, voy a ser honesto, a pesar de ser japones tengo muy poco conocimiento acerca de las comidas tradicionales. Pero quien puede culparme, viví casi 20 años en América durante mi vida pasada, estoy acostumbrado al pollo frito, pizza, hamburguesas, tacos, y cualquier cosa que puedas conseguir en un restaurante o puesto de comida rápida.

Sin mencionar que la comida japonesa es rara, al menos para las personas que viven en otras partes del mundo, pero lo mismo se aplica a Japón.

"Toma, empieza cortar el tofu en piezas pequeñas." Hayate me pasa un recipiente con tofu mientras me da instrucciones. "Recuerda, piezas pequeñas y mantén los dedos alejados del filo del cuchillo, no quiero que te cortes como la última vez."

"Oh vamos, fue solo una vez." ¿Es necesario que ella me lo recuerde cada vez que cocinamos?

"Por cierto ¿Dónde está Gin?" Pregunta ella curiosa mientras se mueve alrededor de la cocina acomodando todos los ingredientes de la sopa en una mesa.

"Oh, bueno... él se fue esta mañana." Mis palabras salen un poco débiles, pero ella aun es capaz de escuchar.

Hayate detiene lo que está haciendo y voltea a verme con una mirada sorprendida. "¿Se fue?"

Oh hombre.

"Si, ayer por la noche me dijo que se iría pasado mañana, pero cuando fui a revisar su habitación esta mañana no encontré ninguna de sus pertenencias...así que creo que Gin se fue."

Hayate me mira fijamente en silencio por unos segundos antes de soltar un suspiro cansado.

"Dios, él ni siquiera me espero para poder despedirse de mi ¿eh? para ser alguien tan tímido seguro que es impaciente por salir a explorar el mundo." Ella se queja suavemente antes de volver a cocinar.

Parece tomárselo bien, pero he pasado el suficiente tiempo con ella para saber que en realidad esta triste porque el bastardo de Gin no se despidió de ella. Ya que Hayate no puede ir a la escuela o salir demasiado a la calle, su círculo de conocidos se reduce a sus vecinos y doctores. Y su círculo de amigos solía ser 0 antes de que yo llegara, Gin ayudo a aumentar esa cifra a 2, y el bastardo a pesar de ser alguien un poco distante al principio poco a poco se fue encariñando con Hayate.

Cada vez que Hayate venia Gin solía contarle historias acerca de sus aventuras en su mundo original, a pesar de que él hablaba de cosas que para alguien de este mundo no debería tener sentido y que obviamente pensaría que son falsas, Hayate siempre escuchaba con atención cada una de sus historias y en cierta medida creo que ella en verdad pensaba que las historias de Gin eran reales. Tal vez se deba a su inocencia, a la honestidad de Gin, o al hecho de que ella es muy madura para su edad y ha aprendido a leer a las personas al pasar tiempo conmigo.

Es por eso que es imposible que ella no este triste después de enterarse de que un amigo se ha marchado sin despedirse.

Estúpido Gin, solo haces mi vida más difícil.

"Sabes, él dijo que nos traería un recuerdo a ambos cuando volviera." Empiezo a hablar con la intención de animarla. "También que nos contará muchas historias acerca de las aventuras que vivirá durante sus viajes, aunque conociéndolo probablemente exageré sus relatos como siempre."

Mis palabras parecen hacer el truco ya que Hayate deja lo que está haciendo para prestarme atención.

"No lose, a mí no me parece que el mintiera cuando nos contaba historias." Ella defiende a Gin sin una pizca de vacilación.

"Oh por favor, ¿de verdad quieres que crea que el tipo peleo contra un dragón?"

"Él dijo que era una serpiente gigante con garras de cocodrilo, no un dragón" Ella no pierde el tiempo en corregirme.

Parece ser que ella en verdad cree en las historias de Gin.

"Si y eso es tan creíble como una organización secreta de superhumanos que dedican su vida a cazar cosas al azar."

"... ¿Tal vez Gin sea un superhéroe?"

"¿Gin? ¿Un superhéroe? El no sería capaz de ponerse una capa y salir a plena luz del día para salvar personas, quiero decir viste lo nervioso que se puso cuando lo llevamos al centro comercial."

Hayate ríe suavemente al recordar ese momento. "Si, él no se despegó de nosotros durante todo el viaje."

"Que adulto más cobarde, dice ser alguien capaz de enfrentarse a bestias mágicas, pero no es capaz de pasar más de 1 hora rodeado de gente, que vergüenza." Hablo decepcionado mientras muevo mi cabeza de un lado a otro.

"El inclusive estaba temblado un poco." Hayate habla, recordado ese momento con diversión.

Bueno quien lo diría, burlarnos del bastardo de Gin animo a Hayate aunque sea un poco. Ambos continuamos riéndonos de la cobardía y timidez de Gin durante varios minutos, para cuando nos dimos cuenta ya era hora de que yo me fuera a la escuela.

Al final termine comprando unas papas fritas en una tienda cercana.

Solo otro día normal en mi vida.