Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.

Secretos públicos

– Gohan y Vegeta han muerto…

La realidad pareció haber perdido su naturaleza, un sólo segundo tardó lo mismo que mil años en ese instante. Videl, enmudecida, vio de reojo como Milk se desmayaba de repente. Entretanto, Bulma, a su izquierda, gritaba como si le arrancaran el alma entera de raíz. Y Videl, apretando los dientes, se vio muy tentada a hacer lo mismo al compartir el dolor que la embargaba.

Sin embargo, sin ser capaz de gritar, Videl apenas podía mantenerse de pie agachando su cabeza ignorando a todos los demás allí presentes. La pelinegra, sin despegar su mirada del suelo, sentía como la última capa de su máscara se agrietaba dejando al descubierto su verdadero rostro. Años atrás, padeciendo una pérdida similar, ella se juró que no volvería a llorar; se juró a ella misma que no lo haría.

Al morir su madre, al sentirse sola y abandonada por su papá, la Videl de aquel entonces se prometió que nunca más volvería a sufrir por nadie. Y sin notarlo, con el paso del tiempo, una coraza de hierro la fue rodeado como una armadura invisible que llenó su corazón de amargura y soledad. Muy pocos, como Shapner e Ireza, habían logrado atravesar con levedad aquel grueso blindaje.

Pero mucho después, siendo tal vez un acto del azar, apareció alguien que logró destruir su armadura haciéndole experimentar el amor. Son Gohan, sin ni siquiera ser consciente de sus acciones, salvó a Videl de sí misma demostrándole que podía ser feliz otra vez. No era necesario que se aislara ni se escondiera, el mundo era un lugar demasiado hermoso como para vivir sumergida en las tinieblas.

Aquella felicidad la llevó a cambiar su propia imagen, la hizo renunciar a su inmutable peinado así como su manera de vestir; y sobre todo, la hizo ser más sincera con ella misma.

– No, Gohan no puede haber muerto…

Sin advertirlo, aferrándose a la negación como su única esperanza, Videl era vigilada por Picorro, quien, gracias a su más desarrollado oído, alcanzaba a escuchar los débiles y casi inaudibles sollozos de la chica. El namek, siendo como un segundo padre para Gohan, miraba con genuina preocupación y curiosidad a la mujer, ya que, desde que la conoció en el torneo, se percató de su enorme cercanía con el saiyajin.

A pesar que para Picorro muchas cuestiones humanas le eran extrañas e incomprensibles, al tener en su interior los recuerdos y conocimientos del anterior Kamisama, era capaz de intuir el vínculo que empezaba a tejerse entre Gohan y aquella jovencita. Con discreción, sin dejar de observarla, Picorro la vio derramar una delgada lágrima mientras susurraba el nombre de su alumno.

Habiendo descubierto su secreto, Picorro, en honor a Gohan, la cuidaría y la vigilaría, se aseguraría que ella se encontrase bien, para que Gohan, al regresar, tuviese la oportunidad de hacer el mismo descubrimiento por su cuenta.

Fin

Hola, antes que nada quiero agradecerle a la página de Facebook Fanfics de Gohan y Videl en español por haber organizado este nuevo desafío. De las nueve opciones disponibles en el reto elegí la escena de Videl llorando en el templo sagrado, ese es un momento del que no había escrito antes y por eso se me antojó usarlo. Espero que esta pequeña historia haya sido de su agrado.

Muchas gracias por leer y hasta la próxima.