Prólogo: un cierto chico desconocido.

Kamijou Touma era un tipo con muy mala suerte, su brazo derecho el cual contenía una de las habilidades más enigmáticas de todas le provocaba un infortunio diario sin excepción alguna, más fue aún mayor su sorpresa cuando vio a un chico de una edad similar a la suya caer en un claro muy mal herido, el se acerco a preguntarle cómo estaba, pero el chico que yacía en el suelo no pudo responderle.

-¿Se supone que esto es normal?, ¿Quién podría dejarlo en este estado?, bueno no es tiempo para eso, debo llamar una ambulancia.- Kamijou Touma parecía bastante asustado, el tipo que tenía delante presentaba enormes moretones por todo el cuerpo, además de sangre saliendo de múltiples heridas, parecía bastante magullado y su cabello largo liso se encontraba mojado, seguramente por su propia sangre que salía por su cabeza, esto no parecía nada bueno, es la escena de un crimen, aun asi, el podia notarlo, el chico era reacio a morir, su respiración aunque entrecortada y suave, seguía latente, indicando que al menos hasta este preciso momento está vivo, pero, ¿Cuánto tiempo podría sobrevivir así?

El chico de cabello de punta con ojos azules se apresuró a llamar a una ambulancia con todo tono de preocupación en su rostro, casi gritando esperando que sus súplicas por salvar la vida de este chico sean escuchadas, luego de mantener la charla por celular unos cuantos minutos por fin pudo oír el sonido de la sirena de una ambulancia cercana, viendo al chico en el suelo aun respirando poco a poco sabía que al menos se podría salvar ahora.

Un tiempo después de tal evento Kamijou se encontraba en el hospital, esperando noticias del doctor con cara de rana, Heaven Canciller, mientras pensaba densamente en que era lo que realmente le había ocurrido a ese chico.

El doctor salió del cuarto en el que se encontraba atendiendo al chico desconocido, tenía una cara de clara preocupación.

-¿Que paso Doctor?- preguntó un Kamijou preocupado.

-No es nada, logre estabilizar lo, pero fuese lo que fuese que lo atacara, lo dejo muy muy grave, tenia 3 costillas completamente destrozadas, ¿dices que lo viste solo hay tirado?, ¿no viste realmente que paso?.

-No Doctor, cuando lo vi ya estaba así- se dice a sí mismo Touma, triste por no poder ayudar al chico.

-Bueno, ya llame a Anti-Skill para que se hagan cargo del caso, no tiene papeles algunos, así que nos toca esperar a que despierte y nos diga que es lo que ocurrió- dijo el doctor mirando seriamente a Touma.

-Sí eso estaría bien, con ellos ya no tendría que preocuparme tanto, me iré a dar una vuelta por ese sitio de nuevo, quizás vea algo esta vez-. Dijo Touma decidido.

-Solo ten cuidado- le dijo el Doctor a un Touma, que usualmente era un paciente suyo.

-Lo tendré, muchas gracias por todo.

Alejándose, Touma sale del hospital con la esperanza de averiguar qué fue lo que sucedió.

Abrí los ojos, me quemaban, la luz era completamente enceguecedora.

-¿Donde rayos se supone que estoy?- me pregunté a mi mismo, aunque, había una persona allí, una mujer, de unos 22 años, vestida de negro con un traje extraño que no podría catalogar de ninguna manera, tenía el pelo corto y de color negro, así como sus ojos, se veía feliz luego de mi primera acción.

-Has despertado al fin, es un alivio.

¿La persona que estaba allí, realmente estaba esperando a que yo despertara?

-¿Quien eres, y qué quieres?- le pregunté tratando de imponerme en la conversación.

-Soy un miembro de Anti-Skill, me llamo Hikari, gusto en conocerte, y dime, ¿Como te llamas y a que escuela asistes?.

¿Qué?, fue lo único que pude pensar, ¿Hikari? ¿Que nombre es ese?, ¿Escuela? ¿Que quiere decir con eso?, ahora que me doy cuenta, el cuarto en el que estoy se ve realmente muy limpio, además, habían cosas extrañas conectadas a mi, ¿Que rayos era esto? ¡Es aterrador!.

-E-ehm, me llamo Joe Westler, un gusto, y eh, bueno, ¿Qué rayos es una escuela? ¿Y qué demonios hago aquí? ¡Quitenme esto!- mi tono empezó tranquilo pero poco a poco me ponía mas y mas nervioso, ¿Que se supone que es este sitio?.

-Te debieron haber dado un buen golpe, pobrecillo, ¿No recuerdas a qué escuela vas?, y me imagino tampoco recordarás por que estas así- dijo la mujer llamada Hikari en un tono muy amable y triste a la vez.

¿Que se supone que haga? Aunque si que le puedo decir por que estoy así, maldito demonio, bueno, también fue culpa mía por confiarme tanto, las consecuencias del poder.

-Esto, estaba peleando con un demonio llamado Weist, al final lo atravesé con las espadas del agua y el fuego y cree una enorme explosión y termine así, es todo lo último que recuerdo.

La mujer me miraba con una gran cara de confusión.

-¿Estabas jugando algún videojuego y te atacaron?- me pregunto confundida.

-¿Que se supone que sea un videojuego?- le respondí sinceramente.

Ella solo se levantó, colocó sus dos brazos sobre mi cabeza y me dio una especie de abrazo, un abrazo sincero.

-¿Qué haces?- Le digo incredulamente.

-Solo calmate, ya mande a llamar al Doctor, todo estará bien- decía eso mientras me hacía sonidos para calmarme.

Odio mi vida.

La puerta se abrió, y por ella entró un hombre vestido de blanco y otras 4 personas vestidas como Hikari, no puedo reconocer sus atuendos de ningún lado, he viajado por incontables lugares para aprender todo lo que se de peleas a mano limpia y espada, pero jamás había visto ropas así, ni escuchado un nombre tan raro como el de la chica abrazándome.

-Doc, creo que el chico está delirando, algo muy grave le pasó a su cabeza- decía preocupada

¿En serio? ¡Lo dice la tipa que está abrazándome de la nada!.

-Así parece, pero realmente, después de buscar en el banco de datos de Anti-Skill, no hemos hallado nada sobre este chico, ¿ya sabes como se llama?- preguntó uno de los hombres que vestían igual a Hikari.

-Se llama Joe Westler, ¿a que es un nombre extraño?

Ahora se burla de mi nombre, la del nombre extraño es ella, no yo, ¿verdad?

-Ciertamente lo es- dice el hombre mirándome con incredulidad.

¡Demonios!

-Pero dices que no hay nada en el Banco de datos? Eso es realmente extraño- dijo con intriga la mujer que había dejado hasta recién de abrazarme la cabeza.

-Si, puede que sea un nuevo estudiante, o solo alguien realmente perdido- explicó el tipo.

-Acaba de despertar, así que déjenlo descansar un poco más, todavía es mi paciente, me encargare de llamarlos cuando esté listo para irse-. Dijo el hombre con bata blanca y cara de rana.

-Está bien- dijeron todos al unísono saliendo, y solo deteniéndose Hikari para voltear a verme y despedirse gentilmente.

-Nos vemos pronto, Joe-

-... Eso fue aterrador- dije con sudor bajando por mi rostro.

-Realmente lo es, de verdad ¿De donde eres?- me dijo el hombre de bata blanca mirándome fijamente.

Mire por la ventana, vi cosas que jamás había visto, grandes… ¿casas? No se que sean realmente pero hay mucha gente saliendo y entrando por ellos, el suelo está todo gris, y parece ser bastante duro, las personas, en su mayoría jóvenes, iban vestidos todos de forma bastante similar, pero había algo que me hacía estar más nervioso que todo lo que acabo de ver, mi espada no responde, no la puedo materializar, un sudor frío, y una sensación de miedo y terror indescriptible pasaron por mi cuerpo casi haciéndome vomitar.

-Realmente, estoy muy lejos de casa-