Disclaimer: Dragon Ball y sus personajes pertenecen a Akira Toriyama.


-Pequeños detalles-


Saliendo de la tienda de libros donde Videl acababa de hacerle un regalo, Gohan se quedó mirándola. No se podía creer que alguien como él tuviese la suerte de casarse pronto con una mujer tan increíble como Videl.

–Querías ese libro desde hace tiempo, ¿no? –le preguntó ella con tono alegre.

–Sí, ahora puedo empezar a estudiar –contestó Gohan y se quedó en silencio unos instantes–. Videl… gracias por todo.

El chico tenía muchas cosas que agradecerle a Videl. Claro que con aquella frase no se refería solo al hecho de que le hiciese aquel regalo, sino a todo lo que le había otorgado. Porque, si él había aprendido a amar, era gracias a la chica de ojos claros. Pero, sobre todo, le había enseñado a ser humano, a actuar como una persona normal y corriente, de esas que ves por la calle y pasan desapercibidas. Así quería sentirse él; ser normal, ser simple, ser uno más entre la muchedumbre, pero todo mientras estuviera a su lado.

–¿A qué viene eso de agradecerme cosas de repente? –volvió a cuestionar ella de forma divertida.

–Es porque siempre me compras cosas, Videl. Aunque yo nunca te compro nada –le dijo él con algo de culpa.

–No te preocupes por eso ahora. Además, es mejor que estudies mucho para convertirte en un importante investigador.

Él solo asintió y le dedicó una sonrisa tímida. Una de las cosas que hacía que el semisaiyajin amara más a Videl era, sin duda alguna, el hecho de que siempre lo apoyaba en sus objetivos. No hay nada más bello que sentir que una persona a la que le importas cree y confía en que lograrás todo lo que te propongas. La observó. No podía ser más hermosa. Y lo más increíble de todo es que iba a ser su esposa dentro de muy poco tiempo. Y, sinceramente, todavía no se lo creía.

–Por cierto, tenemos que comprar un vestido de novia –le recordó Videl, haciendo que Gohan volviera a sonreír y juntos se encaminaron hacia su próximo destino.

A veces, los detalles más simples son los que más necesitamos, los que nos proporcionan más dicha, los que nos hacen ver que verdaderamente le importamos a otra persona. A cualquiera podría parecerle algo nimio, sin significado, pero que Videl tuviera en cuenta sus gustos era algo que al chico le llenaba el corazón de alegría.

Los pequeños detalles lo hacían feliz. Estar con Videl, sentirla a su lado, pensar en que estarían juntos para siempre, lo hacía tremendamente feliz.


FIN.

Palabras: 421.


Nota de la autora:

¿Cómo es posible que participe en esto si no tengo Facebook? Pues es porque LDGV me pasó las bases del reto. ¡Gracias! En serio, creo que debería crear una cuenta para seguir los retos, pero me da algo de pereza porque no soy muy buena con temas de redes sociales. Escogí este momento porque supuse que no le llamaría la atención a mucha gente (sí, soy rarita) y sé que esto no es gran cosa, pero espero que lo disfrutéis. Como siempre, muchísimas gracias por leer.

¡Nos vemos en la próxima!