Capítulo IV: La expansión del "Virus"

Las cámaras la amaban, los flashes enceguecían a todos los que estaban allí contra las barreras de contención. Bajando de su limusina que la había traído desde su hotel hasta la convención de videojuegos, allí se hallaba la hermosa Hana Song de Corea del Sur, la Gamer más famosa y también la defensora de su Patria contra las malvadas hordas enemigas. No venía sola, no, para nada, ya que un muchacho castaño, ojos verde, remera negra, campera de cuero marrón, zapatos grises con unos jeans azules era su "escolta".

Más que eso, de aquel "papel de Seguridad", él era su pareja, alguien a quien había conocido tiempo atrás, cuando la entrevistó y formó parte de su vida, primero como un amigo, un confidente, alguien en quien podía confiar durante sus momentos más tristes y esa evolución de amistad pasó a una de pareja. Y ésta misma estaba poniéndose a prueba cuando llegó aquella coreana a Liberty City, en la zona de la "Isla Stauton", Bedford Point, el lugar de su encuentro con los gamers más famosos y que ella iba a derrotar ese día.

Caminaba con elegancia, irradiando su belleza, ganándose los corazones de sus seguidores y la envidia de los otros, de aquellos que la querían aplastar, quitarle su Imperio. Muchos murmuraban sobre el "Guardaespaldas" de ella, la prensa podía decir cualquier cosa, pero ese muchacho era más que su "Guardia de Seguridad", era toda una fachada, una protección para que no se metieran tan hondo en su vida privada. Y fue allí donde también estaba entrando en escena un "Invitado" que no había recibido su llamado, uno que era invisible y se hallaba gestándose en las personas que habían viajado y sido atacados por aquellos infectados en los distintos puntos del Mundo.

Ellos no lo sabían, pero los síntomas empezaban a aparecer: Primero era una fiebre muy alta, luego una profunda molestia en la piel y de ahí se llegaba al cuadro más complicado que eran las fallas respiratorias y cardíacas, además de que perdían su color natural, quedando fríos y luego venían la Muerte, para después levantarse como un muerto viviente más. Los noticieros de los países afectados daban a entender que se trataban de simples "altercados", peleas que se iban a solucionar pronto, pero lo que ellos sabían, era que estaban ignorando la realidad de las cosas.


D va se hallaba en su camerino, en compañía de aquel castaño, pero lo que no sabían era que allí afuera, dentro de la convención, el terror había llegado. Una persona, supuestamente "descontrolada", comenzó con atacar a los otros que aguardaban en la entrada, desatando todo un baño de sangre, muertos y heridos, cosa que llegó a que la Seguridad tuviera que reducirlo a golpes, pero con toda la fuerza que empleara, ésta no servía para nada. Pronto fueron llegando las ambulancias con la Policía de Liberty City, la cual acordonó el área, pensando que sería un pequeño incidente con armas o alguna venganza de las pandillas, pero no fue así, ya que una vez que bajaron de sus coches, tanto los efectivos como los médicos vieron los cuerpos de los fallecidos levantarse y avanzar, torpemente, hacia ellos.

Dieron la voz de alto, pero no los escucharon, parecían absortos en sus pensamientos, mientras que los agentes les apuntaban con sus armas y al no haber una respuesta de entregarse, ellos abrieron fuego, abatiendo a varios de éstos pero llegando a herir a varios de los policías, quienes fueron trasladados a los hospitales más cercanos, incluyendo al RockFort, en las cercanías con "Fuerte Stauton", donde se hallaba emplazado uno de los edificios del multimillonario desaparecido, Donald Love, del cual no se tenían noticias desde el año 2001. Por su parte, los disparos habían sacado a D va de su camerino, siendo el castaño que salió para ver si había algún peligro.

Éste siempre venía acompañado de una Pistola Browing, por las dudas, en cualquier caso de emergencia, el chico iba siempre preparado, pero cuando abrió la puerta, se topó con una extraña sensación de calma. Por los pasillos no se veía a ni una sola alma, algo no iba bien y fue entonces que se dirigió hacia D va, la cual estaba terminando de maquillarse cuando sintió la mano de su novio sobre su espalda.

- Conrad, ¿va todo bien, Amor?.- Preguntó ella y el joven negó con la cabeza.

- Hay que irnos, Hana, urgente.- Pidió éste, pero la gamer no temía a nada.

- Tranquilo, de seguro fue algún loco que quiso entrar y la Seguridad se hizo cargo de él. No te preocupes, veamos qué dicen en las noticias.- Le tranquilizó ella, tomando el control remoto y prendiendo la televisión.

Por cada canal de noticias que pasaban, todos estaban hablando de unos misteriosos "disturbios" en gran parte del Mundo. La tranquilidad en D va desapareció al momento en el que los equipos periodísticos llegaron hacia el edificio de ella, el hotel donde se hospedaban y retiraban cientos de cuerpos de las habitaciones y a los heridos, mientras que, afuera, volvían a oírse disparos.

- ¡Otra vez!.- Exclamó Conrad con asombro y salió a verificar que pasaba.- Quédate aquí, ¿sí?.- Pidió el chico con preocupación y fue a revisar los pasillos, ya que había unos ventanales que daban a las calles. D va hizo caso, Conrad era alguien que se preocupaba mucho por ella, aún siendo su novio y ella la famosa "Gamer Mundial", temía de que algo le pasara, sobre todo ahora con esos misteriosos "disturbios" en las calles de EEUU.

Fue así que recorrió ese largo pasillo y llegó hacia los ventanales, en los cuales pudo ver hacia los exteriores, llevándose una horrenda sorpresa: Los coches de la Policía formaban barricadas que impedían el paso de los civiles, las ambulancias y los "Equipos SWAT" habían rodeado el lugar por completo y lo que era peor, unos misteriosos personajes caminaban hacia los agentes, quienes disparaban a mansalva contra ellos, abatiéndolos de un tiro en la cabeza. Conrad decidió no perder más el tiempo y de ahí escuchó que alguien "llamaba" a la puerta del camerino de su novia.

Éste fue corriendo hacia allí, pero cuando ingresó, se topó con que la entrada había sido derribada, restos de madera cubrían el piso alfombrado y el interior estaba hecho un desastre, además de no haber señales de D va. Una sensación de miedo se apoderó de él y sacó su arma para registrar el lugar, su novia no podía haber ido muy lejos. Finalmente divisó el cuerpo del atacante, el cual presentaba un elevado rango de putrefacción y tenía la cabeza hundida por el impacto de un objeto contundente, además de empapar el suelo con su sangre.

Acto seguido, D va emergió con un palo de hierro salpicado con aquel líquido y sin ninguna herida en su cuerpo.

- ¡Conrad, gracias a Dios!.- Agradeció ella, al borde de un ataque de nervios, ya que nunca había pasado algo como eso.

Se dejó caer sobre los hombros del castaño y éste la abrazó con fuerza, mientras que las lágrimas empapaban sus ropas por el miedo que había vivido en aquellos momentos.

- Ya pasó, D va, ya pasó, tranquila, yo estoy aquí.- Le tranquilizaba Conrad B. Hart, ese era su nombre y novio de ella. Sus manos la aferraban con fuerza a él, además de pasarlas por los cabellos de la sur-coreana, quien salía de ese momento tenso.- Fuiste muy valiente, no tienes por qué sentirte así. Todos pasamos por algo como eso.

D va era una verdadera Guerrera, alguien que daría todo por su Patria, sin embargo, en ese momento vio la diferencia entre combatir a enemigos que provenían de las profundidades del Mar del Japón y la otra situación era alguien que anteriormente fue un Humano. El tener que matarlo con aquella barra de hierro la dejaba aterrada, no podría quitarse algo como eso de su mente, le iba a llevar tiempo salir de ese tormento.

- ¿Qué has visto, Conrad? ¿Qué ha pasado?.- Preguntó la sur-coreana, recuperándose del mal trago vivido y de ahí el joven castaño se aproximó a ella.

- Hay...hay muchos muertos allí afuera, muchas personas que aguardaban en la entrada para ingresar han caído, la Policía, de golpe se encontraba afuera, ahora no hay nadie, lo mismo las ambulancias, pero lo que más aterró fue ver que estaban disparando contra...bueno, no sé si podrás creerlo, pero eso lo que mataste eran zombies.- Le contó el castaño a ella toda la información que sus ojos habían "recopilado" para la chica.

- ¿Zombies?. Esto debe ser una broma, ¿no?.- Sostuvo ella, sin poder creer algo así.- Solo están en los videojuegos y las películas, no pueden existir en la vida real.-

Conrad negó con la cabeza.

- No, lo hubo, en la vida real.- Dijo y eso dejó helada a la chica.- Cuando era niño, en Septiembre de 1998 hubo un brote epidémico en la Ciudad Raccoon, ubicada en el Medio Oeste de EEUU; pero te lo contaré todo más a fondo de eso. Ahora tenemos que irnos.- Prometió y de ahí tomó a la castaña de las manos, saliendo de allí, protegiéndola con su vida y siempre contando su Browing en sus manos, listo para abatir a cualquier enemigo que se interpusiera en su camino.


Las palabras de Conrad estaban en lo cierto sobre lo vivido en Raccoon City, pero aquello había sido a nivel local, mientras que en esta situación, se había transmitido a una escala global, donde el "Virus" viajó a través de las personas infectadas por los aviones. Aquellos que habían sido heridos, no sentían nada hasta que cumplido el plazo, los síntomas comenzaban a desarrollarse y a desatar el caos.

En 48 horas, todo EEUU sucumbió ante esta "Peste", la cual se fue expandiendo por otras partes del Mundo como Canadá, Asia, África, Oceanía y Europa. La sociedad, la civilización que una vez se irguió orgullosa, ahora yacía bajo un estado de puro terror y angustia, sin saber qué hacer. Las Fuerzas Armadas y "Overwatch" habían sido desplegadas para socorrer a los civiles, pero no les dio tiempo a tener un esquema y un plan de evacuación duradero. Con el paso del tiempo, los zombies comenzaron a aumentar, a ganar terreno y las noticias eran escalofriantes.

En el Sur de EEUU, sobre el Estado de Mississippi, Lena "Tracer" Oxton había sido desplegada, al igual que el Comandante Jack Morrison, "Soldier 76", para llevar a cabo la evacuación de todos los Estados Sureños de EEUU y así evitar que el número de muertos siguiera aumentando. En el Cuartel General instalado en Jackson, la Capital Estatal, la castaña oía las noticias que pasaban en la radio.

(Land of The Dead: Road To Fiddler´s Green, Soundtrack del homónimo juego)

- "Interrumpimos nuestra programación habitual para traerles un boletín de suma importancia: Nos están llegando perturbadores informes sobre matanzas alrededor de todo el Estado de Ohio. Los detalles son escasos, por el momento y aunque no ha habido una declaración de parte de las Fuerzas del Orden, el Jefe de la Policía ha especulado que podrían ser peleas entre pandillas por el control de territorios y el negocio de drogas. Y me acaban de informar que vamos al lugar de los hechos con nuestra Corresponsal Amanda Rogers, quien se encuentra en el "Deacon Center Mall". Hola, Amanda, ¿puedes decirnos qué pasa allá? ¿Amanda? ¿Hola?. Bueno, parece que tenemos problemas técnicos para entablar comunicación con Amanda, lo seguiremos intentando más tarde. Esto, por supuesto, son noticias bastante inquietantes y estaremos al tanto con esta historia todo el día".- Hablaba un periodista por la radio, cosa que intrigaba a Tracer sobre lo que estaban diciendo, ¿cómo era posible que ni el gobierno dijera la verdad de lo que estaba ocurriendo?. Eran muertos vivientes, zombies, tan aterradores como los de las películas de George A. Romero y la prensa decía que eran "peleas de pandillas", no lo podía creer.

En ese momento, la británica apagó la radio y vio que entraba el Comandante Morrison al lugar.

- ¿Todo en orden, Jack?.- Preguntó ella, pero se retractó, no podía hablar así con su Jefe y más cuando estaban en operación.- ¡Mierda, lo siento!. Perdón. Vuelvo a decirlo, ¿todo en orden, Co...?.- Volvió ella a intentarlo y de ahí escuchó la risa del rubio, quien pasó su mano por los cabellos de la chica.

- Jajaja, tranquila, Lena, todo está bien.- Le tranquilizó éste y de ahí se giró para ver el despliegue de las tropas nacionales para ir a las evacuaciones de civiles, llevando a que cambiara su gesto de risa a uno de seriedad.- Las cosas no están del todo bien, tenemos muchos problemas en todos los frentes. Esta crisis mundial de zombies nos ha tomado por sorpresa.- Contó el militar sobre los acontecimientos por el que todos estaban pasando.

- Lo sé, en la radio están pasando cualquier cosa.- Señaló la inglesa sobre ese punto.

- Ni querrás ver en la televisión las estupideces que están diciendo. Hace poco, en Filadelfia, un grupo de personas intentó proteger a una enorme horda de zombies, según ellos, eran "personas vivas", que se podían salvar. Los terminaron masacrando, un desastre.- Relató Jack sobre lo ocurrido y de ahí tomó asiento.-

- Se nota que hay idiotas que no saben lo que hace.- Alegó Tracer y de ahí una punzada de preocupación le invadió.

- Estás preocupada por tu novio, Jesse McCree, ¿no es verdad?.- Le preguntó el rubio, pasando su mano por su nuca.

- Sí, mucho.- Respondió la británica.- Temo de que algo le haya pasado, las comunicaciones siguen caídas y no he podido establecer contacto con él.- Contó ella con suma preocupación.

- Tranquila, él estará bien. Es un vaquero con un fuerte sentido de la supervivencia.- Le tranquilizó Jack y eso podía darle ánimos.

Era verdad, Jesse McCree no tenía nada de qué temer, él siempre estaba dispuesto a dar batalla y todo aquel que intentara interponerse en su camino, terminaba muerto con un disparo en la cabeza. La última comunicación que habían tenido con él había sido en las cercanías de Montgomery, la Capital Estatal de Alabama, donde allí se perdió todo rastro de las mismas.

¿En dónde podía estar ese vaquero ahora?. No hubo tiempo para discutir, en ese momento llegaron varios Altos Mandos de "Overwatch", los cuales encargaron a Lena y a Jack, una serie de misiones humanitarias y de rescate con los helicópteros. Los necesitaban y no podían negarse a dicho operativo, habían muchas vidas en juego para esos momentos tan tensos.

Pronto, Lena abordó uno de los helicópteros estacionados, al igual que Jack y partieron diferentes direcciones; siendo la primera en dirigirse más hacia el Río Mississippi, por las zonas de Ducatel y su periferia, mientras que el Ejército desplegaba a numerosos batallones para ayudar a las Fuerzas Locales en mantener el orden y eliminar cualquier rastro de infección.

- "Jesse, en donde quieras que estés, por favor, cuídate, ¿sí?".- Depositó la castaña sus esperanzas en que el vaquero siguiera con vida, al igual que el resto de sus amigos.


Ambos huían del hospital en la zona de Pensilvania, allí había ido aquella rubia suiza, acompañada por ese japonés habilidoso con la katana y los shuriken. El momento de mayor terror fue cuando los muertos vivientes comenzaron a alzarse en las habitaciones del edificio y en especial cuando rebasaron la morgue, desatando toda una "Inundación" de muerte y destrucción. Genji Shimada, antiguamente conocido como el hijo de un poderoso Jefe del temido "Clan Shimada", había sido nombrado su sucesor, pero por su poco interés en el liderazgo y de pasar las noches de fiesta en fiesta, toda la responsabilidad había caído sobre su hermano mayor, Hanzo, quien terminó siendo presionado hasta que fue ordenada la muerte de Genji, ya que los "Señores del Crimen Organizado" lo consideraban un traidor a la causa de su padre, siendo Hanzo el que debía poner punto final a su vida y se la dio, pero no murió: El hermano menor sobrevivió pero con graves quemaduras y muchos daños en su cuerpo, siendo Angela Ziegler, mejor conocida como Mercy, quien le salvó con una operación de sumo riesgo en donde lo convirtieron en lo que era ahora.

Tras mucho tiempo combatiendo contra el "Clan Shimada" y su posterior encuentro con su hermano mayor, Genji había encontrado su camino en el Mundo, superando aquella pregunta de si era un Hombre o una Máquina, gracias a la sabiduría del Monje Zenyatta de Nepal, pudo hallar lo que buscaba por tanto tiempo. Y ahora se hallaban batallando por su vida, tanto la doctora como el cyborg estaban huyendo del lugar, eliminando a todo rastro de muertos vivientes, mientras que el pánico cundía en el hospital y de ahí cruzaban por los pasillos, viendo las peores pesadillas que jamás hubieran deseado conocer: Zombies devorando a sus víctimas, sangre por todas partes, destrucción a su paso y la gente que huía de allí. Era todo un "cóctel" del terror.

- ¡Doctora Ziegler, por aquí!.- Llamó Genji, tras haber partido a la mitad a un zombie con su katana y despejado el camino por las escaleras.

- ¡Bien hecho, Genji!. Estas escaleras nos llevarán hacia la salida de emergencia del Sureste.- Agradeció ella y en ese momento comenzaron a desatarse incendios por todo el lugar, ya que se habían producido fugas de gas natural por los pisos superiores y además de que otros focos estaban produciéndose en otros edificios cercanos, debido a la difícil situación por la que estaban atravesando.

Genji lideró a Angela hacia aquel camino y pudieron escapar del "Hospital Lehigh Valley", justo a tiempo y pudieron bloquear la salida para evitar que escaparan los muertos vivientes. Una vez superado el peligro, la rubia angelical se recostó contra el suelo, intentando recuperar sus fuerzas, Genji se arrodilló para verla y supo que no tenía nada, solo necesitaba descansar.

- El camino hacia la cima es muy doloroso.- Le contó el japonés, mientras que se quitaba su Casco y el visor, revelando su rostro y esos ojos esmeralda.

Mercy sonrió, sabía que tenía a alguien con quien contar y fue entonces que el muchacho la cargó en su espalda para que pudiera descansar y recuperar sus fuerzas. Pronto, ambos iniciaron el viaje hacia la seguridad, mientras que, a lo lejos, Filadelfia ardía bajo las llamas y el caos desatado. La rubia se volteó y sintió un profundo dolor, ¿cuántas vidas se habían perdido? ¿por qué tenía que pasar eso?. No lo sabía, solo había una única regla para ese "Nuevo Mundo": Sobrevivir.

Iban caminando por las calles secundarias, alejados de las más concentradas, ya que allí estaban produciéndose los peores momentos como saqueos, disturbios, muchas pandillas y bandas armadas de delincuentes estaban al acecho, tomando el poder de las calles para hacer lo que querían. Sumando a que la Policía se había retirado de muchas zonas para poder proteger a los civiles y así llevarlos a los refugios que se estaban levantando. Muchos esperaban a que la "Guardia Nacional" entrara para así asegurar las calles pero tardarían o llegarían cuando el momento hubiera empeorado, ya que muchas otras Unidades de esa rama del Ejército de EEUU estaban ocupados en otros Estados.

Después de haber estado caminando por un buen rato, Angela se despertó y se hallaba en un bar vacío y con las persianas bajas por Genji, el cual montaba guardia sobre el peligro de que los zombies no aparecieran por los alrededores. Ella se levantó y caminó hacia una cafetera que había allí, con el café caliente y se sirvió una taza para recuperar sus fuerzas y estar despierta.

- Dormiste bastante.- Le dijo el japonés, quien regresaba de su puesto.

- Es verdad, no me esperaba algo como esto. Nunca en toda mi carrera como médica.- Alegó Mercy, quien se mostraba preocupada por todo lo que estaba ocurriendo, ya que había sido llamada para averiguar sobre el origen de esa epidemia, pero ésta se salió de control y todos los centros médicos y de salud colapsaron por completo ante esa situación tan crítica.

- No te culpes, has hecho todo lo posible para salvar tantas vidas como pudiste.- Animaba Genji a ella, poniendo su mano por los hombros de la rubia, haciéndola sentir mejor, aunque eso tardaría pero llevó a que pudiera sonreír nuevamente.

Justo cuando estaba todo en calma, ellos oyeron que alguien llamaba a la puerta, además de escucharse disparos que provenían desde la calle. Eso llevó a que Mercy tomara su pistola y Genji prepara su katana para atacar para cuando abriera la puerta de entrada, sin embargo, para su sorpresa, ellos se toparon con un reconocido moreno, el cual ingresó al lugar sano y salvo, tras haber matado a varios zombies afuera.

- ¡Baptiste!.- Le reconoció Mercy al caribeño, quien se sorprendió de verlo.

- ¿Doctora Ziegler, Genji?. Wow, el Mundo es un pañuelo.- Añadió Baptise, quien dejaba su rifle a un lado y tomaba asiento para descansar.

La rubia le trajo una taza de café caliente para que pudiera recuperar sus fuerzas después de todo lo vivido. El moreno lo aceptó, sintiendo como le volvía la vida a su cuerpo y de ahí podía respirar en calma.

- No me esperaba encontrármelos por aquí.- Comenzó a hablarles el caribeño, quien le daba otro sorbo a su café.- Les contaré mi historia: Estaba trabajando en el "Hospital Mercy", aquí, en Filadelfia cuando empezó el desastre. No lo podía creer, parecía una pesadilla, un sueño. Los muertos vivientes comenzaron a alzarse y eso que había estado trabajando muchos días allí, sin descansar, ya que nos llegaban cientos de heridos. Sí, como lo oyen, cientos.- En ese momento, Baptiste se detuvo y comenzó a masajear su cabeza, le dolía por toda la tensión que se había acumulado por tantos días.- Una a una, las habitaciones con los pacientes empezaron a caer bajo los muertos vivientes, todo fue un Infierno y pude escapar de allí. Para cuando salí a las calles, todo estaba envuelto en caos.

- Dios, Baptiste, lo lamento mucho.- Le dijo Mercy con ese tono de preocupación en su voz.

- Gracias por preocuparte, Angela, no ha sido fácil, estuve hace poco ayudando a varias personas y a la Policía, pero cada vez más se multiplican los zombies.- Agradeció el moreno el apoyo moral de la suiza.

Genji permanecía al lado de ellos y de ahí, Mercy prendió una radio que había por allí.

- Yo estoy a salvo gracias a Genji, él me protegió de los zombies que atacaron el hospital donde estaba, allí no tuvimos mucha suerte. Fue una matanza, literalmente.- Relató la rubia con tristeza en su voz.

Baptise no podía decir nada, no hallaba las palabras adecuadas para hablar con ella, Genji era el que podía ayudarla, mientras que prendía la radio y sintonizaba una estación emisora.

- "Para aquellos que nos acaban de sintonizar y están solos en sus casas, estaremos al aire hasta que se solucione esta crisis. La situación, en este momento, no parece mejorar, todas las rutas de salida a las Ciudades de Columbus, Lasing y Springfield están atascadas y las personas han descrito lo que parecen ser cadáveres ensangrentados marchando hacia el Centro. Reportes de muertos vivientes provienen del Área Tri-Estatal. Lo que sea que está pasando no es un fenómeno local. Claramente esto es un momento oscuro, de tiempos confusos y sin saber por qué y cómo está ocurriendo. Justo en este momento, el Gobernador Mike DeWine del Estado de Ohio ha emitido esta corta declaración: Permanezcan en sus casas y cierren las puertas. No confíen en nadie".- Informaba un de los radio-locutores a sus oyentes, quienes lo escuchaban estaban aterrados, ¿acaso era una broma? ¿No confiar en nadie?.

Pronto, Genji apagó la radio y Baptise la tomó, necesitaría saber bien de los próximos movimientos que harían. Decidieron aprovisionarse con la comida que quedaba en el bar, aún contaban con electricidad, ya que no sabían hasta duraría el servicio eléctrico y después de que Mercy se vistió con su uniforme blanco de batalla, su báculo sanador y las Alas de Ángel, mientras que Baptise se equipaba con su rifle-lanzagranadas, sus exobotas y sus kits de medicación para sanar a los heridos y Genji se colocaba el casco y visor verde junto a su afilada katana y sus shuriken, los tres estaban listos para enfrentar a aquel Mundo.

(Left 4 Dead 2, Full Intro Song)

- ¿Saben cuál es la mejor cura para esta infección?.- Preguntó Mercy, mientras que preparaba su Pistola.- Con un buen "Jarabe de Plomo".- Alegó ella y de ahí salieron los tres a las calles.


Atravesaba las rutas del Sur de los EEUU en su motocicleta, levantando el polvo y dejando que el viento lo transportara hacia un destino desconocido. Un personaje temido, respetado, querido por sus amigos, odiado por sus enemigos, hábil en el gatillo y los duelos de vaqueros. Para Jesse McCree, la vida de forajido, perteneciente a la "Banda DeadLock", su unión a la "División BlackWatch" para evitar ser condenado por sus crímenes y luego en "Overwatch" lo condujeron por un camino tortuoso, pero pudo salir adelante y ahora que "Talon" había caído y sus integrantes estaban tras las rejas, él iba a volver al Desierto para vivir sus aventuras y algún día contraería matrimonio con Lena "Tracer" Oxton.

Se detuvo un rato a la vera de la ruta para ver el mapa, iba por buen camino, sin embargo, su motocicleta necesitaba combustible, así que paró cerca de un pueblo de Mississippi y entró al lugar, dejando su vehículo cargándose. El sonido de la campana que daba la bienvenida al local y sus pasos que caminaban por el interior era como en las viejas películas del "Lejano Oeste" cuando llegaba el héroe al pueblo y todos lo miraban con desconfianza. Fue hasta la barra y llamó al dueño para pagar por la gasolina, sin embargo nadie acudía a su llamado.

- "Qué extraño".- Pensó Jesse, quien puso una mirada seria y deambuló por el local, buscando al dueño y al dependiente, sin embargo, solo halló sangre y los cuerpos de ambos jóvenes siendo devorados por una criatura grotesca y que anteriormente fue un Ser Humano. Allí, levantándose y con restos de carne humana entre sus dientes, el zombie fue hacia el vaquero, pero éste tomó su Revólver "Peacemaker" y le apuntó al enemigo.- Más te vale quedarte en donde estás, amigo, si no quieres acabar con una bala en la cabeza.- Le advirtió el castaño, pero aquel muerto viviente no conocía la razón ni los límites.

Fue entonces que McCree disparó un tiro contra el oponente, dándole justo en la cabeza, dejando todo un tendal de sangre contra los anaqueles y el piso, para después desplomarse contra el piso con un agujero en su frente. El cañón humeaba, lo guardó y de ahí salió del lugar, viendo que su motocicleta estaba cargada, volvió a subirse a ella, pero sorprendido de lo que había visto, así que decidió sintonizar la radio para saber qué estaba ocurriendo.

- "Soy Phil Hudson transmitiendo en vivo desde el Cuartel General de Emergencias, ubicado en el "Herald Smith Central of Performing Arts". Nos informan que los incendios en el sector Oeste de la Ciudad de Pittsburgh están en aumento y con mayor velocidad. La gente que viva en esas zonas debe tener extremo cuidado, si el fuego se acerca, evacue a su familia y vayan al refugio más cercano. Una vez más aquí tenemos la lista sobre los Refugios Militares:

1) El Cuartel de la Policía en 12th Street y la Avenida Arlington

2) Old City Hall en 55th Calle Mill.

3) Y el "Herald Smith of Performing Arts" en 26th de la Calle King.

Amigos, por favor, necesitamos que traigan todo lo que tengan: Estamos necesitados de comida, agua, medicinas, ropa, linternas, baterías, armas y municiones. Soy Phil Hudson transmitiendo para ustedes, a toda costa y todo el tiempo que podamos".- Habló aquel hombre, ubicado en aquella ciudad y de ahí McCree apagó la radio.

- Vaya, zombies, parece que esto se ha puesto bastante interesante.- Se dijo para sí mismo y de ahí arrancó su motocicleta, partiendo hacia la aventura que le llamaba y que los uniría a todos ellos en esta nueva historia de la Humanidad.


Y con este capítulo han aparecido otros personajes como Mercy, Genji, Jesse McCree, D va y...sí, así es, han adivinado: ¡Conrad Hart, el personaje que apareció en el fic de Plagahood, "Las Crónicas de Conrad", ha vuelto a la acción!. Y todavía queda saber sobre Mei, Junkrat, Roadhog, Symetra, Ana, Phara, Reinhardt, Briggite, Torbjörn y los demás personajes, incluyendo a Wesker, el cual está planeando su siguiente jugada.

Como había dicho en el capítulo anterior, para éste iban a haber referencias a las distintas películas de George A. Romero y al juego "Land of The Dead: Road to Fiddler´s Green", en especial por las transmisiones radiales. Y también se ha visto una referencia a mi fic-homenaje para Plagahood, "El Ángel entre las llamas" sobre la historia de Genji y Mercy.

Les traigo un desafío, adivinen de dónde es Ducatel y como soy bueno, daré una pista: Pertenece a un juego de "Valve". Adivinen la referencia, amigos.

Por otro lado, en el capítulo que viene veremos a los otros personajes que quedan y más adelante a los diversos grupos de otras series y juegos que van a tener su parte en esta historia.

Le mando saludos y agradecimientos para Plagahood. Espero que te guste este capítulo y la sorpresa de quién es la persona que acompaña D va en Liberty City.

Nos estamos viendo, amigos. Les deseo un buen inicio de semana y que la pasen bien. Hasta el próximo capítulo.