CAPITULO 1.

Otro año más de tu partida, he tratado de vivir lo mejor posible pero a veces no puedo, ya no se cuantas veces he leído tu carta que la tinta empieza a borrarse, Signum me dice que debería darme un tiempo, que realice otras actividades para encontrar un poco de paz, pero no puedo, el trabajo ha sido lo único que me ha dejado sobrellevar éste dolor. Lo más difícil es cuando doy la noticia a los familiares de aquellas personas que no pude salvar, me deprimo bastante… aunque el ver aquellas sonrisas y rostros de agradecimiento de los pacientes me ayuda un poco.

Día a día me enfrasco en una rutina, han sido 10 años desde que comencé a trabajar aquí, todavía recuerdo los días que pasamos juntas, aunque la última promesa que te hice aún no la puedo cumplir, me ha sido muy difícil y eso me causa un gran dolor. A veces quisiera renunciar a éste trabajo e ir a tu lado, pero sé que si lo hiciera recibiría un regaño de tu parte al volvernos a encontrar. Como siempre al terminar mi guardia Signum me invita a salir, el lugar donde trabaja su novia es muy tranquilo y podríamos pasar un rato agradable, vuelvo a declinar la invitación. A veces no sé porque seguimos siendo amigas, ya no sé cuantas veces he rechazado su invitación pero aún así Signum no se molesta, entiendo las circunstancias. La siguiente semana no podré negarme, es el cumpleaños de ella. Así que está emocionada, me dice que su novia le ha preparado algo muy especial, a veces no sé porque no se han casado. Aunque al preguntarle al respecto dice que así están bien, aunque muy en el fondo sé que lo desea, probablemente está esperando su promoción. Ojalá sea pronto porque sé que su novia también desea ya que sean legalmente familia. Estoy feliz por ambas.

Mi jefe me regaña por estar trabajando de más en el hospital, pero me es difícil regresar a una casa vacía, por ello me quedo más tiempo en el hospital, aunque la última vez mi jefe me dijo: Doctora ya no es una interna, vaya a casa, reponga energías, tómese el resto de la semana.

Genial, el trabajo ha sido una de las formas de escape con el cual lidio con mi sufrimiento, mi terapeuta dice que debería cambiar de aire, de irme a una nueva ciudad, de seguir adelante pero no creo que sea lo que necesite, aún cuando esté en otra ciudad seguiría viviendo de la misma forma.

Aproveché el resto de la semana para comprar el regalo de Signum, hoy es su cumpleaños así que me encuentro rumbo a su departamento. La fiesta fue genial, estuvo rodeado de familiares y amigos, lo más emocionante fue que a mitad de la fiesta le propuso matrimonio a su novia, no me fue de sorpresa ya que me contó que le otorgaron el ascenso así que fue el empujón que necesitaba, sólamente que tendrá que irse a trabajar en otro estado, estoy feliz por ella.

Serán al menos otros dos meses que podamos trabajar en el mismo lugar, sé que está preocupada por mí, cada que puede ella y su novia me invitan a salir y aunque he tratado de rechazarlas no puedo, se aparecen en mi departamento. Aunque quisiera reclamarles no puedo, son buenas chicas y se que lo hacen por mi bien.

El tiempo pasó rápido, y Signum se ha ido a trabajar en su nuevo puesto, sé que la veré el día de la boda, me ha pedido que sea su padrino, quise rechazarla pero no pude, me amenazó con publicar una fotografía bochornosa mía en redes sociales, ese día fue el último que juré estar borracha.

Poco a poco he salido de ésta etapa de depresión, Signum trata de llamarme cada semana pero a veces es difícil por los tiempos. Nunca he sido del todo sociable pero decidí unirme a un club de pintura, mi terapeuta me recomendó que era una buena opción, el poder plasmar mis sentimientos en las pinturas es una forma de desahogo. Al principio eran pinturas que reflejaban mi depresión pero ahora son con matices con más luz, creo que estoy superando poco a poco todas las emociones que tengo.

Otro año pasó rápidamente, Signum quiso acompañarme para visitar tu tumba pero le dije que no era necesario, a comparación de antes me siento mejor, creo que puedo seguir adelante con mi vida y cumplir todas las promesas que hicimos juntas.

Acepté la propuesta de Signum y la semana siguiente iré a trabajar con ella, es un nuevo ambiente para volver a comenzar.

Espero que al regresar pueda cumplir la promesa final que te hice, siempre estarás conmigo mi querida hermana Alicia.