Hace varios siglos en Alvarez.

En el castillo del emperador, había una gran cantidad de sirvientes, todos y cada uno teniendo una función para hacer la vida del emperador mas fácil y efectiva. Sin embargo, luego de la guerra hubo un gran desorden cuando el nuevo emperador llego debido a que los gustos y necesidades del nuevo emperador eran completamente diferente a las del viejo.

De fortuna, había alguien que tomo la jefatura de todos los sirvientes y que conocía al nuevo emperador bastante bien.

Mirajane suspiro, terminando de preparar la cena aquella noche.

Han pasado dos meses desde que Natsu le propuso matrimonio a Erza, y como buena amiga los apoyo ademas de ser la dama de honor en la boda. Sin embargo, eso no evito los pequeños avances que la albina hacía hacia el peli rosa.

Aunque no era la única, otras mujeres que habían tenido una interacción previa con el peli rosa habían querido un pedazo de el. Lo bueno es que Erza no lo tomo a mal y las dejo hacer lo que quieran mientras que sepan que ella era la primera ante todo como la emperatriz.

Je, aún recordaba cuando Erza despertó molesta cuando encontró a su mejor amiga en la cama que compartía con Natsu, abrazando el brazo del Dragneel.

Casi el castillo cae en pedazos.

Mira sonrió, era un buen recuerdo.

- Veo que la cena ya esta lista. - Dijo una voz familiar, era la voz del dragón que tomo su corazón.

- ¡Natsu! - Mira volteo, sorprendida de verlo, normalmente se la pasaba haciendo tramites o atendiendo otros asuntos del imperio. - Es un poco temprano para la cena. -

El peli rosa le sonrió. - Lo se, pero quería verte, te he estado dejando un poco de lado. -

La albina se sonrojo por sus palabras, el siempre era tan considerado con todas y cada una de sus amantes.

- N-No es necesario, no me puedo imaginar lo duro que es administrar un imperio, no deberías malgastar tu tiempo. -

- No es malgastar mi tiempo. - Responde Natsu con firmeza. - Mirajane, eres una de las personas mas importantes de mi vida. ¿Recuerdas cuando ocurrió la supuesta muerte de Lissana? Nos consolamos el uno al otro por noches enteras llorando, compartimos nuestro dolor y perdida entre los dos, si te llego a perder a ti o a las demás, yo ... Yo no sabría que hacer con mi vida. -

Al escuchar sus palabras, la maga demonio no pudo evitar derramar lagrimas. Recordando aquellos momentos junto a su amado dragón. Sin aguantar el manojo de emociones salto hacia el Dragneel abrazándolo.

- Y ninguna de nosotros podríamos vivir sin ti, eres nuestro dragón guardián, quien nos ama y protege. - Murmuro la maga absorbiendo la calidez del cuerpo del Dragneel.

Devolviendo el abrazo, Natsu hundió su nariz inhalando el olor de la albina, el cual era un aroma como la vainilla, era embriagante.

- Gracias por amarme ... A todas, se lo agradezco. -

- Gracias a ti, Natsu. Gracias a ti. -

...

...

...

Mirajane termino de preparar la cena para Natsu, sus amantes y ella. Era la primera vez que cocinaba desde que Natsu los saco del Fairy Sphere y estaba algo emocionada para saber de las aventuras de su esposo y Emperador, además de que quería saber como estaba su hija.

Mary Jane Dragneel era su hija con Natsu, era la cuarta de los hijos de Natsu. Siendo los primeros Happy, Shiki, Ddraig y luego Mary Jane, sin embargo, su poder estaba a la par de Ddraig, solo siendo superados por Happy y Shiki, siendo este ultimo el mas fuerte entre todos sus hermanos.

- Entonces, querido. ¿Como están Shiki, Mary Jane, Glaw, Merlín, Haru y Taiki? - Pregunto Mira con curiosidad. Erza, Irene, Ignia, Kagura, Juvia, Dimaria, Brandish, Cana y Wendy miraron a Natsu expectantes por su respuesta.

Glaw era la hija de Juvia, Haru era el hijo de Cana, Merlín era el hijo de Irene, mientras Taiki era el hijo de Kagura. Las demás chicas de Natsu no quisieron o no se sentían listas para ser madres, pero se sintieron satisfechas al ayudar a cuidar a los hijos de las demás considerándolos sus hijos también.

- Bueno ... Mary Jane, sabes que ella es muy apegada a Shiki, así que ella siempre se asegura que no haga cosas tontas, ambos han formado la mayor alianza de facciones hasta ahora, formada por la facción Celta, la Grecorromana, la Nórdica y las Hadas. - Informo el peli rosa.

- ¿Hadas? - Pregunto Juvia curiosa, en su tiempo no habían muchas hadas, y por ellos Mavis había llamado el gremio Fairy Tail, ya que como no se han visto mucho no se sabían si tenían cola.

- No son las pequeñas hadas que Mavis hablaba, sino seres humanoides con alas, Shiki y Mary Jane los crearon, y son una de las especies que mas abundan en Europa, por ello tienen gran influencia. -

Todas se quedaron sorprendidas, sin creer que sus dos hijos crearon una nueva raza.

- Ambos son conocidos como los Reyes de las Hadas, Oberon y Titania. -

Mira le sonrió a Erza, la cual le devolvió la sonrisa. La pelirroja se sentía honrada de que la pequeña Mary Jane heredara su título de la Reina de las Hadas. Ambas mujeres estaban felices del crecimiento a sus dos hijos.

- Aunque, ambos han sido confundidos varias veces en otras mitologías, Mary Jane según los Babilónicos es conocida como Marduk mientras Shiki es conocido como Mimir con los Nórdicos. - Explicó el Dragneel.

- ¡Espera! ¿Por que mi hija es confundida con un hombre? - Interrogó la albina algo molesta.

- Bueno, Mira-san ... - Comenzó Kagura algo incómoda de responder. - Mary es algo ... Marimacha, creo que por eso se la pasa muy bien con Shiki ... -

- ¡Hmph! - Inflamando sus mejillas, Mira hizo un lindo puchero molesta por las palabras y creencias de sus amigas.

- Bueno, en cuanto a Glaw, ella se la pasa en los océanos y mares viajando, es confundida por Francis Drake, el Rey de las Tormentas, pero en otras partes como Olokun, el Señor de los Océanos según leyendas afrikana. Ella es completamente neutral ante cualquier conflicto que no la involucre directa o indirectamente. - Explico Natsu sobre su hija con la maga de agua.

- Mou, parece que Glaw-chan es confundida con hombres tambien. - Dijo Juvia con un suspiro.

- Bienvenida al club. - Comento Mira con una sonrisa.

- Jeje, Merlín se perdió por Europa, específicamente en Gran Bretaña, fue consejero y guía de muchos reyes y monarcas, entre ellos Uther Pendragon, Vortirgern, Arthur Pendragon, e incluso Carlomagno, ahora mismo debe estar buscando a alguien a quien guiar. -

Irene sonrió por las hazañas de su hijo, sabía que el no era un guerrero, pero a el le gustaba mucho las artes, la magia, y el esgrima, además aprender y enseñar, algo esperable tomando en cuenta que ella era la Reina Dragón de la Sabiduría.

En cuanto a Erza, ella estaba feliz y orgullosa de su hermano menor, era un gran peleador pero sabía que le gustaba enseñar a otros ... Aunque era algo excéntrico.

- Haru ... Bueno, de seguro esta en un bar ahora. - Dijo Natsu sonriendo divertido.

- ¡Ese es mi hijo! - Exclamo Cana orgullosa, alzando el tarro de cerveza en su manos. Las demás le dieron una mirada en blanco con una gota de sudor cayendo de su cabeza.

- Y por último, Taiki, a el le gustaba mucho Japón, debido a que heredaron el estilo de espada oriental que práctica, algunos lo llamaron Sasaki Kojirou, otros Okita Souji, pero su nombre mas representativo era Kagutsuchi. -

Kagura sonrió conociendo la pasión de su hijo por el arte y la técnica de la espada, sabiendo que el se había bastante mas fuerte.

- Por último, es momento de hablar sobre Ddraig. -

...

...

...

Hyoudou Issei, un joven universitario de unos veinte años, había entrado recientemente a lo sobrenatural.

Todo comenzó con una chica que se presentó como Amano Yuma a su universidad pidiéndole una cita.

Eso dejo perplejo al joven, el desde niño siempre ha sido un pervertido, aunque prefería que lo llamaban un investigador de la figura femenina. Sin embargo, luego de graduarse de la Academia Kuoh y entrar a la universidad de Kuoh, se centró en su carrera.

Literatura.

El quería convertirse en un gran escritor, novelas, videojuegos, teatro, cine, pornografía, cualquier cosa pero eso era lo que anhelaba.

Por ello no tenia muchas citas al centrarse en sus estudios, así que decidió tomar un respiro y aceptar la cita con Yuma.

Solo para morir.

Fue un duro golpe cuando al final de su cita, al atardecer, descubrió las intenciones de "Amano Yuma" quien resulto ser Raynare, una Ángel Caída la cual lo termino matando.

Solo para despertar el día siguiente con una pelirroja menor de edad en su cama.

Casi grita despavorido.

Luego de una explicación básica sobre lo sobrenatural en el Club de la Investigación de lo Oculto en la Academia Kuoh, Issei comprendió en donde se había metido.

Una parte de el estaba agradecida por ser salvado, pero la otra estaba algo amargada por ser un esclavo pero aún así fue cortés con su ama, Rias Gremory.

Luego, apareció una monja excomulgada de la iglesia que salvaron de los Ángeles Caídos que estaban en Kuoh, y dando muerte a Raynare, aunque aún estaría vivo su recuerdo en la mente de Issei.

Otra cosa sorprendente, era que el era el actual Sekiryuutei, aquel que porta el poder del gran Emperador Dragón Rojo, Ddraig.

No obstante, su capacidades mágicas eran tristes.

Pasaron los días, y hubo una reunión en el Club, al terminar la universidad por aquel día, el joven fue a presentarse.

Solo para enterarse de que su ama estaba comprometida con alguien que no amaba, para luego comenzar un Rating Game, una especie de juego donde los esclavos de ambos participantes luchaban.

Rias y su séquito iban a luchar contra el séquito de su prometido, Riser Phenex, el inmortal.

No hace falta decir que perdieron rotundamente.

Pero luego, la Maid de la familia Gremory, Grayfia apareció dándole otra oportunidad para enfrentar a Riser.

Solo para perder nuevamente.

Incluso cuando le dio su brazo a Ddraig, sintió como algo tiraba de su poder prestado y lo sellaba. Era incomprensible.

Rias le dio una mirada y sonrisa triste junto a las siguientes palabras.

- Gracias ... Gracias por intentarlo, Ise. -

Esas palabras le rompieron el corazón. Fue devuelto al mundo humano, a su casa aún herido por la batalla.

Y a partir del siguiente día, todo cambió.

Rias siguió sus estudios en el Inframundo, mientras era preparada para su boda con Raiser cuando terminara.

Akeno, Kiba, Koneko y Asia dejaron de asistir a Kuoh, siendo preparados para ser sirvientes de la casa Phenex.

Mientras Issei fue dejado atrás, porque Raiser no lo quería ni ver.

Sintiéndose dolido, el joven siguió con su vida, preguntándole a Sona, la amiga de Rias además de la heredera del clan Sitri sobre Rias y sus amigos.

La demonio de agua no decía mucho, mas allá de que se esforzaban para seguir adelante.

Y así transcurrió su vida hasta cierta tarde.

- ¡NOOO! ¡¿POR QUE?! ¡¿POR QUE?! ¡WUAHHHHH! - Fue el grito de dolor de Issei, sosteniendo los cuerpos masacrados y quemados de sus padres.

Esa misma tarde, Issei regresaba de la universidad, encontrando un olor peculiar detrás de su casa, en el patio. Intrigado fue a ver, solo para encontrar a sus padres muertos ante el.

- ¡¿Quién... Por que?! - Lloraba el castaño, su poder demoníaco filtrándose.

- [Compañero, se quién fue, aún hay rastros de su aura aquí] - Hablo Ddraig, aquel que compartía su vida con el castaño.

- ¡¿Quien?! -

- [No creo-] - Pero fue interrumpido por su portador.

- ¿¡QUIEN FUE?! - Exclamó Issei sin querer mas escusas.

- [... Riser Phenex ... ] -

Luego, la bomba fue desatada. Issei se lleno de odio, ira y resentimiento, todo y cada uno dirigidos hacia Riser, queriendo su muerte.

Destrucción. Dominación. Supremacía.

Eso era la aura y el poder que estaba expulsando Issei como una manguera a presión. Sin saberlo, ese "sello" que evito que le ganara a Raiser se rompió, liberando el verdadero poder dentro de Issei, un poder que la humanidad nunca podrá olvidar.

El Gran Rey de la Destrucción.

El Emperador del Combate.

Etzel.

Sin que Issei se diera cuenta, su cabello castaño se volvió blanco puro. Sus ojos marrones con ese toque amielado se volvieron rojos sangrientos, su piel se bronceo mientras al mismo tiempo marcas extrañas blancas recorrían su piel, brillando de un color platino con poder.

- [¡Compañero, contrólate!] - Exclamó Ddraig queriendo calmarlo sin resultados. El Dragón se alarmó aún mas por el cambio físico de su compañero, el cual libero el potencial de portador.

Si seguía así, activaría la Juggernaut Drive y provocaría una calamidad sobre todos hasta que su fuerza vital se extinga.

Pero Issei no le importaba, sus padres, aquellos quienes cuidaron de el y lo criaron, yacían muertos ... Solo por su debilidad.

Ya no le importaba nada, solo quería reunirse con ellos.

Pero ...

De repente, el aroma floral y dulce asalto su nariz, haciendo olvidar a su cerebro su ira sin control. Antes de poder preguntarse como, Issei estaba en un campo de flores, que lo hizo detener su anhelo de destrucción y venganza.

- Ya, hijo ... -

- Sigue adelante ... -

- Papá... Mamá... - Susurró el castaño ahora albino. Reconociendo las voces de sus progenitores, su ira se fue extinguiendo.

- Por fin te has calmado, por un momento pensé que tendría que usar la fuerza. - Una nueva voz, hizo reaccionar a Issei, volteándose encaró al nuevo individuo.

- [Tu ... ] - Dijo el Emperador Dragón Rojo reconociéndolo.

- Hola, hermano. - Hablo el nuevo sujeto, con una sonrisa.

- ¿Eh? - Dijo el ahora albino mirando extrañamente al hombre que llamo a Ddraig su hermano.

Era alto, su tenia una larga cabellera blanca que correspondía a la de el. Tenia una sonrisa amigable, pero en el profundo podía ser alguien algo sádico. Usaba ropas holgadas, blancas y negras, con detalles azules, dorados y rosas.

Traía consigo un gran bastón donde tenia una espada envainada, que emitía una aura sagrada y fuerte. Pero lo mas extraño eran las flores que nacían a sus pies.

Además del aura demoníaca y de dragón que exhibía.

- Mou, que malo eres Ddraig, no le hablaste de mi. - El albino mayor dijo molesto antes de sonreír. - Bueno, entonces me presentaré ... ¡Soy Merlín Dragneel, el mayor mago que este mundo haya visto! ¡Tee-hee! - El auto proclamado Merlín, hizo el signo de la paz con una mano, mientras sonreía y sacaba su lengua y cerraba uno de sus ojos.

- ¿Eh? - Fue lo mas inteligente que Issei pudo decir.

- [Creo que lo rompiste, hermano] - Hablo Ddraig luego de procesar de que estaba su hermano aquí presente.

- Nah, creo que esta bien. -

- ¡¿Ehhhh?! - Exclamó el albino mas joven en shock, antes de desmayarse por la carga mental que estaba experimentando en un solo día.

- Ves, esta bien. - Dijo Merlín sonriendo. Ddraig solo sonrió, entre todos sus hermanos, Merlín era de los mas excéntricos, casi al mismo nivel que Shiki.

Porque seamos sinceros, Shiki era el mas loco entre sus hermanos.

...

- Mm ... Ahh. - Bostezando, Issei se reincorporó sentándose súbitamente en el sofá donde estaba durmiendo.

- Ya despertaste, eh. - Dijo el hermano de Ddraig sonriendo.

- Oh ... Fue real. - Murmuró el ahora albino, esperaba que todo lo que paso era una pesadilla y sus padres aún siguieran con vida.

- Si, y lo lamentó, debe ser duro perder a tus padres, mi mas sentido pésame. - Dijo Merlín dejando su actitud siempre alegre y sonriente a una mas seria.

- Gracias ... -

- Pero bueno, es momento de pasar a los asuntos serios ... No es así, ¿Happy? - Cuando termino de hablar, una nueva presencia llego.

Cabello azul y orejas de gato, junto a tres colas.

Issei lo miro perplejo. - ¿Quien ... ?

- Soy Happy Dragneel, el hermano mayor de Ddraig y Merlín. - Dijo el hombre gato.

- ¿Ddraig? - Preguntó el albino menor a su guantelete.

- [Es cierto lo que dicen, será mejor que escuches] -

Issei asintió, confiando en el Dragón Rojo miro a los hermanos del mismo, prestándole atención.

- Bien, seré breve. - Dijo Happy tomando un minuto para ordenar sus palabras. - Somos seres de una época antigua, donde la magia era mucho mas común, pero el planeta estaba pasando por grandes cambios debido a un evento que hablaremos en otro momento, nuestro padre, Natsu Dragneel, Emperador del mas grande imperio hasta ahora, selló el continente donde vivíamos y se dispuso a estabilizar el mundo junto a nosotros, sus hijos. Finalmente el a vuelto, y te quiere cuidar, porque eres el portador de Ddraig, uno de sus hijos. -

Issei trago toda la información, para luego Merlín le diera otros detalles como sus demás hermanos, el mundo como era antes y entre otras cosas.

- Pero ... - Issei frunció el ceño. - Quiero vengar a mis padres. -

Happy frunció el ceño por sus palabras, mientras el albino mayor sonrió.

- Creo que te puedo ayudar. - Hablo Merlín recibiendo una mirada de los presentes. - Eres interesante, antes no pude sentirte, algo imposible hasta que me di cuenta de que tenias un selló de gran poder que no solo sellaba el tuyo sino el que lo puso también. -

- ¡¿Que?! - Gritó Issei, exaltado por la información, ¿Quien le había puesto un sello de tal magnitud?

- Y al parecer fueron tus padres. - Si antes Issei estaba sorprendido, ahora estaba en un estado de estupor completo.

- ¿Por ... Que? - Llego a decir, incrédulo.

- Al parecer tiene que ver con tu linaje, el linaje del Azote de Dios. - Happy abrió los ojos ligeramente.

- Ese es ... -

- Aquel conocido como el Rey del Combate, Atila el Huno. - Finalizó el albino mayor sonriendo y mirando a Issei como una joya.

Mientras el susodicho aún procesaba la información, incrédulo de ser descendiente de aquel guerrero que asalto Europa hace tanto.

- Al parecer el linaje se mantuvo dormido hasta que naciste con la Booster Gear, eso la despertó y tus padres lo sellaron para evitar problemas sacrificando sus poderes. - Explicó Merlín, el peli azul le dio una mirada irritada por su poco tacto.

Mientras Issei no pudo evitar deprimirse, sus padres habían sacrificado tanto por el, y nunca podrá pagárselo.

- Pero, aquí es donde entro yo. - Hablo Merlín llamando la atención de su compañero albino. - Te haré dominar ese poder, el poder del Gran Rey de la Destrucción, que deja a los Bael en ridículo, además de que es momento de darle un nuevo cuerpo a Ddraig. -

- [¿Mm? ¿A que te refieres? La magia para restaurar cuerpos como el Núcleo del Infierno fue destruida por papá] - Dijo el Sekiryuutei.

- Oh, y para que crear uno nuevo si ya lo tienes. - Dijo Merlín.

Tanto Ddraig e Issei estaban confundidos por sus palabras.

- Lo que quiere decir. - Empezó Happy. - Es que, Issei se volverá Ddraig y Ddraig será Issei. -

- ¡¿Que/[Que?!] - Gritaron los susodichos en shock.

- Y primero lo primero, hay que sacar esas Evil Pieces de tu cuerpo. - Dijo Merlín frunciendo el ceño.

- ¿Mm? ¿Por que? - Con curiosidad, le pregunto a su compañero albino.

- No te podrás imaginar como se pondrá papá, mamá Ignia o Shiki si se enteran de que eres un esclavo de los demonios. Diablos, incluso yo estoy molesto, ¿Como se atreven de hacer a mi hermanito un esclavo? - Gruñó el albino mayor con furia, liberando algo de su impresionante poder.

Issei tragó al sentir el poder de Merlín, era endemoniadamente inmenso.

- Además, si Alvarez se entera de que uno de los príncipes es esclavo de la facción de los demonios ... Bueno, lo mas probable que haya una guerra, que los demonios nunca ganarán. - Dijo Happy seriamente.

Issei estaba sin palabras, pero una parte de el estaba agradecida, de tener la oportunidad de hacerse fuerte y resolver las cosas.

- Oh, ¡¿Te enteraste de lo que hizo Shiki en el Inframundo?! ¡Fue de locos! - Exclamó Merlín con emoción, su hermano mayor siempre hacia locuras.

- No quiero saberlo. - Replicó Happy con un suspiro.

- [Ay, no] - Dijo Ddraig imaginando lo peor.

El actual Sekiryuutei solo pudo intrigarse por las acciones de Shiki.

...

...

...

En el inframundo, había una mujer de cabello blanco puro con las puntas rosadas, junto a unos ojos azul celestial que era acentuado por su piel blanca sin imperfecciones.

Todo eso contribuido con una figura esbelta y de infarto, era una belleza inhumana que superaba incluso a los dioses, su belleza dejaba en ridículo incluso a Afrodita.

Usaba un yukata negro con detalles en blanco, encima un haori verde azulado con blanco. Botas de combate y una bufanda verde azulada.

Mary Jane suspiró, mirando el combate frente a ella, su hermano terminó haciendo una de las suyas.

Shiki olvidó su objetivo original, que era matar al engendro del molesto Lucifer y se enfrascó a una batalla contra uno de los dragones malignos mas fuertes.

Crom Cruach.

Aunque, el hijo de Lucifer no salió tan impune, perdió uno de sus brazos, mientras su compañero y sirviente termino con la mitad de su cuerpo quemado.

Sin embargo, su hermano mayor se estaba enfrentando ahora al dragón maligno en los cielos del Inframundo.

Crom Cruach había asumido su forma dragón para luchar contra Shiki, el cual había perdido su camisa dejando su pecho desnudo, pero su bufanda, pantalones, botas y parche en el ojo se mantuvieron.

Pero lo que de verdad molestó a Mary Jane, fue todo el público que de sumo alrededor del combate.

Demonios, Ángeles Caídos e incluso Dragones vinieron.

Reconoció al Reyes Demonios actuales, quienes la miraban mucho a ella y a su querido hermano.

También el pervertido de Azazel, a quien le frunció el ceño.

Luego estaban la noviecita y el amiguito de su hermano menor, Ddraig. Tiamat y Tannin, quienes miraban con terror a su hermano y a ella.

Lo cual era esperable, en los instintos de los dragones presentes podían sentir la superioridad de su hermano y ella sobre ellos.

Superiores a los Dragones Celestiales, los Emperadores Dragones.

Shiki y ella, ambos habían superado ese umbral hace mucho.

Los dos eran Soberanos de los Dragones, y señores de las hadas.

Y por eso Crom Cruach luchaba con su hermano, no todos lo días podías encontrarte a un Dragón Soberano, cuyo poder se acercaba al de un Dios Dragón.

Sin embargo, su hermano estaba haciendo de las suyas.

Estaba actuando como un niño, dejándose golpear ante todos. Lo cual hacia creer a los demonios y ángeles Caídos que estaba perdiendo.

Pero ella y los dragones sabían que era lo contrario.

- ¿Tannin? ¿Que pasa? - Pregunto Mephisto a su Reina.

- Esto ... Va a acabar mal ... - Fue lo único que pudo decir.

No muy lejos, Tiamat tembló al verlo, recordando hace varios siglos un poder similar cuando el oriundo de ese poder se enojaba.

El poder de Ddraig cuando estaba enojado era aterrador, y aunque ella estaba aún enojada con el por no aceptarla como compañera, ella sabía que si quería el podía vencerla varías veces.

Y frente a ella estaba pasando algo peor.

- Hay que hacer algo, el morirá. - Dijo el actual Lucifer, su cabello rojo carmesí balanceándose.

- Yo me quería quieto, demonio. - Dijo Mary mirándolo.

- ¿Quien eres? - Preguntó el actual Beelzebub, el hombre cabello verde mirándola con seriedad y analizándola.

Pero todos los presentes podían sentir la mezcla mestiza y poderosa en su sangre.

Humano, demonio y dragón. Esas tres fuerzas coexistiendo en perfecta armonía para transcender sobre todos y todas.

- Es por su bien, aunque no me importa si mueren, pero yo no detendría a mi hermano de hacer lo que quiere. - Responde la mujer albina.

- ¿El es tu hermano? - Refiriéndose al pelirrojo, la actual Leviatán preguntó, sintiendo el aura similar del joven y la chica frente a ella.

- Si, mi querido hermano mayor~. - Hablo Mary, su voz volviéndose melosa y dulce.

Ella tenia un pequeño complejo, amaba mucho a su hermano.

Demasiado.

- Pues deberías hacer algo, esta siendo masacrado. - Dijo el Lucifer pelirrojo.

- El esta bien. - Réplica la albina de puntas rosadas.

Pero de repente, una onda de choque gigantesca se hace presenté. Y ven como el joven pelirrojo sale volando contra el suelo estrellándose a los pies de Mary Jane.

Todos miraban el cuerpo "muerto" del joven, algunos burlándose de su estupidez de luchar contra un dragón como Crom Cruach.

Pero Mary Jane estaba impasible.

- ¿Terminaste de jugar? - Dijo la hermana irritada. Ella ya quería irse y tomar una siesta con su hermano, junto a sus adorables hadas, quienes eran como sus hijas.

Las hijas de ambos, jeje. Ella esperaba con ansías ese día.

- Uhh. - Levantándose, Shiki sorprende a todos excepto a los Dragones. - Le quitas lo divertido a la vida. - Replicó mirándola sobre su hombro.

- Ya quiero volver a casa, estoy cansada, además, quiero que mimes~. - Dijo la albina sonando como una niña.

- Uf, creo que papá y yo te hemos malcriamos demasiado. - Dijo el joven pelirrojo antes de sonreír. - Pero creo que tienes razón ... Es hora de terminar con esto. -

[Etherias Form!]

Luego, el infierno se desató.