Capítulo 06.

Miércoles

"¿Hiciste algo con tu cabello, Cat? ¡Porque se ve muy bien hoy!" Scorpia extendió la mano para acariciar el cabello de Catra y su amiga más pequeña alejó su mano.

"¡Scorpiaaaaa sabes que no me gustan las caricias," se quejó Catra, y se alejó un poco más en el banco que compartían. Estaban en el jardín frente a la escuela y disfrutaban del clima cálido mientras duraba. Catra no soportaba el frío y estaba cada vez más molesta porque las estaciones estaban cambiando.

"Oh, lo siento," se reprendió Scorpia. "Sé que odias las caricias." Se acercó un poco más a Catra para cubrir el terreno perdido.

"Está bien," dijo Catra, mirando el cielo de la mañana y disfrutando del sol en su piel. "Y tampoco le hice nada a mi cabello. Yo, bueno, nunca lo hago."

"Oh bien," dijo Scorpia, jugando con sus dedos torpemente. "¡Debe ser tu radiancia natural!"

Catra se rió a carcajadas y las dos se sentaron y observaron a los estudiantes hacer sus tareas matutinas.

Scorpia miró a Catra. Llevaba su chaqueta granate y sus leggins negros con pequeñas lágrimas en ellos. Era sencillo, pero le quedaba bien.

"Por otra parte," pensó Scorpia, "todo luce bien en ella."

Llevaba puesto el collar que siempre llevaba. Tenía una garra de gato grande que descansaba entre sus clavículas. Ella estaba viendo un pájaro brincar en la acera y se mordía las uñas constantemente. Scorpia conocía a su amiga lo suficientemente bien como para saber que cuando se mordía las uñas, pensaba profundamente en algo.

"Asiii que," dijo Scorpia lentamente, "¿en qué piensas?"

"Uh ..." Catra comenzó y luego sacudió la cabeza. "Nada importante." Ella continuó mordisqueando las puntas de sus dedos.

"Bueno", Scorpia cambió de tema, "¡Me preguntaba cuándo querrías hacer la fiesta de palomitas de maíz!" Scorpia miró a Catra con entusiasmo.

Ella parecía genuinamente confundida. "¿La qué?"

"Oh, ya sabes ¿lo de las palomitas de maíz? Ya sabes, el otro día yo estaba como 'vamos a ver una película' y tú estabas como 'meh' y dije 'oh buen punto' y luego dije 'bueno, vamos a comer palomitas de maíz juntas' y estabas como '¡eso suena fantástico!'"

Catra pensó un segundo antes de asentir lentamente. "Recuerdo… algo de eso. ¿Sólo quieres comer palomitas juntas?"

"¡Bueno sí!" Scorpia exclamó alegremente. "Podrías… ya sabes… venir a mi casa o yo puedo ir a la tuya y podríamos… comer palomitas de maíz. Y bueno, relajarnos o lo que sea." Scorpia bajó la mirada hacia sus pies para que Catra no viera su cara ponerse roja.

Catra no se dio cuenta y solo se rió. "Bueno, eso es realmente extraño. Pero claro. ¿Cuándo?"

Scorpia sonrió ampliamente cuando Catra aceptó. "¡Hagámoslo el viernes después de tu detención!"

"Suena bien. Necesitaré algunas palomitas de maíz después de eso. Podemos hacerlo en tu casa. Sólo recógeme de aquí cuando salga". Dijo Catra, revisando su teléfono.

Scorpia estaba encantada. "¡Asombroso! ¡Sí, te recogeré! ¡Wow, esto será divertido!"

Catra resopló ante la emoción de la chica antes de saltar del banco y estirar las piernas. "Bueno, será mejor que entremos allí. Kyle dijo que podía copiar su tarea de nuevo."

Scorpia se echó a reír. "Clásico de Kyle," dijo poniéndose de pie junto a su amiga y entrando juntas.

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Catra se sentó en su sitio habitual en la clase de inglés de la profesora Weaver. Estaba garabateando en su cuaderno cuando oyó que se abría la puerta y levantó la vista rápidamente. Uno de sus compañeros entró y se sentó y Catra volvió a mirar hacia abajo.

"Cálmate," se regañó mentalmente mientras intentaba convencerse de que no estaba esperando a Adora.

La puerta se abrió de nuevo y ella luchó contra el impulso inmediato de mirar hacia arriba. Incapaz de resistirse, levantó lentamente la vista y vio que era Adora. Su largo cabello sujeto en una trenza en su espalda y tenía puesta su sudadera.

Catra observó mientras entraba y se sentaba. En un asiento lejos de Catra. De hecho, probablemente era el asiento más alejado posible. Catra sacudió la cabeza, enojada consigo misma por sentir una espina de traición.

"¿Qué importa dónde se sienta la chica nueva? ¡No me importa!" Catra se reprendió y rechazó todo lo que pudo haber sentido. "Literalmente no tiene razón para sentarse junto a mí de cualquier modo." Razonó Catra.

Se decidió a distraerse y comenzó a dibujar una pequeña imagen de sí misma montando un dinosaurio. Eso ayudó un poco. Pronto comenzó la clase y Catra tomó algunas notas, pero principalmente solo dibujó más dinosaurios.

A Catra le iba bien en la escuela y el inglés era algo natural para ella, así que no prestó mucha atención. La clave de su éxito era aceptar ser promedio, o incluso inferior.

Le gustaba leer, pero la profesora Weaver hacía que todos leyeran cosas viejas como Shakespeare o similares, y Catra lo detestaba con pasión. Y Romeo y Julieta la ponían furiosa. Esos tontos adolescentes. No entendía cómo un idiota podía estar tan enamorado que se suicidaría por eso. ¡Y se acababan de conocer! Todo parecía tan ridículo.

Afortunadamente, Catra podía ignorar todo y aún así obtener una calificación aprobatoria. Y siempre podía pedirle la tarea a Kyle. Catra se recargó en su silla y lanzó una mirada fugaz a Adora.

Adora estaba mirando el pizarrón y se volvió cuando vio a Catra moverse. Las dos se miraron por un segundo antes de devolver la vista torpemente. Catra frunció el ceño y siguió dibujando dinosaurios.

Para el final de la case, ella había dibujado más dinosaurios que tomado notas. Antes de guardar y partir, dibujó un enorme meteorito que se precipitaba hacia su pequeño ejército. Ella se rió de esto con satisfacción y se levantó de su escritorio cuando sonó el timbre.

Vio a Adora salir del salón y aceleró el paso para alcanzarla, disminuyendo la velocidad cuando se acercó lo suficiente para que pareciera que no había sido a propósito.

"Hola, chica nueva," dijo Catra con una sonrisa maliciosa.

Adora la miró y luego bajó la vista y se alejó rápidamente en otra dirección. Catra la dejó ir y se quedó en el pasillo viéndola irse.

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"Kyle, qué diablos," gruñó Catra, gesticulando salvajemente en el papel frente a ella. "¡Tu letra es terrible!"

Kyle miró tímidamente y se apartó el mechón de pelo de los ojos. "Oh," dijo, sonando herido. "Pensé que mi letra era bonita."

"Bueno, Kyle, ¡ese es el problema! ¿¡Quién escribe en cursiva!?"

Scorpia se echó a reír, sentada al otro lado de Catra en la mesa de la cafetería. "Sí, y todas tus i tienen corazones en vez de puntos," se rió un poco más, mirando por encima del papel.

Kyle gruñó algo para sí mismo en voz baja. Su amigo Rogelio lo palmeó en el hombro para consolarlo.

"Gracias, hombre," dijo Kyle y tomó un gran bocado de pizza cuadrada.

Catra suspiró y continuó tratando de descifrar la escritura de Kyle. Periódicamente miraba para ver la fila del almuerzo que daba a la cocina. Después de un momento se inclinó hacia Scorpia.

"Hey", dijo en voz baja, "¿puedes ir a preguntarle a ese chico que está sentado solo allí si quiere tener el último asiento en nuestra mesa?"

Los ojos de Scorpia se iluminaron. "¡Oh wow, Cat! ¡qué lindo! ¡Qué corazón de oro!" Scorpia se levantó y se acercó a la mesa a la que señaló Catra.

Catra observó que el chico pareció asustado al principio, pero luego se levantó lentamente y caminó hacia la mesa, siguiendo a una Scorpia que lucía orgullosa.

Se sentó y miró a la gente de la mesa con nerviosismo. "Hola chicos," dijo en voz baja. El resto de la mesa le devolvió el saludo y Catra sonrió con aire de suficiencia.

Momentos después, Lonnie se acercó a la mesa con su bandeja en las manos. Se detuvo de repente cuando vio a otro chico sentado en su asiento, uno que nunca había visto antes.

La confusión en su rostro se convirtió en ira mientras marchaba hacia el nuevo chico. El la vio y comenzó a ponerse de pie, pero Catra lo detuvo.

"¡Woah!" dijo Catra, poniéndose de pie, "¿Qué haces Lonnie?"

Lonnie la miró incrédula. "¿Qué demonios hace este chico en mi asiento?"

Catra bufó. "¡Pues te diré que este es un nuevo amigo nuestro!"

Lonnie entrecerró los ojos. "¿Quién?"

"Bueno," Empezó Catra, "este chico… ¿Cuál es tu nombre?" preguntó Catra ante la aterrada mirada del chico.

"Darren," contestó rápidamente.

"Sí, este chico, Darren," continuó Catra, "¡es super cool y tú no puedes solo llegar y echarlo de su sitio!"

"Bueno, ¿entonces dónde comeré?" preguntó Lonnie.

"La verdad no lo sé. ¿Tal vez por allá? Catra señalo hacia otra mesa más lejos.

Lonnie miró hacia la alejada mesa y luego otra vez al grupo, que se encogió de hombros y se quedaron sentados en silencio.

"Bueno está bien," dijo molesta, "pero quiero mi asiento de vuelta mañana." Con eso, Lonnie se alejó y Catra se dejó caer en su asiento soltando un fuerte suspiro.

"Pobre Lonnie," dijo Scorpia viéndola alejarse. "Ella siempre se sienta aquí. Sin ofender Darren." Le dijo al chico.

"Uh. ¿No pasa nada?" Él seguía confundido sobre por qué estaba allí y por qué lo habían metido en este drama.

"Sí, ¿qué provocó ese repentino acto de buena voluntad de Catra?" Kyle le preguntó a la chica que continuaba copiando su tarea mientras comía una manzana.

"Oh, no lo sé, Kyle," dijo su nombre con desdén, "tal vez sólo tengo un buen corazón y soy un gran ser humano. Deberías intentarlo alguna vez."

Kyle frunció el ceño y Rogelio le puso una mano en el hombro una vez más.

Catra volvió a su trabajo y la mayoría de los chicos en la mesa comieron en silencio durante el resto del almuerzo.

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Scorpia y Catra estaban paradas en un mostrador, vistiendo largos delantales blancos y con harina cubriéndoles los brazos.

"¡Lo estás haciendo mal, Scorpia, tienes que ser agresiva! Déjame ver eso". Catra agarró el trozo de masa que tenía Scorpia y comenzó a azotarla en la encimera, riéndose de lo divertido que era atacar la masa.

Scorpia sonrió. "Bueno, las instrucciones no piden azotarla," dijo mientras sostenía la hoja de recetas para leerla.

Catra le arrebató la hoja de las manos a Scorpia y la arrojó al suelo. "Mira," dijo Catra a su amiga, "¿crees que alguien llegó a alguna parte siguiendo las reglas?"

Scorpia hizo una pausa. "Uh ... ¿sí?"

"¡Incorrecto!" Catra exclamó triunfante y golpeó con más fuerza la masa. "¡Hemos estado en esta clase por más de un mes! Es hora de que hagamos nuestras propias reglas".

"Bueno, es solo una pizza, Cat", dijo Scorpia, con una sonrisa boba en su rostro mientras veía a Catra batir la masa y predicar lecciones de vida.

"No, Scorpia", dijo Catra, mirándola con confianza, "es NUESTRA pizza."

Scorpia rio y cedió. "Oh bien. ¿Qué quieres hacer entonces?"

Catra hizo un gesto hacia la pila de masa destrozada. "Bueno, para empezar, golpea esto. Deja salir mucha rabia acumulada."

Scorpia dio algunos golpes en la masa y se echó a reír. "Sí okay, eso se siente bastante bien," admitió.

"¡Así es! Sigue golpeándola y yo haré la salsa". Catra se alejó y comenzó a picar tomates mientras Scorpia golpeaba la masa con fuerza, haciendo que su maestro de Esencias Culinarias la mirara, preocupado.

Catra cortó los tomates lo mejor que pudo y miró la pila, sin saber qué hacer a continuación. "Hey," dijo, golpeando a su amiga en su fornido hombro. "¿Cómo se hace la salsa de pizza?"

Scorpia se echó a reír y recogió la receta del suelo, ofreciéndola a la chica. Catra dudó por un momento y luego la agarró rápidamente.

"Tal vez esta vez," dijo Catra con pesar. "¡Pero la próxima vez tendremos nuestras propias reglas!"

"Eso suena súper bien, Cat," dijo Scorpia cariñosamente mientras veía a la chica comenzar a preparar los otros ingredientes.

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Después de la clase de Esencias Culinarias, Catra arrastró a Scorpia a su clase de pesas sin detenerse ni un segundo. Esto sorprendió a Scorpia ya que su amiga generalmente no estaba entusiasmada con el ejercicio.

"Estás realmente ansiosa por ir a pesas hoy, ¿uh?" cuestionó Scorpia.

Catra solo asintió y siguieron caminando. "¡Tal vez podrías hacer pesas hoy!" Scorpia dijo emocionada.

"Eeeew," gimió Catra. "No, gracias. Simplemente terminaría dolorida, sudorosa y asquerosa."

Scorpia agitó su mano despectivamente. "¡Oh, no te verías asqueroso! ¡Te verías muy bien sudada!" Scorpia hizo una pausa, cuestionando lo que había dicho. "Quiero decir... no como genial. ¡Como normal! ¡Cómo se vería una persona normal cuando estuviera sudorosa! Así que simplemente sudorosa, supongo," Scorpia finalmente se interrumpió de sus divagaciones y Catra la miró con curiosidad.

Las dos continuaron caminando, dando tiempo a Scorpia para recuperarse. Llegaron a la sala de pesas mucho antes de que sonara la campana y la pareja saludó a la profesora Huntara al entrar y se dirigieron hacia los vestuarios.

Cuando entraron en la habitación, Catra examinó el área. Había algunas estudiantes cambiándose, pero ninguna de ellas era Adora.

Catra se dijo una vez más que acababa de llegar temprano porque no tenía nada mejor que hacer, y se sentó frente a su casillero.

Scorpia se sentó al otro lado de la habitación y sacó su ropa de gimnasia. Miró nerviosa a su alrededor, con los ojos momentáneamente fijos en Catra, y se dirigió hacia los cubículos en la parte de atrás de la habitación para cambiarse en privado.

Poco tiempo después, la puerta se abrió y Catra vio a Adora entrar y sentarse por el rabillo del ojo. Catra se sentó un momento en el banco, respiró hondo, se levantó y se acercó.

Adora podía escuchar los pies arrastrándose hacia ella y de inmediato supo quién era. Miró rápidamente a su alrededor buscando otro lugar al que huir, pero antes de que pudiera decidirse Catra ya estaba allí a su lado. Catra puso una pierna en el banco y se inclinó a su lado. Adora evitó su mirada y trató de continuar con sus asuntos.

Catra se burló del trato silencioso de Adora. "Sabes, es realmente lindo cómo crees simplemente que ignorarme funcionará," dijo Catra sarcásticamente. Esperó una respuesta, pero no recibió una, así que continuó.

"Estaremos juntas en estas clases durante tooodo el semestre. Debes aprender a seguir adelante." Dijo Catra, rápidamente cansada de la conversación de una sola banda.

Adora volvió la cabeza y trató de concentrarse en su casillero.

"Oh wow. Eso es genial. Realmente buena estrategia," dijo Catra, y Adora podía escuchar la molestia en su voz. Parecía que el silencio realmente le había afectado. Catra esperó allí un poco más antes de alejarse lentamente de Adora y sacudir la cabeza.

Volvió a su casillero y Adora se giró un poco para verla irse. Casi parecía que estaba molesta por eso. Pero tal vez estaba molesta porque sus burlas no tuvieron el efecto que estaba buscando. Adora suspiró y se cambió rápidamente antes de salir de los vestidores.

Catra sólo se sentó en el banco por un rato, enfurecida. Había solo unas pocas cosas que odiaba más que ser ignorada.

"¿Por qué no puedo superar a esta chica?" Catra estaba sentada atormentando su cerebro. "¿¡Por qué sigo tratando de hablar con ella!? Claramente ella piensa que soy una idiota. Lo que… no es completamente errado." Catra se frotó la ceja lentamente.

Scorpia entró, había terminado de cambiarse y se sentó junto a su amiga. Notó que estaba mordiendo sus uñas de nuevo. "Hey, ¿estás bien?" Preguntó preocupada.

Catra se levantó de repente. "Sí, estoy bien. Entremos allí."

Scorpia sabía que algo pasaba con Catra, pero no estaba segura sobre qué exactamente. Pensó que podría tener algo que ver con Lonnie. Eso explicaría por qué había estado actuando tan raro. O tal vez era todo este asunto de la chica nueva y Glimmer siendo una idiota aún. Todavía no estaba segura, pero estaba decidida a averiguarlo.

El resto de la clase pasó muy lentamente. Catra lució un poco distante todo el tiempo y Scorpia parecía no poder comunicarse con ella. Catra corrió en la cinta durante la mayor parte de la clase. Corrió más duro y más rápido de lo normal y cuando se bajó estaba cubierta de sudor y sus piernas temblaban.

Se metió en las duchas antes de que la clase hubiera terminado y se limpió. Dejó que el agua fría golpeara su cara y corriera por su cuerpo. Eso aclaró un poco su mente y le dio un momento para pensar.

Estaba harta de torturarse con Adora. No tenía sentido tratar de hacer que alguien la quisiera cuando ya la odiaban desde el principio. Incluso si solo la visión de ella hacía que Catra temblara un poco.

"Entonces, ¿ella es linda?" Pensó Catra enojada y estrelló un puño contra la pared de azulejos frente a ella, sus nudillos crujieron dolorosamente. "Ella piensa que soy una idiota, así que bien podría serlo."

Catra subió la temperatura del agua y dejó que le quemara la piel, lastimándola mientras la bañaba, no obstante le alivió los nervios. El ardor se volvió casi insoportable y ella hizo una mueca de dolor antes de volver a mover la llave para el agua volviera a una temperatura agradable y fresca.

Respiró hondo y trató de calmar su cabeza. "Sólo déjala en paz," se dijo Catra. "Ella no quiere ser molestada y no puedes seguir fastidiándola. O haciéndote esto a ti misma." Catra suspiró y se decidió de una vez por todas.

Sólo tenía que olvidarse de la chica nueva.

Catra pensó que no le tomaría demasiado. Apenas la conocía y la atracción se desvanecería con el tiempo. Sólo tenía que esperar. La ignoraría durante la detención del viernes, lo que debería ser fácil, y no se acercaría a ella en las clases que compartían.

Catra cerró los ojos y dejó que las gotas de agua le bajaran por la cara. "Olvídate de ella," se repitió Catra. "Será mejor para las dos si la dejas en paz."

Catra se quedó en la ducha hasta que la obligaron a irse. Cuando salió, finalmente se sintió segura de qué hacer. Solo esperaba poder hacerlo.