Disclaimers: La corda d' oro no me pertenece, el videojuego es propiedad de Koei. Laadaptación a anime le pertenece al estudio Yumeta company. La adaptación a manga corre a manos de Yuki Kure, al igual que el diseño de personajes del videojuego. Espero y disfruten de este pequeño oneshot.

Pd. Esta es la continuación de "Amor prohibido":

( s/7423166/1/Amor-prohibido).

Código postal.

Ella es especial, lo supe en el momento en el cual le vi hablando con el profesor sobre su participación en el concurso interescolar de música. Reafirme mis sospechas al escuchar su violín en compañía de la trompeta de Hihara. Ese día, supe que mis días en definitiva serían divertidos, algo que ya creía inexistente. ¿Su nombre? Hino Kahoko. Corrección. Yunoki Kahoko. Mi esposa. La madre de mi pequeña Azura. ¿Cómo es que terminó de esta manera? Eso, es una interesante historia. Una que me encanta repetirle cada noche a Azura, antes de dormir. La historia de cómo su intrépida madre llegó a mi vida a alterarle por completo, haciendo mis días grises más coloridos, divertidos. Días en los cuales su cálida música, atrapó mi desinteresado corazón.

-10 años atrás-

Tic-tac. El sonido del reloj, en la lejanía, me sacó de mis pensamientos. Es un día aburrido, uno en el cual lo único diferente es el anuncio del director sobre el concurso interescolar. Concurso en el cual soy forzado a participar, a juzgar por que mi nombre figura en la lista de los elegidos a concursar. Entonces el claro nombre de una estudiante general, acaparó mi atención. Hino Kahoko, estudiante de segundo año.

Las clases finalizaron y el receso, llegó. En compañía de Hihara, mi amigo más cercano, avanzó hacia la sala de profesores, precisamente a buscar a Kanazawa-sensei, el profesor encargado del concurso. Hihara canturrea sobre el tema candente en el departamento de música. La participación de un estudiante general en el concurso. He de admitir que para que ella participe, debe de tener habilidad y una técnica impecable. Sumergido en mis pensamientos, ignoro cuando llegó a la sala de profesores, entrando a espaldas de Hihara. El tiempo pareció detenerse al escuchar una dulce voz, confundida al parecer. Levantó la vista y la encuentro. La estudiante general. Hino Kahoko.

-Meses después-

Contra todo pronóstico establecido –clase social, estatus en la escuela, la edad, diferencias de opinión, etc.- y con el apoyo de mi hermana menor, Miyabi; Kahoko obtuvo la oportunidad de caminar a mi lado, dejando atrás a familiares, amigos, la música, el concurso, inclusive a él. Tsukimori Len, el chico que claramente –a consideración mía, por supuesto- represento un rival digno de temer. No solo por tocar instrumentos similares, sino que varias personas soñaban con que el estúpido "Romance del violín" volviera, después de veinticinco años.

"Parece que no puedes ser serio" dijo ella, haciendo una mueca divertida a mi parecer. Nunca me cansó de sus gestos, son tan divertidos.

"No es eso" contentó mi alegría mientras la atraigo a mi cuerpo "Es solo que hay tanta alegría en mí que no me puedo contener" me atreví a decir, para después robarle su primer beso como pareja oficial.

-1 año después-

Ella es mi novia. Ella vive en el mismo departamento. Ella comparte su cama conmigo. Al despertar, lo primero que veo es su hermoso rostro, iluminado por los rayos solares, aún sumergido en los brazos de Morfeo. Sonrió ante este despertar. Es lo que siempre he anhelado. Tenerle a mi lado, despertar juntos, después de una noche maravillosa, en donde escucho la voz de un ángel, susurrándome palabras de amor. Pero también sé una cosa. Mi yo actual es incapaz de decirle al mundo cuanto la ama. Simplemente puedo susurrarle en la intimidad de nuestro hogar aquellas bellas palabras.

-2 años después-

La noticia de mi noviazgo llegó a oídos de mi familia. Precisamente de mi abuela. Por supuesto, el infierno se desató. Aun teniendo a Miyabi de mi lado, no fue sencillo la aceptación de la abuela. Grata fue la sorpresa de todos –incluyéndome- el que Len defendiera a Kahoko frente a mi familia, como el prometido de Miyabi. La abuela, junto a mis padres y hermanos, tras un debate intenso, accedió a mi noviazgo, siempre y cuando tuviese el matrimonio en mente.

-Gracias por el apoyo, Len-kun- dijo ella, sonriéndole como siempre ha sonreído.

-No es nada, Kahoko- dijo él, sonriéndole sutilmente a ella. Mi novia. Mi prometida. Mi futura esposa.

-Miyabi te espera, Len-kun- corté el reencuentro en ellos.

-De acuerdo, Azuma-senpai- cedió, cansado –disfruten su vida- dio media vuelta y se marchó, directo a los brazos de mi hermana.

Miyabi recibió a Len-kun, sonriéndole con dulzura. Él le observa, tratando de corresponder a su sonrisa, con un tinte nervioso en sus labios. Ella lo ama, cuenta me doy. La pregunta es, ¿él le corresponde? Todo pensamiento sobre su compromiso se desvanece en tanto ella toca mi mano, sonriéndome tal como aquella vez en la cual se fue al extranjero a mi lado.

-Es hora de irnos, Azuma- sonrió –Se hará tarde- me recordó.

-3 años después-

El invierno, llegó. Y con ello la primera reunión familiar a la cual asisto con Kahoko como compañera. Ella viste un exquisito kimono, color escarlata. Su hermoso cabello, recogido con una peineta de plata, hecha a su medida. Entró al comedor en compañía de mi prometida, encontrando a mi abuela, padre, madre y hermana menor, Miyabi, en compañía de Len-kun. Mi abuela viste un kimono con tonalidades purpuras. Mi madre y padre kimonos a juego. Miyabi viste un kimono en color rosa pastel, simulando las flores de cerezo. Len en cambio, viste de traje negro de etiqueta y parece tener un semblante de cansancio.

-Bienvenido seas, Kahoko-san- dijo mi abuela, tranquila como siempre.

-Muchas gracias, obaasama- Kahoko hizo una reverencia.

Mi abuela sonrió, complacida.

-Kahoko oneesama, bienvenida- dijo Miyabi, sonriéndole con nerviosismo.

-Gracias, Miyabi-san- dijo Kahoko, sentándose a un lado mío –ha pasado tiempo, Len-kun- dirigió su mirada al chico.

Len-kun sonrió, amable –Lo mismo digo, Kahoko-san- agregó, manteniendo las apariencias.

-Comencemos- dijo la abuela.

Los sirvientes abren las puertas, con bandejas de comidas en las manos. Kahoko observo con una sonrisa en sus labios los manjares que han preparado para darnos la bienvenida. Miyabi sonríe, complacida por vernos. Len-kun en cambio, recupera la expresión de neutralidad al verme. Lo sé. Él ama a la mujer que ahora me acompaña. Y no puedo evitar sentirme celoso.

-4 años después-

Es 14 de febrero. Y sinceramente, no esperaba un chocolate de su parte. Pero como siempre, ella logra sorprenderme. Ataviada en un vestido blanco, sandalias a juego y sombrero, extiende sus manos con un pequeño paquete. Lo tomo entre mis manos y lo abro, encontrando un chocolate en forma de corazón. Saco el pequeño chocolate y lo pruebo, maravillándome con su sabor. O eso me gustaría decir, pero no es así. Ella puede ser mi sol en esta vida oscura. Pero cocinar nunca ha sido su fuerte. Y el chocolate no es la excepción a esa regla.

Por el rabillo de ojo, observo a Miyabi, entregarle un chocolate a Len-kun, quien sorpresivamente lo acepta, sonriéndole suavemente. Si. Tal como alguna vez le sonrió a mi novia. Ahora no tengo nada de qué preocuparme. Miyabi está en buenas manos.

-5 años después-

Es verano. Eso quiere decir una sola cosa. Día de playa. Solo que esta vez no vamos solos, sino todos los compañeros del concurso. Tsuchiura va en compañía de su novia, Sakimoto Mizue. Shimizu invito a Fuyuumi-chan. Kaji y Etou fueron solos, siendo un dolor de cabeza al tratar de separarme de mi novia. Miyabi estuvo pegada a Len-kun, quien le siguió como su prometido, ayudándole en todo momento.

- ¿Qué es lo que ves, Kahoko? - le pregunte a mi pelirroja.

Ella desvió la mirada de Len-kun a mí, negando –Un nuevo amor florecer, Azuma- sonrió.

-6 años después-

Sonrío. Es sorprendente lo que puede cambiar en 6 años. Ahora de 24 años, me encuentro en compañía de Hihara, Kaji, Etou, Tsuchiura y Len-kun. Si. Es mi despedida de soltero. ¿Cómo puedo casarme a la edad de 23 años? Simple. Cortesía de Len-kun por casi arruinar su matrimonio político con Miyabi.

-Bien Yunoki-senpai- dijo Tsuchiura, levantando la copa –por su futura boda- sonrió.

Tsuchiura me agrada. Él es un buen perdedor. Fue el primero en rendirse y pareció no lastimarle, dado que siguió en contacto con Kahoko.

-Gracias, Tsuchiura-kun- agradecí, manteniendo una sonrisa falsa. No. Una sonrisa real disfrazada de una falsa.

-De nada- correspondió.

-Ah- dijo Hihara –Yunoki y Kaho-chan se casarán mañana- dirigió una mirada a Len-kun - ¿Qué hay de ti, Tsukimori-kun? - preguntó curioso –has estado en una relación con Miyabi-chan por más de 5 años ¿o me equivoco? - le cuestiona.

Él suspiro, cansado –No he contemplado el matrimonio por el momento. Miyabi-san tiene 21 años. Se encuentra en la plenitud de su vida y no quiero que una propuesta oficial de mi parte la estrese demasiado- agregó, sereno.

-Tsukimori piensas demasiado- dijo Tsuchiura, riéndose –a este paso, nunca te casaras con ella- le recordó.

-No tienes de que preocuparte, Len-kun- le animé –Miyabi te esperara el tiempo que consideré necesario- agregué.

-7 años después-

Mordí mi lengua al recordar mi fiesta de soltero y el consejo que le di a Len-kun. Gracias a eso, esa misma noche, después de unas copas, fue a mi casa en estado de ebriedad a pedir la mano de Miyabi. Mi abuela estuvo a punto de usar la fuerza y sacarlo. Gracias a la intervención de Kahoko, ella recapacitó y dejó el asunto en manos de mi hermana. Esa noche, ella acepto casarse con él. Y hoy es el día de su boda. Y a espaldas de todos, mi esposa y mi futuro cuñado, tiene una conversación.

-Felicidades por tu boda, Len- dijo ella, feliz por él.

-Gracias, Kahoko- sonrió con una expresión de dolor.

-De verdad me alegró por ti- agregó –te mereces ser feliz- agregó.

-Si- dijo Len-kun, ahogando un sentimiento.

-Yo… Te amé- confirmó Kahoko –eres mi primer amor- agregó –pero él es mi tercer y verdadero amor- sonreí ante sus palabras.

-Yo… También te amé- dijo Len-kun, sorprendiéndome –me di cuenta gracias a mi madre de mi amor por ti- explicó –pero te fuiste y ella necesitaba de alguien- trato de explicarse –y decidí permanecer a su lado, sin importar si era o no correcto- sonrió.

-Miyabi-chan es feliz y yo también lo soy- Kahoko comienza a llorar, liberándose del sentimiento por su primer amor.

-Azuma-senpai es feliz- se alegró por mí, no me lo esperaba –y yo también lo soy- sonrió abiertamente –gracias por ser mi primer amor, Kahoko- expresó, dándole la espalda y partiendo.

Ella lloró, en soledad –No- negó –gracias a ti por ser mi primer amor, Len- le da la espalda, se limpió todo rastro de lágrimas y avanzo hacia mí con una hermosa sonrisa. Si. Sé cuán difícil pudo haber sido para ella el dejar ir a su primer amor y continuar. Lo he visto. E incluso lo he vivido. Observo de reojo en la lejanía a Fuyuumi-chan. No. Shouko-chan. Shimizu Shouko-chan. Llevando entre brazos un pequeño bulto.

-10 años. Actualidad-

Es curioso como la vida da muchas vueltas. Mi primer amor es Shouko-chan, quien se casó con Shimizu-kun. En cambio, Len-kun es el primer amor de Kahoko y se casó con mi hermana Miyabi. El primer amor de Miyabi es Hihara, quien se casó con mi hermana mayor. Kahoko en cambio su primer amor es Len-kun y ahora es mi esposa.

-Papá- llamó una vocecilla, sacándome de mis pensamientos.

Volteo a verle, encontrándole. Mi hermosa Azura, mi primogénita. Mi adoración. Ella es el vivo retrato de su difunta madre, no hay duda de ello. Salvo el color de cabello y de piel. Eso lo heredó de mí. Me acerco a ella y acaricio sus cabellos. La suavidad de su cabello, me recuerda tanto a su madre. Tanto. Que un momento, su recuerdo viene a mi mente, perturbándome. Su dulce sonrisa, sus palabras amables, lo nerviosa que se ponía ante mi cercanía, el dulce aroma de su cuello por las mañanas al despertar entre mis brazos. Pero el dulce llanto de Azura al no prestarle atención, me trae de regresó a la realidad, una en la cual ella no está a mi lado. Una en la cual veo su dulce sonrisa, en el rostro de mi hija; una en la cual sus dulces palabras, viven en mi memoria; una en la cual lo nerviosa ante mi cercanía, vive ahora en Ayano, cada que me acercó a ella, aún si es por error. Una realidad en la cual su aroma es solo un espejismo del pasado y el viento se lleva cada recuerdo de ella.

-Dime, amor- cargó a mi hija en mis brazos.

Ella sonríe, dulcemente –no es nada, papá. Vamos a dormir. Mañana quiero visitar a Byakuya-chan- bostezó.

Tsukimori Byakuya. El hijo biológico de Len-kun y Miyabi. A diferencia de Azura, quien heredó los rasgos de su madre y mis características físicas –color de cabello y de piel, por mencionar algunas-; Byakuya heredó los rasgos de su padre, Len-kun –posee el mismo color de cabello, ojos y piel- e incluso su personalidad fría. Salvo con ella, mi adorable Azura, su padre, madre y hermana menor. A diferencia de mí, Miyabi logró tener dos hijos, Byakuya –el hermano mayor, de la edad de Azura, es decir 8 años, hasta el momento- y la pequeña Misa –nombrada en memoria de la difunta madre de Len-kun, fallecida en el mismo accidente que mi esposa- de solo 5 años de edad.

Mi nombre es Yunoki Azuma. Soy un hombre de negocios de 35 años. Hace 10 años me espose con la mujer que amo y hace apenas 5 años mi esposa falleció en un accidente automovilístico. Y llevaré el luto por el resto de mis días, no hay duda de ello. Esta es mi historia, mi romance del violín. Y ellas es Yunoki Kahoko, mi código postal.

Fin.

Espero y les guste. Escribí esta como continuación de "Amor prohibido". A decir verdad, no planeaba escribir una continuidad, pero me nació de repente al escuchar "Código postal" de Ha-Ash y bueno aquí está la continuación. Para quien no entendió, la historia inicia después del oneshot titulado "Amor prohibido" –es decir, Kahoko tiene 17 años y Azuma tiene 18 años- y conforme transcurre la historia -1 años después, Azuma tiene 19; 2 años después, Azuma tiene 20, etc.- se explican pequeños acontecimientos que sucedieron y que los fortaleció como pareja. En fin, esta historia ha llegado a su fin.

Firma: Shaoran Uchiha de Nikaido.