Capítulo Tres … Más médicos

Sakura se sorprendió de ver a Sasuke en modo consolador, generalmente el Uchiha era patoso cuando veía a alguien sufriendo, se congelaba, cuántas veces pasó eso con ella, pero en esos instantes parecía muy bueno en ello, sintió una pizca de envidia, una de las razones por las cuales su matrimonio no funcionó. Era porque claramente ella lo amaba más que él a ella, además la comunicación era muy mala, a pesar que Sasuke siempre fue abierto con ella, el problema era que tenía miedo de hablar con él que fue su marido por casi seis años se casaron cuando tenían veintiún años y les costó casi dos años embarazarse, realmente lo deseaba ser mamá ante de los veinticinco, pero no podía quedar y eso la frustraba causándole estrés y hasta depresión. Su madre la presionaba para así estar seguros que iban a tocar una tajada del dinero de los Uchiha, sentía vergüenza de su madre por pensar así, no era como si Sarada les fuera a dar el dinero o que alguno de los Uchiha iba a cederles el dinero así como así si es que a Sasuke les pasaba algo.

Su matrimonio no había funcionado por varias razones, pero la principal es que ella le fue infiel, con un hombre que Sasuke jamás lo hubiese pensado, porque a ojos de ese todopoderoso macho alfa, era un poco cosa. Pero quizás su ahora nuevo esposo, su antiguo amante, no tenía dinero, ni la belleza de Sasuke, pero la amaba locamente y la hacía sentir especial todos los días que compartían juntos, tanto que estaba esperando un hijo de él, aun no se le notaba porque tenía apenas trece semanas pero ya comenzaría a notársele.

Pensó en Rock Lee, su marido, era profesor de deporte, amaba su trabajo y lo hacía en una escuela pública, también amaba que no se sintiera pequeño ante Sasuke, o humillado porque gran parte del dinero que entraba a su hogar fuese gracias al trabajo de Sakura, además él amaba a Sarada, sonrió sin quererlo, no podía negar que una parte de ella siempre iba a amar a Sasuke, estaba tan arraigado en ella como respirar pero no había funcionado, se llevaban mejor siendo amigos y padres de una hermosa nena de cuatro años pero igual sintió envidia de Naruto, pero luego se arrepintió, quizás por qué cosas había pasado ese muchacho, ella de sangrona.

Todos estuvieron en silencio unos minutos, hasta que el rubio pudo controlar su llanto, y entre sollozos pidió perdón, pero todos le aseguraron que no había ningún tipo de problema.

Después de aquello las enfermeras se llevaron a Naruto para hacerle las radiografías, luego el escáner y una resonancia magnética a pedido de ambos doctores, tenían mucho trabajo porque todos eran de cuerpo completo, además debían tomar las muestras médicas que tanto Kabuto como Sakura le pidieron.

Kabuto siguió a las enfermeras para ver de inmediato en el ordenador del TAC como de la resonancia, estaba preocupado, ya que Naruto tenía demasiados moretones, algunos frescos, otros de días y algunos con más tiempo, necesitaba cerciorarse que no tuviera nada más delicado además de los golpes y las heridas frescas en su espalda.

Sasuke y Sakura quedaron solos en la habitación.

- Lloró mucho – Consultó el Uchiha

- Bastante – Contestó Sakura a sabiendas que preguntaba por Sarada – Tendrás que ver cómo te perdona –

- Lo siento, hablaré con ella, supongo que Lee fue en mi lugar –

- Estás en lo correcto, igualmente hizo reír a los niños, pero algunos no entendían porque ella tenían dos papás, uno de sus compañeros pensó que Lee era doncel y tú su padre varón – Rió al decirlo

- No creo que le haya hecho mucha gracia – Sasuke esbozo una sonrisa, pensando en Rock Lee como un doncel, la verdad no le caí mal, el que alguna vez fue el amante de Sakura, porque nunca fue el causante del divorcio, mas sí el detonante, pero era una buena persona, y quería a su hija eso era lo único que al le importaba.

Fue además un golpe directo a su ego, nunca pensó que Sakura lo iba a engañar, con lo que la chica lo amaba, pero lo hizo, y con alguien que no era guapo, ni tenía dinero, pero sí era mucho mejor persona y hombre que él. Gracias aquello él había cambiado, podría haberlos odiado, pero para qué, cuando era él el gran responsable de todo. Su ex esposa era feliz y su hija también, aunque le doliera Rock Lee era mucho mejor para Sakura de lo que él alguna vez pudo ser.

- Entonces quién es este chico – Sakura moría de la curiosidad.

- El amante de Sora – Contestó cansado de tener que decirlo – Bueno, el amante, amante, no era, más bien su esclavo sexual – Rectificó luego de pensar bien la cosas.

- Nunca me agradó ese malnacido, pobre chico lleno de magulladuras – Sakura había atendido a muchas mujeres y unos cuantos donceles víctima de violencia, conocía muy bien las cicatrices que dejaba en ellas.

- Trató de matarse dos veces en mi presencia –

- Qué – Sakura lo miró horrorizada – No se te ocurrió decirnos ante – Inmediatamente sacó su teléfono para enviarle un mensaje a Kabuto.

- Qué estás haciendo –

- Obviamente informando a Kabuto, para que esté pendiente del niño, por dios qué edad tiene- Sakura no podía creerlo, y al mismo tiempo comprendió porque Sasuke lo consoló.

- Tiene apenas veinte años, y creo que ya está harto, cuando lo conocí estaba tratando de ahogarse en la tina y luego trató de lanzarse desde la cornisa de la terraza desde el piso decimo sexto, luego le dio un ataque de histeria para terminar desmayándose – Le confió a su ex mujer – No sé qué mierda voy hacer con él, y tampoco quiero estar dando explicaciones a cada momento de quién es él, y menos estar diciendo era el amante de Sora, entre menos personas lo sepamos mejor – Estaba frustrado y era la verdad no tenía idea de qué hacer con el menor.

- Cómo pudo tener tan mal ojo para elegir amante –

- Sakura, Naruto no eligió nada… – Sasuke le contó todo lo referente a Naruto, bueno lo que él le había dicho.

- Mierda – Fue lo único que salió de la boca de la doctora.

- Sí, mierda – Sasuke golpeó suavemente su cabeza con la pared, estaba cansado, se sentía cansado pero no era como si pudiera llegar y abandonar a Naruto, le había dicho que ahora le pertenecía.

- Qué tienes pensado hacer – Inquirió preocupada por el rubio y también por su amigo.

- De momento no sé, llevarlo a casa –

- Bueno yo creo que debería quedarse unos días hospitalizado, quizás Kabuto también lo piense, necesito hacerle otros estudios saliendo los resultados de sus exámenes de sangre, para ver si puedo ayudarlo a bajar el nivel hormonal y terminar con su síndrome poliquístico. Por otro lado creo que le haría bien estar en cama y descansar, le haré pruebas toxicológicas también, uno nunca se sabe, quizás Sora le administraba algo – Sakura se rascó la cabeza pensando en cómo tratar al rubio – Hablaré en el departamento psiquiatría para que envíen un psiquiatra y también un sicólogo, si trató de matarse dos veces en menos de una hora, puede hacerlo en cualquier momento –

Sasuke recibió una llamada de su empresa por lo cual se disculpó con Sakura unos minutos embarcándose en su situación laboral, cuando regresó su ex esposa volvió hablar.

- No dijiste que habla varios idiomas – Sasuke afirmó con la cabeza ante la pregunta de la mujer – Bueno porque no dices que será tu ayudante o traductor, no es como que sepas todos los idiomas que él sabe, o puede decir que será el tutor de Sarada en idiomas, y si alguien te pregunta porque vive contigo, diles que es tu amante y ya, con eso nadie se va a meter – Terminó riéndose.

Sasuke pensó en la idea de su amiga, tenía razón no tenía porque inventar algo tan elaborado, entre más simple mejor, y era una buena idea que le ayudase a Sarada con el inglés.

Kabuto lo llamó, así que ambos fueron a verle.

- Deberá quedar hospitalizado, tiene dos costillas rotas, además de una fisura de rotula, ni siquiera sé cómo se mantiene en pie sin llorar de dolor, tiene un tobillo muy inflamado igual y tiene muchos hematomas intramuscular, otros tantos perióticos que son los más dolorosos. Me gustaría poder tratarlo aquí y aliviar un poco dolor, además los resultados aunque los pedí con urgencia y los puse de los primero, igual tomará unas horas – Informó el galeno – Lo bueno no tiene heridas internas, algunos hematomas que trataremos pero nada de riesgo, pero me preocupa el dolor que debe estar padeciendo y el estrés que esto le genera, además ya hable con psiquiatría y vendrá a verlo uno cuando esté instalado en una habitación –

- Cómo es que está caminando – Sakura conocía gente que se desfallecía con el solo hecho del dolor de una muela, un golpecito, o el quiebre de una uña más debajo de la línea normal, otros un poco más valiente aguantaban dolores más fuertes, pero Naruto era sorprendente – Podría fácilmente compararlo como víctima de un accidente de automóvil – Dijo en voz alta sin quererlo en realidad.

- Tampoco me explico cómo puede caminar, seguramente es más tolerante al dolor – Opinó Kabuto.

- O creció padeciendo tanto dolor, que ya le da igual – Comentó Sasuke.

- Sea como sea, hay que parar el flujo constante de dolor que está recibiendo porque no es sano, ni físico ni mental, hablaré con un kinesiólogo para que me ayude a tratar las lesiones que tiene, sé que pediste ser reservados pero no podemos solos –

- Está bien Kabuto, me importa más su salud que otra cosa, si alguien te pregunta quién es…-

- Diles que es mi amigo de infancia que fue víctima de violencia intrafamiliar, y que ahora está bajo nuestro cuidado – Intervino Sakura.

- Está bien diremos eso – Aceptó Kabuto – Además si decimos que es tu amigo, todos nos querrán ayudar – Lo bueno era que Sakura era muy querida en el hospital.

- Así es –Sonrió la chica – Iré a verlo, quiero hacer una transrectal y un examen palpable, les avisaré cuando esté listo – Se fue en busca de Naruto.

- Haré la documentación de admisión de Naruto, tendrás los documentos de él, igualmente lo vamos a necesitar –

- Sí, Juugo los tiene, está por llegar, tenía que hacer el papeleó de Naruto en el aeropuerto, a pesar de los favores que pedí necesitaban el pasaporte, menos mal que Sora tenía todas las cosas de Naruto en su despacho, creo que estaba tan seguro que el chico no iba hacer nada para escapar de él –

- Bueno eso nos ayuda mucho, supongo que querrás la habitación Vip – Kabuto se sacó los anteojos para limpiarlos.

- Sí, la mejor que tengas, quiero que su estadía aquí sea lo más placentera posible, también, que haya siempre una enfermera a su lado, quiero lo mínimo de hombres cerca de él y nunca que estén solos – Ordenó.

- Vaya sigues siendo el mismo de siempre, nunca te gusto compartir tus pertenecías – Molestó el mayor.

- Naruto es una persona no una pertenecía, y no quiero a hombres a su alrededor, porque el Dobe es como el fuego para las polillas, un Mata Hari en potencia – Explicó.

- Si y porque tú eres una polilla quieres solo quemarte tú y negarle el placer a otros – Siguió molestando.

- No creo que Naruto quiera siquiera que yo esté cerca de él, de hecho creo que no quiere a ningún varón cerca de él, ya ha sufrido su cuota completa en la vida –

- Me imagino que ha tenido una vida dura –

- No tienes idea…

Kabuto se fue hacer los papeles para admitir a Naruto en el hospital, era un hospital privado, que contaba con equipamiento de última tecnología, varios de ellos venían directo de las empresas de Sasuke, el lugar pertenecía a la familia Senju ellos tenían varios hospitales alrededor del país, de hecho la directora del hospital era una genio en medicina con muchos y grandes premios a cuestas Tsunade Senju.

Sasuke mientras esperaba que terminara Sakura con los exámenes de Naruto, se enfrascó en hacer llamadas y contestar el correo electrónico, era un hombre de tiempo cero, por eso no quería ir a Hong Kong en primera instancia, porque su tiempo literalmente era oro. Estaba trabajando en cerrar al menos cuatro tratos ese mes, uno de ellos multimillonario con una empresa británica, era el que más tiempo le consumía.

Pasada al menos una hora y media más al fin Naruto fue libre de exámenes y auscultación médica, le dolía mucho la cabeza, solo quería tomar un Nefersil, con un Ketoprofeno y una benzodiacepina para luego dormir y apagar el dolor. Se sintió culpable, siempre tomaba esos medicamentos sin receta médica ni siquiera sabía si era correcto tomar los tres juntos, lo único que sabía era que la benzodiacepina era un relajante muscular, el ketoprofeno un antiinflamatorio y el Nefersil no sabía para qué era pero le quitaba el dolor rápidamente.

Cuando apareció Kabuto Naruto decidió preguntarle, quizás eso también le había afectado a su condición.

- Kabuto-San – Llamó suavemente – Puedo hacerle una pregunta –

- La que desees – Kabuto le sonrió mientras lo ayudaba acostarse en la cama aún llevaba la bata de paciente.

- Por el dolor físico que tengo, he tomado tres medicamentos que Sora compró para mí –

- Te sabes los nombres – Kabuto puso atención, en sus años de experiencia sabía que las personas usualmente mezclaban medicamento sin saber y eso podía causar estragos.

- Sí, tomo los tres juntos, y la verdad con lo que pasó con los anticonceptivos, tengo miedo que me haya hecho más mal que bien, hoy en la mañana tipo siete hora de Hong Kong, tomé benzodiacepina, con Ketoprofeno y Nefersil – Contó.

- Hace cuánto tiempo tomas esa combinación –

- No lo sé, perdí la cuenta más de cinco meses creo – Contestó tratando de recordarlo.

- Naruto-Kun, has tenido dolores intestinales fuertes –

- Sí, es que bueno – Naruto peinó sus cabellos nervioso – Siempre tengo dolor, entonces no sé, hay días que no puedo comer, vomito mucho, y además hace unos días comencé a defecar y orinar con sangre, la verdad estoy asustado, tiene que ver con los medicamentos – Cuestionó lleno de martirio, cuánto daño le había hecho a su cuerpo.

- La verdad sí, tanto el Nefersil como el Ketoprofeno, sirven para lo mismo y no es conveniente tomarlos juntos porque crean sangrado intestinal, y en tu caso que has tomado este medicamento todos los días durante semanas, sin contar con el uso indebido de benzodiacepina, no es bueno para tu salud. No sé qué tipo de médico viste en China, pero los medicamentos solo se toman por lapsos pequeños de tiempo, porque a largo plazo te dañan, pero no quiero que te preocupes, todo aún es reversible y te ayudaré a sanarte ¿Sí? Estarás aquí hasta que estés mejor y luego nos veremos una vez a la semana para cerciorarnos que sigas bien – Le tranquilizó a sabiendas que podía estar muy preocupado por su salud.

- ¿De verdad? – Inquirió dudoso.

- Sí, tranquilo Naruto-Kun, gracias por contarlo, para así ver con qué medicamento te puedo tratar, lo tomabas una vez al día –

- No, lo siento no sabía, Sora me las llevaba siempre, me dijo que me ayudarían a aliviar el dolor, así que solo las tomé, cuando no estaba él solo en la noche, pero cuando sí lo estaba al menos dos veces al día –

Después de tranquilizar a Naruto, todos salieron de la habitación, dejando una enferma de punto fijo en la gran habitación Vip del hospital.

- Qué tan mala es la situación – Preguntó Sasuke frente a los dos médicos.

- No es la mejor pero tampoco la peor – Contestó primero Kabuto – Pero me preocupa la mezcla de medicamentos, al menos no usaba drogas más fuertes para calmar el dolor, pero no sabré más hasta un examen toxicológico exhaustivo, creo que al menos de debe quedar unos cinco a seis días, qué dices Sakura-San –

- Pienso lo mismo, ginecológicamente hablando se encuentra relativamente bien, su útero, trompas se encuentran bien, tiene el síndrome de ovario poliquístico pero con un buen tratamiento se puede eliminar por completo, lo que me preocupa – Miró a los dos hombres antes de hablar – Es su recto, está muy lacerado, tiene contusiones, es un Doncel, puede producir un lubricante natural parecido al de las mujeres, pero en mayor cantidad. Pero por el daño causado, tengo la certeza, que ese chico no estaba disfrutando del sexo, lo he visto en pocos caso de donceles que han sido violados, así que pueden hacerse una idea, creo que tenemos que hacer una pequeña junta médica, con un traumatólogo, kinesiólogo, un endocrinólogo, un pisquiatra… –

- Y medio hospital – Interrumpió Sasuke – Maldición… – Iba a seguir hablando pero la enfermera que cuidaba a Naruto los interrumpió.

- Perdón la interrupción, pero Naruto-Sama, dice que tiene mucha hambre, consulta si puede comer algo –

- ¿Puede? – Inquirió Sasuke.

- Sí, que coma lo que deseé, porque después de hoy se irá a régimen – Dijo Kabuto.

Sasuke entró en la habitación que tenía una gran ventanal que se extendía desde el suelo al cielo raso, de esquina a esquina, era vidrio reforzado de grandes capas, era imposible que el Dobe las quebrara y las ventanas estaban bien arriba se abrían de forma automática, así que tampoco las alcanzaban, antes de que lo trajeran había revisado la habitación de punta a punta.

- Quieres comer algo en especial –

- Bueno, sí, quizás lo vomite, pero quiero comer algo –Sonrió medio avergonzado medio esperanzado por su deseo – Quiero comer Ramen –

- ¿Ramen? – Sasuke pensó que sería algo más gourmet y caro por lo avergonzado que estaba.

- Sí, es que lo probé hace muchos años, me gusto mucho. Siempre dije que al llegar a Japón lo primero que haría sería comer Ramen –

-Bueno, pediré nos traigan Ramen, pero mientras tanto come algo porque se puede demorar – Miró a la enfermera – Puedes traerle algo liviano para que coma, y también algo caliente, ¿Te gusta el té? – Naruto afirmo con la cabeza ante la pregunta – Un té entonces –

- Sí, señor iré por ello – La enfermera, salió de ahí para ir en busca de alimentos, lo bueno de estar en un Vip era que ellos tenían privilegios que la mayoría de los pacientes no tenían.

- Pensé que era un hospital, no un hotel – Le dijo Naruto mirando al fin la gran habitación.

La cama de hospital era una maravilla casi de dos plazas, con colchas sumamente calentitas pero livianas, había un gran ventanal delante de éste un sofá que ocupaba gran parte de la pared de vidrio en tono blanco de cuero, con algunos cojines en naranja que hacían juego con la ropa de cama, había un panel de madera que nacía del cielo raso justo hasta donde llegaba el sofá y caía por la pared contigua, en esa parte tenía un pequeño librero, existía una mesita de centro de vidrio templado, y una alfombra de imitación (esperaba) de cuero de cebra. Un poco más allá había una mesa y/o escritorio blanco, con un ordenador un florero que tenía tulipanes, una frutera de cerámica blanca, con manzanas, peras, y una silla de escritorio en tono blanco con una forma ergonómica.

Frente al él había una gran televisión, abajo había un mueble empotrado en tono blanco con varias puertas y compartimiento de almacenamiento, y algunos cuadros, también un armario empotrado en blanco, para el lado de la puerta había como una media cocina, porque había un lavaplatos, otros estantes, una cafetera y un hervidor, algunas tazas y una placa de inducción de seguramente por el tamaño de dos platos, un frigobar y un microondas, ambos en acero inoxidable.

Luego a su lado un mesa a sus pies que parecía la típica mesa de hospital para comer pero claro que era de otro nivel, parecía de mármol o granito la encimera, a un lado de la cama tenía una mesa de noche con una hermosa lámpara, algunas revistas y libros, el mando a distancia de la pantalla plana, otro mando a distancia que no sabía para qué era, una jarra de cristal con agua y un vaso ovalado hermoso, el respaldo de la cama que llegaba hasta el cielo raso eran paneles tapizados en cuero en tono beige acolchados.

Un hermoso biombo japonés, dos colgadores de pie de hierro forjado en blanco, un sitial tapizado en paño blanco casi al lado de su cama, un hermoso sofá diván que se veía muy cómodo en un suave celeste pastel. Lo único que demostraba que era una habitación de hospital era un carro rojo con un monitor de signos y muchos cajones seguramente con instrumento médico y algunos medicamentos en casos de emergencias.

- Parece que te gusto la habitación – Sasuke adivinó al ver como Naruto se devoraba el lugar – Y eso no que has visto el baño –

- ¿Puedo vivir aquí? – Dijo en broma el rubio – Realmente estoy encantado con el lugar – ¿En serio esto es parte del hospital y no un hotel? –

- Estás en la zona Vip, de hecho esta habitación es la más Vip de todas – Sasuke se rió al verlo rodar sus ojos algo que hacía casi siempre el rubio – Estas es uno de los más exclusivos hospitales de Japón, así que disfruta –

- Lo haré – Dijo como niño pequeño en medio de una gran juguetería.

Sasuke le preguntó a Naruto si tenía un móvil o un ordenador porque en el departamento que vivía no había nada de eso que pareciese de suyo, el rubio le dijo que nunca había tenido uno que le perteneciese, que lo tenían prohibido en el prostíbulo, que manejó uno cuando estaba en la universidad estudiando traducción e interpretación, pero que siempre había uno de los matones de Konan cerca de él.

Incluso algunos de sus compañeros pensaba que era algún chico millonario que iba con su guardaespaldas, él usaba el móvil pero todo era monitoreado por Konan y sus secuaces, al llegar al prostíbulo, tenía que entregárselo, y cuando tenía que ocupar un ordenador también era frente a ellos y cada ordenador del lugar estaba intervenido para ver qué hacían en él, y con Sora era imposible, la vez que le pidió uno casi lo mató a golpes.

También el Uchiha le preguntó por sus medidas para comprarle ropa porque no trajo nada ropa del rubio, solo un pequeño joyero y otras pertenecías, por lo cual debía comprarle cosas nuevas, como también útiles de aseo, una vez que llegara Juugo le pediría que enviará alguien al centro comercial a comprarle algunas cosas al rubio.

Sakura intervino y dijo que iría ella ya que su turno se había acabado pero quería ver los resultado de los exámenes de sangre así que iría a comprar y regresaba, le consulto al menor por sus colores favoritos y si tenía preferencia, por lo cual se enfrascaron en una conversación de ropa, Sakura desde el móvil le mostraba ropa y él le decía que sí y que no.

Sakura estiró la mano hacía Sasuke para que le pasará la tarjeta de crédito con ella en mano se despidió de todo en el lugar Kabuto también se fue, dejando solos solo por unos momentos, porque llegó la enfermera con un carrito, en donde venía una bandeja con comida, fue al mini cocina que había en la habitación y puso el hervidor eléctrico, mientras coloco la mesa para servirle al rubio.

Después de tener la mesa con una tetera trasparente de té, con un infusión de té negro, con capullos de rosa y flores de jazmín seco, salía un aroma delicioso de la tetera, le puso miel en vez de azúcar, le sirvió unos emparedados de ensalada de pollo, y unas galletas de maicena que se veían deliciosas algunas con el centro de mermelada y otras con chocolate en los extremos, con solo verlo su estomago rugió.

El menor le dio las gracias a la chica, y mentalmente se dijo que necesitaba saber su nombre, comenzó a engullir su comida saboreando cada bocado.

La chica los dejó solos, diciendo que iba a estar afuera si necesitaban algo.

Sasuke se sentó en el sofá que estaba junto a la pared de vidrios, estaba cayendo la noche en Tokio, había sido un día maratónico, estaba cansado, y aún tenía que ponerse al día con algunas cosas de su empresa y otras del conglomerado. Trabajó en su teléfono móvil pero siempre dándole una ojeada a Naruto, quién ya se había comido todo lo que le habían servido y en esos momentos se estiraba como si fuese un gatito perezoso y se dejaba caer con suavidad en la mullida cama.

El silencio reinó en el lugar, pero no era tenso ni molesto, sino que agradable, ninguno de los dos pensaban que tenían que romper el silencio, Sasuke seguía en su teléfono tecleando y Naruto leía una revista de hogar que estaba sobre la mesita de noche.

Casi una hora y media después llegó Juugo, junto a Suigetsu y otro empleado, saludaron a su jefe y a Naruto respetuosamente, el tercero era alto casi de un metro ochenta y se veía más porque tenía el cabello negro tomado en un coleta alta, ojos marrones rasgados, tenía una barba pequeña en el mentón, en sus orejas tenía aretes, iba vestido de traje en tono azul marino oscuro, y tenía expresión de cansancio y pereza.

- Buenas noches Shikamaru – Saludó Sasuke, se levantó para ir hasta donde estaban sus amigos – Se tardaron – Se quejó viendo la hora en su reloj.

- No te quejes, Minato-San dijo que el mejor lugar de Ramen era el Ichiraku Ramen y está muy lejos de aquí, y habían muchas personas, fue muy problemático, espero que valga la pena – Se quejó el recién llegado.

- Si Minato-San dice que es el mejor es porque lo es – Dijo Juugo quién estaba poniendo sobre el mesón de la mini cocina con cuidado unas bolsas junto a Suigetsu.

- Cuánto Ramen compraron – Sasuke miró las bolsas

- Suigetsu fue el responsable, dijo que no sabía los gusto del rubio así que trajo varios, dijo que no te molestaría – Explicó Shikamaru quien también llevaba bolsas las cuales comenzó a vaciar, era víveres para la mini cocina – Traje todo lo que pediste – Informó mientras sacaba aguas mineralizadas, té, Ramen instantáneo, entre otras cosas.

- Espero que te quede espacio para comer Ramen Dobe –

- Creo que sí, te lo dije es mi sueño comer Ramen – Naruto sonrió esperando con ansias el tazón de Ramen.

- Rubio quieres costilla de cerdo o lomo de cerdo – Consultó Suigetsu.

Shikamaru observó la razón para que Sasuke no se hubiera aparecido en todo el día en la oficina, era guapo, y seguramente lo sería más sin el rostro hinchado y teñido por las magulladuras, quedó embalsamado al ver como sus ojos zafiros brillaban ante la pregunta de Suigetsu.

- ¿Eh? No lo sé, cuál de los dos será más sabroso – Preguntó a todos con inocencia.

- Minato-San dice que el más rico es el de costilla de cerdo – Juugo contestó – Y Minato-San es una eminencia en Ramen – Acotó.

- Quién es Minato-San – Naruto sintió curiosidad por tanto que lo nombraban.

- El socio de mi padre, y accionista de mi empresa, es el único que conozco adicto al Ramen – Sasuke lo sacó de su curiosidad – Así que pedí que le preguntaran a él por el mejor Ramen de Tokio, y no tienes que decidir los dos son para ti, come antes que se enfríe – Le hizo una seña a Suigetsu para que le pasase los dos tazones – Juugo haz un té de Jengibre y té verde por favor – El Uchiha pidió al tiempo que volvía a su teléfono.

- ¿No comerás? – Naruto le miró extrañado – Tu estomago rugió hace unos minutos, debes comer, no he visto que lo hagas al igual que yo – Aconsejó – Tengo dos tazones te doy uno – Ofreció moviendo uno de los cuencos hacia atrás de su mesa.

Sasuke dejó su móvil de lado y fue a sentarse en la cama del rubio para comer el tazón que el rubio le dio. Shikamaru estaba que flipaba por lo que veía, Sasuke nunca hacía caso a lo que decían los demás, tampoco comía mucho. Solo lo hacía en reuniones sociales o por encuentros con clientes, siempre ingería alimentos al paso, solo se permitía comer cuando terminaba todo el trabajo del día, pero ahí estaba su amigo y socio comiendo junto al rubio, ahora tenía mucha más curiosidad, solo sabía por Juugo que Sasuke estaba actuando extraño en la presencia del chico que habían traído de Hong Kong.

Naruto olvido donde estaba, con quien estaba y como se llamaba, porque sintió que subió a los cielos por lo delicioso del platillo que se estaba sirviendo, realmente el Ramen que el Señor Kaseiyo le había dado en China no era ni la sombra de lo que comía en ese instante era exquisito.

El rubio se habría olvidado de todo por estar comiendo Ramen pero Sasuke estaba más pendiente de los ruiditos de éxtasi que soltaba Naruto y sus caras de placer por comer el Ramen, sonrió divertido de todas las muecas que hacía el menor y se sirvió su propio cuento de comida. Aceptaba que estaba muy rico, nunca había comido de aquel lugar, y se dijo mentalmente que cuando le dieran el alta al Dobe lo llevaría a comer ahí.

Sakura hizo ingreso en la habitación unas dos horas más tardes, Naruto dormitaba con un semblante tranquilo y feliz, mientras que Sasuke y Shikamaru estaban enfrascado en conversaciones mientras veían unos documentos, Suigetsu digitaba con rapidez lo que le dictaban los otros dos. Juugo por el contrario estaba sentado en el sitial que estaba frente a la cama de Naruto, como vigilando el sueño del menor.

La chica hizo el menos ruido posible pero Juugo se dio cuenta de inmediato de su presencia, por lo cual se incorporó en segundos para ir ayudarle con las bolsas que cargaba que no eran pocas, de hecho detrás de ella venía la enfermera y Kabuto con más.

- Compraste una tienda entera – Inquirió Sasuke levantando una ceja y dejando los papeles de lado, haciendo que Shikamaru dejara de préstales atención también.

- Hola Shikamaru – Saludó la mujer – Estuve tentada hacerlo, pero luego me arrepentí porque no todo le iba a quedar a Naru-Chan – Dijo la chica bromeando – Dijiste que no tenía ropa así que le compré variado, para que tuviese que colocarse. También útiles de aseo y personales, algunos zapatos y zapatillas entre otras cosas, además de muchos pijamas para que tenga todos los día que estará acá –

- Kabuto ya están los resultados – Dejó de lado lo dicho por su ex y se enfocó más en el otro galeno

- Sí, ya tengo todos los resultados, al igual que los resultados de los que pidió Sakura-San – Informó – Me gustaría que me acompañases afuera para hablar más en privado –

Sakura dejó las cosas para que la enfermera con los demás las ordenaran en el armario y en el baño.

- Entonces qué pasa – Sasuke se cruzó de brazos, había esperado esos malditos resultados toda la tarde y eran el causante de su ansiedad, la puerta se abrió mostrando a Shikamaru que se unía a ellos.

- Esto es problemático, no me importa mucho el resultado de los exámenes, pero prefiero estar aquí que adentro con Suigetsu – Les dijo – Si quieren me voy –

- No es necesario – Fue todo lo que dijo Sasuke, haciendo un gesto a Kabuto para que siguiera.

- Tiene una anemia severa, seguramente por toda la sangre que ha perdido y el sangrado intestinal, tiene las defensas bajas, lo bueno es que no tiene problemas de diabetes o hipertensión, mandaré una orden para un examen de orina para que se lo realicen a primera hora mañana – Informó Kabuto.

- El toxicológico qué arrojó – Sasuke consultó a Sakura que miraba los resultados desde una tableta.

- Sí tiene alta cantidad de AINES en su sistema, y también tiene nitritos de alquilo isopropilo, amilo butilo en baja cantidad, así que fue ingerido hace algunos días pero por la persistencia en la sangre debió usarse con regularidad – La chica frunció el ceño – Maldición este chico podría estar muerto –

- Qué eso de nitritos –

- Sasuke eso es una droga se le conoce por popper – Dijo Shikamaru siendo mirado inmediatamente por los otros – Oigan conozco la droga, la usamos una vez con Temari, pero aunque es buenísima, no es nada recomendable, genera adicción – Respondió al cuestionamiento silencio de los otros tres.

- ¿De verdad es bueno? – Inquirió Kabuto dejando sorprendido a la ex pareja de casados.

- Bueno sí – Contestó medio sonrojado el aludido – Pero no es buena consumirla siempre y menos si estas hecho un remedo como Naruto – Sasuke minutos antes los había presentado.

- Qué tan mala es la situación –

- Bueno más mala que buena, pero como te dije no hay nada que … –

- Hay que hacer una hemodialisis para quitar primero que nada de su sangre las impurezas, para luego darles golpes vitamínicos ricos en B12, Hierro, vitamina C y D, está con deshidratación y levemente bajo su peso – La voz Tsunade Senju les cortó la conversación todos miraron a la mujer, la directora del hospital.

Shikamaru nunca dejaba de asombrarse, si no supiese la edad de Tsunade nunca lo creería, parecía de treinta y tantos, con su suave cabello rubio platinado que llevaba en dos coletas, de grandes senos, era imposible no fijarse en ellos, de ojos almendrados, y labios generosos, era un mujer de sugerentes curvas era muy hermosa. Junto a ella estaba un hombre alto de de uno ochenta y algo más, cabellos grises y ojos carmesí, con cara de pocos amigos, era increíble que ese hombre fuese siquiatra, Tobirama Senju, el tío de Tsunade pero que incluso era menor que Tsunade.

- Tsunade-Sama – Saludo Kabuto.

- Buenas noche, estaba en urgencias, cuando las enfermeras cuchicheaban que habían muchos chicos guapos en el Vip, y que habían escuchado que habían ingresado a un amigo de infancia de Sakura, pero que curiosamente el chico venía con Sasuke, el ex de mi ginecóloga más capaz, y cuando Tobirama me dijo que iba a ver a un paciente del cual tanto Sakura como Kabuto pidieron una consulta en psiquiatría, me entró la curiosidad por saber de quién se trata, así que vi su ficha clínica – Explicó la razón de estar ahí.

"Mierda" fue todo lo que pensaron los otros cuatros, Tsunade no se le escapaba una, y si ella sabía sobre Naruto, todos lo sabrían.

- Voy a ver al paciente – Informó Tobirama abriendo la puerta, llegando hasta ellos la risa de Naruto, que en algún momento había despertado.

Tsunade entró a la habitación viendo un desorden de bolsas en el suelo, mientras una enferma junto a Suigetsu estaban ordenando, doblando y colgando ropa, pero en esos momentos Juugo parecía un colgador porque en sus brazos había muchas cosas colgando.

- Buenas noches – Saludo la mujer, inmediatamente observó al paciente en la habitación con todo el rostro magullado, podía vislumbra a pesar de risa y la expresión de diversión un dejo de dolor, seguramente, se acercó a él y con suavidad coloco la palma de su mano entre la mandíbula y la sien de Naruto, el menor cerró los ojos ante el contacto, la mano de la mujer estaba helada y él sentía mucho calor, la mujer presionó levemente – Desaparece el dolor cuando presiono – Consultó, el chico asintió con la cabeza, luego movió su mano hacía la frente – Shion traedme un termómetro –

La enfermera dejó las piezas de ropa al cuidado de Suigetsu y fue al carro rojo que había de donde extrajo uno termómetro se lo paso al médico y se quedó ahí en caso de que la mujer le pidiese más cosas o ayuda.

A pesar de que Tsunade sabía por las anotaciones de Kabuto y Sakura el diagnostico de Naruto, prefería hacer ella misma un examen rápido, mando a todos para afuera, solo quedo en la enferma y lo examinó hasta que quedó satisfecha. Conversó un poco con Naruto e hizo preguntas que los otros dos médicos no hicieron. Hizo entrar a todos nuevamente y les pidió a los trabajadores de Sasuke que ordenaran con rapidez la ropa y que le pasasen uno de los tantos pijamas para el menor.

Le ayudó a levantarse para que fuese al baño a asearse y se colocara el pijama con ayuda de la enfermera. Tsunade levantó el teléfono de la habitación y dio instrucciones a alguien.

- Bien Naruto – Dijo la mujer cuando el chico regresó – Ahora estás en las mejores manos, tienes un poco de fiebre y cefalea tensional, se debe a que tu organismo está sufriendo ansiedad por desintoxicación de popper, lo utilizaban con regularidad verdad – Naruto se puso hasta la raíz de pelo rojo furia como si fuese un tomate – Además que estás padeciendo de mucho dolor, tu cuerpo no sabe cómo reaccionar, pero no quiero te preocupes nos tendrás a todos cuidándote, en unos cuantos días te sentirás mucho mejor – Aseguró la mujer – Naruto te presento a Tobirama Senju, él te examinará unos minutos, me gustaría que trataras de colaborar ¿Si? – Pidió mientras le daba suaves caricias en el cabello – Vamos todos afuera – Ordenó.

Una vez afuera, Sasuke envió a Suigetsu y Juugo a Casa, Shikamaru dijo que iría a la cafetería y la enfermara fue enviada a tomar un descanso.

- Quién me dirá lo que está sucediendo – Sus hermosos ojos almendras fueron a parar en cada uno de los otros tres que estaban aún ahí – No me mientan porque os conozco desde que son unos renacuajos – Advirtió.

Sasuke abrió la boca ya cansadísimo y harto de tener que repetir lo mismo una y otra vez, pero si le temía a Madara y ese temor no era nada en comparación a Tsunade era casi como de su familia, así que mentirle no era un opción.

- Tendrá que estar al menos una semana aquí por lo bajo, mañana le haremos la primera hemodiálisis, creo que serán unas tres – Informó guardándose para ella todo tipo de malos pensamientos en contra de Sora y los demás malditos que le desgraciaron la vida al menor – Mañana haremos una junta médica, vi todos sus exámenes, y creo que habrá que operar del tobillo, y hay que ver cómo tratar esa rotula, ver la forma de que esas costillas no se muevan tanto, me preocupa que tanto físicamente en exterior como in interior tenga tanto daño, y está el tema de su mente, no es alguien que podamos dejar sin vigilancia – Comprendía porque todos ahí estaban afligidos, sabía que tanto Kabuto como Sakura estaban frustrado, ella lo estaba.

Una cosa era una víctima por accidente de tránsito o de un accidente fortuito, pero cuando era una persona víctima de violencia física y sicológica, peor cuando era intrafamiliar, todavía más al ser casi como un rehén de otro que abusaba continuamente de todas las maneras posibles.

- Yo que tú le digo a Madara que le arranquen las bolas a ese bastardo antes de entregarlo a la policía – Opinó de pronto Tsunade a Sasuke.

- He tratado de comunicarme con él, pero nada, debe estar lidiando con él, lo que me preocupa es que más y más gente sepa de esto, no quiero que Naruto sea expuesto al morbo de los otros, menos quiero que Tekka arremeta contra él, ya saben todo lo que ha sufrido Naori por culpa de Sora, de hecho me pidió que matara a esa hija de putas cuando la viera –

- Bueno él y tú mismo pensabas que la amante de Sora era mujer, déjalo así – Tsunade pensó antes de agregar – Naruto se parece a mi difunto hermano Nawaki quien por circunstancia de la vida murió en China hace casi veintidós años. Así que podríamos decir que es mi sobrino, pero como es un tema delicado te pedí ayuda, nadie lo va a cuestionar si soy yo quien lo afirma si alguien pregunta – Le dijo – Además así nadie cuestionará, ni si atreverán, acá en el hospital seguimos diciendo lo mismo que es amigo de infancia de Sakura, si preguntan por eso diré que fue la tapadera que yo misma la pedí a Sakura que inventara, yo hablaré con Madara…

Tanto Kabuto como Sakura se despidieron de Sasuke, está última dijo que le iba ayudar con Sarada para que no estuviera enojada con él. Tsunade se marcho también dejando solo aun ya cansado Sasuke. Shikamaru volvió cuando recibió un mensaje del Uchiha diciendo que estaba solo.

La enferma regresó minutos más tardes, Sasuke por fin se fijo en ella, era una chica delgada y menuda, de piel nívea, ojos violetas y cabellos rubios, muy bonita y tenía bordado en su delantal el nombre de Miko Shion.

La chica les dio una leve sonrisa antes de golpear la puerta para entrar cuando escucho un adelante, para cerrarla detrás de sí, minutos después ella la abrió invitando a Sasuke entrar.

Sasuke observó como Naruto estaba bañado en lágrimas, se notaba que había tenido otro ataque de llanto pero ya estaba controlado, aún así fue a su lado y le dio un paquete de pañuelos que tenía en el bolsillo de su costoso saco. Naruto los tomó enseguida limpiándose el rostro con ellos.

- Naruto te administraré tramadol inyectable, solo por hoy, que te ayudara a relajarte y dormir lo necesitas, daré la orden para que te dejen dormir hasta que tu despiertes solo – Tobirama le dijo – Mañana igualmente vendré a verte en la tarde, piensa en lo que hablamos, también enviaré a un psicólogo porque necesitas terapia, lo importante en estos momentos es que saques todo eso que te abruma para luego comenzar a sanar. ¿Nos costara tiempo? Sí, pero valdrá todo el esfuerzo y llanto, no aguantes las ganas de llorar ni trates de controlar tanto tus emociones no te hace bien, piensa que tus emociones son como una manguera conectada a un grifo, el grifo está abierto, pero la regadera de la manguera está cerrada, ésta se hincha e hincha, la manguera busca de una salida, sin que deje de brotar agua desde la canilla, en un momento se va a desbordar. En ese preciso momento te encuentras, es hora de abrirlo y dejar salir toda agua de emociones que tienes atrapada en ti – Le revolvió el cabello – Bien te dejo por hoy más tarde Shion te administrara los medicamentos, así que si quieres llorar síguelo haciendo o no, es tu decisión, buenas noches – Se fue de ahí sin mirar a Sasuke ni tampoco con la idea de informarle nada.

- Vaya pensé que te habías ido a casa – Dijo cuando vio a su sobrina fuera de la habitación – Qué te encariñaste con el mocoso porque se parece a Nawaki ¿Verdad? – Tsunade no era un enigma para él, como para todos los demás.

- Es solo que se me hace terriblemente familiar y que se llame Naruto no ayuda – Trató de explicar, al principio solo era curiosidad pero ahora era más que eso, era un niño doncel que la ha pasado muy mal en la vida – Cómo está –

- Podría ser peor – Opinó Tobirama – O solo estoy vislumbrando la punta de un glacial, no lo sé hasta que tenga más sesiones –

- No me dirás nada más – Inquirió molesta.

- Por supuesto que no, a ti ni a nadie, solo lo más importante, pero todos ya saben que trato de suicidarse así que todos deben tomar los resguardos necesarios, todo lo demás es secreto paciente a medico…

- Shion, si no has comido puede servirte algo – Sasuke apuntó a la mini cocina – O si quieres puedes ir a descansar, Me quedaré con él, te aviso cuando te necesitamos –

- Gracias, volveré cuando sea la hora de colocar los medicamentos – Informó para luego salir de ahí.

Shikamaru le envió un mensaje a Sasuke diciendo que se iría que mañana podían terminar lo que estaban haciendo.

Al fin estaban solo, ambos suspiraron, se miraron y sonrieron comprendiendo que ambos estaban agradecidos de estarlo.