Capítulo Uno … Terremoto

Las luces de las sirenas de policía y ambulancia deslumbraban a todos los presentes y el sonido de ellas hacía que más de un curioso fuese a observar, había un tumulto de personas, policías creando un perímetro, algunos detective haciendo preguntas a los presentes, los de emergencia asistiendo a varias personas y el forense procesando la escena, había muerto una persona.

Muchos estaban consternados no podían procesar lo sucedidos, casi los padres presentes en la preparatoria Edo Otohme estaban al punto del colapso nervioso. No era cualquier preparatoria era LA preparatoria donde todo hijo e hija de las familias más privilegiadas, poderosas y adineradas de Japón estudiaban, por lo cual nadie podía comprender cómo había sucedido esto o mejor dicho por qué.

Shikaku Nara, maldecía su suerte, un detective ya veterano con más de veintitrés años de carrera, estaba cansado su barba de más de tres días lo delataba además del cansancio que se notaba debajo de sus ojos, estaba saliendo de un caso para entrar en otro, además en el lugar más fastidioso de todos, conocía bien a casi todos los presentes, lamentablemente su hijo tenía una beca para estudiar a ahí cortesía de nada más ni nada menos que del propio dueño Hiruzen Sarutobi su hijo Asuma comenzó a ser detective a su lado, compañeros hace más de dieciocho años y padrino de Shikamaru, pero su vástago no había recibido la beca por su cercanía, sino por su inmensa inteligencia.

Problemático, fue la palabra que se le vino a la cabeza, la famosa frase de su hijo, la que decía por A o por Z, la persona muerta era un Uchiha, un maldito Uchiha, los más ricos y poderosos de la nación, el primer ministro de Japón era un Uchiha, los tendría a todos sobre su cabeza.

-Detective, disculpe- La voz suave y calmada de Namikaze Minato lo sacó de sus pensamientos, sonrió al ver al hombre, alto de facciones suaves, ojos azules y cabello rubio, Minato Namikaze era la calma hecha persona, casi como si hubiese recibido una operación de los nervios a pesar de la situación tan estresante que estaba viviendo, estaba calmado.

-Señor dígame- Podría tutearlo, Naruto, el hijo de éste, era muy cercano a Shikamaru, eran amigos desde que eran unos bebés, a pesar de la cercanía, era algo oficial y no se vería bien, eso era lo que más le gustaba del Namikaze la forma de analizar todo para luego actuar de la manera adecuada, aunque ciertamente, pensándolo bien era casi escalofriante.

-Naruto está mal se ha desmayado dos veces, los paramédicos quieren llevarlo al hospital, y con honestidad tampoco me siento bien, quiero salir de aquí-Susurro casi avergonzado de decirlo.

Miró sobre el hombro del rubio para observar a la pequeña copia de Minato Namikaze, Naruto igual de rubio y de hermosos ojos azules añiles, generalmente siempre estaba con aire aniñado y tonto a su alrededor, siempre con una sonrisa, pero no en esos momentos estaba pálido, temblaba a pesar de la manta que lo cubría y estar siendo abrazado por su propio hijo Shikamaru, Naruto simplemente estaba desolado, cómo podría no estarlo su mejor amigo estaba muerto, sus ojos estaban hinchados las lagrimas no dejaban de brotar, se había desvanecido varias ocasiones y desmayado ya dos veces, Shikamaru cruzo la mirada con la de él, su hijo se le parecía mucho cabello negro amarrado en una coleta alta, ojos rasgados tono chocolate, le hizo un movimiento negativo con la cabeza claramente le decía lo mal que estaba su amigo, Shikaku asintió de la misma forma.

-Vayan al hospital, cualquier cosa les iré a ver- Aceptó cansado, Minato le dio un suave gracias antes de ir de vuelta junto a los paramédicos

-Señor- La voz de un agente sus espaldas se escucho, se giró para mirar a la persona que llamaba su atención – El forense dice que ya se pude levantar el cadáver- Informo.

Shikaku fue junto al forense, miró al médico de turno, Shizune Kato.

-Hay dos teorías por el momento primero se suicidó o alguien lo empujo, aún están periciando la azotea, por el momento solo te puedo decir que falleció producto de la caída, más sabré con la autopsia, ya hablaste con los padres- Shizune se quito los guantes de latex y luego sus anteojos.

-Fugaku Uchiha está de viajes de negocios en Europa, y la madre Mikoto vive en Estados Unidos, acá solo se encontraba su hermano mayor Itachi, quien está allá- Apuntó hacia el vehículo policial, dentro de él se vislumbraba la sombra de alguien.

-Cómo está-

-Como cualquiera que acaba de perder un ser amado-Soltó un suspiro de frustración- No entiendo que mierda pasó, de por si el chico siempre fue medio silencioso, introvertido diría yo, nunca hablaba mucho pero un depresivo o un suicida no lo era, me cuesta entender qué fue lo que pasó para que terminara su cuerpo en el asfalto-

-Crees que fue homicidio-

-No lo sé aún, pero no lo descarto, y si fue suicidio quiero saber porqué tomó esa decisión- Lo dijo fuerte y claro con la intención que muchos lo escucharon- No descansaré hasta saber cómo y porqué sucedió esto- Era una promesa.

Minato estaba tratando de calmarse, le costaba mucho, sabía que tenía una máscara perfecta de calma, la colocaba siempre, aun si estaba destruido por dentro, podía lidiar con el dolor suyo, con sus problemas, pero en este momento su hijo estaba sufriendo, aun no había conversado sobre lo sucedido, Naruto había gritado tanto estaba seguro que se había desgarrado la garganta por gritar de la manera que lo hizo, él, Naruto, estaba afuera junto a Shikamaru, Kiba, Neji y Chouji su pandilla de toda la vida, sus mejores amigos solo faltaba el Uchiha.

Se echo agua fría sobre el rostro para tratar de disipar todos sus pensamientos y cansancios, salió del cuarto de baño con energía renovada estaba más calmado.

Al llegar al cubículo de urgencias donde estaba Naruto un médico lo estaba esperando.

-Sedamos a su hijo estaba muy exaltado para evitar algo mayor decidimos sedarlo para que pueda descansar nos gustaría que quedara hospitalizado está noche, mañana un psiquiatra irá a chequearlo ver si está bien, vivió un trauma-Explico suavemente el galeno.

Minato solo asintió con la cabeza aceptando todo, pensó en los Uchiha, diablos Itachi estaba ahí, la reunión de alumnos y apoderados, era la clásica reunión de los últimos años de preparatoria, estaban empezando el año siempre se hacía para recibir al tercer año de preparatoria antes de ir a la universidad.

Cómo había terminado así la noche, vio a Itachi junto a su hermano, estuvieron en la misma mesa que él, había cruzado palabras con el chico, siempre respondiendo en monosílabos pero incluso había reído por alguna estupidez que había dicho Naruto, una hora antes de terminar muerto.

Shikamaru estaba sentado en la cafetería del hospital jugaba con el vaso de unicel donde antes había estado el amargo café que bebió, si cerraba los ojos aún podía ver la caído del Uchiha, el sonido de su cuerpo al azotarse contra el cemento los gritos histéricos de Naruto quien corrió en el momento que vio al chico arriba de la azotea, tuvo que apartar al rubio del cuerpo ensangrentado, sintió como Naruto se desvanecía en sus brazos, por un momento pensó que se había muerto de la impresión, sintió pánico que jamás antes había experimentado.

-Hola hijo- Su padre ya estaba sentado frente a él, sacándolo de sus pensamientos.

-Tomaste la declaración de todos-

-Solo faltas tú y Naruto, cómo está él-

-Sedado, ni siquiera sé si mañana podrá estar despierto- Se refregó los ojos con fuerzas- Creo que nunca podré sacar de mi cabeza lo que he visto hoy- Le confió con pena a su padre.

-Tú crees que es chico se suicidó-

-Papá, el maldito lanzo su móvil hacia nosotros, quería que lo viéramos, grito lo siento y luego se azotó contra el suelo, no había nadie ahí con él, maldita sea ni siquiera sé por qué demonios estaba ahí, se suponía que tenía que estar con nosotros- Dijo frustrado.

-Sabes si había alguna razón para qué hiciera eso- Shikaku odiaba ver a su hijo así tan vulnerable.

-No, o sea no lo sé, desde que Naruto tiene novia, las cosas fueron tensas, te lo dije amaba a Naru, además se aparto de todos a mediados del año escolar pasado, se junto con gente realmente mala, quizás ellos tuvieron algo que ver, pero hacia unos meses había vuelto a nosotros, jugábamos, saliamos, todo bien, Naru me comento que había vuelto a quedarse a dormir en su casa, no sé pa, no puedo pensar bien-

-Shikamaru no actúes como un adulto cuando aún eres un adolecente, quizás también necesitas dormir, quizás hasta una píldora, tu madre vendrá a recogerte- Puso su mano sobre la de su hijo, a pesar de ser detective y estar en un caso, ante todo era padre y amaba a su hijo, verlo en esa situación realmente le dolía.

-Itachi dónde está- Pregunto Shikamaru preocupado por Itachi, el hermano mayor de su amigo, siempre fue amable con ellos cuando se quedaban en su casa, siempre tenía algún snack para ellos incluso los ayudaba en materias difíciles o épocas de exámenes.

-Uchiha Madara fue por él a la estación, para llevarlo a su casa, parece un zombi-

-Maldita sea-Shikamaru volvió apretar sus manos sobre su rostro a causa del estrés que estaba sufriendo-Padre él estaba con alguien al teléfono-

-Cómo lo sabes-

-Si no dejó una carta de suicido, le tuvo que decir adiós a alguien- Intuyó.

-Tú crees eso-Su hijo asintió seguro-Entonces podrías sospechar a quién fue-

-Solo existen tres personas en el mundo al que él les dirá adiós, abrazo a Itachi dentro del salón, besó la mano de Naruto antes de separarse de él para decirle que iría al baño y luego se uniría con nosotros, y por último está su hermano gemelo- Shikamaru había comenzado a analizar todo lo que su amigo había hecho esa noche, desde el mismo instante que se había lanzado al vacío, necesitaba corroborar que hizo de diferente esa noche, si hubo algún indicio de que iba a suicidarse porque él ante todo necesitaba saber la razón detrás de eso.

Shikaku observó a su hijo, el cansancio lo tenía lento, era su justificación, por supuesto Charasuke Uchiha tenía a alguien aún más cercano que Naruto o el propio Itachi, estaba Sasuke Uchiha su gemelo.

-Crees que llamo al hermano que está América-

-No lo creo pa, estoy seguro que llamó a Sasuke Uchiha, te lo doy firmado, para Charasuke solo hay tres personas importantes, jamás se hubiera ido sin decirle adiós a su hermano-

-No lo había pensando-La voz grave casi ronca de un tercero los hizo saltar, ambos miraron a Madara Uchiha, siempre impecable con el cabello negro y largo vestido impecable con traje de sastre, Shikamaru estaba tentando a pensar que dormía con el puesto.

-Viene a reconocerlo- Dedujo Shikaku, se levantó de inmediato para hacer aquello de rutina.

-Sí, también hablé con Fugaku dijo que estaba de acuerdo con la autopsia, llamaré a Sasuke- Se giró para ir a un lugar más intimo para llamar a su sobrino, fue cuando le vio, a pesar de todo el tiempo que le conocía no dejaba de sentir que perdía el aire al ver a Minato Namikaze, el rubio se acerco con su semblante tranquilo.

-Hola Madara, siento mucho lo que ha ocurrido- Minato apretó el brazo de Madara con suavidad, como para transmitirle que realmente lo sentía.

-Lo sé-Susurro tomando la mano del rubio-Naruto cómo está-Minato negó con su cabeza con pesar- Entiendo, me das un minuto-Minato se estaba alejando pero el Uchiha agarró con firmeza la mano que le sostenía-No te vayas quédate a mi lado-Pidio con una necesidad en su voz que salió del alma.

Minato solo afirmo con su cabeza al tiempo que apretaba la mano del mayor para hacerle saber que estaría a su lado.

Madara le sonrió con amor, amaba a Minato desde que lo conoció hace años atrás, pero a pesar que sabía que Minato sentía lo mismo que él, jamás habían llegado a intimar, solo una vez se había besado, de eso años pasaron, aún la necesidad de tenerlo a su lado solo aumentaba.

Dejó de pensar en su rubia obsesión, y buscó en la agenda de su smarthphone el número de Sasuke, a pesar de la distancia, era cercano a su sobrino, no tanto como de Charasuke o Itachi, ya que el mayor de los gemelos, siempre había sido más reservado y cortante, muy parecido a él mismo, Madara, marcó para llamarle escuchando el sonido de línea telefónica.

-Diga-La voz casi carente de emoción, fue suficiente para el Uchiha, Charasuke había llamado a Sasuke.

-Charasuke te llamó verdad- Fue directo al grano, con Sasuke siempre era mejor ir directo, no era paciente ni le gustaba las personas que se iban por las ramas.

-Sí, supongo que el hecho de que Itachi no me atienda, que tú me estés llamado, es más que suficiente para saber que mi hermano realmente lo hizo…cómo se lo diré a Mamá-Parloteó más para él que para su propio tío.

-Sí, lo hizo, Sasuke-Susurro no era fácil tener que rectificar la noticia.

-Lo supuse, sentí que me moría hace unas horas, quieres saber qué me dijo-

Sasuke Uchiha no dejaba de verse en el espejo que había en su habitación, alto de ojos negro, y cabello del mismo tono, de piel pálida, en ese momento todavía más, no podía dejar de mirarse, es como si su hermano estuviera ahí, estaba llorando, Charasuke era el feliz de la familia, era diferente en todo sentido a él, a pesar de ser súper introvertido con la gente que no lo conocía y silencioso, con ellos era todo un payaso, cuando se reunían, si en ese momento viera la galería de fotos de su celular vería solo fotos de Sasuke con cara de estreñido como le día su hermano gemelo y él, Charasuke, sonriendo a la cámara.

Entonces porqué su hermano había terminado así con su vida, no lo podía comprender, sabía que su tío quería que le dijera cuales habían sido las últimas palabras de su hermano, pero Sasuke se quedó callado, no podía decirle toda la verdad así que la editó.

-Me dijo que me amaba, que amaba a Itachi y a todos, pero que lo sentía que no podía seguir viviendo así, que no lo odiáramos y que esto sería lo mejor para todos…luego cortó la llamada-Contestó a su tío.

Madara frunció el ceño, no creía ni por un instante que solo hubiera dicho eso pero lo mejor era no presionarlo –Está bien, si lo deseas puedo llamar a Mikoto para que no lo hagas tú, no es tu tarea hijo-

-Le diré yo, estoy terminado de hacer mi maleta, compré dos billetes de avión, sale en cinco horas-

-Fugaku también está por viajar, si mis cálculos son correctos te veré en unas dieciocho a diecinueve horas más, Sasuke cualquier cosa por favor llámame, lo sabes cierto siempre estaré de tu lado-

Aunque Madara no pudo verlo Sasuke sonrió con afecto y dolor a la vez – Lo sé tío-Su voz se había quebrado, no era para nada una persona emocional, de hecho siempre peleaba con su hermano porque este le decía que era tan frío como el viento de Islandia, nunca se quebraba, ni siquiera con el divorcio de sus padres, o que su madre lo arrastrara a Estados Unidos, nada le había afectado en la vida como la pérdida de su hermano, aún no lo podía creer.

Cortó la llamada, lo más difícil sería contarle a su mamá, cómo se le decía a un madre que su hijo menor había decidido acabar con su vida, no había respuesta para eso, solo llanto, camino a paso firme hacia la habitación de su madre agradecía que estuviera en casa aún, esa mañana no iba ir a trabajar por algo que Sasuke aun no recordaba, su mamá hablaba mucho por lo cual algunas veces le perdía la pista a lo que decía por estar él metido en su Smartphone, en Tokio eran pasada las once de la noche, pero New York eran solo las 10 de la mañana del mismo día 31 de Agosto.

Toco la puerta de la habitación de su mamá, está le sonrió con amor, estaba ya levantada frente a su tocador colocándose unos zarcillos de diamantes.

-Qué pasa amor, porque traes esa carita- Mikoto se preocupo nunca había visto a su hijo con ese semblante, terminó de colocar el último zarcillo y se levanto para ir hasta donde su hijo, Sasuke ya le sacaba más de una cabeza de diferente, sus tres hijos eran altos como su padre, en cambio ella solo media uno con cincuentainueve aunque siempre decía que medía uno con sesenta, a pesar de que la altura la sacaron a su padre, las facciones de sus hijos la habían heredado de ella, suaves y hermosas, ella tenía la cabellera negra azulada igual que Sasuke y Charasuke y sus ojos grises oscuros, no negros como la de sus hijos.

-Mamá- Sasuke tomó las delicadas y suaves manos de su madre con amor- No sé cómo decir esto- Sus ojos se llenaron de lágrimas por dolor, por desesperación, por tener que decirle a su propia madre que habían perdido a su hermano.

-Hijo me estás asustando, qué pasó- Algo en Mikoto le decía que no tenía que escuchar lo que saldría de la boca de su hijo- Se trata de tus hermanos, algo les paso- Solo había una cosa en el mundo que Sasuke le pudiese afectar y eso eran sus preciados hermanos.

-Es Charasuke, mamá- Una lagrima cayó en su rostro- Lo siento, de verdad lo siento – Se abrazó su mama- Lo siento mamita, Charasuke se nos fue-

-No, no, no, qué estás diciendo- Mikoto quedó en blanco, era como si le hubieran dado un puñetazo en el estomago y le hubieran quitado todo el aire de los pulmones, sintió un dolor inimaginable para nadie que no fuera una madre-Cómo, qué paso, donde se fue Charasuke- No quería creerlo, no quería que Sasuke dijera nada y a la vez todo.

-Charasuke murió mamá – Contestó llorando – Él se mató- Nunca pensó que iba a llorar de esa manera en los brazos de su madre quien también estaba llorando histérica en sus brazos.

Luego de llorar abrazados y tratar de explicarle lo que había pasado, ahora ella estaba sentada en la cama con una taza de hierbas, la criada se la había traído y junto con Sasuke estaban arreglando la maleta con las pertenencias de la mayor.

El Uchiha llamó un uber para que los fuera a dejar al aeropuerto, también le dejó instrucciones a la sirvienta y la paga del mes, más dinero en caso de emergencias, llamó al trabajo de su madre para decirles lo ocurrido y que viajaran a Japón, hizo lo mismo con su propio trabajo de medio tiempo en una revista de deportes, luego por último llamó a su preparatoria para decirles que quizás no volvería a estudiar ahí.

Horas más tardes y sentado ya en avión al lado de su madre quién dormía gracias a un Clonazepam, revisaba un correo de Charasuke.

Al leerlo volvió a llorar, ahora entendía muchas cosas, limpió sus lágrimas con las manos, sentía dolor en grandes cantidades, pero la ira estaba llegando rápidamente a tomar el lugar del dolor, cerró su macbook y también sus propios ojos estaba cansando necesitaba dormir, sabía que al pisar el suelo nipon todo sería mil veces peor.

Naruto miraba desde su cama hacía la ventana de esa habitación de hospital, no había nada muy en particular a fuera de ahí, solo un árbol que se mecía suavemente por la brisa de verano y los rayos del sol se filtraban a través de las hojas del árbol, dando varios tonos de verdes a ellas.

Había despertado hace unos minutos, su papá estaba durmiendo en un asiento, seguramente estaría muy incomodo en esa posición, lo más seguro que al despertar le dolerían casi todos los músculos de su cuerpo, podría haberlo despertado, pero no quiso, sabía que le iba a preguntar que si estaba bien, qué podría responder.

Su mejor amigo se fue de una forma cruel, aún en su mano tenía el teléfono móvil de Charasuke, pensó que se iba hacer mil añicos desde la distancia que lo lanzó, pero no, solo se había destruido la pantalla del aparato, ya que a diferencia de Charasuke, el móvil había caído sobre una mata de setos que había amortiguado algo la caída, su mejor amigo no había tenido la misma suerte, se dio contra el cemento, podía escuchar el crujir de todos sus huesos, como Charasuke trataba de respirar y decirle algo a pesar de tener todo su cuerpo reventado.

Por qué demonios había hecho eso, no podía entenderlo, pensó que las cosas que había sufrido el anterior año escolar ya habían sido superadas, quizás no, y Charasuke le hubiera mentido, debió prestarle más atención quizás, no sabía qué hacer.

-Hola- Minato le saludo con voz adormilada, sintió su cuerpo doler por la posición pero eso no importaba se incorporó a pesar del dolor y fue junto a su hijo para sentarse en el borde de la cama y acariciar el cabello de éste con amor.

-Hola, papi por favor no me preguntes como estoy-Pidió al tiempo que se giraba para dejar de mirar a la ventana y mirar ahora a su papá.

-Está bien amor-Aceptó- Quieres comer algo- Naru negó con la cabeza- Y tomar agua o algo caliente-

-Creo que un té estaría bien- Aceptó.

-Voy por uno cariño y avisaré que despertaste-Se levantó camino a la salida de la habitación.

Naruto volvió a mirar la ventana al encontrarse solo, sabía que no quería llorar a pesar del dolor que cargaba en su interior, pero la noche anterior lo hizo, y tenía que guardar llanto, aún eso estaba comenzando.

El sonido de la puerta abrirse lo sacó de sus pensamientos, frente a él estaba Uchiha Sasuke con una cara peor que la suya, el jet lag, seguramente lo estaba matando además claro de la perdida de su gemelo.

Naruto se sentó asombrado de verlo ahí frente a él, Dios era tan parecido a Charasuke y al mismo tiempo diferente, aunque verlo hizo que su cuerpo se estremeciera.

Sasuke observó a Naruto con los ojos hinchados y la mirada apagada, podía ver como estaba de sorprendido de verlo ahí frente a él, fue a paso rápido al lado de Naruto, lo abrazo fuertemente, el aroma a Naranja y durazno le llegó de lleno, a pesar de los años en que ambos no estaban juntos, ese particular aroma del rubio seguía en él, sintió el sollozo del menor.

No supo cuánto tiempo estuvieron abrazados, quizás ellos dos juntos, sin contar a sus padres, eran los que más sufrían con la muerte de Charasuke.

Cuando se separaron, grande fue la sorpresa de Naruto al escuchar la pregunta de Sasuke.

-Cuéntame todo sobre el vídeo que circula de Charasuke…